Dentro de la Cuenca Minera, Zalamea la Real es uno de los municipios que más intensamente vive la Semana Santa, con varias salidas procesionales con mucho arraigo. Una Semana de Pasión en la que hoy hemos querido fijar nuestra mirada en la imagen del Santísimo Cristo de la Sangre. Un crucificado que el pasado año 2017 fue objeto de un amplio programa de actividades con motivo de la conmemoración del 75 Aniversario de su llegada a la localidad.
Un programa donde destacó su salida extraordinaria en septiembre del pasado año, en una procesión en la que estuvo acompañado por la Banda de CC y TT Ntra. Sra. de la Victoria ‘Las Cigarreras’.
En concreto, el Cristo de la Sangre de Zalamea es una obra del imaginero Antonio Bidón, que fue tallada en 1938. Posteriormente, el imaginero local Manuel Domínguez le realizó una reforma, dotándolo de un mayor realismo. Una imagen que provoca que la Madrugá zalameña se caracterice por su sobriedad y recogimiento. Una salida procesional que se produce cada año desde la Iglesia Parroquial de la Asunción de Zalamea la Real.
Además, cada año, el solemne traslado del Cristo de la Sangre a su paso procesional es uno de los actos más íntimos y emotivos de los que preceden a los desfiles procesionales en el municipio minero. El acto suele tener lugar en la misma Iglesia de la Asunción de la localidad el sábado anterior al Domingo de Ramos.
Por último, podemos comentar que la Hermandad de Jesús Nazareno, Santísimo Cristo de la Sangre y Santísimo Cristo Yacente de Zalamea la Real estuvo presente en la Muestra Provincial de Enseres Cofrades, que se celebró en 2015 en la Sala de la Provincia de la Diputación de Huelva.