Natural de Valverde, lleva 45 años ejerciendo su profesión en Minas de Riotinto, localidad que recientemente lo ha nombrado Hijo Adoptivo por su dedicación y cariño a su labor

El valverdeño Jesús Andrés Rodríguez Donaire, practicante de Minas de Riotinto desde 1974, no necesita presentación en la Cuenca Minera, una comarca en la que es más que querido por todos los años que lleva ejerciendo su labor con profesionalidad y cariño. Un hecho este que llevó al Ayuntamiento riotinteño el pasado mes de mayo de 2019 a nombrarlo Hijo Adoptivo de Riotinto, un reconocimiento que, a pesar de haber sido muy aplaudido, considera que “no lo merezco, porque lo que he hecho siempre es trabajar dignamente por mi profesión”.

Estudió Enfermería con el único objetivo de “cuidar a la gente y, ahora, al final de mi carrera, me están devolviendo con creces toda esa dedicación”, destaca. Y es que no hay que olvidar que, además, en abril de 2018, el Ilustrísimo Colegio Oficial de Enfermería de Huelva le concedió la Medalla al Mérito Profesional por su labor y trayectoria como enfermero.


Por este motivo, cuando le quedan tan sólo unos meses de trabajo antes de su jubilación a finales de este año, Jesús hace un balance muy positivo de su carrera. “Me encanta la gente, charlar con mis pacientes, ayudarlos…, no puedo negar que me gusta mucho mi profesión. Es una profesión que he tenido el privilegio de desarrollarla y, cuando uno hace lo que se gusta, se nota”, asegura.

Un beneplácito al que también ha contribuido su mujer, Virtudes Mora Domínguez, que nos dice que “es más del 50% de mi carrera, porque me ha apoyado en todo. Porque, cuando me llamaban en invierno en una noche con lluvia, ella me animaba a que fuera en ese momento, en lugar de ir al día siguiente, para ayudar a esas personas que lo necesitaban. Por eso, ella es más del 50% de los que soy. Ella, también natural de Valverde del Camino, siempre ha estado apoyándome en mi profesión”.

Una mujer, Virtudes, con la que, además, ha formado una bonita familia, conformada por sus tres hijos: Manuel, que es informático; Jesús, profesor; y José, odontólogo de profesión.

A lo largo de estos 45 años ejerciendo, este practicante ha vivido todo tipo de anécdotas, aunque se queda con todo el cariño que le ha dado el pueblo de Riotinto, que afirma que “ha sido más de lo que he podido darle a ellos. Gracias por acogerme como a uno más del municipio”. Un destino, Minas de Riotinto, que eligió en su día porque sus padres son de La Atalaya y, al ver que había una vacante aquí, no tuvo dudas de que era el lugar en el que quería ejercer.

Por todo lo anterior, Jesús ‘El Practicante’, como así lo conocen, no tiene ganas de jubilarse. Es más, le gustaría “continuar trabajando hasta que mis capacidades me lo permitieran, pero no es posible. Así que, a partir de ahora, me dedicaré a mi nieto y seguiré ayudando a la población de Minas de Riotinto de otra forma, aportando mi trabajo en todo lo que necesiten”.

Siendo así, para terminar, este valverdeño, riotinteño de adopción, quiere “darle las gracias a toda la Cuenca Minera, porque me ha tratado con mucho cariño y, a los jóvenes que quieran elegir Enfermería, decirles que le pongan mucho amor, porque es una profesión que te tiene que gustar, además de dedicarle mucho tiempo”.