Condenado a ocho meses de prisión por matar dos perros y arrojarlos a un arroyo en Beas

Habían entrado previamente en una finca de su propiedad

Un hombre ha sido condenado a ocho meses de prisión por el Juzgado de Instrucción 5 de Huelva por dos delitos de maltrato animal con resultado de muerte –cuatro meses de condena por cada uno– tras matar a tiros a dos perros que entraron en su finca en Beas y arrojarlos posteriormente a un arroyo que discurre por su propiedad.

Según recoge la sentencia, a la que ha tenido acceso Europa Press, se considera probado que el acusado sobre las 7,45 horas del 4 de marzo de 2022 se encontraba en su parcela, sita en el camino de los Cinco Olivos del término municipal de Beas, cuando «enfadado a causa de que un perro de raza podenco y otro mezcla de razas había entrado en su propiedad le propino varios disparos con su escopeta de caza a uno de ellos, causándole la muerte y arrojándolo a continuación a un arroyo de su propiedad».

El escrito indica que, posteriormente, «se dirigió al otro le disparo mortalmente dos veces y tiró también su cadáver al arroyo», por lo que el magistrado considera que estos hechos «declarados probados» son constitutivos de dos delitos de maltrato animal con resultado de muerte.

Por estos hechos, además de la condena de ocho meses, le impone un año y 4 meses de inhabilitación especial para oficio o comercio que tenga relación con animales y para la tenencia de los mismos, así como el acusado tendrá que indemnizar al propietario de los perros en la cantidad que se acredite en ejecución de sentencia.

Finalmente, al carecer el acusado de antecedentes penales computables a efectos de reincidencia, así como cumplir los requisitos del artículo 80 y siguientes del Código Penal, se suspendido durante un plazo de dos años la pena de prisión impuesta «haciéndole todos los apercibimientos legales, quedando condicionada al abono de la responsabilidad civil».

Imputan por homicidio imprudente al autor del disparo mortal en la cacería de Almonte

El fallecimiento de Juan Miguel Carballar ha generado mucho pesar en Santa Olalla

Fotografía: www.club-caza.com

Un hombre de 70 años de edad ha sido detenido por la Guardia Civil tras disparar involuntariamente a Juan Miguel Carballar mientras ambos estaban en una cacería en la localidad de Almonte, causándole la muerte a su compañero. El detenido ha sido puesto a disposición del Juzgado número 3 de La Palma del Condado y se le imputa un delito de homicidio por imprudencia. 


El Ayuntamiento de Almonte ha lamentado profundamente en sus redes socailes «la trágica muerte de Luis Miguel Carballar,  en Almonte, en el que siempre encontró la mejor disposición y actitud colaboradora en cuantas cuestiones de interés mutuo se le plantearon. Trasladamos el más sentido pésame de esta institución a sus familiares, amigos y compañeros»

También desde el Ayuntamiento de Santa Olalla del Cala, de donde era originario Luis Miguel Carballar, han querido tener palabras de despedida para su querido vecino «el Ayuntamiento de Santa Olalla del Cala y la Corporación Municipal nos unimos y compartimos el dolor por la inesperada muerte de nuestro querido vecino»

«Mostramos nuestro dolor y consternación, junto a la de todos los santaolalleros y queremos mandar un afectuoso y caluroso abrazo a sus padres, esposa, hijos, familiares, amigos y compañeros,  en estos difíciles momentos». La localidad ha decretado dos días de luto oficial«

Pesar en Cortegana tras fallecer un vecino de 35 años atragantado

Jerónimo Romero Tristancho era muy conocido en la localidad y aficionado a los caballos y a la caza

La localidad de Cortegana llora la muerte de Jerónimo Romero Tristancho, fallecido de forma repentina en torno a las 16.00 horas de hoy a los 35 años de edad atragantado por restos de comida. Según testigos pudo llegar por su propio pie hasta el centro de salud donde se desplomó y ya no pudieron hacer nada por salvarle la vida.

Según ha comentado la alcaldesa de Cortegana, Maria del Carmen Fernández Macías, en su Facebook personal, «de nuevo la tristeza inunda nuestro pueblo. Esta tarde, de manera inesperada, hemos perdido a nuestro vecino y amigo Jero». «Todos recordaremos como inundaba todo con su juventud, energía, alegría, espontaneidad y bondad. Una persona muy querida en nuestro pueblo y al que todos vamos a echar mucho de menos. Mis condolencias a todos sus seres queridos y en especial a su familia. Todos estamos con vosotros en el dolor por esta terrible pérdida. Mucha fuerza y mucho ánimo», ha resaltado.

Jero era muy conocido en el municipio y estaba especialmente vinculado al mundo del caballo y de la caza, dos ámbitos desde el que han llegado centenares de condolencias.

Comienza la peor temporada de caza para la Cuenca Minera

Riotinto Fruit deja tirados a los 600 cazadores de la comarca, que temen que la empresa quiera conceder sus cotos a sociedades foráneas

Los alrededor de 600 cazadores de la Cuenca Minera de Riotinto se enfrentan desde este domingo a la peor temporada de caza que recuerdan. La empresa Organic Citrus (antigua Riotinto Fruit) sigue en sus trece y no ha dado marcha atrás a la decisión que adoptó el pasado mes de julio: suspender la concesión de sus terrenos a las seis sociedades de caza de la comarca, que venían desarrollado su actividad cinegética en estos espacios desde mucho tiempo atrás, cuando los terrenos pertenecían a la compañía minera de Riotinto.

Los cazadores de la zona confiaban en que finalmente podría producirse una rectificación por parte de la empresa, pero la temporada andaluza de caza comenzó este pasado domingo y, al menos de momento, Organic Citrus no han movido ficha, así que ninguno de los aproximadamente 600 cazadores que pertenecen a estas sociedades han podido desarrollar su actividad en estos terrenos durante el inicio de la temporada.

Representantes del colectivo se han puesto en contacto con TINTO NOTICIAS -El periódico de la Cuenca Minera de Riotinto- para mostrar su malestar con la decisión de la empresa hortofrutícola, una decisión que atribuyen directamente al director de la compañía, Antonio Martínez Pereña, a quien acusan de incumplir su palabra. «Se comprometió con los alcaldes de la comarca a presentar un borrador y no lo ha presentado. Ni siquiera nos atienden, ni a nosotros ni a los alcaldes», señalan.

Las sociedades de cazadores de la Cuenca Minera temen que el director de la empresa quiera conceder estos cotos de caza a sociedades de fuera de la comarca, ya que la compañía no ha puesto aún encima de la mesa «ningún argumento» para quitarles los terrenos, aseguran. Además, «cuando la empresa necesitaba conceder permisos extraordinarios de caza para evitar daños a sus productos, se los concedía a cazadores de fuera, una situación que se dio hasta hace tres años, cuando la Junta de Andalucía le dijo que los permisos tenían que ser para los titulares de los cotos», añaden.

Representantes del colectivo inciden además en las facilidades que la empresa ha recibido de la comarca desde que se implantó en la zona, cuando, «gracias a los acuerdos de diversificación económica de la Cuenca, la antigua compañía minera, Ercross, le vendió los terrenos a un precio muy por debajo del valor de mercado», señalan. Además, recuerdan que, tras el incendio que calcinó la antigua nave de la empresa, la Administración pública costeó el 100 por 100 de la nueva central hortofrutícula, situada en El Campillo, lo que supuso una inversión de «unos 2.000 millones de las antiguas pesetas», explican.

Ante ello, los cazadores de la Cuenca Minera hacen una llamada a la empresa para «que dé marcha atrás antes de que se inicien otro tipo de acciones. La responsabilidad social de la empresa se tiene que dejar sentir en la comarca y, sin embargo, esta es la compañía que menos deja de todas y, con esta decisión, aun menos», agregan.

Los cotos de Organic Citrus representan más del 50 por ciento de los terrenos de caza de que hasta ahora disponían las seis sociedades de la comarca: una de Nerva (Sociedad de Cazadores de Nerva), una de Zalamea la Real (Sociedad de Cazadores de Zalamea), dos de Minas de Riotinto (Sociedad de Cazadores de Riotinto y Sociedad de Cazadores La Dehesa) y dos de El Campillo (Sociedad de Cazadores Salvochea y Sociedad de Cazadores Traslasierra). Algunas de ellas pierden entre el 80 y el 100 por 100 de sus cotos, mientras que otras pierden un 30 por ciento, explican desde el colectivo.

Riotinto Fruit deja sin terrenos a las sociedades de caza de la Cuenca Minera

Los alcaldes apoyan al colectivo y arremeten contra la empresa

La empresa Organis Citrus (antigua Riotinto Fruit) ha comenzado la segregación de los terrenos de las sociedades de cazadores de la Cuenca Minera de Riotinto, con lo que la actividad cinegética que hasta ahora venían desarrollando en estos espacios se verá paralizada «en gran medida».

Así lo han comunicado los alcaldes de la comarca, que han mostrado su apoyo a las seis sociedades de caza afectadas y han criticado la decisión de la empresa, que no tiene «ningún tipo de antecedente», ya que la actividad cinegética «se lleva conciliando durante bastante tiempo sin que genere ningún conflicto anterior», han argumentado.

Los alcaldes han apoyado a los cotos de caza y han resaltado la «falta de palabra» del director de la empresa con los propios regidores, al tiempo que han mostrado su «enfado» con la empresa, que «desde que se instaló se ha beneficiado todo lo posible de la comarca», agregan.

Los munícipes explican que, tras la decisión de la empresa, algunas sociedades se quedan sin poder cazar, ya que su superficie es «muy insuficiente», como es el caso de la sociedad de Zalamea la Real, mientras que otras pierden más de un 25 por ciento de la superficie aprovechable, como es el caso de la de Nerva.

No obstante, los alcaldes sostienen que se puede llegar a un consenso con la empresa y confían en un «buen término de este problema».

Autorizan otra batida de ciervos, jabalíes y muflones en el entorno del incendio de La Granada

La Delegación Territorial de Medio Ambiente y Ordenación del Territorio ha aprobado nuevas medidas «para procurar la restauración» de la superficie afectada por el incendio originado el pasado mes de septiembre en La Granada de Riotinto y que afectó a más de 4.000 hectáreas. En concreto, las actuaciones se centran en reducir la carga cinegética en el coto ‘Dehesa de Jarrama’ a partir de la recomendación del grupo de trabajo técnico-científico creado para la recuperación de la zona y las directrices del Plan Integrado de Caza aprobado por la Dirección General de Gestión del Medio Natural y Espacios Protegidos, según informan desde la propia Delegación.

Para ello, Medio Ambiente ha decidido las aperturas de zonas al ganado «sin llegar a poner en riesgo las explotaciones agropecuarias del entorno», aseguran, al tiempo que indican que la permeabilidad cinegética se llevará a cabo en consenso con los propietarios de fincas.

Por otra parte, la Delegación Territorial ha autorizado para este sábado una batida de gestión reducida de ciervos, jabalíes y muflones por parte de la sociedad Cazadores de Jarrama en superficie no quemada por el incendio, así como una actuación selectiva con agentes para reducir al mínimo recomendado el número de ejemplares, tal y como recoge el Plan Integrado de Caza «con aviso de urgencia». Según los técnicos, la población actual incide negativamente en la restauración vegetal de la zona y, por tanto, en la supervivencia de estas especies de fauna.

Los muestreos realizados los pasados 29 de enero y 2 de febrero determinaron que la población de ciervos y muflones es superior a la capacidad de carga del monte, por lo que las conclusiones instan a reducir el número de herbívoros, según las mismas fuentes.

Asimismo, la resolución de Medio Ambiente y Ordenación del Territorio obliga a la sociedad de cazadores a entregar las reses abatidas para consumo humano a entidades con fines benéficos de las localidades del entorno del coto, de Nerva, Higuera de la Sierra y Aracena. Desde la Delegación advierten de que la batida de gestión es una actividad de control, por lo que está prohibido el aprovechamiento cinegético.

El alcalde de La Granada avisa de que el traslado de los ciervos tiene un «alto coste»

El alcalde de La Granada de Riotinto, José Justo Martín, se ha pronunciado sobre la polémica batida masiva de ciervos y muflones que se llevó a cabo el pasado 30 de diciembre en la finca de El Jarrama para propiciar la regeneración ambiental de este monte público afectado por el incendio del pasado mes de septiembre. El regidor de este municipio de la Cuenca Minera de Riotinto ha defendido tanto la postura de la Junta de Andalucía, al considerar que la batida se llevó a cabo por «criterios técnicos», como la de quienes se han opuesto a la medida, al asegurar que entiende que organizaciones como Pacma inicien medidas legales contra esta actuación, si bien ha advertido de que las posibles alternativas a las batidas de gestión, como puede ser el traslado de los animales, suponen «un alto coste» y tienen una «gran complejidad», ya que requieren mucha documentación e incluso medidas preventivas para evitar contagios, tal y como ha declarado a Europa Press.

Desde la Junta de Andalucía, tal y como se hizo eco Tinto Noticias, defendieron que la batida de gestión forma parte del Plan Integrado de Caza elaborado por la Dirección General del Medio Natural con el objetivo de propiciar la regeneración ambiental del espacio incendiado, pues, de lo contrario, los ciervos y muflones acabarían con la vegetación que comienza a florecer, lo que a su vez no sólo impediría la regeneración ambiental de la zona, sino también la supervivencia de los animales, al quedarse sin sustento, según indicaron a este periódico desde la Delegación Territorial de Medio Ambiente.

Las mismas fuentes señalaron que, según el criterio científico de los técnicos que han elaborado el plan, es necesario reducir a unos 40 el número de ciervos y muflones existentes en la zona, donde había unos 300 y, tras la batida realizada, se ha reducido aproximadamente a la mitad, por lo que la Dirección General del Medio Natural evalúa el resultado de la misma para decidir si se encarga una nueva.

Reacciones

La medida fue criticada por varias organizaciones sociales y políticas de la provincia, como Asnuci, Asisti Cuenca Minera, Ecologistas en Acción o Izquierda Unida, que se opusieron a esta actuación. Por un lado, desde Asnuci (Asociación de Nuevos Ciudadanos por la Interculturalidad) se pusieron en contacto con tintonoticias.com para denunciar lo que calificaron como una “carnicería y salvajada”, pues entienden que tal medida puede provocar la lectura “muy peligrosa” de que, “tras un incendio, puede disfrutarse la oportunidad de una gran cacería”.

En la misma línea se manifestó Asisti (Asociación por la Solidaridad, Igualdad, Sostenibilidad y Trabajo Integral) de la Cuenca Minera, que, en declaraciones a este periódico, defendió “soluciones más respetuosas con la vida animal”.

Por su parte, desde Ecologistas en Acción calificaron la actuación como “exterminio” y consideraron que “no es la respuesta que necesitan nuestros montes públicos”. Frente a ello, la organización ecologista propuso otras medidas como, por un lado, la retirada de la malla cinegética para posibilitar la dispersión de los ciervos y muflones, evitar la “masacre” y conservar la regeneración, o por otro, “la captura selectiva, respetando siempre las crías y las madres”.

También Izquierda Unida se opuso a la medida, al tiempo que exigió a la Delegación Provincial de Medio Ambiente de la Junta de Andalucía que dé “explicaciones detalladas” de lo que calificaron como una “matanza masiva de muflones, ciervos y hasta jabalíes”. El coordinador provincial de IU en Huelva, Rafael Sánchez Rufo, indicó que, al tratarse de una zona recientemente afectada por un grave incendio que devastó unas 4.000 hectáreas de terreno forestal, la Junta de Andalucía “debe actuar con mucha más sensiblidad de la que ha demostrado y, si no se han adoptado otras medidas alternativas, como puede ser el traslado de los ejemplares a otras ubicaciones donde puedan seguir viviendo, explicar justificadamente por qué no lo han hecho”.

La medida sí cuenta con el apoyo firme del colectivo de cazadores de Andalucía. La Federación Andaluza de Caza (FAC) arremetió duramente contra Ecologistas en Acción, organización a la que le que acusan de “poner en peligro la regeneración del espacio” al pedir que no se realicen más batidas. A juicio de los cazadores, éstas son necesarias por “criterios técnicos”, pues “las 1.239 hectáreas quemadas de la ‘Dehesa Jarrama’ no tienen capacidad para soportar una superpoblación de ungulados de unos 418 ciervos, cuya alimentación provocaría que los recursos vegetales de este monte público no se regeneraran”, añaden desde la FAC.

Recogen firmas para evitar nuevas batidas de ciervos en La Granada

Continúan sucediéndose reacciones a la batida de gestión llevada a cabo en La Granada de Riotinto para reducir la población de ciervos y muflones en el monte público del Jarrama, afectado por el incendio del pasado verano. Desde Barcelona, una ciudadana, Lidia Canadell, ha iniciado una campaña de recogida de firmas a través de la plataforma Change.org para evitar nuevas batidas en la zona, una petición que a primeras horas de este jueves 18 de enero lleva casi 4.000 firmas y está dirigida a la presidenta de la Junta de Andalucía, Susana Díaz.

Por otra parte, desde el Pacma han anunciado el inicio de acciones legales contra la Junta de Andalucía y el Gobierno central por lo que califican como una «masacre». En concreto, aseguran que presentarán una denuncia ante la Junta de Andalucía por la posible vulneración de la normativa vigente en la autorización de estas monterías, así como que denunciarán a España ante la Comisión Europea por lo que consideran una «nefasta gestión de los montes públicos y zonas protegidas europeas».

Desde la Junta de Andalucía, tal y como se hizo eco Tinto Noticias, defendieron que la batida de gestión forma parte del Plan Integrado de Caza elaborado por la Dirección General del Medio Natural con el objetivo de propiciar la regeneración ambiental del espacio incendiado, pues, de lo contrario, los ciervos y muflones acabarían con la vegetación que comienza a florecer, lo que a su vez no sólo impediría la regeneración ambiental de la zona, sino también la supervivencia de los animales, al quedarse sin sustento, según indicaron a este periódico desde la Delegación Territorial de Medio Ambiente.

Las mismas fuentes señalaron que, según el criterio científico de los técnicos que han elaborado el plan, es necesario reducir a unos 40 el número de ciervos y muflones existentes en la zona, donde había unos 300 y, tras la batida realizada, se ha reducido aproximadamente a la mitad, por lo que la Dirección General del Medio Natural evalúa el resultado de la misma para decidir si se encarga una nueva.

Reacciones

La medida fue criticada por varias organizaciones sociales y políticas de la provincia, como Asnuci, Asisti Cuenca Minera, Ecologistas en Acción o Izquierda Unida, que se opusieron a esta actuación. Por un lado, desde Asnuci (Asociación de Nuevos Ciudadanos por la Interculturalidad) se pusieron en contacto con tintonoticias.com para denunciar lo que calificaron como una “carnicería y salvajada”, pues entienden que tal medida puede provocar la lectura “muy peligrosa” de que, “tras un incendio, puede disfrutarse la oportunidad de una gran cacería”.

En la misma línea se manifestó Asisti (Asociación por la Solidaridad, Igualdad, Sostenibilidad y Trabajo Integral) de la Cuenca Minera, que, en declaraciones a este periódico, defendió “soluciones más respetuosas con la vida animal”.

Por su parte, desde Ecologistas en Acción calificaron la actuación como “exterminio” y consideraron que “no es la respuesta que necesitan nuestros montes públicos”. Frente a ello, la organización ecologista propuso otras medidas como, por un lado, la retirada de la malla cinegética para posibilitar la dispersión de los ciervos y muflones, evitar la “masacre” y conservar la regeneración, o por otro, “la captura selectiva, respetando siempre las crías y las madres”.

También Izquierda Unida se opuso a la medida, al tiempo que exigió a la Delegación Provincial de Medio Ambiente de la Junta de Andalucía que dé “explicaciones detalladas” de lo que calificaron como una “matanza masiva de muflones, ciervos y hasta jabalíes”. El coordinador provincial de IU en Huelva, Rafael Sánchez Rufo, indicó que, al tratarse de una zona recientemente afectada por un grave incendio que devastó unas 4.000 hectáreas de terreno forestal, la Junta de Andalucía “debe actuar con mucha más sensiblidad de la que ha demostrado y, si no se han adoptado otras medidas alternativas, como puede ser el traslado de los ejemplares a otras ubicaciones donde puedan seguir viviendo, explicar justificadamente por qué no lo han hecho”.

La medida sí cuenta con el apoyo firme del colectivo de cazadores de Andalucía. La Federación Andaluza de Caza (FAC) arremetió duramente contra Ecologistas en Acción, organización a la que le que acusan de «poner en peligro la regeneración del espacio» al pedir que no se realicen más batidas. A juicio de los cazadores, éstas son necesarias por «criterios técnicos», pues “las 1.239 hectáreas quemadas de la ‘Dehesa Jarrama’ no tienen capacidad para soportar una superpoblación de ungulados de unos 418 ciervos, cuya alimentación provocaría que los recursos vegetales de este monte público no se regeneraran”, añaden desde la FAC.

 

 

Los cazadores andaluces apoyan las batidas en la zona incendiada de La Granada

La polémica batida de gestión encargada por la Junta de Andalucía para reducir la población de ciervos y muflones en el monte público del Jarrama de La Granada de Riotinto, afectado por el incendio del pasado verano, que contó con la oposición de varias organizaciones ecologistas, sociales y políticas, cuenta con el apoyo firme del colectivo de cazadores de Andalucía. La Federación Andaluza de Caza (FAC) ha salido al paso de las informaciones publicadas y ha arremetido duramente contra Ecologistas en Acción, organización a la que le reprochan su «nulo rigor» a la hora de solicitar a la Consejería de Medio Ambiente que no autorice las batidas previstas en la zona. A juicio de los cazadores, las batidas son necesarias por «criterios técnicos» y la citada organización, con esa propuesta, «pone en peligro la recuperación de este espacio».

«En su afán por criminalizar a la caza e imponer sus doctrinas morales, Ecologistas en Acción ha olvidado cuestiones técnicas básicas para el medio ambiente como que para que una zona quemada se recupere necesita liberar una parte de su carga ganadera», ha apuntado el presidente de la FAC, José María Mancheño, quien considera necesario reducir la población de ungulados en la zona quemada para que ésta pueda regenerar su vegetación, pues, según avalan informes técnicos y científicos elaborados por la Consejería de Medio Ambiente, «las 1.239 hectáreas quemadas de la ‘Dehesa Jarrama’ no tienen capacidad para soportar una superpoblación de ungulados de unos 418 ciervos, cuya alimentación provocaría que los recursos vegetales de este monte público no se regeneraran», añaden desde la FAC.

Para la Federación Andaluza de Caza, el mensaje de Ecologistas en Acción está cargado de «sensacionalismo» y «afirmaciones erróneas» con las que, a su entender, «obvia los criterios técnicos que justifican las batidas de gestión y criminaliza, en base a informaciones falsas, al colectivo cinegético y su actividad». Además, la FAC critica que los datos dados por Ecologistas en Acción son «completamente falsos, como puede contrastarse en los informes técnicos de la propia Consejería, tales como que se trata de un espacio protegido, que la Finca Jarrama está completamente mallada o que las batidas autorizadas son para la erradicación de ungulados».

La versión de la Junta

Desde la Junta de Andalucía, tal y como se hizo eco este periódico, defendieron que la batida de gestión forma parte del Plan Integrado de Caza elaborado por la Dirección General del Medio Natural con el objetivo de propiciar la regeneración ambiental del espacio incendiado, pues de lo contrario los ciervos y muflones acabarían con la vegetación que comienza a florecer, lo que a su vez no sólo impediría la regeneración ambiental de la zona, sino también la supervivencia de los animales, al quedarse sin sustento, según indicaron a Tinto Noticias desde la Delegación Territorial de Medio Ambiente.

Las mismas fuentes señalaron que, según el criterio científico de los técnicos que han elaborado el plan, es necesario reducir a unos 40 el número de ciervos y muflones existentes en la zona, donde había unos 300 y, tras la batida realizada, se ha reducido aproximadamente a la mitad, por lo que la Dirección General del Medio Natural evalúa el resultado de la misma para decidir si se encarga una nueva.

Reacciones

La medida fue criticada por varias organizaciones sociales y políticas de la provincia, como Asnuci, Asisti Cuenca Minera, Ecologistas en Acción o Izquierda Unida, que se opusieron a esta actuación. Por un lado, desde Asnuci (Asociación de Nuevos Ciudadanos por la Interculturalidad) se pusieron en contacto con tintonoticias.com para denunciar lo que calificaron como una “carnicería y salvajada”, pues entienden que tal medida puede provocar la lectura «muy peligrosa” de que, “tras un incendio, puede disfrutarse la oportunidad de una gran cacería”. En la misma línea se manifestó Asisti (Asociación por la Solidaridad, Igualdad, Sostenibilidad y Trabajo Integral) de la Cuenca Minera, que, en declaraciones a este periódico, defendió «soluciones más respetuosas con la vida animal».

Por su parte, desde Ecologistas en Acción calificaron la actuación como «exterminio» y consideraron que «no es la respuesta que necesitan nuestros montes públicos». Frente a ello, la organización ecologista propuso otras medidas como, por un lado, la retirada de la malla cinegética para posibilitar la dispersión de los ciervos y muflones, evitar la “masacre” y conservar la regeneración, o por otro, “la captura selectiva, respetando siempre las crías y las madres”.

También Izquierda Unida se opuso a la medida, al tiempo que exigió a la Delegación Provincial de Medio Ambiente de la Junta de Andalucía que dé «explicaciones detalladas» de lo que calificaron como una “matanza masiva de muflones, ciervos y hasta jabalíes»El coordinador provincial de IU en Huelva, Rafael Sánchez Rufo, indicó que, al tratarse de una zona recientemente afectada por un grave incendio que devastó unas 4.000 hectáreas de terreno forestal, la Junta de Andalucía «debe actuar con mucha más sensiblidad de la que ha demostrado y, si no se han adoptado otras medidas alternativas, como puede ser el traslado de los ejemplares a otras ubicaciones donde puedan seguir viviendo, explicar justificadamente por qué no lo han hecho».