«El 2020 lo damos por perdido, estos dos meses van a dejar muchas secuelas»

Tony Alberto Estévez, de Casa idolina, analiza con Tinto Noticias las consecuencias de la crisis del coronavirus

Tony Alberto Estévez, chef y responsable del restaurante de Nerva Casa Idolina, asegura estar viviendo una situación de «incertidumbre total» debido a la gran «desinformación» que existe, a la que añade la sensación de «abandono». «No tenemos nada donde apoyarnos, no sabemos a dónde ir ni preguntar, solo nos queda esperar día tras otro hasta que podamos abrir», señala, al tiempo que critica que, de manera oficial, nadie se ha puesto en contacto con ellos. Únicamente se encuentra informado gracias a la FOE (Federación Onubense de empresarios) y Bareca (Asociación provincial de Bares, Restaurantes y Cafeterías de Huelva), añade.

Sobre la posible apertura del restaurante desde este 11 de mayo, día del inicio de la fase 1 de desescalada, el empresario del establecimiento nervense explica que en un principio no pensaba abrir por apoyo a la hostelería y a todo el gremio que sigue luchando, por lo que permanecerán a la espera de ver cómo evoluciona la situación. “Nosotros estamos totalmente desamparados, así que ahora mismo no sabemos si vamos a abrir o no y nos estamos preparando poquito a poco”, señala.

Eso sí, Casa Idolina no se queda atrás y se prepara realizando una serie de cambios. “Como tenemos terraza, por suerte disponemos de espacio y estamos adaptando dos zonas más con sus toldos y demás medidas de seguridad. Además, para el interior hemos comprado unas máquinas de ozono y, evidentemente, se ha cambiado todo el tema de cartelería e información para los clientes y los puntos de manos limpias con su hidrogel”.

Tony lamenta que el turismo es uno de los factores que más se verá afectado. «Es algo en lo que trabajamos muchísimo, un 70% de nuestra clientela proviene del tren turístico y por lo menos hasta finales de junio o principios de julio no abrirá, por lo cual esa facturación se verá en decadencia”.

Estévez responde tajante ante la posibilidad de poder recuperarse económicamente cuando todo esto pase. «Siempre se ha dicho en la hostelería que aquello que no se vende no se va a aprovechar, nos han quitado una primavera y un comienzo de verano que iba a ser espectacular, yo ya el 2020 lo doy por perdido”, indica.

Actualmente se encuentran centrando todos sus esfuerzos en reinventarse. Piensan fomentar las noches de verano e intentar hacer cosas diferentes para atraer a la gente con su comida y eventos. Además, apoya la idea de implantar medidas que ayuden a paliar esta situación. “Podrían ayudar un poco en la Seguridad Social, en los pagos, en suprimir algunos impuestos, por lo menos una bonificación de seguro social durante ‘x’ meses», indica, tras lo que deja claro que «evidentemente estos dos meses van a dejar muchas secuelas”.