¿Qué pinta esa bandera de Ucrania en el Parque de Bomberos de Huelva?


Andaba yo rondando la Avda. de Andalucía, acercándome a la altura del monumento a Paco Toronjo, junto a la fuente, cuando entre las ramas que caen desde la copa de los árboles que jalonan la Avenida me pareció ver en la distancia un logo de IKEA colgando en la fachada principal del Parque de Bomberos de Huelva. Conforme me acercaba pude comprobar que no era exactamente un logo de firma comercial. Entonces ¿Qué era lo que colgaba de la fachada de ese edificio municipal, mitad amarilla la parte de arriba y mitad azul la parte de abajo ¿…. Pues lo que cuelga en el frontal de Parque de Bomberos era, es, ni más ni menos, la bandera de Ucrania. No tuve por menos que
sentarme en un banco adyacente y rebobinar en el video de mi mente y retrotraerme pues a la década de los 90 para preguntarme si en ese mismo edificio municipal tendió la bandera de Yugoeslavia cuando en 1991 la OTAN con su Secretario General a la cabeza, el español Javier Solana, barón del PSOE por cierto, ordenó bombardear el país eslavo asesinando a más de 3000 personas, la mayoría población civil, incluidos 66 niñ@s. A pesar del esfuerzo intelectual no logré recordar algo parecido.

Continué rebobinando, trasladando mi curiosidad a principios del nuevo siglo XXI para preguntarme si la bandera de Afganistán lució en la mencionada fachada cuando el imperialismo norteamericano representado por W. Busch y su brazo armado, la OTAN, junto a otros aliados occidentales (Reino Unido, Alemania y Australia) decidieron bombardear ese país. No hay unanimidad en cuanto a los miles de asesinados afganos pero mi esfuerzo me llevó a la conclusión de que tampoco en el Parque Municipal de Bomberos de Huelva fue colgada la bandera de ese país asiático. Casi sin tiempo para detener el play de mi memoria, todo mi arsenal de recordación me llevaba en la misma década a otra carnicería humana: La guerra de Irak, encabezada de nuevo por los EEUU contando a la sazón con los mismos aliados que en Afganistán más Polonia. También para dolor de todos los pueblos del estado español, en nombre de las armas de destrucción masiva que nunca jamás se vieron participó de forma directa en la jauría contra el país árabe el innombrable ultra reaccionario y betunero de Busch José M. Aznar. Pero a pesar de la conmoción social por la brutalidad de los crímenes del imperio gringo y sus secuaces, que con tanta ética periodística, valentía y rigor profesional nos mostrara el ejemplar Julian Assange, desde entonces perseguido, torturado y condenado por las huestes imperiales por mostrar al mundo la barbarie imperialista e ignorado por sus compañer@s de la gran prensa mundial, tampoco lució jamas la bandera irakí en el Parque de Bomberos de nuestra ciudad a pesar de las miles de víctimas que llevaban la firma del guerrerismo atlantista. Como, más próximo en el tiempo, y por lo tanto más refrescada la mente, en la segunda década del siglo en curso 2 países soberanos y contrarios a la voracidad imperialista como Libia y Siria acumularon además de la destrucción y el saqueo de sus recursos naturales (aún hoy continúa) una interminable lista de inocentes asesinados desde los centros de poder imperialistas. Si bien el número de las víctimas, en ambos países ( aunque a Libia lo hicieron desaparecer como tál) son en su mayoría población civil, que han de contarse en decenas de miles de hombres, mujeres y niños liquidados por la metralla criminal de occidente. Tampoco, tampoco colgaron de la fachada principal del Parque de bomberos de Huelva las banderas de Libia ni de Siria ni de Yemen otro país desangrado por la ferocidad imperialista al que desgraciadamente los grandes monopolios mediáticos decide ignorar.


Ayer conocimos el genocidio sionista contra la población palestina, en su mayoría niños con más de 30 asesinados desde que comenzara este mes de agosto la ofensiva criminal ¿Habrá aparecido sensibilidad y humanismo suficiente en el pleno del Ayuntamiento de Huelva como para colgar la lastimada bandera de Palestina en algunos de los edificios municipales diseminados por la ciudad?, ¿Habrá tenido la Jefatura del Parque de Bomberos y por ende el Ayuntamiento de Huelva más consideración con los países y pueblos latinoamericanos víctimas de la bota gringa ¿Uno lo piensa, por aquello de la tan cacareada vocación “hispanoamericanista” pero me temo que países tan golpeados en lo reciente como Bolivia con más de 30 muertos y decenas de heridos tras el golpe de estado orquestado desde Washington y la OEA como ministerio de colonias, pero no recuerdo consideración al respecto . ¿Lució la wiphala en la fachada del Parque de Bomberos de Huelva?, ¿Y la bandera bolivariana de Venezuela? ¿Fue colgada cuando los terroristas de Voluntad Popular con Leopoldo López a la cabeza y otros afines lanzaron las guarimbas contra el pueblo asesinando a un centenar de personas en 2014 y 2017?, ¿Tampoco la Nicaragua sandinista asediada en 2018 por el fascismo y más de 300 muertos víctimas de la violencia guarimbera vio su bandera colgada del mencionado Parque de Bomberos?, ¿Cuál es el motivo entonces que pueda justificar que ahora sí luzca la bandera ucraniana?, ¿Si es un edificio municipal se supone que el Ayuntamiento de Huelva tendrá algo que decir al respecto?, ¿Por qué varas de medir un conflicto con miradas tan antagónicas?, ¿representa esa bandera amarilla y azul a los 15.000 asesinados en la región ucraniana del Dombás por las hordas ucronazis?, ¿Y al medio centenar de quemados vivos por los herederos de Stefan Bandera, número 3 de Hitler, en la Casa de los Sindicatos en la
península de Odesa el 2 de Mayo de 2014?, o ¿representa a los dos millones y medio de ucranianos de Lugans y Donetzs refugiados en Rusia huyendo de la metralla fascista de esas mismas hordas nazis ¿ ¿ o acaso representa a los 13 partidos políticos prohibidos en Ucrania?

… Me temo que no, que no representa a nada de eso. En todo caso esa bandera que cuelga en nuestro Parque de Bomberos representa el golpe de estado fascista de febrero de 2014 en el Maidan bajo la tutela, organización, financiación y entrega de armas del imperialismo norteamericano y su lacayos de la EU (las imágenes de Victoria Nuland o el jefe del Partido Republicano McCain en el Maidan no dejan lugar a dudas) a las organizaciones fascistas que coparon los cuerpos represivos del país.


Representa los 8 años continuados de bombardeos, torturas y asesinatos a la población civil del Dombás, representa el tráfico de órganos de personas retenidas( la guerrilla fascistas de Kosovo de la UHK ya lo hizo a partir de la guerra imperialista que en los Balcanes desató la OTAN), representa el descubrimiento de más de 30 laboratorios de armas de destrucción masiva diseminaos por el país y ocultados a la población ucraniana y mundial, incluida la científica. También representa la quema de campos de cereales o el minado de los puertos del Mar Negro para responsabilizar a Rusia de la depresión que occidente sufre producto de las sanciones que tienen como principal perjudicada a la sumisa UE. También representa a un cómico con instintos criminales como Zelenski que preside un gobierno dirigido por el imperialismo y la otan y que persigue la continuidad de la guerra por encima de cualquier otra solución dialogada. También representa esa bandera el teatro de operaciones utilizado por la banda terrorista otan en su afán de cercar con bases militares el perímetro fronterizo de Rusia en la pretensión de balcanizar y apropiarse de sus inmensos recursos naturales.


Esa bandera representará al noble pueblo ucraniano, hermano de los pueblos eslavos cuando la desnazificación y la desmilitarización sean concluidas y se declare a Ucrania como zona de exclusión y neutralidad.

Hoy 9 de agosto se cumplen 77 años del bombardeo atómico a la ciudad de Nagasaki ordenada por el criminal Presidente de EEUU Harry Truman. 3 días antes lo hicieron en Hiroshima con el resultado de 300000 muertos y otras docenas de miles heridos y lisiados víctimas de los ataques nucleares. Casualmente o no desde el 6 de agosto las bombas ucronazis caen sin compasión en la principal central nuclear europea situada en Zaporiyia, oblast de Donestz en el Dombás defendida por las milicias populares y reparada por trabajadores ucranianos protegidos por el ejército ruso. Tal como acaba de manifestar la portavoz de exteriores rusa Maria Zajarova Kiev está tomando como
rehén a toda Europa.


Ante tanta ignominia y oprobio occidental no resultaría para nada insólito conocer de la rancia Academia Noruega como el fascista batallón Azov y sus mercenarios sean reconocidos con el premio nobel de la paz en semanas próximas. Otros “pacifistas” como Kisinger, De Klerk o Simón Perez ya lo fueron y la mediática internacional no
escatimaría esfuerzo alguno en seguir vendiendo su producto estrella, los fake news, al calor del dictac del gabinete de prensa de la otan.


FDO. Antonio L. Rguez

No hay recambio


En estos días los periódicos y las tertulias repiten sin cesar que se han quedado 200 plazas de Medicina de Familia sin cubrir en el MIR. Lo que nos faltaba. Todo el mundo es ya consciente de que tenemos un “problema de médicos” en España, y en un país en el que cualquiera tiene derecho a opinar y cree tener la solución a todos los males, se escuchan propuestas de lo más variopintas: aumentar las Facultades de Medicina, quitar los números clausus, aumentar las plazas MIR, equiparar los sueldos entre autonomías, estabilizar a los profesionales, traer médicos extranjeros…


La realidad es que todas son válidas, pero ninguna refleja la situación real de la Atención Primaria. Tenemos un problema de médicos, sí, y concretamente de Médicos de Familia: sólo en Huelva en los próximos 5 años se jubilarán cerca de un 30% de médicos especialistas de Atención Primaria, y la ratio de reemplazo más optimista es de un nuevo MIR que fije su residencia en nuestra provincia por cada tres jubilados. Las cuentas no salen. Pero aun así, lo peor está aún por llegar, ya que el problema principal es que los nuevos Médicos de Familia prefieren no trabajar en los cupos de los Centros de Salud. Tienen otras opciones más atractivas: trabajar en urgencias hospitalarias o extrahospitalarias, trabajar como dispositivos de apoyo en los Centros sin asignarse a un cupo o, simplemente irse a puestos de gestión, a la medicina privada o al extranjero. Éste es el principal problema de organización que actualmente tenemos los gestores de Atención Primaria, y que va a sufrir directamente en los próximos años la población. La falta de Médicos de Familia que quieran trabajar como referentes de cupos de 1500 1800 pacientes, principalmente en las zonas rurales, pero ya también en las capitales.


Dicen que falta vocación, pero es difícil pedirle a un médico joven que ha hecho 6 años de carrera y 4 de especialidad, y que ha superado como mínimo tres oposiciones para conseguir su plaza (número alto de selectividad, oposición MIR y oposición en la Seguridad Social), que se ancle por vocación el resto de su vida a un puesto de trabajo en el que va a dedicarse casi al 100% a atender pacientes cada 5 minutos. Y en el que paralelamente, va a tener escasas posibilidades de desarrollar otras facetas imprescindibles como son la investigación, la docencia y la formación, que en cambio sí llevan a cabo las especialidades médicas hospitalarias. Sin apenas desarrollo, ni reconocimiento profesional, y con mínimas expectativas de incremento retributivo en los próximos años, no se nos pide vocación para trabajar en un cupo de pacientes, sino capacidad de sacrificio hasta la autoinmolación en este entorno globalizado actual.

Conseguir Médicos de Familia que quieran trabajar asignados a cupos de pacientes, es la clave de la supervivencia de la Atención Primaria tal y como hasta ahora la conocemos. Ésta relación continuada a lo largo del tiempo entre el paciente y su Médico de Familia es lo que entendemos como longitudinalidad, y se caracteriza por establecer un pacto de compromiso, confianza, conocimiento y reconocimiento mutuo entre médico y paciente, que son las propiedades definitorias de la Atención Primaria. Lograr este objetivo es literalmente una cuestión de vida o muerte, ya que está demostrado que conservar la longitudinalidad aumenta la esperanza de vida, y perderla aumenta la mortalidad. La longitudinalidad también disminuye el uso de recursos sanitarios innecesarios y aumenta la satisfacción del usuario, así como la seguridad y humanización de la asistencia sanitaria. Los Médicos de Familia somos especialistas en personas, no en enfermedades. La administración y la población han primado en cambio otras características de la Atención Primaria como son la accesibilidad asistencial, por desgracia confundida con inmediatez y demora cero, y la resolución de demandas incluso banales, invirtiendo en exploraciones complementarias para alimentar la insaciable fascinación tecnológica de la ciudadanía.


La solución pasa por hacer más atractiva profesionalmente la adscripción a los cupos médicos de Atención Primaria. Necesitamos propuestas imaginativas de carácter político y económico, que permitan al profesional que decida trabajar prolongadamente en un cupo, mejorar su retribución y disminuir su carga fiscal, facilitar su estabilidad laboral futura, y reducir sus tareas asistenciales. De esta manera se podrá acceder a tiempo que, a su vez, permitirá mejorar las expectativas profesionales, actualizando su formación y acreditación, habilitándole a tutorizar residentes y a intervenir en proyectos de investigación, y por supuesto, a mejorar su capacidad resolutiva con acceso a pruebas diagnósticas y a una fácil coordinación con otros especialistas. Sólo así conseguiremos que más médicos quieran trabajar en la Atención Primaria que queremos y necesitamos.

Antonio Ortega Carpio
Médico de Familia
Gerente del Distrito Huelva-Costa Condado-Campiña
16/07/2022

Muerte en Melilla: La tragedia que Rabat quiso evitar

Por José Ángel Cadelo. Experto en cultura y religión islámica

Todavía conmocionados por la terrible tragedia de la valla de Melilla, algunos partidos políticos y medios de comunicación, tanto de Marruecos como de España, se empeñan en buscar responsables en el lugar equivocado. Por ahora, ningún indicio apunta a una única causa de la catástrofe. Más bien, como ya ha sucedido otras veces, las estrategias de las organizaciones criminales que trafican con seres humanos, la desesperación de quienes aspiran a una vida mejor huyendo de la miseria o la guerra, el celo de la Gendarmería por contener la cada vez más contundente presión migratoria y el infortunio se confabularon para dar lugar a uno de los más tristes episodios en la historia de la frontera hispanomarroquí.

El masivo intento de salto a la valla había sido minuciosamente orquestado por quienes se lucran con la impaciencia de los migrantes. Hay imágenes de video, de semanas atrás, de supuestos traficantes recorriendo el perímetro fronterizo en busca de los mejores enclaves para el asalto masivo. La densa concentración de hombres subsaharianos, mayoritariamente sudaneses autoexiliados, en los campamentos del Gurugú no auguraba nada bueno. Mientras Rabat buscaba una solución para desmantelar el improvisado y precario asentamiento forestal, las “mafias”, carentes de ningún atisbo de humanidad, perpetraban el asalto coral a la valla a sabiendas de la alta probabilidad de que todo acabara en fracaso o, incluso, en tragedia. Se habían propuesto esas mafias, así, descongestionar el poblado nómada, para poder seguir introduciendo en Marruecos nuevas expediciones de subsaharianos y alentar a la aventura europea, en sus aldeas de origen, a nuevos migrantes. Un atasco frente a la frontera, como el que llevaba meses generándose, es muy mal cartel para el negocio de los que se lucran con las esperanzas de los migrantes. 

Es posible que algunos gendarmes cometieran errores tácticos en el intento de frenar el contundente y sorpresivo asalto a la valla. Pero no cabe ninguna duda de que Rabat no deseaba este fatal desenlace. El Gobierno de Marruecos, gracias al impulso personal de Mohamed VI, ha regularizado desde 2014 a decenas de miles de inmigrantes irregulares de origen subsahariano. Los que, llegados a Marruecos desde el sur, optan por continuar su viaje hacia Europa son el grupo menos numeroso. Por su parte, tanto Madrid como Bruselas tienen acuerdos con Marruecos en materia de cooperación para el control de la migración irregular: la Unión Europa provee a los agentes del país magrebí de equipos de telecomunicaciones, cámaras térmicas y vehículos 4×4 para ese importante cometido que, entre otras cosas, se traduce sobre todo en evitar que se lancen al mar sin garantía alguna de éxito hombres, mujeres y niños tan desesperados como imprudentes.

No hubo disparos ni de armas de fuego ni de pelotas de goma el pasado viernes 24 de junio. Sí se lanzaron botes de humo y de gases lacrimógenos para intentar dispersar a los que intentaban alcanzar la valla. Las muertes se produjeron por aplastamiento contra la alambrada a causa del embotellamiento en uno de los accesos peatonales de la frontera, caídas por el colapso de una sección del muro, asfixias y, según testigos, infartos: el estrés, las carreras y la debilidad física de quienes llevaban incluso dos años malviviendo en la montaña no ayudaron nada.

No hay, de momento, ninguna solución mágica para esta creciente presión migratoria cuyos efectos amenazan ya con arruinarnos el verano. En la lista última de los 25 países más pobres del mundo, 21 son africanos. Paradójicamente, esos países cuentan con las reservas del 90% del platino del mundo; el 80% del apreciado coltán; el 60% del demandado cobalto; el 70% del tántalo; el 46% de las reservas mundiales de diamantes; y el 40% del oro. Son naciones, casi todas, en manos de dictaduras, con gobiernos a los que nada preocupa el desarrollo de sus pueblos. Otras, son víctimas de conflictos que se eternizan en el tiempo. Esta presión se hará del todo insoportable en pocos años. Y puede que, entonces, no tengamos más remedio que exigir a esos gobiernos que inviertan en carreteras, en escuelas, en hospitales, en universidades y en seguridad, y que promuevan la liberalización de los mercados. Eso, sin duda, nos encarecerá el precio de esa materia prima que tanto necesitamos, pero generará ese deseable desarrollo económico y social: el único capaz de detener o reducir la presión en la frontera.

Estamos hablando de muertes de seres humanos, personas que, merezcan o no nuestra consideración personal por su actitud, están amparadas por la Declaración Universal de los Derechos Humanos. Todos buscaban esa vida digna que no encontraron en el lugar en el que les tocó nacer.

Visibilidad a lo invisible

Por Carmen Pichardo, afectada de fibromialgia

La fibromialgia, se conoce como la enfermedad invisible. Una persona suele tardar años con síntomas hasta ser diagnosticada. ¿Por qué sucede eso?

Hablo desde mi experiencia: hay muchos factores. Por un lado está el lado médico y por otro lado está la invisibilidad que la propia persona hace de esos síntomas.

Normalmente, una persona comienza teniendo síntomas. En mi caso era dolor corporal, mal cuerpo muy a menudo, inestabilidad al andar, cansancio extremo, etc. Por el lado médico lo que sucedía es que todos esos síntomas tenían la excusa perfecta, ya que se camuflaba con los síntomas de una enfermedad autoinmune que ya tenía. La excusa perfecta. Tratamiento «date unos masajitos, haz ejercicio, etc Yo lo hacía todo: masajes, yoga, me alimentaba sano, meditaba, etc. Cada vez estaba peor y a la vez INVISIBILIZABA esos síntomas que me hacían sufrir.

Soy mamá, criando sola a mi hijo, trabajaba en un Banco, un trabajo duro y estresante y ya que los médicos decían que con esos consejos mejoraría, yo pensaba que lo que me sucedía era algo con lo que tenía que convivir. Vamos que tenía que aguantarme. Como el dolor es desagradable, mejor no lo miro. Como me avergüenzo de tenerlo, mejor no lo digo, no sea que no me crean, no sea que piensen que soy débil, no sea que yo empiece a creer que me suceda algo. Mejor escondido, invisible. Y aguantaba. Y sufría.

El dolor cada vez era peor. Pero como casi siempre surge algo que hace saltar las alarmas.. Tuve una lesión grave que me impidió volver a sentarme. Ahora, después de más de dos años, me siento a ratos, pero durante dos años, no podía sentarme, ni estar de pie y muchos días ni caminar. Paralizó mi vida.

Sucedió lo que le sucede a muchas personas, no miro al dolor, y el dolor en vez de susurrarme, avisando que algo pasaba a mi cuerpo, comenzó a gritarme.

Por tanto, volviendo al principio, claro que es importante dar visibilidad. Tanto a las personas que tienen síntomas como a la población en general, empresas y personal médico: no nos quejamos por gusto.

Manifiesto por el cierre del vertedero de Nerva

Hoy, 4 de febrero de 2022, se cumplen 134 años del “año de los tiros”, todas las personas aquí presentes sabemos lo que ocurrió;  esa marcha fatídica y pacífica está grabada en la mente de quienes aborrecemos las injusticias. Por quienes reclamaron sus derechos, debemos luchar nosotros también, se lo merecen tanto o más como nos lo merecemos nosotros y nosotras, así como las generaciones venideras. Porque luchar por nuestros derechos no es un delito, es un deber.

¿Por qué estamos hoy aquí?

Porque miles de toneladas de residuos peligrosos han recorrido más de 3.000 km para depositarlos en nuestro suelo, en nuestras casas, en nuestro aire.

¿Qué dice DSM, la empresa gestora del vertedero?, que los residuos proceden de un astillero y no son especialmente peligrosos. Qué decimos nosotros: MENTIRA.

Todos son contaminantes, y los que más , el amianto y las arenas con hidrocarburos.

Estamos aquí porque tenemos  un vertedero que nos vendieron con falsas promesas, promesas que algunas de las personas que están hoy aquí creyeron y otras no, pero eso hoy da igual, la Cuenca minera hoy más que nunca debe estar unida,  esa es la única posibilidad de acabar con esta pesadilla que ya dura un cuarto de siglo.

Así como le pedimos a la clase política que tenga altura de miras ante muchas situaciones, igual tenemos que tenerla quienes a día de hoy queremos los mismo para nuestra tierra.

Estamos aquí en pie y con ganas de avanzar  para impedir también la instalación de una planta de tecno suelos en Riotinto. Esa no es forma de ayudar a desarrollar el sector turístico, más bien  es la forma de  terminar de destruir la comarca,  pero no les vamos a dejar, no mientras estemos juntos.

Estamos hoy aquí, personas de diferentes lugares y  personas de toda la Cuenca; pero lo más importante es que estamos aquí personas  de diferentes ideologías para pedir a las instituciones pertinentes, principalmente al Gobierno autonómico y central, que el cierre del vertedero tiene que ser ya una realidad, que ya no hay más tregua, que la indignación la hemos transformado en coraje y valor y que ya no vamos a parar de gritar que no queremos ser el retrete tóxico de Europa, que esta tierra no está en venta y que queremos justicia y dignidad, mucha dignidad.

NO AL VERTEDERO

4 de febrero, 134 años después

Tal día como hoy, el 4 de febrero de 1888, los soldados del Regimiento de Pavía, bajo el mando del teniente coronel, Ulpiano Sánchez, disparaban a quemarropa contra una muchedumbre que se reunió pacíficamente frente al Ayuntamiento del antiguo pueblo de Riotinto para reclamar mejoras en sus precarias condiciones de trabajo.

Hoy, 134 años después, los vecinos de Nerva protestarán contra la llegada de miles de toneladas de residuos tóxicos a un vertedero que está colmatado desde hace años y, pese a ello, la Junta de Andalucía (la misma que ayer solicitaba el cierre progresivo del mismo) comenzó la tramitación de su ampliación cuando estábamos en los momentos más duros de la pandemia.

Hoy, 134 años después, se perpetúa la tragedia, como si esta maldita tierra de Huelva estuviera condenada a repetir tan dramática historia de mil formas distintas, en un angustioso bucle donde siempre perdieran los mismos.

Hoy, 134 años después, las teleras fueron sustituidas por montones de mierdas que nadie quiere, tapadas con plásticos y neumáticos.

Las balas y bayonetas fueron sustituidas por camiones de gran tonelaje cargados hasta las trancas de residuos tóxicos. Y algunos dirán que no es para tanto, también antaño dijeron otros que “solo” hubo doce muertos (cuando uno ya era mucho más que demasiado).

Hoy, 134 años después, bastaría poner DITECSA donde antaño ponía Riotinto Company Limited.

El gobernador civil de Huelva era entonces Agustín Bravo y Joven. De alguna forma fue el responsable directo de aquella masacre en 1888. Y hoy, 134 años después, la responsabilidad se reparte a partes iguales entre los políticos que por uno u otro motivo, independientemente de la bandera que sostengan, consienten la llegada de miles de toneladas de los residuos que otros países no quieren para dejarlas en una tierra a la que le vaciaron sus entrañas.

Las balas de antaño acabaron con cientos de vidas en un momento. Los residuos que nos dejan condicionarán las vidas de muchos lugareños durante muchas generaciones.

Y hoy, 134 años después, los responsables políticos se lavan las manos, igual que pasó en 1888.

Hoy, igual que ocurrió en 1888, a nadie le importa lo que pasa en esta Huelva donde ya nos colaron el Polo Químico, nos dejaron las balsas de fosfoyesos, nos secaron Doñana, y nos utilizan como el retrete de Europa .

¿Cuánta mierda cabe en esta Huelva?

(Para colmo de ironías, todavía habrá quien diga que aquella manifestación del 4 de febrero de 1888 fue la primera manifestación ecologista de la historia…)

Andalucía se encuentra

En mis primeros pasos como periodista, años ochenta, el término seguidores (followers) se aplicaba específicamente al fenómeno fan (el fútbol o la música, en la industria del entretenimiento, en general) o, en un sentido peyorativo, a la deriva fanática de las sectas. Hoy, en pleno siglo XXI, parece que cierta lógica se ha invertido en el mundo de la comunicación, por lo que la generación millenial, imbuida del síndrome FOMO (Fear of Missing Out), por miedo a perderse algo, anda perdida en las redes sin encontrar nada ni nadie. Pero aprendimos, como el buen Jesús Ibáñez ironizaba sobre la investigación, que quien no se pierde nada encuentra. Y como somos del materialismo del encuentro no nos gusta seguir a nadie ni que nos sigan. En todo caso que nos encontremos en la fiesta, cosas del ethos barroco. Más aun en una cultura tabernaria como la nuestra.

La vindicación de la fiesta es, en este sentido, la política de resistencia habilitada para el encuentro, lo contrario es el fanatismo de los herederos de Torquemada, o, como dijimos el mes pasado, la oligarquía del Tribunal de Orden Público. Y por ello un grupo de militantes, académicos, representantes de las mareas y la sociedad civil andaluza hemos publicado un manifiesto que trata de cultivar, con ánimo alegre pero interpelativo, el arte de la escucha activa y el diálogo como proceso de construcción de una alterativa de futuro para nuestra tierra. El manifiesto, subtitulado “Por un encuentro para el cambio en Andalucía”, señala por lo mismo que “para recuperar la senda de la ilusión, la justicia social y ambiental, la prosperidad y el respeto a nuestro patrimonio natural y cultural, necesitamos un gobierno diferente en Andalucía, un gobierno con voz propia, que reclame más autogobierno y mejor financiación para sus políticas. Por esta razón, desde Andalucía es necesario mirar con esperanza el proyecto de encuentro político que empieza a construirse alrededor de algunos partidos de izquierda, numerosos movimientos sociales y multitud de personas independientes que reivindican el espíritu dialogante, transversal y solidario del 15M. Es el momento de la responsabilidad y de la generosidad por parte de partidos, colectivos y personas; es el momento de interpelar y animar a la sociedad civil y a los partidos políticos para construir unos espacios abiertos, que traigan unidad, esperanza y futuro. Por el bien del pueblo andaluz y de todos los pueblos de España”. No sé si el lector suscriba esta voluntad de articulación que algunos venimos impulsando, pero lo que no se puede negar es que el arte de la política es la mediación. Cuando esta no es posible es que se está en posiciones pre o postpolíticas, que para el caso tanto da. La convocatoria cívica Andalucía se Encuentra es, en este sentido, un llamado a los dirigentes de las fuerzas de izquierda a escuchar el sentir y la pulsión plebeya, que gusta de la unidad, en la diversidad, que afirma la diferencia en la acción conjunta, que desea o aspira a una traducción política de las mareas articuladas, que esperan, en la línea de Frente Amplio que propone Yolanda Díaz, una escucha activa. Ya conocemos la exitosa experiencia que fue Convocatoria por Andalucía que liderara Julio Anguita. Hoy, como antaño, es tiempo de innovar, política y socialmente, de construir nuevas lógicas de enunciación frente a estériles tacticismos y la miope tendencia a visualizar los retos políticos que tiene por delante nuestra tierra a corto plazo. En definitiva, la izquierda no puede ser oportunista, o será definitivamente derrotada por falta de coherencia y convicción, más en tiempos que la autonomía de lo político resulta mediatizada por plataformas digitales monopólicas y el control corporativo del Estado que centralizan nuevos actores transnacionales como los GAFAM. Hay que volver, en suma, al materialismo del encuentro, a las calles y frentes culturales, al espacio público no mediatizado, a juntarnos con los militantes y la gente de a pie. A escuchar y decir en común, pidiendo la paz y la palabra, y asumir que los zapatistas tienen razón. Hay que mandar obedeciendo.

Por Francisco Sierra Caballero (www.franciscosierracaballero.net). Colección ‘Notas rojas’

S(TOP)

Nada tan indecente que la impúdica y cínica mentira propagada intencionadamente con ánimo e interés. En un mundo al revés, esta lógica impone a diario la necesidad, desde el periodismo o la academia, de probar lo evidente. Una deriva que da cuenta del malestar cultural en el que nos encontramos cuando la verdad parece un objeto inservible en manos de terraplanistas y encefalogramas planos. No otra cosa es la americanización de nuestro sistema político en el que, como en el imperio británico, uno debe probar su inocencia, demostrar la prueba irrefutable ante burdas tergiversaciones y la continua manipulación de la realidad. Que ello suceda en la sociedad civil es preocupante, pero que además afecte a poderes del Estado como la justicia resulta, cuando menos, alarmante. Casos como el del juez ultra contrario a la libertad de Juana Rivas es sintomático de un franco (úsese el adjetivo con la debida distancia e ironía) deterioro de la justicia en este reino de Dios, en el que conforme al principio de mixtificación solo se encausan a los inocentes y quedan libre de culpa comisionistas, estraperlistas y otros prendas y perlas del lugar como el rey emérito, un oxímoron si pensamos en términos constitucionales de jefatura del Estado. Urge por ello una revisión a profundidad de la carrera judicial, como en el ejército y las fuerzas de seguridad del Estado, trufadas, por ser delicados en el análisis, de neofranquistas sociológicamente incompetentes para el ejercicio que la ley les asigna. No debemos olvidar que toda función pública ha de ser desempeñada por personas con una firme voluntad de servicio y asunción de los principios constitucionales, los propios de la democracia y los Derechos Humanos. La constatación de la recurrente tendencia de jueces que, al amparo de la debida autonomía, fuerzan la ley en función de diversos intereses dominantes, no solo es propio del lawfare, sino que atentan contra la convivencia democrática, contribuyen a una desafección creciente de la ciudadanía y terminan por socavar el propio sistema constitucional. Montesquieu no previó que la división de poderes no es posible cuando la oligarquía económico-financiera se convierte en el verdadero poder fáctico en forma, por ejemplo, de doctrina Botín. La tesis del doble poder de Lenin a Gramsci ilustra de qué hablamos cuando hablamos de justicia en España, un poder anclado en la lógica del Tribunal de Orden Público, cuya función no es otra que perseguir a los opositores al régimen de intereses creados, sea los de la banca, la monarquía o los herederos del régimen. Puede el lector comprender mejor el juego de la justicia leyendo ‘Franquismo SA’ (Akal Editores), del periodista Antonio Maestre. O si observan que el oficio de juez es el más endogámico en España, heredado de padres a hijos. Claro que todas estas evidencias documentales y empíricas, aunque probadas, son rechazadas de plano por Lesmes y compañía.

El orden de la justicia en España es el orden de la negación. Como en el film de Mick Jackson, el poder judicial dominante parece un oficio de cronistas del franquismo negacionista. Negación del poder que les inviste de Franco a Juan Carlos I, negación del poder que encubren en forma de doctrina Botín, renuncia al amparo de derechos fundamentales de ciudadanía, omisión del debido principio de respeto de la presunción de inocencia para terminar, alfa y omega de su juramento hipocrático hipócrita, negando la vida y el derecho a defender sus derechos de la ciudadanía. Hablamos, claro está, de un cuerpo pretoriano al servicio de la oligarquía, una cohorte de palanganeros del capital financiero que declarará inconstitucional la Ley de Memoria Democrática, el debido reconocimiento de los delitos de lesa humanidad de un régimen totalitario, por razones de ley (la de amnistía) cuando se declara no procedente otras normas por acuerdos internacionales, pongamos que con la OMC, o se critica, desde los medios mediatizados, la puesta en cuarentena del principio de prescripción mientras casi la mitad de España sigue abandonada en las cunetas, perseguida y torturada como fue, robada como los bebés, que cuenta en su libro Raquel Rendón, o desaparecida, en vida y en la memoria. Bien sabemos, en fin, que no de otra forma puede funcionar una economía criminal y extractivista, sino a partir de la cobertura de los poderes del Estado, en especial del poder judicial. Es la única garantía para seguir esquilmando los recursos comunes de todos en beneficio de unos pocos asaltarentas del trabajo y del país. Produce sonrojo que, una tras otra, la UE venga enmendando el trabajo sucio de un poder del Estado al servicio de los intereses creados, ostensiblemente patriarcal, clasista, ultramontano y alejado, por completo, de los valores democráticos y el sentir general de la sociedad española. Hoy más que nunca conviene por ello parar y cambiar de rumbo. Es el momento de iniciar una campaña, llamémosla STOP: alerta democrática contra la inquisición y los verdugos del Tribunal de Orden Público. Una cuestión de salud pública. Dicho esto, capaz que si nos movilizamos nos aplican la figura premoderna de desacato. En tiempos de neofeudalismo, y en el país de Fernando VII y Ana Rosa Quintana, todo es posible.

Por Francisco Sierra Caballero (www.franciscosierracaballero.net). Colección ‘Notas rojas’

De la metafísica de Aristóteles al metaverso de Zuckerberg

En GaiaTitans estamos de vuelta con un tema muy discutido en los medios en estos meses y como no, estamos aquí una vez más para aplicar el pensamiento crítico e intentar relacionar el asunto con las geociencias. Se trata del tan deseado (¿temido?) Metaverso que está ya tocando a nuestra puerta.

Habréis leído y escuchado ya bastante sobre el tema, por lo que lo introduciremos de forma breve y luego discutiremos ventajas, desventajas y posibles aplicaciones en el mundo minero. ¡Empecemos!

Una de las cosas que diferencia a los humanos de los animales es el lenguaje verbal – las palabras. Éstas tienen mucho poder sobre nosotros y nuestro día a día, son un arma de doble filo, tanto nos pueden esclarecer las cosas como nublarnos la mente y confundirnos. Por lo tanto, es primordial en primer lugar partir de los conceptos. Vamos a hacer uso de la etimología de la palabra “metaverso”. En la RAE encontramos lo siguiente: “La palabra metaverso no está en el Diccionario”. ¡Claro! ¿Y cómo no? Es una palabra recién introducida en la sociedad española, pero no por ello de origen nuevo. Cuando algo es complejo, procedemos a separarlo en partes. Nos encontramos con el prefijo “meta-“ que sí figura en la RAE y significa “’junto a, después de, entre, con o acerca de” y tiene su origen en la lengua griega. Denota algo “más allá” del concepto que lo sigue, por ejemplo “metafísica” como la obra homónima más estudiada de Aristóteles (de donde es el lema de este blog, por cierto, el que figura arriba a la izquierda). Ahora bien, buscando en inglés, nos encontramos con otro significado más del prefijo “meta-“ que dice “cambio de posición o condición” como en “metamorfosis”. Hasta aquí bien. Por otro lado tenemos “verso” que proviene del latín “versus”, el participio pasado de “vertere” que indica un movimiento giratorio. De allí universo incluye un punto y todo que se une y gira alrededor. Así que “metaverso” se podría “traducir” etimológicamente como algo más allá de lo que nos rodea.

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Por Michelle Grantcharova

Papá, yo y el fútbol

Papá, déjanos en paz, que quiero ser feliz

Se está convirtiendo en un clásico hablar del comportamiento de los padres y madres en el fútbol base, hasta el punto de que llega a ser pesado repetir y repetir siempre lo mismo, pero lo cierto es que todo sigue igual.

Si este artículo de opinión fuese un artículo de investigación científica podríamos elegir entre las siguientes palabras clave: indicaciones, órdenes, estrategias, insultos, consejos, disputas, discusiones, peleas, gritos, faltas de respeto, discrepancia, ridiculización, vergüenza, frustración, odio….

Cada temporada empieza a rodar el balón para miles de chavales y chavalas de todas las edades, y junto con ellos para sus padres y otros familiares que acuden tanto a partidos como entrenamientos para animar y apoyar a sus hijos, sobrinos, nietos, etc.

Pero desafortunadamente, éstos se han convertido casi sin darse cuenta en uno de los mayores problemas de los más pequeños.

El objetivo principal debería ser que los niños y niñas disfruten y sean felices haciendo lo que les gusta, jugando al fútbol. Y aquí tenemos el origen del problema, que para muchos padres lo más importante no es que su pequeño disfrute jugando con sus compañeros, con sus amigos. Lo más importante es que llegue a ser una estrella mundial.

¿Pero cuántos llegan a jugar en primera división? Aproximadamente uno de cada 2.600, es decir, un 0,038 por ciento. Tu hijo no va a ser una estrella, déjalo en paz.

Sin quererlo, estos padres someten a sus hijos a una enorme presión, convirtiendo el juego en una actividad estresante para ellos. No entienden que lo más importante es que su hijo sea feliz, que viva en un entorno sano que le haga crecer como futbolista y sobre todo como persona, sin ningún tipo de presión y disfrutando con lo que hace. El tiempo dirá si llega a jugar en primera división. Mientras esto sucede, se está desarrollando como persona y disfrutando con lo que hace. El fútbol es un juego, deja a tu hijo que juegue.

Muy probablemente este comportamiento sea el reflejo de su propia frustración. Su mayor deseo es que sus hijos consigan lo que ellos no pudieron conseguir.

¿Y en la grada? ¿Qué es lo que ocurre durante un partido de fútbol infantil? Lo normal (qué pena) es que haya insultos, discusiones, amenazas, etc. De nuevo aparece la frustración, que alcanza incluso a los árbitros, blanco fácil de todos los insultos y amenazas de esos padres valientes que se esconden detrás de la multitud. Este comportamiento va a tener sus consecuencias, creando un clima constante de tensión, que en ocasiones desemboca en actos de violencia, trasladando toda esa frustración a sus hijos, que ven asombrados cómo sus padres insultan al árbitro, a los entrenadores, a sus compañeros y amigos, a sus adversarios, en definitiva, a todo el que se ponga por delante.

¿Cuántas veces podemos ver a un niño salir llorando del campo de fútbol por los gritos e insultos de sus padres? ¿No es más frustrante para un padre ver a su hijo llorar por su comportamiento que verlo perder? ¿No es más frustrante ver a un niño de 8 años presionado y estresado por las exigencias de su padre que verlo feliz y disfrutando con sus amigos de lo que más le gusta hacer?

Y qué decir de ese padre entrenador, que continuamente dice a su hijo lo que tiene que hacer en el terreno de juego, contradiciendo en la mayoría de las ocasiones las indicaciones del propio entrenador y creando una situación de estrés continuo en el pequeño. Este tipo de padre no se cansa de recordar que su niño es el mejor, a la vez que recrimina a sus compañeros (sus amigos) por lo mal que juegan, y por supuesto al entrenador por lo mal que dirige a su equipo. Aquí tenemos un nuevo espécimen, el entrenador frustrado.

“Papá, mi entrenador, ese al que tú llamas incompetente, sabe mucho más que tú de fútbol, y además es mi amigo, por favor, déjanos en paz”.

La competición y la competitividad bien entendida por el niño es buena, pero mal entendida es insana y provoca violencia, y los padres no pueden ser los responsables de generar todo este clima de violencia, ni de someter a sus hijos a toda esa presión. Los niños deben jugar y entregarse para ganar, pero entendiendo que eso no es lo más importante. A estas edades no gana el que mete más goles, gana el que mejor lo pasa.

Por suerte, este tipo de padre es sólo una minoría, pero por desgracia esa minoría es la que provoca en gran parte todo ese clima de violencia que en ocasiones rodea al fútbol base, y por el cual son muchos los padres que prefieren que sus hijos practiquen otros deportes.

Hace unos días escuché a un periodista en la radio decir que su hija jugaba al baloncesto porque es un deporte más educativo y con un clima más sano que el que se puede ver en el fútbol. No es la primera vez que oigo este tipo de comentarios, y desafortunadamente no les falta razón.

Pero no son los padres los únicos culpables de todo esto, también hay entrenadores, que tienen su parte de culpa, y cuyo comportamiento deja mucho que desear, insultan y recriminan a los árbitros y a los jugadores, son expulsados constantemente dejando a los pequeños solos en el banquillo, no reparten minutos entre sus jugadores, fijan posiciones desde muy pequeños, contabilizan minutos y goles, etc. ¿Quién no ha visto a un niño de 8 años llorando después de hacer un viaje de 80 kilómetros y no jugar ni un solo minuto? Todo lo contrario que debemos hacer para la formación y desarrollo de los más pequeños. Aunque a esto habría que dedicarle un capítulo aparte.

Lo que está claro es que ni los padres ni los entrenadores deben ni pueden proyectar su competitividad insana y su frustración en los más pequeños, porque van a ser éstos los más perjudicados.

Tampoco nos olvidemos del club, de los directivos, del entorno, etc. El fútbol no es ni bueno ni malo, son todos los que están a su alrededor los que lo hacen ser mejor o peor para nuestros pequeños.

Por favor, deja de hacer llorar a tu hijo, ayúdalo a ser feliz.