Instituciones y memorialistas se unen para buscar a los familiares de la Columna Minera

El objetivo es cotejar su ADN para identificar los cuerpos aparecidos en la fosa de Pico Reja

Tal y como ya informó TINTO NOTICIAS -El periódico de la Cuenca Minera de Riotinto-, en la fosa de Pico Reja de Sevilla, la mayor fosa del franquismo abierta de momento en España, se han localizado los restos de los integrantes de la llamada Columna Minera de Huelva, traicionados en una emboscada en La Pañoleta, en Camas, el 19 de julio de 1936. Con el objetivo de identificar a esas víctimas, la Diputación de Huelva, la Coordinadora Andaluza de la Memoria Histórica y Democrática y diversos ayuntamientos de la provincia se han comprometido a localizar a los familiares de las víctimas de la Columna Minera para proceder a la extracción del ADN y su posterior cotejo con los restos aparecidos en la fosa de Pico Reja.

Según los últimos estudios publicados por la empresa Aranzadi, adjudicataria de los trabajos de exhumación e identificación de los cuerpos de la fosa común de Pico Reja impulsados por el ayuntamiento de Sevilla, existen ya pruebas científicas, además de las históricas y documentales, que certifican que al menos una treintena de las personas de la Columna Minera de Huelva represaliadas durante el golpe de Estado de Franco se encuentran en esta fosa común

El diputado de Memoria Democrática, Salvador Gómez, junto con el responsable del Comisionado de Memoria de la Diputación, Antonio Rus, han mantenido un encuentro con el presidente de la Coordinadora Andaluza de la Memoria Histórica y Democrática, José Esteban Garrido, y en el que también han participado el presidente de la Asociación de Memoria Histórica de la Provincia de Huelva, Fernando Pineda, así como la alcaldesa de Valverde del Camino, Syra Senra; la alcaldesa de Campofrío, Mercedes López, representantes de los ayuntamientos de Nerva, San Juan del Puerto y El Campillo, y el vecino campillero Daniel Vivián, en representación de familiares de las víctimas.

Salvador Gómez ha asegurado que “se trata de trazar acciones muy inmediatas en el trabajo marcado, por la dignidad y la memoria” y ha reiterado “el compromiso y deber democrático de la Diputación de Huelva con la Memoria, mientras otros prefieren ignorar la justicia y la reparación para con las víctimas”.

Junto con la localización de los familiares de las víctimas, en el reunión también se ha acordado el compromiso de la Diputación y de los ayuntamientos presentes, además de los de Minas de Riotinto y Zalamea la Real en colaborar junto con la Diputación de Sevilla y los ayuntamientos de Sevilla y Camas en la colocación de un malacate en una rotonda de La Pañoleta, en homenaje a los asesinados de la Columna Minera que acudieron a Sevilla para defenderla de las tropas sublevadas. Igualmente, acordaron llevar a cabo una visita a la fosa de Pico Reja, acompañados por los arqueólogos.

Al menos 30 cadáveres hallados en ‘Pico Reja’ corresponden a integrantes de la Columna Minera de Huelva

Los análisis sobre los restos óseos revelan la presencia de los metales pesados característicos de la cuenca minera

Los técnicos de Aranzadi, empresa adjudicataria de los trabajos de exhumación e identificación de los cuerpos de la fosa común de Pico Reja en el Cementerio de San Fernando impulsados por el Ayuntamiento de Sevilla, han informado este jueves a los miembros del Consejo Municipal de la Memoria Democrática que existen ya pruebas científicas, además de las históricas y documentales, que certifican que al menos una treintena de las personas de la Columna Minera de Huelva represaliadas durante el golpe de Estado de Franco se encuentran en esta fosa común.

Las investigaciones históricas, especialmente de Pedro Díaz Arriaza, hablaban de varias decenas de personas fusiladas que entraron en el Cementerio de San Fernando en los últimos días de agosto de 1936 como parte integrante de la columna formada por mineros de Huelva, a la que se sumaron otras personas en su recorrido, para intentar recuperar la ciudad de Sevilla en poder de los golpistas. En la población de Camas sufrieron la traición de la Guardia Civil que les acompañaba, y allí mismo comenzaron los asesinatos. Los supervivientes fueron fusilados posteriormente en diversas zonas de la ciudad y el día 31 de agosto se registraron numerosas partidas en blanco que corresponderían a los mineros fusilados, hasta un total de 83 hombres.

Los trabajos arqueológicos en Pico Reja, las características de algunos de estos enterramientos (cuerpos sin ataúd, agrupados y boca abajo) y las evidencias de que habían sido represaliados (tiro en la nuca, impactos de proyectiles, signos de haber sido atados, fracturas perimortem) permitieron al equipo técnico de Aranzadi esbozar la hipótesis de que pudiera tratarse de miembros de la Columna Minera. Estas personas durante toda su vida trabajaron en las minas, bebieron, respiraron y comieron en su entorno sin las medidas de seguridad actuales, de modo que se comenzó a trabajar con la hipótesis de que pudiera existir una transferencia de metales pesados de la comarca de procedencia (la cuenca minera de Riotinto y localidades como Nerva) hacia los organismos de esas personas. Y, en efecto, las pruebas analíticas realizadas en la Universidad de Santiago de Compostela sobre los restos óseos así lo han corroborado. 

“El hallazgo es extraordinario, histórico, porque viene a arrojar luz sobre uno de los episodios más trágicos de Sevilla y la cuenca minera de Huelva durante el Golpe de Estado”, según ha considerado hoy el alcalde de Sevilla, Antonio Muñoz, quien ha presidio la reunión de la asamblea ordinaria del Consejo Municipal de la Memoria Democrática, que se ha celebrado in situ en la fosa de Pico Reja.

En esta fosa común están depositados más cuerpos de no represaliados de los que se preveía, de ahí que se complique la separación entre unos y otros en unos trabajos de exhumación que, coordinados desde la Oficina Municipal de la Memoria Histórica se iniciaron a principios de 2020 con 1,21 millones de euros cofinanciados por el Ayuntamiento de Sevilla, la Diputación Provincial de Sevilla, la Junta de Andalucía y el Gobierno central. Así, a 30 de abril de 2022 se habían localizado 1.095 restos de personas con evidentes indicios de haber sido represaliadas, otras 2.229 personas estaban inhumadas en ataúdes, 1.547, en desconexión anatómica y había 165 restos aislados. Por tanto, son ya 5.036 cuerpos, de ellos 4.944 exhumados.

Además de ser la primera fosa común cuya exhumación se acomete en la ciudad de Sevilla, Pico Reja es también la de mayor envergadura que se afronta en el conjunto del país, con 671,34 metros de longitud (66 más de la dimensión inicialmente barajada por los historiadores) y una profundidad aproximada de cuatro metros.

Un libro rememorará la marcha minera de Riotinto a Sevilla de hace 20 años

El periodista nervense Juan Antonio Hipólito sacará próximamente a la luz la obra ‘La Columna Minera. Diario de una marcha a pie’

Un libro del periodista nervense y director de la emisora municipal de Nerva Onda Minera Juan Antonio Hipólito rememorará próximamente la marcha minera de Riotinto a Sevilla de hace 20 años, justo el tiempo que ha transcurrido desde aquel 7 de febrero de 2002 en que se inició aquella caminata que se prolongó durante cinco días y que tenía como objetivo reclamar una solución a la crisis minera de entonces.

Publicado por Editorial Niebla, el libro tendrá como título ‘La Columna Minera. Diario de una marcha a pie’, tal y como ha anunciado el propio Hipólito, que pretende con esta publicación dar «cumplida cuenta» de tal acontecimiento y hacer «revivir aquellos momentos trascendentales protagonizados por los mineros de Riotinto que supusieron un punto de inflexión en el devenir de nuestra comarca», ha enfatizado.

El trabajo se complementa con las ilustraciones del fotógrafo nervense Manuel Aragón, muy vinculado al movimiento obrero de la comarca, y con las crónicas de prensa y artículos de opinión escritos en la época en los periódicos de Huelva sobre lo que el autor califica como una «doble gesta», una reivindicativa, la de los mineros, y otra de comunicación, la de la emisora Onda Minera. «Ambos protagonizaron un sacrificio descomunal, como el que conlleva toda gesta iniciada por una causa justa», subraya Hipólito.

La marcha o «columna minera», como la llama el autor en homenaje a los sucesos acaecidos en La Pañoleta (Camas) en julio de 1936, fue protagonizada por «más de un centenar de trabajadores de las minas de Riotinto, en su inmensa mayoría afiliados al sindicato CC.OO.», quienes el 7 de febrero de 2002 iniciaban «una caminata de cinco días hasta Sevilla para exigir a las administraciones central y autonómica solución a una de las crisis mineras más agudas de los últimos tiempos», relata Hipólito.

«Además, cuarenta trabajadores, entre los que se encontraban sindicalistas de la UGT, se encerraban en la mina de Sotiel Coronada, Calañas, y otra columna de mineros partía de la mina de Almagrera con el mismo destino y propósito que la de Riotinto», prosigue el autor de ‘La Columna Minera. Diario de una marcha a pie’.

Juan Antonio Hipólito recuerda cómo en aquellos momentos, «provisto de un micrófono y un teléfono móvil, me dispuse a caminar junto a los mineros para contarle a la ciudadanía de la Cuenca Minera el desarrollo de la marcha a través de una maratón radiofónica de más de 100 horas ininterrumpidas de emisión en la que participaron una decena de compañeros y colaboradores de la Emisora Municipal Onda Minera Radio Nerva».

«Fue una experiencia inolvidable, de esas que dejan huella, marcada por el sacrificio descomunal que conlleva toda gesta iniciada por una causa justa, cargada de todo tipo de sensaciones», prosigue el periodista nervense, que recuerda, como ejemplo, sensaciones como las vividas a la salida desde Minas de Riotinto o durante el paso de la columna minera por Nerva, así como «la emoción indescriptible» a la entrada a Camas (Sevilla) por La Pañoleta. «Pero, sobre todo, estuvo marcada por la solidaridad y el compañerismo reinante durante aquellos interminables días», subraya Hipólito.

La Fundación para el Desarrollo de los Pueblos de Andalucía recuperará la memoria de la Columna Minera

Pretenden dar a conocer la implantación del sindicalismo ugetista en las minas de Huelva durante la década de 1930

La Fundación para el Desarrollo de los Pueblos de Andalucía (Fudepa) está desarrollando el proyecto ‘Objetivo Defender Sevilla. El Sindicato Minero de Huelva y la Columna Minera de Riotinto’, con el que pretende recuperar del olvido uno de los episodios más transcendentales de las horas que sucedieron al golpe de Estado en el suroeste peninsular. Una iniciativa que se pone en marcha gracias a la subvención concedida por el Ministerio de la Presidencia, Relaciones con las Cortes y Memoria Democrática en la convocatoria de 2021.

A este respecto, la gerente de Fudepa, Josefa Castillejo, ha manifestado en una nota de prensa que «este proyecto viene a poner de manifiesto el interés de la Fundación por promover el estudio de nuestro pasado con el objeto de fomentar la reflexión crítica sobre la actualidad». Se trata de «algo que venimos haciendo desde el nacimiento de nuestra entidad y que ha posibilitado la puesta en marcha de numerosas iniciativas», ha proseguido.

«En esta ocasión, –según ha continuado la representante de Fudepa–, lo que pretendemos es dar a conocer la implantación del sindicalismo ugetista en las minas de Huelva durante la década de 1930 y, sobre todo, cómo la afinidad de aquellos militantes para con las instituciones republicanas fue fundamental en la constitución de una columna de milicianos que pretendió plantar cara a Queipo de Llano en la mismísima Sevilla».

Asimismo, Castillejo ha señalado que «ara llevar a cabo esta iniciativa cuentan con la colaboración de Miguel Ángel Collado, doctor en Historia por la Universidad de Huelva y autor de numerosos trabajos sobre la Cuenca Minera de Riotinto durante la II República y el franquismo, por lo que «no nos cabe duda de que el resultado del proyecto que nos ocupa será mucho más que satisfactorio», ha señalado.

En este sentido, Collado se ha mostrado ilusionado con el proyecto, afirmando que, «pese a lo que pueda pensarse, queda mucho por investigar tanto en lo relativo al episodio en sí como en lo que tiene que ver con el socialismo en las minas durante los años 30, sobre todo si se tiene en cuenta que el fascismo destruyó toda la documentación que contenían las sedes de las organizaciones obreras y es necesario acudir a otro tipo de fuentes para reconstruir su Historia.»

Tanto la gerente de Fudepa como el historiador a cargo del proyecto finalizan diciendo que «no les gustaría dejar pasar la ocasión de solicitar la ayuda de toda aquella persona que, ya sea en forma de testimonio o aportando documentación, pueda contribuir a la labor que acabamos de emprender».

Para hacerlo, los interesados pueden contactar a través del correo electrónico : miguelangelcolladoaguilar@gmail.com o en el teléfono 957 28 36 26 ( en horario de 8 a 15 h)

Emotivo homenaje a los fusilados de la Columna Minera por el 85 aniversario de sus asesinatos

El escritor e investigador nervense Juan Carlos Rodríguez Centeno promueve una ofrenda de flores y la colocación de todos sus nombres en la antigua cárcel provincial de Sevilla donde estuvieron presos

Los integrantes de la Columna Minera que fueron fusilados el 31 de agosto de 1936 en Sevilla han recibido este martes un emotivo homenaje en la Antigua Cárcel Provincial de La Ranilla, en la capital hispalense, donde estuvieron presas las víctimas de aquella barbarie que tuvieron que soportar un auténtico calvario desde que fueron apresadas, el 19 de julio de 1936, hasta su posterior fusilamiento, casi mes y medio después.

El homenaje ha sido promovido por el escritor e investigador de Nerva Juan Carlos Rodríguez Centeno, autor de la novela histórica sobre la guerra civil española ‘La paciencia de la araña’ y profesor de la Facultad de Comunicación de la Universidad de Sevilla, donde dirige su Departamento de Comunicación Audiovisual y Publicidad.

Rodríguez Centeno, que ha contado con la ayuda de algunos amigos y amigas «amantes de la memoria», ha querido rendir este emotivo homenaje a aquellas víctimas de la Columna Minera cuando se cumplen justo 85 años de sus asesinatos, para lo que ha llevado a cabo una ofrenda de flores en la citada prisión provincial de Sevilla, declarada Lugar de Memoria Histórica de Andalucía y actualmente «abandonada», sostiene.

Asimismo, el investigador nervense y sus compañeros han colocado a las puertas del edificio la relación completa de los 67 integrantes de la Columna Minera que fueron fusilados el 31 de agosto, además del lugar y hora de fusilamiento y procedencia de cada uno de ellos, datos todos extraídos del libro ‘Memoria Vindicada’, de los investigadores riotinteño y campillero Alfredo Moreno Bolaños y Gilberto Hernández Vallecillo.

La Columna Minera

La Columna Minera constituye un crucial episodio de la guerra civil española que fue protagonizado por un grupo de jóvenes mineros y campesinos que fueron reclutados por políticos y militares republicanos con el objetivo de acabar con el intento de golpe de estado perpetrado un día antes contra la República.

El 19 de julio de 1936 emprendieron para ello una marcha, planeada desde Madrid, hacia Sevilla. Sin embargo, no alcanzaron la capital hispalense. A las puertas de la ciudad, en la barriada de La Pañoleta del municipio de Camas, los mismos guardias civiles que tenían órdenes de acompañarles, liderados por el comandante Gregorio Haro Lumbreras, les tendieron una sangrienta emboscada.

El resultado: más de una decena de muertos y unos setenta detenidos encerrados en el Cabo Carvoeiro, la prisión improvisada en un barco de cabotaje atracado en el Guadalquivir. En sus estrechas bodegas, en pleno verano, permanecieron en condiciones inhumanas y fueron sometidos al fin a un macrojuicio que fue, con toda probabilidad, el mayor Consejo de Guerra celebrado en los albores de la Guerra Civil en España.

El calvario sufrido por los miembros de la Columna Minera fue rescatado por el periodista y escritor Rafael Adamuz en su novela histórica ‘La memoria varada’, cuya segunda edición, publicada por Pábilo Editorial, salió a la luz en 2018 cargada de nuevos contenidos, como un prólogo de Baltasar Garzón, el discurso de Miami, anexos y diverso material original, entre otras.

La obra refleja el calvario que soportaron los reclusos a través de unas cartas enviadas por uno de ellos, Luis Marín Bermejo, quien da cuenta de su presidio y arroja datos reveladores. Los textos permanecieron ocultos hasta la muerte de su único hijo varón, que fue el encargado de custodiarlos.

Juan Carlos Rodríguez Centeno

El escritor e investigador nervense Juan Carlos Rodríguez Centeno publicó en 2019 la novela ‘La paciencia de la araña’, una obra con la que da a conocer hechos hasta entonces poco conocidos de la guerra civil española. Ambientada en los primeros meses de la contienda, la publicación tiene a Sevilla como escenario principal, aunque también recrea acontecimientos acaecidos en otros lugares como la Sierra de Huelva, Madrid y Salamanca.

Todos los hechos que se relatan en la obra se basan en acontecimientos reales que posteriormente son ficcionados por el autor, que inicia la novela con un hecho poco conocido pero real: un comando falangista se reúne en Sevilla para organizar una operación de rescate a José Antonio Primo de Rivera, preso en Alicante, tras lo que, mientras se planifica la operación, el protagonista es testigo de la vida en la ciudad y de los acontecimientos, anécdotas y sucesos que se producen en la misma.

Por la novela desfilan personajes reales como el Duque de Alba, el banquero Juan March, el general Queipo de Llano, el terrible jefe de la represión Manuel Criado, artistas flamencos como Manuel Vallejo o la Niña de la Puebla, toreros como El Algabeño o el cardenal Ilundáin, entre otros, así como personajes ficticios: ganaderos, jerarcas nazis, combatientes italianos, nobles, buscavidas, etc. Y todo ello mientras las tropas de Franco se aproximan a Madrid y todos piensan que la guerra terminará pronto con una fácil victoria.

Además de la exposición de acontecimientos reales acaecidos durante la guerra civil, a Juan Carlos Rodríguez Centeno le interesa especialmente «narrar la doble vida de la ciudad», por un lado «alegre, festiva, eufórica y luminosa», pero por otra parte «terrible», con «asesinatos, fusilamientos, represión, cárcel, venganzas, etc», como destacó el propio autor en declaraciones a TINTO NOTICIAS -El periódico de la Cuenca Minera de Riotinto-.

‘La paciencia de la araña’ es la primera novela de Juan Carlos Rodríguez Centeno, que cuenta con más de 30 publicaciones académicas entre libros, artículos o ponencias, todo un ejemplo de la amplia trayectoria investigadora de este nervense que nació en Minas de Riotinto en 1968 y pasó toda su infancia y adolescencia en Nerva, hasta los 18 años, cuando se trasladó a Madrid. Allí estudió Ciencias de la Información en la rama Publicidad, tras lo que marchó a Sevilla, donde se doctoró y es profesor de la Facultad de Comunicación desde 1995.

Juan Carlos Rodríguez Centeno es hijo de los nervenses Carlos Rodríguez y Carmela Centeno. Su abuelo materno, Felipe Centeno, procedía de Riotinto y fue un industrial de cierta relevancia en Nerva, donde tuvo varios negocios, como una fábrica de aguardientes, anises y gaseosas, un estanco y hasta una banca privada, algo muy usual por entonces en lugares alejados de las capitales, mientras que su abuela materna, Carmen Hinojosa, procedía de El Campillo, donde fue Miss Salvochea, y es descendiente directa del bandolero José María El Tempranillo.

Por su parte, la familia de su padre era de procedencia obrera. Sus abuelos paternos, Claudio Rodríguez y Eloína Domínguez, procedían de Linares de la Sierra, desde donde se trasladaron a Nerva. Él era minero y trabajó toda su vida en la Fundición, al igual que su hijo, Carlos Rodríguez, que empezó a trabajar en Explosivos Riotinto con 14 años, tras lo que estudió peritaje de Minas y, hasta su jubilación, trabajó siempre en la misma empresa.

Juan Carlos Rodríguez Centeno guarda grandes recuerdos de su infancia en su pueblo. «Al poco de yo nacer, mi padre fue trasladado a Huelva, pero nuestra vinculación con Nerva era continua. Mis abuelos continuaron allí y nuestras visitas al pueblo eran asiduas: fines de semana, fiestas de san Bartolomé, La Villa, etc. Tengo muchos recuerdos de mi infancia en el paseo y otros lugares de Nerva», destacó.

A continuación, cuando se fue a estudiar a Madrid, con 18 años, «empecé a perder vinculación con la Cuenca», señaló Rodríguez Centeno, pero esta se recupera hace cinco años, cuando «mi madre compra una casa en Nerva», por lo que «actualmente paso fines de semana y festivos en el pueblo y sus alrededores», concluye.

Limón pide “verdad, justicia y reparación” en el 85 aniversario de la Columna Minera de Riotinto

La presidenta de la Diputación ratifica el compromiso de la institución con la Memoria Democrática

La presidenta de la Diputación, María Eugenia Limón, ha afirmado que las víctimas del franquismo “merecen verdad, justicia y reparación” y ha subrayado “que la suya fue una lucha colectiva por los derechos humanos y la libertad que el conjunto de la sociedad disfrutamos hoy”. Limón ha participado en 85 aniversario de la Columna Minera de Riotinto “en memoria de aquellos hombres que el 18 de julio del 36 emprendieron un camino en defensa de la libertad y encontraron la muerte más violenta que pudieran imaginar”.

Un acto organizado por la Asociación Memoria, Libertad y Cultura Democrática de Camas y la coordinadora de la Cuenca Minera de Riotinto para la Memoria Histórica en el que la presidenta de la institución provincial ha agradecido su trabajo “para dignificar la memoria de las personas que fueron víctimas de la represión, el escarnio público y la violencia”.

Según ha señalado, corren tiempos difíciles, “en los que desde los más altos púlpitos y con la mayor de las hipocresías, se falta a la verdad”. Ochenta y cinco años después “vuelven a estar muy presentes la confrontación, el odio y el negacionismo”, ha dicho, añadiendo que “solo teniendo a las víctimas en nuestra memoria, podremos combatir el negacionismo y conseguiremos construir un espacio común de convivencia y respeto”.

Limón ha recordado que Diputación de Huelva ha mantenido siempre un importante compromiso con la memoria de las víctimas y una profunda sensibilidad con sus familiares, con iniciativas como el proyecto de investigación, catalogación y digitalización de los procedimientos instruidos por el Consejo de Guerra Permanente de Huelva desde 1937.  Pero además, “el compromiso del actual equipo de gobierno y el mío mismo firme. Y la Memoria Democrática es uno de los ejes del actual Plan de Gobierno”, ha asegurado.

En este sentido, se ha referido a la reciente creación del Comisionado para la Memoria Democrática, que nace con el fin de que en la provincia de Huelva “no quede un resquicio de olvido y cada una de las partes que conforma esta compleja sociedad adquiera un compromiso sincero para trabajar proactivamente hacia un futuro de convivencia”. Entre sus actuaciones, destaca la elaboración, en colaboración con los familiares de las víctimas y los investigadores, del diccionario biográfico de los represaliados del franquismo en la provincia de Huelva o la difusión cultural de nuestra memoria mediante exposiciones, conferencias, encuentros, jornadas, conmemoraciones, homenajes, etc.

También se llevará a cabo la localización, con el resto de las Administraciones Públicas, tanto locales como Estatales, y con las Asociaciones Memorialistas, de las fosas con especial atención a las de las Rosas de la Puebla de Guzmán y la de las Rosas de Zufre, así como de las exhumaciones, en dichas fosas, de las víctimas de la represión franquista, ya identificadas en la provincia de Huelva.

La creación becas para investigadores sobre la Memoria Democrática de Huelva, así como un premio de investigación sobre Memoria Democrática de la Provincia de Huelva para alumnos de la UHU sera otra de las actuaciones del Comisionado, además de la creación oficinas comarcales para la atención a los familiares de las víctimas y recoger sus iniciativas y facilitar a los familiares de las víctimas la extracción de sangre, para su posterior envío a la Universidad de Granada y comprobación del ADN.

La presidenta la la Diputación ha puesto en valor, “algo tan imprescindible como contar con un gobierno que, por primera vez en la historia, eleva la Memoria Democrática, nuestra memoria, al primer nivel de la política de Estado”. Con ello miestra su satisfacción porque la Ley de Memoria Democrática se apruebe mañana en el Consejo de Ministros, con importantes avances como el papel relevante que otorga a las entidades locales, municipios y diputaciones.

En el 85 aniversario la la Columna Minera de Riotinto también han intervenido el alcalde de Camas, las secretarias de CCOO y UGT, además de otras personas vinculadas a la Columna y a la represión franquista, se ha dado lectura a poemas y se han depositado flores en el lugar. El acto ha contado con la actuación musical de la formación ‘Trío 14 de Abril’.

Emboscada en La Pañoleta

La Columna Minera de Riotinto es como se conoce a la agrupación de combatientes voluntarios que se formó el 18 de julio de 1936 en las cuencas mineras de la provincia de Huelva (España) para transportar dinamita a Sevilla. El general Gonzalo Queipo de Llano difundió por la radio que venían a “volar la Giralda y la catedral”, bulo que se propagó con éxito entre la población de Sevilla y que ha llegado hasta nuestros días. El plan era que los mineros se uniesen en La Palma del Condado a un grupo de guardias civiles y de asalto comandados por el comandante de la Guardia Civil Gregorio Haro Lumbreras, quien había hecho patente su lealtad al Gobierno legítimo, enviados desde Huelva capital para entrar juntos en Sevilla.

Sin embargo el comandante de estos guardias traicionó a sus mandos, se pasó a los sublevados y el 19 de julio por la mañana tendió una emboscada a la columna minera en La Pañoleta, a las afueras de Sevilla. Los guardias ametrallaron a los mineros, haciendo estallar la dinamita y matando y apresando a muchos de ellos. Hacia las doce de la mañana del 19, al llegar a la “Cuesta del Caracol” en el barrio de La Pañoleta (Camas), la columna cayó en una emboscada tendida por los guardias de Haro. Se produjo un confuso intercambio verbal tras el cual los guardias se pusieron a ametrallar a los mineros. Estallaron uno o varios de los camiones cargados con dinamita. Murieron 25 mineros y 71 fueron hechos prisioneros.

 

 

Los 16 asesinados en La Pañoleta, protomártires españoles de la Democracia Republicana

Vecinos todos de la Cuenca Minera de Riotinto, fueron las primeras víctimas del Golpe de Estado franquista en todo el territorio español

El Golpe de Estado franquista, del que hace unos días se cumplía el 84 aniversario, provocó numerosos asesinatos de vecinos de la Cuenca Minera de Riotinto, los primeros el 19 de julio de 1936 en La Pañoleta (Camas), donde perdieron la vida un total de 16 personas de la comarca, todos pertenecientes a la Columna Minera.

Así se denominó al dispositivo organizado por el Gobierno de la República para acabar con el alzamiento franquista, para lo que los integrantes de la Columna Minera partieron desde Nerva en dirección a Sevilla, pasando por varios pueblos como Valverde del Camino o San Juan del Puerto, donde se iban incorporando nuevos miembros.

Sin embargo, poco antes de su llegada a la capital hispalense, en el municipio sevillano de Camas, sufrieron una emboscada promovida por quien en principio era el máximo responsable de la columna, el comandante León Gregorio Haro Lumbreras, que traicionó con ello a las autoridades republicanas de Huelva y cumplió las órdenes del golpista Gonzalo Queipo de Llano Sierra.

La emboscada dio al traste con el cometido de este dispositivo y acabó con la vida, ese mismo día, de 16 integrantes de la columna, todos ellos de la Cuenca Minera de Riotinto. Sus nombres son Ricardo Caballero Calleja, de Riotinto (41 años), Bernardino Díaz Vázquez, de Riotinto (39 años), Andrés García Llanes, de Nerva (26 años), Francisco Iglesias Monterrubio, de Riotinto (30 años), Felipe Jara Maya, de Nerva (37 años), Cayetano Muñoz Maestre, de Riotinto (25 años), Domingo Pachón ¿?, de Riotinto (24 años), José Palma Pedrero, de Riotinto (35 años), Domingo Pavón Fernández, de Riotinto (25 años), Joaquín Piedad Lorenzo, de Nerva (26 años), Policarpo Rodríguez Requejo, de Riotinto (27 años), y Francisco Salgado Mariano, de Riotinto (35 años).

A ellos hay que sumar otros cuatro asesinados de los que aún se desconocen sus nombres, pero no la edad aproximada, fijada en el informe forense en 20, 25, 40 y 45 años. Además, cabe resaltar que de esos 16 asesinados, 14 perdieron la vida en La Pañoleta y, otros dos, Andrés García Llanes y Joaquín Piedad Lorenzo, en el municipio vecino de Sanlúcar la Mayor, a donde llegaron ya malheridos en su intento de huida.

Estas fueron las primeras 16 personas que perdieron la vida como consecuencia del Golpe de Estado del 18 de julio del 36 no solo de la Cuenca Minera de Riotinto, sino también de toda España, pues fueron los primeros asesinados por los golpistas en todo el territorio nacional, con lo que se convirtieron en los protomártires españoles de la Democracia Republicana.

Con estos 16 asesinados, TINTO NOTICIAS -El periódico de la Cuenca Minera de Riotinto- inicia una serie en la que dará a conocer los nombres de todas las víctimas del Golpe de Estado conocidas hasta el momento en esta comarca, para lo que este periódico se basará en las investigaciones publicadas hasta el momento y recopiladas para esta redacción por el presidente de la Asociación de Memoria Histórica de la Provincia de Huelva y autor de la obra ‘Memorias Recuperadas. El Campillo-Salvochea’, Fernando Pineda.

Rinden tributo a las víctimas de la Columna Minera

La Pañotela acoge la lectura de un manifiesto y una ofrenda floral en homenaje a los asesinados en Camas el 19 de julio del 36

Las víctimas de la Columna Minera han sido homenajeadas y recordadas un año más coincidiendo con el aniversario del suceso acaecido en La Pañoleta (Camas) el 19 de julio de 1936, cuando integrantes de este dispositivo, organizado por el Gobierno de la República para acabar con el alzamiento franquista y formado por mineros, trabajadores y ciudadanos de la Cuenca Minera de Riotinto y otros municipios de la provincia de Huelva, fueron asesinados en el citado municipio sevillano tras sufrir una emboscada organizada por quien en principio era el máximo responsable de la columna, el comandante Gregorio Haro Lumbreras.

Las víctimas de aquel suceso fueron homenajeadas este domingo 19 de julio, coincidiendo con el 84 aniversario de aquel acontecimiento, en el tradicional acto que cada año tiene lugar en La Pañoleta y que organizan la Asociación Memoria, Libertad y Cultura Democrática de Camas y la coordinadora de la Cuenca Minera de Riotinto para la Memoria Histórica, un acto que consistió en la lectura de un manifiesto y en una ofrenda floral y que reunió, en la Rotonda de los Mineros, a familiares de las víctimas y representantes de todos los ayuntamientos de la Cuenca Minera de Riotinto, de Valverde del Camino y San Juan del Puerto.

Pero no ha sido este acto el único que se ha celebrado estos días para homenajear a las víctimas de aquel suceso. Un día antes, el sábado 18 de julio, tenía lugar un primer acto de homenaje en La Pañoleta, en este caso organizado por Izquierda Unida y el Partido Comunista, que desde hace dos años se desligaron del acto organizado por las antes citadas organizaciones memorialistas al no estar de acuerdo entonces con el manifiesto redactado para la ocasión.

Los mineros fusilados en Sevilla salen a la luz con la exhumación de la fosa de Pico Reja

Los miembros de la Columna Minera de Riotinto que fueron fusilados en Sevilla a finales de agosto de 1936 comienzan a salir a la luz gracias a los trabajos de exhumación de la fosa común de Pico Reja de la capital hispalense, que se iniciaron el pasado 19 de enero.

Esa es una de las conclusiones que puede extraerse del último informe de la Sociedad de Ciencias Aranzadi, adjudicataria de los citados trabajos de exhumación, en el que se cita textualmente a estos mineros: «No puede descartarse la presencia de sujetos asesinados por consejos de guerra, más allá del grupo de los mineros fusilados en los últimos días de agosto de 1936», se indica, tal y como informa el diario.es a través de esta información.

Según las primeras conclusiones, ya han sido localizados un total de 502 sujetos, de los que 412 han sido exhumados y 84 presentan posibles evidencias de haber sido represaliados, tal y como se indica en el informe sobre la exhumación de Pico Reja, donde se estima que yacerían más de mil de los 4.500 represaliados por el franquismo que fueron depositados en el cementerio de San Fernando de Sevilla.

La fosa común de Pico Reja es considerada la mayor fosa del franquismo de Sevilla y es la primera que se exhuma en la capital hispalense. Además, se trata de la exhumación de mayor envergadura que se afronta en España.

La Columna Minera, cuya historia se aborda en la novela del escritor y periodista Rafael Adamuz ‘La memoria varada’ (Pábilo Editorial), partió desde la Cuenca Minera de Riotinto en dirección a Sevilla el 19 de julio de 1936 para combatir el golpe militar, pero este grupo de personas, compuesto en su mayoría por jóvenes mineros y campesinos que fueron reclutados por los políticos republicanos que lideraron la marcha, planeada desde Madrid, no alcanzó la capital hispalense.

A las puertas de la ciudad, en la barriada de La Pañoleta (Camas), los mismos guardias civiles que tenían órdenes de acompañarles les tendieron una sangrienta emboscada. El resultado: más de una decena de muertos y setenta detenidos encerrados en el Cabo Carvoeiro, la prisión improvisada en un barco de cabotaje atracado en el Guadalquivir. 

En sus estrechas bodegas, en pleno verano, permanecieron en condiciones inhumanas y fueron sometidos al fin a un macrojuicio que fue, con toda probabilidad, el mayor Consejo de Guerra celebrado en los albores de la Guerra Civil en España.

La gran mentira

¿Qué se piensa antes de la muerte? ¿Qué idea se cruza, agónica, en el instante último? ¿Qué recuerdos afloran? ¿Qué se dice en la despedida final? Luis ignora que dispone de tiempo para dar respuesta a tales preguntas. Intuye que el final es inminente. Sólo le asaltan verdades, pequeñas y grandes certezas efímeras, pasajeras, como si le rebobinaran a cámara rápida la película de su vida, de esas que los ingleses de la Compañía ven en su cine todos los fines de semana. Luis sabe que morirá de un momento a otro. Primera verdad. Que lo van a matar, segunda. Que no verá más a su Ángela ni a sus niñas con diminutivos ni a su Luisito de su alma, tercera. Que ellos tampoco le verán más a él, cuarta. Así podría seguir durante horas, fabricando verdades, interiorizándolas, cobijándolas para siempre para que ya nada ni nadie se las arrebate. Que no se merece morir, quinta. A tientas, saca del bolsillo el trozo escondido de lápiz y un sobre arrugado que le servirá de último mensaje: «Riotinto noble y bueno, Sr.alcalde, mira por mis hijos. Luis Marín».

Pero pasan las horas. Y Luis no muere. Así que sigue masticando verdades. Nadie dice nada. Todos aguardan en la oscuridad de las bodegas, ahora más siniestra. La muerte ronda el Cabo Carvoeiro, les acecha. Pero no les visita todavía aunque la aguarden ahí abajo, enfermos, cubiertos de mugre, escuálidos, haraposos, pálidos, tísicos. Se diría que ya están muertos. La espera de la muerte esuna muerte en sí misma. Que los maten ya, clamanalgunos. Luis no. Luis está sumido en la película de su biografía, que ahora retrocede a su antojo, pegando saltosen el tiempo: se ve con Ángela, su Ángela, el día que la conoció, eran unos niños; su primer día en la mina; la zapatería de Valverde del Camino; nace Reposita, la mayor; el PSOE; una caja de vagón; la cuesta de La Pañoleta; un camión de dinamita; el silbido final de un disparo; el retrato de Luisito, su Luisito de su alma, montado en el burro; un estallido; su amigo Pepe Díaz; un barco de nombre impronunciable, Cabo Carvoeiro;Talleres Mina; un parte de accidente, leve al parecer; sus manos encalladas; Pereda, y Juanito; la muerte de su hija Amparo; una solicitud de traslado de vivienda, y otra, y otra; y Adelaida y Dolorcita, y Angelita y Manolita y otra vez Ángela, su Ángela… Séptima verdad: la culpa de lo que les pase es suya. Y de nuevo el lápiz en otro sobre oculto. Por extraño que parezca, aún hay tiempo:

«Querida Ángela y queridos hijos,

vuestro padre y marido os pide en este momento

en que voy a perder la vida

que me perdonéis todo el daño

que os he hecho a Vds. Nada más.

Porque, después, a nadie más.

Hijos míos, voy a morir

sin saber que habrá sido de Vds.,

Ángela e hijos míos,

pero Dios se apiadará de Vds.

y saldréis a la vida bien.

Adiós Ángela, Reposita, Dolorcita,

Angelita, Adelaida, Luisito y Manolita.

Un beso de vuestro padre y…».

Ha agotado la carilla del sobre. Sólo queda una libre:

«…para Ángela mía,

educa lo mejor que puedas a tus hijos».

Octava verdad: él ya no podrá educarlos. Las escotillas se abren de repente. Aún cabe algo más en el pedazo de papel:

«Juanito,

en este momento hago tu consejo

y voy a morir.

4 y ¼ de la madrugada».

​Un militar de voz desconocida nombra a doce condenados. El suyo no figura entre ellos. Los mencionados emprenden la salida. La muerte, ahora,decide flirtear con ellos. No se oyen tiros, ni golpes, ni órdenes, sólo ruidos de motores encendidos que decaen hasta desaparecer. Al rato, la misma voz enumera a otros doce. Los señalados suben. No se despiden. Él, tampoco. Su nombre aún no entra en la ruleta. La muerte, todavía, no le reclama. Las bodegas se van quedando vacías. La voz da una nueva lista de nombres, esta vez de once. Y otra. Y otra. Y sólo cuando ya quedan los últimos oncecontándolo a él, Luis escribe a la desesperada sus últimas tres palabras, décimas de segundo antes de que el soldado pronuncie su nombre: «Hasta la eternidad».

Capítulo 7 de la Tercera Parte de ‘La memoria varada’, de Rafael Adamuz