El objetivo es vigilar a expresos con delitos peligrosos

El crimen de Laura Luelmo en El Campillo ha llevado al Gobierno central a estudiar la puesta en marcha de una reforma del artículo 106 del Código Penal para mejorar la vigilancia de expresos que han sido condenados por delitos peligrosos que atentan, especialmente, contra la libertad sexual de las mujeres y de los menores.

Así lo ha comunicado este miércoles la vicepresidenta del Ejecutivo de la nación, Carmen Calvo, quien ha destacado que el objetivo de esa reforma sería el de dotar de más seguridad a la sociedad ante personas que, aunque hayan cumplido sus penas, han cometido «delitos graves» de «difícil reinserción» y «siguen siendo peligrosos».

Para ello, ha detallado, el artículo 106 tendría que incluir «mecanismos para que se lleve a cabo esta vigilancia» y tener constancia de los movimientos del expreso o sus cambios de domicilio, entre otros aspectos.

Esta reforma del artículo 106 del Código Penal, que regula la libertad vigilada, se sumaría a la reforma en la que ya trabaja el Gobierno sobre la tipificación de los delitos de libertad sexual, que se inició tras la sentencia dictada por el caso de ‘La Manada’ en Pamplona.