Atropellan a una madre y su cachorro de lince en la carretera de Hinojos

Durante 2020 murieron atropellados cinco linces en esta misma carretera que tiene comprometidas inversiones para intentar evitarlas

WWF España, Seo Birdlife y Ecologistas en Acción, junto a la plataforma ciudadana Stop Atropellos Lince – Carretera Dehesa de Abajo, denuncian públicamente que en el pasado sábado han muerto atropellados dos linces, madre y cachorro, en la carretera A-481 de Chucena-Hinojos- Villamanrique.

La decisión de la Junta de Andalucía de no informar en esta legislatura sobre los atropellos de lince ibérico a la ciudadanía, a diferencia de las anteriores legislaturas, dificulta a las entidades conservacionistas el seguimiento de las muertes de lince para la participación en el diseño de medidas dirigidas a su protección. No obstante, los grupos ecologistas tuvieron conocimiento de la muerte por atropello de cinco ejemplares en esta misma carretera durante 2020 y la Junta de Andalucía se comprometió entonces a tomar medidas que evitaran los atropellos. También anunció en 2020 que se ejecutarían “medidas innovadoras” que consistían básicamente en colocar reflectantes persuasivos para que no atraviesen las carreteras.

Según las organizaciones ecologistas, «está comprobado que el tráfico rodado no cumple las indicaciones de las señales de tráfico, a pesar de que la carretera de Chucena-Hinojos-Villamanrique tiene supuestamente una correcta señalización vial y es sabido que los linces campean por esta área en busca de conejos para comer».


Además, «no existen controles de velocidad. Lo mismo ocurre con los otros puntos negros de muerte para la fauna, especialmente el lince ibérico, que están perfectamente identificados en esta área, pero la actuación en los mismos es escasa o nula».


Por otra parte, la Junta de Andalucía es socio del Life Lynx Connect en el que se están invirtiendo más de 18 millones y medio de euros y entre sus 33 medidas diseñadas, incluye una relacionada con la reducción de muertes por atropello descrita como “Corrección de puntos negros de alta prioridad para que los cruces de carreteras sean seguros en las zonas de conexión, así como monitoreo de la efectividad de esas estructuras de corrección para mantener valores aceptables de muerte no natural por atropellos”.


Por todo ello, las tres organizaciones ecologistas que forman parte del Consejo de Participación del Espacio Natural Doñana, con el apoyo de la plataforma ciudadana contra los atropellos de fauna, van a solicitar a Miguel Delibes, presidente del Consejo, que en la próxima reunión se debatan propuestas dirigidas a las administraciones central y autonómica, con la reivindicación de que se comprometan firmemente con la permeabilización de todas las infraestructuras viarias para la fauna con mejora de la señalización existente, con especial énfasis y atención en los puntos negros ya sobradamente conocidos.

Según los ecologistas, se les requerirá la colocación de controles de velocidad como medida urgente de seguimiento para el respeto a las normas de tráfico, haciendo si es necesario un llamamiento expreso a las personas que utilizan estas carreteras a realizar buenas prácticas en la conducción, sobre todo en los puntos negros, que «deberán identificarse perfectamente».


Frenar los atropellos supone eliminar el 32% de las causas de muerte por la actividad humana en las zonas linceras según aseguran, «suponiendo un paso importante para garantizar el futuro de una especie que siempre ha coexistido con nosotros y a la que dedicamos tantos esfuerzos para sacarla de la situación crítica en la que se encontraba».

Ecologistas en Acción reclama que se mantengan las inspecciones de todos los residuos peligrosos

La organización conservacionista muestra su «satisfacción» por la revocación de una autorización de traslado a Nerva desde Montenegro

Ecologistas en Acción ha acogido «con satisfacción» la noticia de que el Ministerio para la Transición Ecológica y el Reto Demográfico (Mitma) ha revocado el permiso de importación y ha paralizado la admisión «de residuos contaminados de Montenegro» para enterrarlos en el vertedero de Nerva, al tiempo que ha pedido la «continuidad» de las inspecciones.

Se trata, según ha apuntado, «de un primer paso necesario para evitar que Andalucía se convierta en el basurero y supermercado de residuos tóxicos de Europa y de fuera de Europa», toda vez que consideran «necesario» mantener las actuaciones de inspección y control del traslado «de todos los residuos peligrosos importados que llegan por barco y por carretera con destino a los vertederos, en el marco del Plan Estatal de inspección en materia de traslados transfronterizos de residuos aprobado en 2021 vigente hasta 2026».

Asimismo, han recordado que Ecologistas en Acción denunció la semana pasada la actividad de carga y descarga «de miles de toneladas de sustancias tóxicas» en el Puerto de la ciudad de Sevilla, «con la posible doble afección a la ciudadanía sevillana por contaminación atmosférica, y a las aguas del río Guadalquivir».

Del mismo modo, la entidad solicitó hace dos semanas a las ministras para la Transición Ecológica y el Reto Demográfico, Teresa Ribera, y de Hacienda, María Jesús Montero, «que se pusieran en marcha inspecciones no programadas» y «todos los mecanismos necesarios para el control de estas mercancías, como prevé el Plan, contando con las Comunidades Autónomas, el Seprona de la Guardia Civil y otros cuerpos de seguridad del Estado y autonómicos».

«Los residuos peligrosos y no peligrosos constituyen un grave problema para los países productores, que muchos pretenden resolver con el traslado a otros países que se ocupan, bien de incorporarlos a la economía circular mediante su valorización, o bien de quemarlos o enterrarlos en depósitos permanentes», han destacado desde la organización.

De este modo, han manifestado que este último caso es «el habitual en Nerva, que tiene a 700 metros y desde hace 25 años el vertedero tóxico», que «está gestionado por DSM Soluciones Medioambientales y ha recibido desde 2019 casi 70.000 toneladas de estos residuos de Montenegro y, por ejemplo, desde 2018, más de 100.000 toneladas tóxicas de Italia».

En este punto, desde el colectivohan aseverado que «el Gobierno andaluz quiere prolongar la vida útil de este vertedero alargando el proceso de clausura sin decretar su cierre definitivo», pero que «la población de Nerva, numerosos colectivos onubenses y Ecologistas en Acción exigen el cierre inmediato de estas instalaciones cuya gestión es riesgosa y accidentada, perjudica su salud y su convivencia, y están colmatadas desde hace años».

Ecologistas denuncia ante la Guardia Civil la descarga de los residuos tóxicos para Nerva en el Puerto

Pide que se haga un seguimiento y vigilancia de la calidad del aire en las zonas afectadas

Ecologistas en Acción ha denunciado en el Seprona, dependiente de la Guardia Civil, la descarga en el Puerto de Sevilla de miles de toneladas de residuos tóxicos procedentes de Montenegro con destino al vertedero de la localidad de Nerva, en la provincia de Huelva, al entender que se ha hecho «sin contar con la obligatoria autorización de emisiones a la atmósfera». El Puerto de Sevilla ha remarcado que todas las operativas se hacen «con las máximas condiciones de seguridad».

A través de una nota de prensa, la asociación explica que en la denuncia se insta a la adopción de «medidas cautelares urgentes y necesarias para impedir, en su caso, la manipulación de las sustancias contaminantes, sin su eventual autorización de emisiones a la atmósfera, y sin que se produzca contaminación cruzada con cualquier otro producto que se descargue en el mismo muelle».

Ecologistas en Acción pide a su vez a la Junta de Andalucía y al Puerto de Sevilla que se haga «un seguimiento y vigilancia» de la calidad del aire en estas zonas, tanto dentro del propio Puerto como en las zonas donde hay población. Al Ministerio de Fomento, responsable de las distintas Autoridades Portuarias andaluzas, le solicita la declaración de los puertos andaluces como «Puertos verdes, que supongan un compromiso con la sostenibilidad ambiental».

Para que las mercancías lleguen al Puerto de Sevilla «tienen que contar con todas las autorizaciones pertinentes de las administraciones competentes, en este caso del Ministerio para la Transición Ecológica y el Reto Demográfico, y la operativa siempre se desarrolla con las máximas condiciones de seguridad», señalan fuentes de la Autoridad Portuaria sevillana.

La tramitación de la autorización para la entrada en puerto del buque con residuos de granallado, el Muzaffer Bey, y de buques con mercancías de similares características, se efectúa en cumplimiento d el Real Decreto 145/1989, de 20 de enero, por el que se aprueba el Reglamento Nacional de Admisión, Manipulación y Almacenamiento de Mercancías Peligrosas en los Puertos.

Además de la documentación requerida en la normativa de aplicación, a la Autoridad Portuaria de Sevilla se le ha entregado la autorización de notificación de movimientos de residuos emitida por el Ministerio para la Transición Ecológica y el Reto Demográfico.

Asimismo, «como medida adicional a lo recogido en la normativa y para aumentar la seguridad en la operativa, la Autoridad Portuaria de Sevilla ha elaborado un condicionado para las empresas que se encargan de la estiba con instrucciones en materia ambiental y de seguridad de obligado cumplimiento», apuntan desde el Puerto.

Este documento recoge medidas organizativas, operativas y de limpieza posterior de la zona. También, durante la descarga y carga el Puerto cuenta con la figura de un Operador de Muelle que «diariamente» inspecciona las condiciones de la actividad.

Ecologistas advierte que serán necesarios casi 500 camiones para trasladar los nuevos residuos de Montenegro a Nerva

Han constatado la presencia de amianto y de tributilo de estaño entre los desechos


Ecologistas en Acción ha confirmado la información de que ya navegan hacia Sevilla dos barcos cargados desde un pueblo de Montenegro, con un total de 12.000 toneladas de residuos tóxicos, cuyo destino es su vertido en el vertedero de Nerva. Para su traslado, serán necesario casi 500 camiones para depositarlos en el vertedero. Se prevé que el lunes 31 llegue al Puerto de Sevilla un barco con 5.000 toneladas de residuos contaminados y, el 3 de febrero, otro con alrededor de 9.000 toneladas a granel. El traslado cuenta con la autorización de la Dirección General de Calidad y Evaluación Ambiental del Ministerio para la Transición Ecológica y el reto Demográfico y, supuestamente, el previo consentimiento de la Junta de Andalucía.

Con esta actividad se da continuidad al traslado de un total de 110.000 toneladas de ecotóxicos provenientes del desmantelamiento del astillero del pueblo montenegrino de Bijela. De ese total, ya fueron enterradas en Nerva durante 2019 cerca de 40.000 toneladas de residuos clasificados como aceites minerales de mecanizado que contienen halógenos, sustancia peligrosa con código de la Lista Europea de Residuos LER número 12 01 06* y código A1020, según el Convenio de Basilea, que regula el transporte de residuos peligrosos entre países, por lo cual contienen antimonio, berilio, cadmio, plomo selenio y teluro.

El Gobierno español no autorizó inicialmente la importación de las 70.000 toneladas restantes pero, con el consentimiento de la Junta de Andalucía, acabó autorizando en la primavera de 2021 que se traigan y entierren en el vertedero que está situado a 800 metros del pueblo onubense de Nerva: 30.000 nuevas toneladas de las mismas características a las ya enterradas en 2019, y otras 40.000 toneladas de tierra y piedras que contienen sustancias peligrosas (código LER 17 05 03*), a las que en el Convenio de Basilea les corresponde el código A3180, es decir, sustancias contaminadas con bifenilo policlorado (PCB), terfenilo policlorado (PCT), naftaleno policlorado (PCN) o bifenilo polibromado (PBB).

Valgo, la empresa francesa concesionaria del traslado de los residuos montenegrinos a España, ha confirmado en su página web la presencia en los residuos de materiales con amianto, pero entre los residuos autorizados no consta la clasificación específica del amianto, que además debe ser enterrado en celda aparte y con otras condiciones determinadas. La empresa también ha confirmado en los residuos del astillero presencia de tributilo de estaño (TBT), con una alta concentración de todos los metales pesados, excepto el mercurio y de hidrocarburos diversos.

Los residuos de Montenegro que se van a trasladar a Nerva equivalen a 1000 aviones Boeing 787 (cada uno pesa 110 toneladas) y necesitará cerca de 500 camiones para ser transportada por carretera de Sevilla a Nerva.

Para Ecologistas en Acción existe una falta de información evidente sobre estas autorizaciones y movimientos transfronterizos de residuos, al contrario de lo que sucede en el país balcánico. Por ello, la organización ecologista ha dirigido al Defensor del Pueblo una solicitud para que investigue las circunstancias de estas actuaciones y la autorización final en el traslado transfronterizo de residuos peligrosos. Según indica el Convenio de Basilea, el país importador debe garantizar la gestión ambientalmente correcta: “Garantizar que los residuos sean gestionados de manera que la salud humana y el medio ambiente queden protegidos contra los efectos nocivos que puedan derivarse de tales residuos”. Por ello, se le pide al Defensor del Pueblo que esclarezca las circunstancias por las que en su momento no se garantizó esa gestión y después sí.

La mercancía tóxica que va a llegar el lunes y el jueves al Puerto de Sevilla, que en buena parte se transporta a granel, tiene unos altos factores de riesgo durante la descarga en el puerto, la carga de los camiones y en su trayecto por la carretera nacional hasta Nerva, en el que atraviesa un espacio de la Red Natura 2000, además de los derivados del tratamiento en el centro gestor y su vertido final. Por estas razones, Ecologistas en Acción ha solicitado formalmente a la ministra Teresa Ribera que, en aplicación del Plan Estatal de Inspección en materia de Traslados Transfronterizos de Residuos 2021-2026 aprobado el año pasado (PEITTR), desde el Ministerio para la Transición Ecológica y el Reto Demográfico, se garantice el cumplimiento de la normativa en materia de traslados transfronterizos de residuos en España, tanto de ámbito internacional y comunitario como nacional, y se realicen todas las inspecciones que sean necesarias para garantizar la protección de la salud humana y del medio ambiente en toda la cadena de gestión, incluido el vertido final.

Por otra parte, Ecologistas en Acción señala que, durante 2019, la misma empresa Valgo trasladó a Ucrania residuos contaminados de este astillero desmantelado, cuya caracterización no era acorde al material recibido en el barco, lo cual fue detectado y denunciado en la Aduana ucraniana. El asunto, que estuvo a punto de derivar en un conflicto internacional entre ambos países, se ha resuelto con varias sentencias de prisión y la devolución de los residuos a Montenegro.

Por esta causa, también en aplicación del PEITTR y de la normativa europea, la organización ha solicitado a la ministra de Hacienda, María Jesús Montero, que desde el Departamento de Aduanas e Impuestos Especiales se realicen controles efectivos e inspecciones en el momento del control de las declaraciones en aduana o mientras las mercancías se encuentren bajo vigilancia y/o control de las autoridades aduaneras.

Todas las actuaciones de inspección y control de ambos ministerios deberán contar con las unidades policiales especializadas, territorial y materialmente competentes, y en especial el SEPRONA de la Guardia Civil, en cumplimiento del PEITTR.

Por último, Ecologistas en Acción apela con esta solicitud a las dos ministras, Ribera y Montero, a la aplicación de todos los mecanismos posibles para garantizar el cumplimiento de la normativa sobre traslados de residuos con inspecciones más eficaces. Asimismo, la organización ecologista insta a que se realice un seguimiento exhaustivo de la trazabilidad de esta importación de residuos tóxicos. Ecologistas en Acción también expresa su sólido rechazo al mantenimiento de estas instalaciones abiertas por la Junta de Andalucía. El Gobierno andaluz insiste en intentar alargar la vida útil con ampliaciones de las autorizaciones ambientales integradas, a pesar de su conflictividad social, por estar a 800 metros del centro del pueblo de Nerva. La pésima y accidentada gestión de las empresas que lo han tenido en su poder, actualmente DSM y antes Ditecsa, la han convertido en una instalación desfasada, contraria a los principios de la economía circular, que lleva imposibilitando el desarrollo del tejido empresarial local y comarcal, destruyendo la salud y la convivencia de los habitantes de Nerva desde hace más de 20 años.

De Huelva a Turquía: el proyecto ¡Por piñones! de la onubense Marta Vázquez marcha sobre ruedas

Ya ha recorrido más de 5.300 kilómetros y espera terminar su aventura en el mes de marzo

¡Por piñones! es una iniciativa tomada por la onubense Marta Vázquez hace unos meses, tras el devastador incendio declarado el 27 de agosto de 2020 en la Sierra de Aracena y Picos de Aroche, Andévalo y Cuenca Minera y que trata de recaudar dinero para la reforestación de la zona, todo ello, emprendiendo un viaje entre la comarca afectada y Turquía a lo largo de 8.000 kilómetros.

Aquél fatídico verano se quemaron unas 15.000 hectáreas en lo que Marta considera un “día imborrable” para la provincia onubense. Entre las personas más comprometidas esta aventurera de gran corazón decidió hacer algo.

El proyecto ¡Por piñones! Tiene como objetivo repoblar la zona afectada haciendo un viaje en bicicleta desde el foco de origen del incendio. La idea surgió porque en los años de 2015 y 2016 Marta comenzó a dar la vuelta al mundo en avión, tren y coche, y fue así que comenzó a reflexionar sobre la contaminación que todo ello provoca, de ahí que decidiese emprender un viaje en bicicleta, como un modo lento de viajar nunca antes hecho por ella.

Otra razón que la impulsó a realizar el proyecto fue enterarse del trágico incendio en la Sierra de Huelva, como onubense lamentó mucho esta noticia ya que ella visita con asiduidad la Sierra y hace muchos planes allí, y aunque vive en Sevilla, Huelva será siempre su «lugar de paz», de ahí su compromiso con la reforestación.

En cuanto al viaje, esta aventura comenzó el 17 de julio de 2021. Los países que Marta recorrerá en total en su bicicleta serán España, Francia, Italia, Eslovenia, Croacia, Montenegro, Albania, Grecia y Turquía. Por el momento, le quedan los dos últimos por alcanzar, de ahí que se estima que esta aventura ponga fin a mediados o a finales del próximo mes de marzo.

En total, Marta ha de recorrer 8.000 kilómetros. Ella considera que el entorno la ayuda más de lo que ella esperaba. “Con decirte que en Italia casi no usé la tienda de campaña”, añadía sorprendida. La onubense cree que el hecho de ser una mujer hace pensar a las personas que la conocen que es alguien vulnerable, de ahí que sienta ese apoyo y ese gran acogimiento. “Hace poco me dio un hombre albanés unas naranjas. La gente es muy guay, muy guay”, remarcaba.

El cambio de países, el intercambio de culturas y el factor meteorológico han sido determinantes en esta aventura de la onubense, añade “sólo me ha llovido unos cuantos días, en Croacia sí tuve que parar por el fuerte viento”.

A pesar de no contar con el apoyo de ninguna entidad ni de los ayuntamientos de los pueblos afectados, Marta admira el compromiso ciudadano, que en sí es lo que ha hecho movilizar todo esto, y que sea un tema del que se hable. Ella cree que esta iniciativa hará que las personas se responsabilicen, más aún si cabe, con el medio ambiente.

Alrededor de 100 voluntarios se han volcado con el proyecto, de ahí que este pasado sábado 15 de enero se empezó la reforestación con la plantación de 400 árboles y 15 kilos de bellotas. Marta agradece a Ecologistas en Acción, a la plataforma Aldeas Unidas (a la que pertenecen todas las aldeas del municipio de Almonaster la Real), a Con los pies en la Tierra y a Huelva te mira, su implicación en el proyecto.

Por el momento, teniendo en cuenta que la recaudación es de un euro por kilómetro recorrido, tienen un total de 5.355 euros, lo que conforman unos 173 donativos. Marta está contenta y esperanzada en el cambio ya que el objetivo final es construir un vivero forestal en Cueva de la Mora, una aldea perteneciente al municipio de Almonaster la Real. El fin es que, si ocurriese algo similar al incendio de agosto de 2020, se cuente con el abastecimiento de plantones y semillas necesario.

Para los interesados en mostrar su granito de arena con la causa, pueden ver el lugar en el que se encuentra Marta en cada momento, así como la recaudación total en cada momento. En la parte derecha se puede ver un recuadro en amarillo de Compartir/Donar Ahora. Se adjunta enlace a dicha página: https://hilandomapas.com/porpinones/?reload=273757

El proyecto se encuentra también en las redes sociales de Instagram y Facebook bajo el nombre de hilandomapas.  

Piden la suspensión de la caza de aves acuáticas en Doñana por la sequía

Ecologistas en Acción, SEO/BirdLife y WWF España ponen de manifiesto que la Ley andaluza de la Flora y la Fauna Silvestres establece la prohibición de cazar en «días de fortuna»

Tras una década sin años húmedos y un acuífero sobreexplotado, la falta de lluvias al inicio de este otoño ha propiciado que el humedal más importante de Europa no pueda ofrecer el entorno adecuado para muchas de las especies que vienen a pasar la invernada, en especial a las aves acuáticas. Por ello, estas aves se ven obligadas a concentrarse en aquellos lugares donde aún queda agua, como algunas zonas de arrozales, balsas de riego, etc. Muchos de estos espacios se sitúan en lugares donde está permitida la caza una vez se abre la temporada de acuáticas, que en Doñana es desde el 14 de noviembre hasta el 30 de enero sin que las aves puedan resguardarse en espacios vedados como el Parque Nacional.

Las asociaciones ecologistas y conservacionistas consideran que se dan los supuestos para aplicar lo dispuesto en el artículo 55 sobre «Limitaciones y prohibiciones en beneficio de la caza y medidas de seguridad», de la Ley 8/2003, de 28 de octubre, de la Flora y la Fauna Silvestres que dice textualmente que «con carácter general se prohíbe: cazar en los llamados días de fortuna, es decir, en aquellos en que, como consecuencia de incendios, epizootias, inundaciones, sequías u otros accidentes, las piezas de caza se vean privadas de sus facultades normales de defensa y obligadas a concentrarse en determinados lugares».  E igualmente sería de aplicación la suspensión temporal prevista en el artículo 7 del Decreto 126/2017 por el que se aprueba el Reglamento de Ordenación de la Caza en Andalucía «cuando exista una situación de emergencia que conlleve daños o situaciones de riesgo para las especies cinegéticas o sus hábitats, como consecuencia de circunstancias excepcionales de tipo meteorológico…».

Doñana está viviendo una extraordinaria sequía, de hecho, el 80% del territorio de la cuenca del Guadalquivir, ha sido declarado el pasado mes de noviembre en «situación excepcional por sequía extraordinaria» por la Confederación Hidrográfica del Guadalquivir. Esto está provocando que las aves acuáticas se estén viendo obligadas, al no haber suficientes zonas inundadas en los espacios protegidos de Doñana y su entorno, a concentrarse en lugares donde son legalmente cazables.

Ante todo ello, Ecologistas en Acción, SEO/BirdLife y WWF España se han dirigido a la Consejera de Agricultura, Ganadería, Pesca y Desarrollo Sostenible, Carmen Crespo, y a la Directora General del Medio Natural, Biodiversidad y Espacios Protegidos, Araceli Cabello, para solicitarles formalmente que igual que otras administraciones toman medidas excepcionales, se prohíba de forma temporal la modalidad cinegética de «acuáticas» en la Comarca de Doñana y el Estuario del Guadalquivir en aplicación del artículo 55 apartado d) de la citada Ley 8/2003 de la Flora y la Fauna Silvestres y el artículo 7 apartado f) del Decreto 126/2017 por el que se aprueba el Reglamento de Ordenación de la Caza en Andalucía.

Las organizaciones han remitido también sendas cartas al presidente del Consejo de Participación del Espacio Natural Doñana, Miguel Delibes, y al director del Espacio Natural Doñana, Juan Pedro Castellanos, con el fin de que se sumen a esta petición en beneficio de la conservación de las especies acuáticas consideradas cinegéticas del entorno del espacio protegido.

Hay que recordar que Doñana se declaró parque nacional, entre otras cuestiones, por su importancia como humedal de invernada para muchas aves migratorias europeas, entre las que destacan la cigüeña negra, la grulla común, o la garceta grande, dentro de las no cinegéticas, y, especialmente, el ánsar común, entre las cinegéticas. Estas son especies emblemáticas de las Marismas del Guadalquivir, que están vinculadas de forma vital con los humedales, dependiendo de ellos para su alimentación, descanso y reproducción, que paran en Doñana en su viaje desde los países escandinavos, Holanda, Alemania, oeste de Polonia y la República Checa, por lo que la salud y el número de sus poblaciones dependen en gran medida de las condiciones que se encuentren en estas marismas.

Al verse obligadas a concentrarse en los arrozales y ambientes antropizados, han sido privadas de sus facultades normales de defensa ante la falta de agua en los espacios que le sirven de refugio a los que no pueden desplazarse. Por esta razón, las organizaciones entienden que la Consejería debe aplicar el artículo 55 en beneficio de estas especies cazables, de lo contrario se estaría yendo contra el objetivo de esta norma que es beneficiar la propia actividad cinegética, impidiendo que se cacen ejemplares aprovechando las malas circunstancias en las que se encuentran.

A ello hay que sumar que los estudios de la Estación Biológica de Doñana, organismo dependiente del CSIC, indican que la mitad de las aves amenazadas que invernan en Doñana presentan una tendencia de conservación negativa, como la cerceta pardilla, en grave Peligro de Extinción, y que no se diferencia en sus rasgos y forma apenas de la cerceta común; o el porrón pardo, que se puede dar por extinto a nivel local. Esta medida, que cuenta con un antecedente en el año 1998 tras la catástrofe de Aznalcóllar, de aplicar por «días de fortuna» la prohibición y la limitación de caza de acuáticas y otras especies en Doñana, tiene, por tanto, un carácter extraordinario.

«Entendemos que ante los nuevos retos y escenarios que el cambio climático plantea, como sequías prolongadas, falta de años húmedos e inundaciones extraordinarias, y los efectos que pueden tener s sobre la propia organización de la actividad cinegética y las aves acuáticas, ya sean especies cinegéticas o no, las administraciones públicas deben ser capaces de adaptar las vedas y periodos de caza a las nuevas circunstancias», concluyen las organizaciones.

Denuncian la próxima llegada a Nerva de otras 70.000 toneladas de residuos desde Montenegro

Ecologistas en Acción acusa al Gobierno central y Junta de Andalucía de autorizar una importación hacia el que consideran el «retrete tóxico de Europa»

Ecologistas en Acción ha tenido acceso a dos documentos de autorización del Gobierno de Montenegro a la empresa francesa Valgo para que siga importando residuos tóxicos con destino al vertedero de Nerva por un total, de momento, de 70.000 toneladas más para enterramiento, una autorización que, previamente, debe de contar con autorización del Gobierno de España y la aceptación de la Junta de Andalucía, según indica la organización conservacionista.

«Las primeras casi 40.000 toneladas de estos residuos fueron importadas en 2019 presumiblemente sin autorización del Ministerio de Transición Ecológica, competente del permiso, y con la connivencia de la junta de Andalucía, directamente para depósito, según la declaración de ese país balcánico en su informe anual al Convenio de Basilea», agregan desde Ecologistas en Acción.

Para la organización conservacionista, este hecho constituye un «posible tráfico ilícito de residuos tóxicos», recogido en el artículo 9 del Convenio de Basilea, que regula el movimiento de residuos industriales y peligrosos entre los países, por lo que ya fue denunciado por Ecologistas en Acción de Andalucía mediante escrito al director general de Calidad y Evaluación Ambiental del Ministerio, Ismael Aznar Cano, registrado el 23 de octubre de 2020.

Por aquel entonces, la Federación onubense de Ecologistas en Acción pudo saber, asegura, que habían sido denegados otros dos permisos para importar del mismo lugar en Montenegro para Andalucía otras 30.000 y 40.000 toneladas, así como que la empresa había interpuesto un recurso por ello contra el Gobierno español. Sin embargo, la organización ecologista afirma que tuvo conocimiento en aquel momento de que se estaba «reconsiderando seguir importando unos residuos para los que en España no hay capacidad técnica para el tratamiento medioambientalmente racional», por lo que, en el mencionado escrito de denuncia, la organización solicitaba «una aclaración a ese respecto que tampoco ha sido atendida», lamentan.

Ahora, Ecologistas en Acción asegura haber conocido que, bajo la “promesa” de que los residuos recibirán en el vertedero de Ditecsa en Nerva un tratamiento adecuado antes de ser enterrados, «los residuos tóxicos serán traídos en barcos desde Montenegro al Puerto de Sevilla y de ahí en camiones, por casi 100 kilómetros de carretera, hasta Nerva», detallan desde la organización, que considera «evidente» que esta transacción con residuos tóxicos va «en contra de todo principio de la economía circular que se pueda pensar, especialmente el de proximidad y el de autosuficiencia, pues no se enterrarán en el país productor, Montenegro, ni cerca, sino incrementando de forma exponencial la huella de carbono de esos residuos, además de incrementar el riesgo de contaminación durante su transporte».

Ante ello, «en total van a ser enterradas en el vertedero de Nerva 110.000 toneladas de residuos peligrosos para el medio ambiente y las aguas procedentes de Montenegro: estas 70.000 toneladas autorizadas hace un mes que llegarán durante este año y 38. 942 enterradas en 2019 presumiblemente sin autorización estatal», señalan desde Ecologistas, tras lo que añade que «la falta de transparencia de las autoridades central y autonómica, competentes en materia de residuos peligrosos, que no responden a los requerimientos de información de Ecologistas en Acción y del Defensor del Pueblo Andaluz, respectivamente, causa indefensión a la ciudadanía». 

Ecologistas explica que los residuos tóxicos que están siendo enterrados en Nerva provienen del desmantelamiento de un astillero en el pueblo montenegrino de Bijela, así como que se trata de residuos de granallado o chorreado y de tierra y piedras que contienen sustancias peligrosas cuyo movimiento transfronterizo está prohibido por el Convenio de Basilea, excepto si el país productor no lo puede enterrar. «Entre la composición de los residuos contaminados hay asbestos, un material demostradamente cancerígeno que requiere un tratamiento separado de cualquier otro contaminante, así como tributilo de estaño, un compuesto orgánico que es agente biocida y un disruptor endocrino muy peligroso que produce irritación y edema pulmonar y que contamina el suelo y las aguas por un plazo de unos 40 años», agregan.

Asimismo, la organización conservacionista señala que Montenegro ha recibido del Banco Mundial y el Banco Europeo de reconstrucción 50 millones de euros para la descontaminación de cinco puntos negros ecológicos, uno de ellos el astillero de Bijela, de donde vienen estos residuos tóxicos, para convertirlo en un puerto de yates de lujo y super lujo para promocionar el turismo de alto nivel que va a construir una empresa de Emiratos Árabes Unidos, con una inversión de 350 millones de euros.

Para Ecologistas en Acción, «estos hechos demuestran que el vertedero de residuos peligrosos de Nerva ha sido elegido por nuestros gobiernos como retrete tóxico de Europa sine die, para siempre, para mayor dolor de Nerva y Huelva, donde desemboca el río Tinto, que recoge las aguas residuales del vertedero, poniendo así los recursos pesqueros y turísticos onubenses en riesgo de ecotoxicidad. Es evidente que la Junta prevé el mantenimiento de este vertedero tóxico sin clausurar, a pesar de la cortina de humo sobre el cierre ordenado que esgrime, y que el Gobierno español esquiva aplicar con contundencia los objetivos de las políticas acordes con el escenario de cambio climático y Economía Circular», concluyen.

Más de 200 personas realizan un paseo reivindicativo por el vertedero de Nerva

Ecologistas en Acción: “El vertedero tóxico de Nerva representa el fracaso de la democracia y del desarrollo de nuestra sociedad”

Más de 200 personas  han participado este sábado en un acto reivindicativo por el Día mundial del Medio Ambiente, y en el que vecinos y vecinas de Nerva, junto a incontables personas venidas de todos los rincones de la provincia han participado en un acto reivindicativo convocado por Ecologistas en Acción de Huelva. También han asistido miembros de otras organizaciones integrantes de Rebelión por el Clima, algunas ciudadanas como Huelva te Mira, Fridays For Future Huelva, Mujeres 24horas, Los Pies en la Tierra, Convivencia Rural de Berrocal, Las tres Cabras, Plataforma Fuegos Nunca Más, Antivertederos de Zalamea y las nervenses Alternativa Ciudadana Nerva, Salud y Dignidad y Antivertederos Nerva, además de representantes del sindicato CGT y de diversas organizaciones políticas como Independientes Nerva, Más País Andalucía, Podemos y la Parlamentaria andaluza María de Gracia González.

Nerva ha sido destino de 30.000 toneladas de residuos tóxicos «muy contaminantes venidos de Montenegro hace un par de años» y, a pesar de que el Gobierno central ha frenado temporalmente la venida de más residuos de ese país, finalmente no es así.  Además, según han señalado desde Ecologistas en Acción, «se ha sabido recientemente que está aprobado tanto por la Junta de Andalucía como por el Gobierno de España que otras 70.000 toneladas de ese país balcánico».

Los asistentes han coreado “No al vertedero” para Pedro Sánchez, Teresa Ribera, Juanma Moreno, Carmen Crespo y para el alcalde de Nerva, José Antonio Ayala, pues responsabilizan a las autoridades española, andaluza y local de falta de interés y de respeto por un pueblo que está pagando una incomprensible cuota de solidaridad, que no tiene cabida en un mundo que enfrenta la emergencia climática desde teórica economía circular y defensa del agua, el aire y el suelo limpios para conservar la biodiversidad.

Unas 200 personas, dentro de las normas por covid, se han dado cita para «exigir un cambio fundamental en nuestro modo de vida y producción actual. La necesidad de un cambio cultural integral, se ha evidenciado desde el vertedero tóxico de Nerva, que fue impuesto contra la voluntad de la población para un supuesto beneficio de la industria andaluza, pues se enterrarían allí todos los residuos que produce. Se ha evidenciado que es necesario seguir luchando contra su ampliación en 20 años más de funcionamiento, para lo cual pidieron una autorización hace casi dos años y aún se están buscando excusas, retorciendo el concepto de economía circular, para continuar con el tráfico y mercadeo de residuos tóxicos de países no ya europeos, sino de Oriente Medio y Asia, África o América».

Durante un paseo a la zona de vertido de las aguas del vertedero, tanto las supuestamente tratadas y las pluviales, al río Tinto, las personas asistentes han podido comprender in situ el peligro para la salud que supone una instalación de este tipo que lleva a las marismas de Huelva los residuos tóxicos que persisten tras los tratamientos establecidos. El daño que está haciendo al futuro de nuestra provincia y nuestra salud no solo porque ese depósito contaminado, uno de los más grandes de Europa, quedará ahí para siempre, sino que afecta a la fauna marina tan importante en la gastronomía onubense y las aguas de las playas.  que serán alimentos en los mercados de Huelva».

El problema del vertedero tóxico de Nerva es el problema de todos los vertederos y un problema social y ambiental de una magnitud que nos atañe a todos. Es hora de desafiar al poder de la industria fósil y contaminante, que no invierte en ser limpia y no tener residuos, y apostar por una transición justa hacia un modelo que respete nuestros límites y los de nuestro planeta.

 

Ecologistas llevará a la Fiscalía el tráfico masivo de residuos al vertedero de Nerva

La organización acusa a Junta y Gobierno de querer convertir a la Cuenca Minera en un retrete tóxico

Ecologistas en Acción ha solicitado a la ministra de Transición Ecológica, Teresa Ribera, y al presidente andaluz, Juan Manuel Moreno, que paralicen la entrada de residuos tóxicos procedentes de Montenegro, y que expliquen «por qué han vuelto a las andadas, permitiendo que ese país nos endose 30.000 toneladas más de residuos muy contaminantes con altos índices de tributilo de estaño, asbestos, zinc o plomo, para enterrarlas en el territorio español y ha anunciado igualmente que llevará los hechos a la Fiscalía al considerar que pueden se constitutivos de un delito.

Según recuerdan desde Ecologistas en Acción ya fueron enterradas en el vertedero de Nerva 40.000 toneladas de ese tipo de residuos tóxicos en 2019, procedentes de la descontaminación de un astillero en ese país situado a más de tres mil kilómetros de Huelva, para lograr la limpieza ecológica de sus puntos negros. El permiso para continuar trayendo el total de 150.000 toneladas de basura tóxica de allí fue denegado por el Gobierno español justificando que estaba, según informó, “reconsiderando seguir importando unos residuos para los que en España no hay capacidad técnica para el tratamiento medioambientalmente racional”.

Ecologistas en Acción ha anunciado que remitirá un escrito a la Fiscalía para solicitar la investigación sobre los permisos de la Junta de Andalucía y el Ministerio de Transición Ecológica, competentes ambos, puesto que el tipo de residuos que se está trayendo tiene una categoría de peligroso que regula el Convenio de Basilea, que especifica que solo deben ser trasladados a través de las fronteras de un país a otro si existe una mejor técnica para su tratamiento correcto, es decir, tratándose en este caso de enterramiento, si se entierra mejor en España que en Montenegro. Ya en octubre pasado, la organización ecologista elevó al Defensor del Pueblo y a su homónimo andaluz, sendas quejas por la indefensión y el atropello al pueblo de Nerva y a la Cuenca minera, que llevan años solicitando el cierre definitivo del vertedero tóxico y el cese del tráfico de residuos en la zona.

Desde Ecologistas en Acción han ironizado sobre si esta es «la Revolución Verde andaluza, tan predicada por Moreno Bonilla durante su mandato, y la Transición Ecológica que va a desarrollar el Gobierno de España» y anima a la ciudadanía a exigir «una verdadera transición a la Economía Circular con otro modelo de producción industrial limpia y no solo la conciencia ciudadana del reciclaje y el consumo responsable; un modelo de economía que responda a los principios de proximidad geográfica y autosuficiencia en la gestión de residuos». En este marco, asegura la organización verde, «no cabe el mercado de residuos y las zonas de sacrificio», supuestamente “por el bien común”, como ocurre con Nerva.

Ecologistas en Acción también ha anunciado que se retomarán las concentraciones convocando a la ciudadanía de cada rincón de Huelva y de Andalucía, apelando a la «defensa de nuestro territorio y de nuestra salud, para que se cierre de una vez el vertedero tóxico, y se restaure la zona, como establece la legislación vigente». La organización también pide a los alcaldes y alcaldesas locales y a todos los grupos políticos que abanderen la lucha contra la continuidad del vertedero, para evitar la condena a perpetuidad de que, en Andalucía, en Nerva, esté el «retrete tóxico donde cualquier país del mundo entierre sus basuras y dejen de considerarnos como ciudadanos de tercera clase».

Ecologistas rechaza el proyecto de la planta de Tecnosuelos en Riotinto

No asegura un compostaje completo de los lodos de depuradora de los que se nutre especialmente, según la asociación

 

El grupo medioambientalista Ecologistas en Acción, ha mostrado su rechazo la proyecto de Tecnosuelos que se pretende instalar en La Dehesa (Minas de Riotinto) ya que este «no asegura el compostaje completo de los lodos de depuradora de loq que se nutre para la fabricación de suelos reciclado.

Según Ecologistas en Acción, la mezcla «con un abanico abigarrado de residuos de variopinta procedencia, complica con su vertido los procesos de degradación natural, además de generar lixiviados que contaminan aguas superficiales y subterráneas y malos olores, que pueden resultar insoportables en varios kilómetros a la redonda».

Para este medioambientalista, los tecnosuelos no son “una materia orgánica estabilizada, a imagen de los compuestos húmicos que se forman en los suelos naturales”, como asegura el proyecto, sino una materia orgánica «insuficiente y deficientemente tratada, muy diferente de la composición, textura y estructura edáfica natural».

El proyecto de la Planta y de zona de vertido de los tecnosuelos vuelve a considerar los terrenos mineros como «zonas de sacrificio», al igual que ha sucedido con el vertedero de la cercana Nerva: como son terrenos muy degradados por la extracción minera, en vez de trabajar por su recuperación ambiental y paisajística, este proyecto le añade aún más impactos degradantes.

Tal como se ha podido constatar en Galicia, «donde ha estado funcionando una planta similar en la mina de Touro, también propiedad de la compañía titular de la mina de Riotinto, los olores nauseabundos permanentes derivados de la producción y vertido de tecnosuelos son un grave problema para la población vecina. También el continuo trasiego de camiones cargados de residuos, de cuyas consecuencias en accidentes y vertidos ya hay conocimiento suficiente en la cuenca minera, debido al funcionamiento del vertedero de Nerva».

Los olores, aseguran, influyen en la calidad de vida del vecindario, impidiendo la actividad normal diaria, resultando imposible en muchos hogares poder salir al exterior, ventilar sus viviendas o abrir las puertas, a consecuencia del tránsito y depósito de los residuos.

Uno de los graves problemas derivados de la actividad minera en Huelva es la «alta contaminación de sus ríos, que incluso cuando aquella ha cesado, siguen arrastrando aguas ácidas y cargadas de metales pesados». La «larga lista de residuos a utilizar que se detalla en el proyecto, contribuirá aún más a la contaminación de ríos y arroyos de la cuenca minera», que en la actualidad ya se ha ido agravando con la actuación irresponsable de las compañías mineras, que no parecen tener escrúpulos para usarlos como canales de evacuación de sus vertidos.

Ecologistas en Acción saluda y apoya la negativa de los municipios de la Cuenca Minera a ser castigados con más instalaciones contaminantes y, además de presentar «alegaciones al proyecto, participará en las actividades que se organicen frente a este nuevo intento de agresión a una comarca que necesita inversiones y apoyo para la restauración y no nuevas cargas contaminantes».