Instituciones y memorialistas se unen para buscar a los familiares de la Columna Minera

El objetivo es cotejar su ADN para identificar los cuerpos aparecidos en la fosa de Pico Reja

Tal y como ya informó TINTO NOTICIAS -El periódico de la Cuenca Minera de Riotinto-, en la fosa de Pico Reja de Sevilla, la mayor fosa del franquismo abierta de momento en España, se han localizado los restos de los integrantes de la llamada Columna Minera de Huelva, traicionados en una emboscada en La Pañoleta, en Camas, el 19 de julio de 1936. Con el objetivo de identificar a esas víctimas, la Diputación de Huelva, la Coordinadora Andaluza de la Memoria Histórica y Democrática y diversos ayuntamientos de la provincia se han comprometido a localizar a los familiares de las víctimas de la Columna Minera para proceder a la extracción del ADN y su posterior cotejo con los restos aparecidos en la fosa de Pico Reja.

Según los últimos estudios publicados por la empresa Aranzadi, adjudicataria de los trabajos de exhumación e identificación de los cuerpos de la fosa común de Pico Reja impulsados por el ayuntamiento de Sevilla, existen ya pruebas científicas, además de las históricas y documentales, que certifican que al menos una treintena de las personas de la Columna Minera de Huelva represaliadas durante el golpe de Estado de Franco se encuentran en esta fosa común

El diputado de Memoria Democrática, Salvador Gómez, junto con el responsable del Comisionado de Memoria de la Diputación, Antonio Rus, han mantenido un encuentro con el presidente de la Coordinadora Andaluza de la Memoria Histórica y Democrática, José Esteban Garrido, y en el que también han participado el presidente de la Asociación de Memoria Histórica de la Provincia de Huelva, Fernando Pineda, así como la alcaldesa de Valverde del Camino, Syra Senra; la alcaldesa de Campofrío, Mercedes López, representantes de los ayuntamientos de Nerva, San Juan del Puerto y El Campillo, y el vecino campillero Daniel Vivián, en representación de familiares de las víctimas.

Salvador Gómez ha asegurado que “se trata de trazar acciones muy inmediatas en el trabajo marcado, por la dignidad y la memoria” y ha reiterado “el compromiso y deber democrático de la Diputación de Huelva con la Memoria, mientras otros prefieren ignorar la justicia y la reparación para con las víctimas”.

Junto con la localización de los familiares de las víctimas, en el reunión también se ha acordado el compromiso de la Diputación y de los ayuntamientos presentes, además de los de Minas de Riotinto y Zalamea la Real en colaborar junto con la Diputación de Sevilla y los ayuntamientos de Sevilla y Camas en la colocación de un malacate en una rotonda de La Pañoleta, en homenaje a los asesinados de la Columna Minera que acudieron a Sevilla para defenderla de las tropas sublevadas. Igualmente, acordaron llevar a cabo una visita a la fosa de Pico Reja, acompañados por los arqueólogos.

El Comisionado de Memoria Democrática reedita el libro ‘Perseguidos’ de Rafael Moreno

La obra, con prólogo de Baltasar Garzón, recoge las historias reales de represaliados en la provincia de Huelva durante el periodo de la Guerra Civil y los años posteriores

El Salón de Plenos de la Diputación ha acogido la presentación de ‘Perseguidos’, libro del periodista y escritor onubense Rafael Moreno, que ha sido reeditado por el Comisionado de Memoria Democrática. El libro, que ha sido presentado por el diputado provincial de Memoria Democrática, Salvador Gómez y el autor, recoge las historias de represaliados en la provincia de Huelva, durante el periodo de la Guerra Civil y los años posteriores, recuperando la vida quienes vivieron en primera persona el drama de la represión franquista.

‘Perseguidos’ es un libro que entrelaza una serie de historias que se desarrollan en un tiempo de represión y miedo. Los hechos que se narran están basados en las vivencias personales de personajes reales. Por un lado , la intensa vida del republicano José Domínguez ‘El Sastre’ (Puebla de Guzmán) y su testimonio sobre el crimen de las Rosas de Guzmán, un asesinato colectivo de quince mujeres que sobrecoge por su cruel significado. También recoge el manuscrito del ‘topo’ Rodrigo Miguela, que sobrevivió a la guerra civil oculto en un pequeño zulo excavado en su propia casa.

El texto saca del olvido las vicisitudes, hambruna y torturas que sufrieron miles de presos en el Campo de Concentración de Isla Saltés a través del viaje de Tomás Gento y el testimonio de Emilio Fernández ‘El Platero’. Vidas al filo de lo imposible.

Asimismo relata la captura en Portugal y envío a las cárceles de Huelva del poeta Miguel Hernández Gilabert, que resume a la perfección la suerte que corrió el poeta de Vientos del Pueblo en la España de Franco. Finalmente, el libro sirve para recuperar aquellas vivencias de la España del Estraperlo a través de la figura de Juan Rosa Gómez Moreno, militante comunista e integrante de las partidas que sobrevivieron en La Raya con Portugal.

El juez Baltasar Garzón, autor del Prólogo de esta edición escribe que ‘Perseguidos’ “tiene la virtud de romper el silencio, de recoger esas vivencias tan dolorosas, de una crueldad inimaginable, y recogerlas, trenzadas en un relato que no habla solo de los protagonistas que nos presenta, sino que va más allá y consigue que nos sumerjamos en la vida rota de un pueblo, el horror de los campos de concentración; en los sentimientos de quienes se veían presos, desesperados por sus familias, sabiendo que su vida no valía nada para sus verdugos. Y, por ello, podían perderla por una denuncia interesada, por una venganza o la codicia de arrebatar algún bien ajeno. O por pura y dura brutalidad”.

Según Baltasar Garzón, el autor de ‘Perseguidos’ «ha hecho un trabajo excelente de recopilación y de investigación. Pero a mí me ha impresionado en especial la manera de ponerse en la piel del otro y recrear los sentimientos y los escenarios». Para Garzón, quien tanto arriesgó y trabajó por esclarecer estos crímenes fascistas y aportar luz a esta etapa tan oscura de la historia de España, Rafael Moreno «ha conseguido asomarse, -y dejar que nos asomemos- a esa dimensión en que las sombras vuelven para contarnos quienes son y qué les sucedió. Eso es memoria histórica”.

Comienzan los trabajos de exhumación en las fosas comunes de San Juan del Puerto

Las investigaciones apuntan a que cuentan con víctimas de otros municipios como Beas, Bonares, Trigueros, Almonte, Lepe, Niebla e incluso de Granada

Día de emoción el vivido este miércoles, 9 de febrero, en las fosas comunes del cementerio municipal de San Juan del Puerto por el inicio de los trabajos de exhumación de los cuerpos de víctimas de la represión franquista que llevan 86 años enterrados. «Hoy es un día que podemos señalar en la historia de un deber y hacer que teníamos pendiente desde hace muchos años, un compromiso que tiene que ver con la memoria colectiva de nuestro pueblo y un pasado tan negro y complicado como fue el de la Guerra Civil», ha declarado la alcaldesa, Rocío Cárdenas.

La primera edil ha hablado del compromiso del Consistorio con este tema. «Nuestro compromiso ha ido incrementándose y nuestra voluntad política ha ido siendo más firme, ya que teníamos que solidarizarnos con las víctimas y familiares de las personas que yacen aquí desde 1936, personas que vienen siendo buscadas por sus familiares en los municipios del entorno. Le hemos puesto mucha voluntad política con acuerdos en el Pleno y hemos tenido una subvención que viene desde el Gobierno central a través de la Federación Española de Municipios y Provincias (FEMP) y la vicepresidencia del Gobierno”, ha añadido.

Para la alcaldesa, “los recursos son importantes pero mucho más importante es la voluntad política, que hoy es la que nos ha traído hasta aquí. Estos 24.100 euros nos permiten iniciar los trabajos de exhumación de las fosas comunes para su posterior identificación y posterior localización de las víctimas y poder vincularlas con sus familiares. Posiblemente no sean recursos suficientes, pero por parte del Ayuntamiento de San Juan del Puerto no van a faltar los recursos que sean necesarios para que las familias que han estado viniendo durante muchos años buscando a sus familiares puedan definitivamente trasladarlas a sus respectivos cementerios”, ha proseguido.

La alcaldesa sanjuanera ha subrayado que “este es un acto de una tremenda justicia social y de una gran humanidad. Desde nuestro Ayuntamiento tenemos que sentirnos hoy muy orgullosos del comienzo de estos trabajos, que no han sido fruto de un trabajo en solitario con el resto de ayuntamientos sino de un trabajo colectivo con todas las asociaciones memorialistas de la provincia de Huelva y de Andalucía», ha proseguido.

De hecho, «han sido muchas personas las que han dedicado muchas horas de sus vidas a la tarea que hoy arranca», ha continuado Cárdenas, tras lo que ha trasladado su «agradecimiento a la Diputación de Huelva, al Comisionado de la Memoria Histórica y a todos los arqueólogos vinculados a este gran trabajo de reparación y de justicia moral y social que le debemos a las víctimas del franquismo y de la Guerra Civil. Habéis hecho un trabajo de una gran sensibilidad y vamos a devolver a las personas que permanecen aquí a sus familias para enterrarlas dignamente, recuperando esa justicia que es lo único que nos resta por hacer, ya que no podemos evitar el pasado», ha agregado.

También la parlamentaria andaluza y sanjuanera María Márquez ha estado presente en durante inicio de los trabajos en el camposanto sanjuanero junto a otros alcaldes, como es de Bonares, Juan Antonio García, el de Beas, Diego Lorenzo, o la de Niebla, Laura Pichardo. «Llevamos muchos años trabajando para que llegara este día en el que empezamos a recuperar los restos de algunos vecinos de nuestro pueblo. El Ayuntamiento colaborará para que estos trabajos se puedan terminar”, ha declarado Márquez.

También el regidor de Beas ha hablado del día de hoy como una jornada de “sentimientos encontrados, de alegría para muchas personas y las familias de los 32 ó 34 vecinos de Beas que un 16 de agosto de 1937 fueron sacados a empujones en una fecha muy emblemática para nuestro municipio, encarcelados en la iglesia para traerlos a la fuerza a estas fosas comunes y posteriormente asesinados. Muchas personas que lucharon para que llegara este día ya no están entre nosotros, aunque hoy estén aquí sus nietos y familiares. Desde nuestro Ayuntamiento aportaremos los recursos humanos y económicos para que la tarea quede culminada”, ha asegura el regidor beasino.

También ha intervenido la alcaldesa de Niebla. «Estoy eternamente agradecida por el simple hecho de que haya una o dos personas de Niebla en esta fosa. Para mí es tan importante este acto que vamos a seguir trabajando en todo aquello relacionado con la reparación histórica, en que todas las fosas estén abiertas y se repare ese daño histórico, moral, sentimental y social y que de una vez sepamos dónde están los restos de tantas personas”, ha argumentado Pichardo.

Por su parte, el diputado provincial Salvador Gómez ha señalado que hoy es un día de emoción. «Aquí se viene con la emoción de visitar a las personas que queremos y sin embargo sigue habiendo personas que arrancaron desde sus casas para asesinarlos por sus ideas. La sensibilidad de la presidenta de la Diputación con la creación del Comisionado de la Memoria Histórica es una apuesta única, bastante valiente para encontrar lo que está documentado y que las familias descansen”, ha destacado.

Por parte del equipo técnico que llevará a cabo las tareas que hoy comienzan se encuentra Andrés Fernández, que coordinará el equipo técnico. «Es un honor formar parte de este día histórico para nuestros pueblos coordinando a un equipo de arqueólogos, antropólogos e historiadoras que vamos a buscar a las víctimas que se encuentran aquí. La memoria histórica y colectiva de estos pueblos son áreas que están marcadas y han sido respetadas durante estas décadas de sufrimiento”, ha añadido.

Como ha explicado, “a priori es un trabajo dificultoso, ya que está basado en enterramientos clandestinos con personas asesinadas de las que no se sabe el sitio exacto donde están y empezaremos con las catas a localizar restos”. Según ha especificado, se trata de enterramientos colectivos y una vez detectados los signos de violencia delimitan las distintas fosas que puedan existir con el objetivo de recuperar sus cuerpos de forma individual y darles un entierro digno. Actualmente ya se está trabajando en la última fase del proyecto con las muestras biológicas para identificar a cada uno de los cuerpos.

Finalmente, el presidente de la asociación de la Memoria Histórica de Huelva, Fernando Pineda, ha mostrado su satisfacción por el día de hoy. Hemos estado muchas veces aquí, al igual que en los archivos. San Juan siempre me ha emocionado de una manera especial, pues aquí, según los datos que tenemos, solamente hay uno asesinado del municipio y los demás son todos de fuera. Sin embargo San Juan del Puerto se ha volcado junto con los demás ayuntamientos que nos rodean y con quienes aquí hay de fuera», ha afirmado.

La concejala de Memoria Democrática, Victoria Rodríguez, ha indicado el número de asesinados del municipio. «De San Juan del Puerto hay 54 asesinados, de los que aquí solamente hay uno. Del resto, 34 están en Huelva, 12 en Sevilla, cuatro en Palos de la Frontera, dos en Niebla y uno en Cádiz. Y aquí hay 34 que no son de San Juan. Aquí hay 21 de Beas, cinco de Bonares, cuatro de Trigueros, uno de Almonte, uno de Granada, uno de Lepe y uno de Niebla», ha indicado. Como se refirió el presidente memorialista, “San Juan del Puerto va a ser un símbolo de lucha colectiva, no de un pueblo solo, y eso para los que estamos luchando por toda la provincia es de aplaudir”, ha añadido.

El Comisionado de Memoria Democrática rinde un emotivo homenaje a Fernando Pineda

El órgano memorialista reconoce al presidente de la Amhph por su labor de muchos años en el ámbito de la investigación, divulgación y ayuda y asesoramiento a los familiares de las víctimas

El Comisionado de Memoria Democrática de la Diputación Provincial de Huelva ha rendido este lunes un emotivo homenaje al presidente de la Asociación de Memoria Histórica de la Provincia de Huelva (Amhph), Fernando Pineda, durante la inauguración de las Jornadas ‘Educación y Memoria Democrática’, un evento que durante este lunes y martes se desarrolla en la Universidad de Huelva (UHU) y que ha contado con la participación del Secretario de Estado de Memoria Democrática, Fernando Martínez.

Durante el acto, el portavoz del equipo de gobierno del ente supramunicipal, Salvador Gómez, ha hecho entrega de un distintivo al presidente de la entidad memorialista en reconocimiento a su labor durante muchos años no solo en el ámbito de la investigación y divulgación sobre la represión franquista en la provincia de Huelva, sino también en el de la atención permanente a los familiares de las víctimas, a quienes ayuda y asesora en la búsqueda de información y en la tramitación para la recuperación de los restos.

Pineda, que fue alcalde de El Campillo durante 20 años (De 1979 a 1991 y de 1999 a 2007) y es autor del libro ‘Memorias recuperadas – El Campillo Salvochea’, ha recibido con sorpresa este homenaje que no esperaba, tal y como él mismo ha reconocido. Tras unos minutos embargado por la emoción, que no le permitió articular palabras, y tras los aplausos del público, el presidente de la Amhph, que participa en las jornadas como ponente, ha mostrado su agradecimiento por este reconocimiento «que no merezco», ha indicado, al considerar que con esa labor no hace otro cosa que «cumplir con mi obligación y mi compromiso», ha remarcado.

El Gobierno incluye El Campillo en su Plan de Recuperación de Memoria Democrática

La FEMP concede al Ayuntamiento una ayuda de 14.000 euros para el proyecto de localización de fosas comunes en el cementerio de la localidad

El proyecto de localización de fosas comunes de víctimas del franquismo en el cementerio de El Campillo, solicitado por el Ayuntamiento de la localidad, ha sido incluido en el Plan de Recuperación de Memoria Democrática del Gobierno central a petición de la Federación Española de Municipios y Provincias (FEMP).

Así l han comunicado desde la propia FEMP a través de un escrito dirigido al alcalde del municipio, Juan Carlos Jiménez, a quien también informan de que la subvención concedida al Consistorio campillero para la ejecución este proyecto asciende a un total de 14.000 euros.

Tal y como se indica en la misiva, a la que ha tenido acceso TINTO NOTICIAS -El periódico de la Cuenca Minera de Riotinto-, esta ayuda se enmarca en un paquete de subvenciones dirigidas a entidades locales y convocadas por la Federación Española de Municipios y Provincias para la realización de actuaciones relacionadas con la memoria democrática.

Asimismo, desde la FEMP se detalla que el referido plan del Gobierno central ha incluido un total de 58 actuaciones solicitadas por las entidades locales que cuentan con un coste total estimado de 1,78 millones de euros, «cuantía muy superior al importe de la subvención concedida a la Federación Española de Municipios y Provincias, motivo por el que no ha sido posible satisfacer en su totalidad la solicitud de ninguna de ellas», agregan.

La inclusión de la actuación solicitada por el Ayuntamiento de El Campillo en el Plan de Recuperación de Memoria Democrática fue aprobada el pasado 8 de noviembre por parte de la Dirección General de Memoria Democrática del Ministerio de Presidencia, Relaciones con las Cortes y Memoria Democrática, tal y como se detalla en el referido escrito.

La concesión de esta ayuda se produce más de tres años después de que el Ayuntamiento de El Campillo solicitase a la Dirección General de Memoria Democrática de la Junta de Andalucía que lleve a cabo los trámites necesarios para la indagación, localización y exhumación de la fosa común del municipio, situada en el cementerio de la localidad, así como la posterior identificación de los restos y entrega de los mismos a sus familiares.

La solicitud, realizada por la entonces alcaldesa Susana Rivas, se basaba en el «compromiso» del Ayuntamiento con la «dignificación de las víctimas del franquismo», así como en la «certeza» de la existencia de una fosa común en el camposanto campillero en la que fueron depositados los cuerpos de personas asesinadas por los golpistas durante la guerra civil española, tal y como indicó la propia Rivas.

La regidora también señaló en su escrito que a fecha de entonces había documentadas 352 víctimas del municipio, para lo que se basó en una investigación histórica realizada por el que fuese alcalde de la localidad, Fernando Pineda, y publicada en 2016 en el libro ‘Memorias Recuperadas. El Campillo-Salvochea’.

El Campillo, llamado por entonces Salvochea, «sufrió una brutal represión por los militares golpistas de julio de 1936, hasta el punto de desaparecer hasta el nombre», relató Rivas, tras lo que señaló que la localidad «fue incendiada y bombardeada a finales de agosto de 1936».

En la propuesta realizada por la alcaldesa se adjuntaba además una solicitud de exhumación remitida al Ayuntamiento por parte de un familiar de una de las víctimas del franquismo, concretamente por parte del campillero Francisco Javier Sánchez Rubio, quien pidió al Consistorio la exhumación de su tío Dámaso Sánchez Tarriño para «darle una sepultura digna, reparando así su memoria».

En concreto, el solicitante explicaba en su escrito, al que también tuvo acceso este periódico, que su tío «desapareció de su casa el 31 de diciembre de 1936 tras ser detenido por los falangistas y conducido al depósito carcelario», así como que tiene constancia de que «fue trasladado y fusilado en la Calle de Sevilla de ese municipio, siendo enterrado después en la fosa común del cementerio municipal de El Campillo», tras lo que «su familia ha sufrido en silencio durante tantos años sin tener la certeza de su asesinato ni poder enterrar dignamente sus restos», añadió.

La propuesta de la entonces alcaldesa también iba acompañada de la relación de asesinados en el municipio y de un escrito del investigador antes citado, Fernando Pineda, quien, en calidad de presidente de la Asociación de Memoria Histórica de la Provincia de Huelva, dio su apoyo a la solicitud formulada por la regidora campillera. «La dignificación y reparación moral de las víctimas es muy importante para quienes nacimos allí y tuvimos conocimiento de la atroz represión sufrida en el antiguo municipio de Salvochea, actual El Campillo», indicó.

La nieta de Martín Moya pide de nuevo al Ayuntamiento de Huelva la exhumación de su abuelo

Concha Martín posa por primera vez sobre los restos del vecino de Aracena asesinado en abril del 37

Una nieta de Miguel Martín Moya, vecino de Aracena asesinado en abril de 1937 en las inmediaciones del cementerio de La Soledad de Huelva, ha solicitado de nuevo al Ayuntamiento de la capital que interceda ante la Junta de Andalucía para que se lleve a cabo la exhumación de los restos de su abuelo, que se encuentran en una fosa común del camposanto onubense.

Concha Martín Pérez, que ya pidió la exhumación de Martín Moya al Gobierno andaluz en septiembre de 2020, se ha dirigido ahora al Ayuntamiento de Huelva, por segunda vez, tras tener conocimiento de que su requerimiento anterior, realizado el pasado 31 de agosto por mediación del Grupo de Trabajo por la Recuperación de la Memoria Histórica y Democrática de Huelva, no ha sido tramitado por el Consistorio, ya que el Equipo de Gobierno comunicó recientemente que no tenía conocimiento de tal solicitud en respuesta a una pregunta plenaria realizada por el concejal no adscrito Jesús Amador.

Ante ello, esta nieta de Martín Moya ha registrado directamente su solicitud en el propio Ayuntamiento, donde ha estado acompañada por miembros de la referida entidad memorialista, tras lo que se ha dirigido a las fosas comunes del cementerio de La Soledad para trasladar la información sobre su abuelo al equipo de arqueólogos y arqueólogas que actualmente está llevando a cabo los trabajos de identificación y delimitación de las fosas.

Guiada por los miembros del equipo, Concha Martín ha podido posar por primera vez justo encima de donde se encuentran los restos de su abuelo, concretamente, tal y como se recoge literalmente en la diligencia del registro, en en el patio San Antonio de Padua, «distando de la placa por el norte veintiocho metros; por el sur, seis metros; por el este, tres metros; y por el oeste, seis metros», justo el lugar que se aprecia en la imagen principal que ilustra esta información, donde se ve a la propia Martín señalando a Miguel Martín Moya.

La nieta de este vecino de Aracena asesinado en el 37 no ha podido ocultar su emoción por ese momento, si bien al mismo tiempo conocía que la exhumación de su abuelo no podrá llevarse a cabo como consecuencia de estos trabajos actuales de delimitación de las fosas. Una de las arqueólogas del equipo le explicó, en presencia de TINTO NOTICIAS, que la zona queda fuera de los sondeos a realizar en base a este proyecto, con lo que la última petición realizada por Concha Martín cobra más importancia aún.

Miguel Martín Moya

Eran las 05.30 horas del 13 de abril de 1937 cuando Miguel Martín Moya, vecino de Aracena, zapatero, campesino y miembro de la Sociedad de Trabajadores de la Tierra de UGT, fue asesinado en las inmediaciones del cementerio municipal de La Soledad de Huelva por seis efectivos de la Guardia Civil, que daban así cumplimiento a una sentencia dictada contra él por el consejo de guerra permanente de la ciudad de Huelva.

Más de 83 años después, el pasado 28 de septiembre de 2020, su nieta Concha Martín Pérez, ayudada por el presidente de la Asociación de Memoria Histórica de la Provincia de Huelva, Fernando Pineda, solicitó a la Consejería de Cultura y Patrimonio Histórico de la Junta de Andalucía, en cumplimiento de la Ley de Memoria Histórica y Democrática, que proceda a desarrollar las actuaciones necesarias para recuperar los restos de su familiar y que «se me realicen las pruebas genéticas oportunas para una futura identificación» de los mismos, tal y como expone Concepción en su solicitud, a la que ha tenido acceso este periódico.

Más de un año después de aquella solicitud, Concha Martín Pérez aún no ha tenido respuesta de la Junta de Andalucía, por lo que, el pasado 31 de agosto de este mismo 2021, pidió la colaboración del Ayuntamiento de Huelva, para lo que contó con la ayuda del Grupo de Trabajo por la Recuperación de la Memoria Histórica y Democrática de Huelva, entidad memorialista que fue la encargada de realizar la primera solicitud al Consistorio onubense para que inste a la Consejería a proceder a la exhumación y recuperación de los restos de su familiar represaliado.

En un escrito dirigido al alcalde de Huelva, Gabriel Cruz, desde esta entidad se explicó que «Concepción Martín Pérez, nieta de Miguel Martín, actualmente vecina de Sevilla, ha solicitado la ayuda y colaboración de este grupo de trabajo memorialista para interceder ante este Excmo. Ayuntamiento que usted preside y recuperar, a la mayor brevedad posible, los restos de su abuelo represaliado y poder otorgarle así la debida dignidad a su memoria».

«Por todo ello, tenemos a bien contactar con usted con objeto de poder iniciar dicho procedimiento administrativo que pueda dar respuesta a la solicitud de Dª Concepción Martín y en cumplimiento de la Ley de Memoria Histórica y Democrática de Andalucía (Ley 2/2017 de 28 de marzo), la cual, en su artículo 9, delega en las entidades locales la obligación de instar a la consejería competente en materia de memoria democrática a realizar las acciones pertinentes que den como resultado la exhumación y recuperación de los restos de los familiares represaliados durante el genocidio franquista», prosiguieron en el escrito.

En base a ello, desde este grupo de trabajo solicitaron al Ayuntamiento que inicie, «a la mayor brevedad posible, los procedimientos y actuaciones necesarias para la exhumación y entrega a los familiares de los restos de Miguel Martín Moya, que se encuentran depositados el cementerio municipal de La Soledad de esta capital», tal y como se expone textualmente en el escrito, al que se adjuntó, como documento adicional, copia de la inscripción de la defunción de Miguel Martín Moya en el Registro Civil de Huelva.

Localizan la primera fosa común de víctimas del franquismo en La Soledad

El hallazgo, fruto de los trabajos impulsados por el Ayuntamiento de Huelva, es el primero que confirma este tipo de enterramientos

En la tarde de ayer, fruto de los trabajos enmarcados en el ‘Plan de Recuperación de Memoria Democrática’ de la FEMP que se están desarrollando en el cementerio de La Soledad, se localizó una fosa común, que aún en fase de investigación, parece confirmar que se trata de víctimas de la represión franquista. El alcalde de Huelva, Gabriel Cruz, tras la visita realizada ayer, se ha mostrado satisfecho con el trabajo que está desarrollando el equipo de arqueólogos contratado, felicitándolos por un “hallazgo que da sentido a todo este proyecto, porque se trata de dar respuestas no sólo a nivel general, sino también personal, a familiares que necesitan saber qué pasó con sus padres y abuelos”.

De esta forma, Gabriel Cruz, ha destacado que “tras varios intentos, parece que las investigaciones empiezan a dar sus frutos y estamos en el camino de poder devolver la dignidad a quienes se la negaron”. El hallazgo, según el alcalde, “viene a confirmar la sospecha del fusilamiento de cientos de represaliados en las tapias del cementerio que fueron enterrados de manera indiscriminada en una fosa común que ahora hemos detectado y debemos delimitar y testar antes de continuar con las investigaciones”.

El alcalde de Huelva ha asegurado que “vamos a seguir adelante con nuestro Plan de recuperación de la memoria Histórica porque se lo debemos a los fallecidos, a las familias y a nosotros mismos, para avanzar en un espacio de convivencia, concordia y unión, pero desde la dignidad y el reconocimiento a las víctimas”.

En el sexto sondeo realizado durante estos días, se localizó la fosa común que, según el arqueólogo responsable de la intervención, Jesús Román, “muy probablemente se corresponda con el verano caliente del 36, porque en principio, en los 2×2 metros excavados, se aprecian cinco cuerpos agolpados, amontonados y con signos en el cráneo de un tiro en la cabeza, que guardan mucha similitud con sepulturas encontradas en otros cementerios”.

El objetivo del proyecto actualmente en marcha es delimitar la superficie de la fosa común, para conocer sus dimensiones y detectar la manera en que están dispuestos los cuerpos, partiendo de la base que el Cementerio de La Soledad, según Román, “contaba desde antes del inicio de la Guerra Civil con una organización para los enterramientos en esta zona, en forma de parrilla, aunque también ha quedado probado que el espacio se ha reutilizado, ya que se han encontrado enterramientos mucho más recientes, a unos 70 centímetros, pero sepulturas normalizadas, individuales, con caja, bolsas de cadáveres y otras características que apuntan a enterramientos de caridad de no hace más de 40 años, por lo que habría que estudiar si debajo de ellos, hay restos anteriores”.

La intención es continuar con el proyecto, haciendo sondeos y catas, tanto perimetrales, como centrales, para a continuación presentar un proyecto independiente para proceder a las exhumaciones.

Comienzan las catas previas a la exhumación de las fosas comunes de ‘La Soledad’

El Ayuntamiento de Huelva inicia los trabajos del ‘Plan de Recuperación de Memoria Democrática’

El alcalde de Huelva, Gabriel Cruz, acompañado de la concejala de Hábitat Urbano e Infraestructura del Ayuntamiento de Huelva, Esther Cumbrera, ha visitado esta mañana el cementerio de La Soledad para supervisar el inicio de los trabajos enmarcados en el ‘Plan de Recuperación de Memoria Democrática’ de la FEMP, un proyecto subvencionado con 18.000 euros que se se centrará en la delimitación e investigación de las fosas comunes provenientes de la Guerra Civil y la Dictadura.

Con este proyecto, aprobado y subvencionado por la FEMP, se reconoce “el compromiso del Ayuntamiento de Huelva en su empeño por llevar a cabo unos trabajos por la concordia, la unidad, el respeto y la dignidad de los ciudadanos, que en ningún caso pretenden revisar la historia, pero sí reconocerla”, apunta el alcalde, explicando que “responden a la vocación de dar cumplimiento a la Ley de Memoria Histórica y a la obligación moral de todas las administraciones de contribuir a pasar página desde la dignidad de aquellos que la perdieron, porque no se les reconoció y se les cerró la oportunidad de reclamar el derecho a la justicia”.

En concreto, la actuación onubense se centra en la investigación histórica y documental, mediante el desarrollo de catas, de las fosas comunes existentes en el cementerio municipal, con el objetivo de delimitar su superficie y conocer la forma en que los cuerpos fueron enterrados, en cuanto a su disposición y proceder.

En este sentido, el arqueólogo responsable de la intervención, Jesús Román, ha explicado que “pretendemos delimitar la fosa, para saber el tamaño que tiene y cómo se encuentran los restos, mediante sondeos perimetrales y centrales que nos permitan distinguir entre los enterramientos fruto de la aplicación del bando de guerra, en el verano del 36, de otros realizados con posterioridad, en este espacio que ha sido reutilizado a lo largo de los años, para conocer la verdad de la documentación existente en relación a los represaliados”.

Por su parte, el presidente de AMHPH, Asociación de Memoria Histórica de la Provincia de Huelva, Fernando Pineda, ha calificado el inicio de los trabajos “de momento histórico, porque se trata de empezar a investigar uno de los cementerios que más asesinados acoge, aunque queda mucho trabajo por delante porque las exhumaciones y pruebas de ADN van a ser fundamentales para poder identificar los cuerpos”.

El proyecto en marcha da continuidad y refuerza los trabajos ya realizados para la delimitación y exhumación de la fosa con los restos de Pedro Masera Polo, sometido a Consejo de Guerra por las autoridades golpistas y condenado a muerte, siendo ejecutado en Huelva el 10 de febrero de 1938 e inhumado su cadáver en el cementerio de la Soledad. Una actuación iniciada en 2016, que conllevó una primera intervención en 2017 con medios fundamentalmente municipales y reforzada este mismo año desde distintas vertientes.

Con este proyecto, Huelva se incluye en la relación de los 92 ayuntamientos españoles cuyas propuestas de actuaciones en esta materia fueron aprobadas en la convocatoria realizada por la Federación Española de Municipios y Provincias, con previsiones estimadas de recuperación de casi 4.000 restos, que cuentan con una subvención de 750.000 euros del Ministerio de la Presidencia, Relaciones con las Cortes y Memoria Democrática, gestionados por la FEMP.

A través de su Plan de Memoria Democrática, la FEMP financiará con 750.000 euros las actuaciones destinadas a la recuperación de la memoria democrática propuestas por 92 municipios. La subvención, procedente del presupuesto de gastos del Ministerio de la Presidencia, Relaciones con las Cortes y Memoria Democrática, queda recogida en el Real Decreto 887/2020, de 6 de octubre. Su utilización permitirá la exhumación de restos de personas desaparecidas en fosas de la Guerra Civil y el franquismo, así como otras actuaciones de investigación, localización e identificación de víctimas en municipios de 25 provincias de 12 Comunidades Autónomas.

Emotivo homenaje a los fusilados de la Columna Minera por el 85 aniversario de sus asesinatos

El escritor e investigador nervense Juan Carlos Rodríguez Centeno promueve una ofrenda de flores y la colocación de todos sus nombres en la antigua cárcel provincial de Sevilla donde estuvieron presos

Los integrantes de la Columna Minera que fueron fusilados el 31 de agosto de 1936 en Sevilla han recibido este martes un emotivo homenaje en la Antigua Cárcel Provincial de La Ranilla, en la capital hispalense, donde estuvieron presas las víctimas de aquella barbarie que tuvieron que soportar un auténtico calvario desde que fueron apresadas, el 19 de julio de 1936, hasta su posterior fusilamiento, casi mes y medio después.

El homenaje ha sido promovido por el escritor e investigador de Nerva Juan Carlos Rodríguez Centeno, autor de la novela histórica sobre la guerra civil española ‘La paciencia de la araña’ y profesor de la Facultad de Comunicación de la Universidad de Sevilla, donde dirige su Departamento de Comunicación Audiovisual y Publicidad.

Rodríguez Centeno, que ha contado con la ayuda de algunos amigos y amigas «amantes de la memoria», ha querido rendir este emotivo homenaje a aquellas víctimas de la Columna Minera cuando se cumplen justo 85 años de sus asesinatos, para lo que ha llevado a cabo una ofrenda de flores en la citada prisión provincial de Sevilla, declarada Lugar de Memoria Histórica de Andalucía y actualmente «abandonada», sostiene.

Asimismo, el investigador nervense y sus compañeros han colocado a las puertas del edificio la relación completa de los 67 integrantes de la Columna Minera que fueron fusilados el 31 de agosto, además del lugar y hora de fusilamiento y procedencia de cada uno de ellos, datos todos extraídos del libro ‘Memoria Vindicada’, de los investigadores riotinteño y campillero Alfredo Moreno Bolaños y Gilberto Hernández Vallecillo.

La Columna Minera

La Columna Minera constituye un crucial episodio de la guerra civil española que fue protagonizado por un grupo de jóvenes mineros y campesinos que fueron reclutados por políticos y militares republicanos con el objetivo de acabar con el intento de golpe de estado perpetrado un día antes contra la República.

El 19 de julio de 1936 emprendieron para ello una marcha, planeada desde Madrid, hacia Sevilla. Sin embargo, no alcanzaron la capital hispalense. A las puertas de la ciudad, en la barriada de La Pañoleta del municipio de Camas, los mismos guardias civiles que tenían órdenes de acompañarles, liderados por el comandante Gregorio Haro Lumbreras, les tendieron una sangrienta emboscada.

El resultado: más de una decena de muertos y unos setenta detenidos encerrados en el Cabo Carvoeiro, la prisión improvisada en un barco de cabotaje atracado en el Guadalquivir. En sus estrechas bodegas, en pleno verano, permanecieron en condiciones inhumanas y fueron sometidos al fin a un macrojuicio que fue, con toda probabilidad, el mayor Consejo de Guerra celebrado en los albores de la Guerra Civil en España.

El calvario sufrido por los miembros de la Columna Minera fue rescatado por el periodista y escritor Rafael Adamuz en su novela histórica ‘La memoria varada’, cuya segunda edición, publicada por Pábilo Editorial, salió a la luz en 2018 cargada de nuevos contenidos, como un prólogo de Baltasar Garzón, el discurso de Miami, anexos y diverso material original, entre otras.

La obra refleja el calvario que soportaron los reclusos a través de unas cartas enviadas por uno de ellos, Luis Marín Bermejo, quien da cuenta de su presidio y arroja datos reveladores. Los textos permanecieron ocultos hasta la muerte de su único hijo varón, que fue el encargado de custodiarlos.

Juan Carlos Rodríguez Centeno

El escritor e investigador nervense Juan Carlos Rodríguez Centeno publicó en 2019 la novela ‘La paciencia de la araña’, una obra con la que da a conocer hechos hasta entonces poco conocidos de la guerra civil española. Ambientada en los primeros meses de la contienda, la publicación tiene a Sevilla como escenario principal, aunque también recrea acontecimientos acaecidos en otros lugares como la Sierra de Huelva, Madrid y Salamanca.

Todos los hechos que se relatan en la obra se basan en acontecimientos reales que posteriormente son ficcionados por el autor, que inicia la novela con un hecho poco conocido pero real: un comando falangista se reúne en Sevilla para organizar una operación de rescate a José Antonio Primo de Rivera, preso en Alicante, tras lo que, mientras se planifica la operación, el protagonista es testigo de la vida en la ciudad y de los acontecimientos, anécdotas y sucesos que se producen en la misma.

Por la novela desfilan personajes reales como el Duque de Alba, el banquero Juan March, el general Queipo de Llano, el terrible jefe de la represión Manuel Criado, artistas flamencos como Manuel Vallejo o la Niña de la Puebla, toreros como El Algabeño o el cardenal Ilundáin, entre otros, así como personajes ficticios: ganaderos, jerarcas nazis, combatientes italianos, nobles, buscavidas, etc. Y todo ello mientras las tropas de Franco se aproximan a Madrid y todos piensan que la guerra terminará pronto con una fácil victoria.

Además de la exposición de acontecimientos reales acaecidos durante la guerra civil, a Juan Carlos Rodríguez Centeno le interesa especialmente «narrar la doble vida de la ciudad», por un lado «alegre, festiva, eufórica y luminosa», pero por otra parte «terrible», con «asesinatos, fusilamientos, represión, cárcel, venganzas, etc», como destacó el propio autor en declaraciones a TINTO NOTICIAS -El periódico de la Cuenca Minera de Riotinto-.

‘La paciencia de la araña’ es la primera novela de Juan Carlos Rodríguez Centeno, que cuenta con más de 30 publicaciones académicas entre libros, artículos o ponencias, todo un ejemplo de la amplia trayectoria investigadora de este nervense que nació en Minas de Riotinto en 1968 y pasó toda su infancia y adolescencia en Nerva, hasta los 18 años, cuando se trasladó a Madrid. Allí estudió Ciencias de la Información en la rama Publicidad, tras lo que marchó a Sevilla, donde se doctoró y es profesor de la Facultad de Comunicación desde 1995.

Juan Carlos Rodríguez Centeno es hijo de los nervenses Carlos Rodríguez y Carmela Centeno. Su abuelo materno, Felipe Centeno, procedía de Riotinto y fue un industrial de cierta relevancia en Nerva, donde tuvo varios negocios, como una fábrica de aguardientes, anises y gaseosas, un estanco y hasta una banca privada, algo muy usual por entonces en lugares alejados de las capitales, mientras que su abuela materna, Carmen Hinojosa, procedía de El Campillo, donde fue Miss Salvochea, y es descendiente directa del bandolero José María El Tempranillo.

Por su parte, la familia de su padre era de procedencia obrera. Sus abuelos paternos, Claudio Rodríguez y Eloína Domínguez, procedían de Linares de la Sierra, desde donde se trasladaron a Nerva. Él era minero y trabajó toda su vida en la Fundición, al igual que su hijo, Carlos Rodríguez, que empezó a trabajar en Explosivos Riotinto con 14 años, tras lo que estudió peritaje de Minas y, hasta su jubilación, trabajó siempre en la misma empresa.

Juan Carlos Rodríguez Centeno guarda grandes recuerdos de su infancia en su pueblo. «Al poco de yo nacer, mi padre fue trasladado a Huelva, pero nuestra vinculación con Nerva era continua. Mis abuelos continuaron allí y nuestras visitas al pueblo eran asiduas: fines de semana, fiestas de san Bartolomé, La Villa, etc. Tengo muchos recuerdos de mi infancia en el paseo y otros lugares de Nerva», destacó.

A continuación, cuando se fue a estudiar a Madrid, con 18 años, «empecé a perder vinculación con la Cuenca», señaló Rodríguez Centeno, pero esta se recupera hace cinco años, cuando «mi madre compra una casa en Nerva», por lo que «actualmente paso fines de semana y festivos en el pueblo y sus alrededores», concluye.

Se cumplen 85 años de la entrada de las tropas franquistas en la Cuenca

Tras un bombardeo anterior desde el aire, los fascistas consumaron el 25 de agosto del 36 su plan para la ocupación de una comarca que consideraban «peligrosa» como enemigo a batir

La Cuenca Minera de Riotinto asiste este miércoles al 85 aniversario de la entrada de las tropas franquistas en la comarca, que se produjo el 25 de agosto de 1936 tras varios días en los que ya previamente habían estado bombardeando la zona desde el aire a través de la aviación.

De esta manera se consumaba lo que los rebeldes fascistas denominaron el ‘Plan para la ocupación de la Cuenca Minera de Riotinto’, diseñado de forma concienzuda para llevar a cabo un asalto militar que consideraban «tan difícil e importante para toda la provincia», tal y como expone Francisco Espinosa Maestre en su libro ‘La guerra civil en Huelva’.

El plan consideraba «peligroso» el enemigo a batir, así como que Salvochea -ahora El Campillo-, La Atalaya, La Dehesa y Nerva eran «las poblaciones más fieles al Gobierno republicano». «Sin embargo -añadía- no existen en ellas elementos que puedan coartar la aviación» y, «como podían tener protegidos los accesos con minas, habría que desconectar la central eléctrica de la Riotinto Company Limited».

Y así lo hicieron. El asalto fascista a la Cuenca Minera de Riotinto comenzó con un bombardeo aéreo «indiscriminado» sobre Salvochea el 20 de agosto de 1936 a las 9.00 horas, expone el investigador Fernando Pineda Luna en su libro ‘Memorias Recuperadas. El Campillo – Salvochea’, donde se explica que este primer bombardeo acabó con la vida de seis personas: Elena Domínguez Castaño, de 23 años; su hija Dolores González Domínguez, de seis meses; Rafaela López Carrera de 44 años; Rafaela López Yuvero, de 45 años; Baldomera López Rodríguez, de 38 años; y Jacinto López Zarza, de 36 años.

«Al día siguiente, a las 12.00 horas -continúa esta publicación-, se bombardeó La Atalaya y, un día después, fueron bombardeadas de nuevo Salvochea, La Atalaya y La Dehesa», tras lo que, dos días después, el 24 de agosto, un avión recorrió la comarca lanzando octavillas en las que alertaban a la población, textualmente, de que «podéis salvar vuestras vidas si antes de 24 horas, a partir de las cinco de la tarde de hoy, nos entregáis rehenes en cantidad suficiente para garantizar la entrega de armas, rehenes que serán puestos en libertad tan pronto como dichas armas sean recogidas».

Un día después, el 25 de agosto de 1936, miembros de una columna fascista comandada por Gumersindo Varela Paz, que venía de conquistar Valverde del Camino, unida, como explica el investigador Joaquín Gil Honduvilla, a tres grupos de guardias de asalto, guardias civiles y falangistas y requetés, «asaltaron Zalamea la Real con la artillería y entraron en sus calles, provocando la huida de los milicianos republicanos, que sólo tenían una ametralladora en la torre de la Iglesia Parroquial», continúa la obra de Pineda, que indica que los asaltantes «abrieron puertas a patadas, registraron multitud de viviendas y asesinaron a muchos vecinos», momento que se refleja en la imagen que ilustra esta información.

A continuación, tal y como se relata en ‘Memorias Recuperadas’, la columna fascista fue sorprendida «por una numerosa columna minera procedente de Salvochea que provocó la huida de los retenes militares golpistas, apostados en las salidas de Zalamea», mientras que «los republicanos explotaron las minas colocadas en la zona para dificultar el avance por la parte nordeste de Zalamea la Real hacia Salvochea y el corazón de la Cuenca Minera», operaciones que «produjeron bajas en ambos frentes», añade. Sin embargo, a continuación, «la aviación, que volvía para facilitar el asalto a Salvochea, bombardeó la columna miliciana y la obligó a replegarse definitivamente».

«Con el camino ya expedito» y «con más de mil hombres», el capitán Gumersindo Varela Paz comenzó el avance hacia Salvochea el 26 de agosto de 1936 a las 7.00 horas, tras lo que, a las 8.00 horas, de nuevo apareció un avión que «bombardeó la localidad durante horas», informaba el periódico Odiel, mientras que la columna fascista del comandante Eduardo Álvarez de Rementería-Martínez, que procedía de El Castillo de las Guardas, entraba en Nerva. Por su parte, la columna del comandante de los requetés Luis Redondo García, que había llegado el día 25 a Campofrío procedente de Aracena, avanzaba «sin oposición» hacia La Dehesa, donde «desconectó la central térmica de la RTCL, como estaba previsto, pasó por la barriada de Mesa de los Pinos, también denominada Alto de la Mesa, donde dejó dos cañones orientados hacia Nerva, y llegó a Salvochea».