La cárcel de Huelva funciona con tan solo tres de los nueve médicos que tiene asignados

Acaip-UGT denuncia que es «imposible» realizar una correcta atención sanitaria

ACAIP-UGT, sindicato mayoritario en prisiones, ha vuelto a denunciar este lunes la precariedad en la que se encuentra la sanidad penitenciaria. No se cubren las plazas vacantes. En el último año, el déficit ha aumentado en casi 10 puntos en los centros dependientes de la Secretaría General con 300 plazas sin cubrir, lo que supone un 58,25% del total.

La prisión de Huelva cuenta con 3 facultativos «de los 9 que debería tener». La ausencia de médicos no solo redunda en una «mala atención sanitaria de la población reclusa, sino que genera grandes cargas de trabajo en el personal sanitario existente».

La falta de facultativos «nos aboca a encontramos sin atención médica presencial» en los centros. La solución planeada por la administración, con carácter general, es establecer un servicio de “telemedicina”, lo cual es inoperativo dada la idiosincrasia de las prisiones y las particularidades asistenciales y legales que son necesarias en las mismas. Aplicar este modelo en los centros es tanto como desconocer la realidad de los mismos.

A modo de ejemplo, ante una alteración regimental del orden en la prisión es precisa la intervención del médico para la elaboración de informe y valorar la conveniencia o no de la aplicación de una sujeción mecánica. Es frecuente también que el médico deba atender situaciones de urgencia derivadas de autolesiones de los internos, de intoxicaciones por estupefacientes o lesiones por incidentes con otros presos. En definitiva, numerosas actuaciones que requieren la pertinente emisión de informes médicos que deben basarse en la exploración del paciente y que es imposible a través de medios telemáticos.

Podemos encontramos ante un problema médico-legal si la administración pretende que otros profesionales sanitarios asuman decisiones que son competencia exclusiva de los facultativos. El diagnóstico y tratamiento de las enfermedades son competencia exclusiva del médico, no estando otros profesionales capacitados para decidir que situaciones son de urgencia vital o precisan ser trasladados al hospital para exploraciones complementarias.

La sanidad es un problema complejo que la administración no afronta de manera adecuada, no articula soluciones viables y, como en otras facetas, hace política de hechos consumados como la asistencia por “telemedicina”, sin tener en cuenta la apreciación de quienes trabajan día a día en los centros y son plenos conocedores de los problemas que este tipo de atención puede generar, de carácter jurídico y sanitario que, además, redunda en la propia seguridad de los centros y la salud de los internos.

La Ley 16/2003, de 28 de mayo, de cohesión y calidad del sistema de salud en su disposición adicional sexta, establece que las comunidades autónomas, en el plazo de 18 de meses, debían hacerse cargo de las transferencias sanitarias de prisiones. 19 años después la mayoría de comunidades no han asumido estas competencias.

Desde ACAIP-UGT «entendemos que la solución del problema pasa por un compromiso por parte de la administración penitenciaria y de las propias comunidades autónomas de no dejar caer el sistema sanitario penitenciario. No es solo una cuestión de atención médica, se trata de la más elemental asistencia y de no establecer una doble pena a quienes se encuentran privados de libertad, sin obviar la grave alteración del orden y los problemas de seguridad que genera en los centros penitenciarios la falta de atención sanitaria.

Un interno incendia su propia celda en el Centro Penitenciario de Huelva

Los funcionarios logran salvar su vida y la del resto de presos alojados en el mismo módulo

Un interno de la Prisión Provincial de Huelva con un largo historial penitenciario provocó un grave incendio en su celda durante la jornada de este martes, lo que generó una gran cantidad de humo y puso en peligro no solo su propia vida, sino también la de los funcionarios que fueron a socorrerlo y la del resto de internos que están alojados en el mismo módulo.

Así lo han comunicado desde el sindicato Acaip Huelva, que ha destacado los funcionarios de la prisión, en una nueva «gran actuación» en la que pusieron en riesgo su propia integridad y en «momentos de gran tensión», consiguieron salvar la vida del interno y desalojar a la población reclusa de la segunda planta del módulo residencial ante el peligro de inhalación del denso humo que provenía del incendio.

Las mismas fuentes señalan que esta «gran intervención» se encontró con una «fuerte oposición» por parte del interno, que «se abalanzó a los trabajadores cuando procedieron a la apertura de la celda para sacar el interno y la extinción del incendio», explican, tras lo que lamentan que hubo un «fallo inexplicable» de los extractores de humo, instalados hace poco más de cuatro meses.

De otra parte, Acaip Huelva denuncia que desde Instituciones Penitenciarias, dirigida por Ángel Luis Ortiz, se rechazó la propuesta del Centro Penitenciario de Huelva de clasificar a este interno, dada su «nula adaptación a un régimen de vida normal», en primer grado, lo que conlleva un régimen de vida más restrictivo, con lo que Instituciones Penitenciarias «estimó oportuno mantenerlo en un régimen de vida ordinario en contra de la propuesta del centro», añaden.

Además, las mismas fuentes indican que este interno, en momentos posteriores al incendio, agredió a un trabajador, otro motivo más por el que Acaip espera que Instituciones Penitenciarias «tome nota y reconsidere esa decisión por la seguridad de los trabajadores de la prisión de Huelva y de la población reclusa que habita en ella».

Por otra parte, «exigimos la revisión exhaustiva de todos los extractores de humo de todas las dependencias del centro para que este tipo de fallos no vuelvan a producirse», agregan desde el sindicato.

Acaip Huelva también ha querido poner en valor esta actuación teniendo en cuenta que «los funcionarios de prisiones apenas contamos con formación para la extinción de incendios y nos estamos enfrentando a situaciones en las que, literalmente, nos estamos jugando la vida», por lo que «la administración penitenciaria debe aportar soluciones más eficaces» para reducir este tipo de incidentes y no exponer de esta manera la integridad de los trabajadores, añaden

Por último, desde Acaip Huelva han querido ensalzar la «encomiable labor que realizan los funcionarios y las funcionarias de prisiones y en particular en nuestro centro para salvaguardar la vida de los internos y las internas que están bajo nuestra tutela», lo que «contrasta con la puesta en valor de este trabajo por Instituciones Penitenciarias y que se refleja dejando en el sueño de los justos unas negociaciones para establecer a sus trabajadores un incremento salarial digno, el aumento de plantillas para paliar el elevado déficit de funcionarios de prisiones en toda España y, en definitiva, poner en valor una profesión tan compleja y difícil como la de funcionario de prisiones», concluyen.

Los presos de Huelva han logrado al menos ‘colar’ 63 teléfonos móviles dentro de la cárcel

Se han encontrado escondidos en latas de refresco o en suelas de zapato para burlar la vigilancia

Funcionarios de prisiones de la cárcel de Huelva han logrado incautar hasta 63 teléfonos móviles en los últimos años según han señalado fuentes del sindicato Acaip. Los teléfonos móviles son un objeto prohibido dentro de las prisiones para evitar la continuación del delito, entre otros, de bandas organizadas o de violencia de género. Esto los convierte en elementos «muy cotizados entre los presos, generando un mercado negro con los problemas regimentales que esto genera».


En el periodo que comprende los años 2017 a 2021 se han incautado un total de 63 teléfonos móviles en el Centro Penitenciario de Huelva, siendo el año 2018 el de mayor número de aprehensiones con 19.


Desde ACAIP-UGT han querido destacar el trabajo que realizan los empleados públicos penitenciarios para
evitar el comercio ilícito de estos elementos prohibidos en las prisiones. En muchos casos, estos teléfonos
son utilizados para continuar con la actividad delictiva y sustraerse al control de las comunicaciones. Se
trata de objetos muy cotizados por aquellos internos que tienen restringidas las comunicaciones como los
presos por violencia de género, delitos de terrorismo o pertenecientes a bandas organizadas y las
relacionadas con el narcotráfico.


El uso de estos teléfonos puede generar deudas entre los internos e incidentes por el control de los mismos,
por ello, los trabajadores penitenciarios dedican grandes esfuerzos en el decomiso de estos objetos, la
mayoría de los cuales se camuflan fácilmente por su reducido tamaño y escapan a los detectores de metales
al ser sus componentes de plástico. De hecho, «podemos encontrarlos en los lugares más insospechados,
como suelas de zapatos, botes de refresco o en productos higiénicos, por lo que es preciso una requisa
exhaustiva de los módulos, lo que requiere del personal necesario y de una formación especializada».


Para cumplir el mandamiento constitucional de reinserción y reeducación «es imprescindible una convivencia ordenada dentro de las prisiones, y la introducción de objetos prohibidos perjudica gravemente el funcionamiento normal de un centro penitenciario por lo que son precisos los medios materiales y humanos suficientes, por un lado, para evitar su entrada y, por otro, realizar el control en el interior». Pero todo esto requiere, a su vez, del «correcto funcionamiento de los inhibidores de las prisiones y que se adapten a las nuevas tecnologías». Si limitamos las posibilidades de uso, reducimos la utilidad y evitamos el comercio ilícito.


Desde ACAIP-UGT insisten en que haya una «relación de puestos de trabajo acorde o igual a centros penitenciarios similares. Estimando que hay un déficit en torno a 40 trabadores. Mientras la Secretaría General de IIPP asigna un más que insuficiente contingente de 8 funcionarios para hacer sus prácticas en los centros onubenses que no palian las deficiencias de personal de ninguno de los dos centros de Huelva».


Además, «hay que adaptar el organigrama de los centros penitenciarios a las nuevas formas de delincuencia,
y redimensionar la relación de puestos de trabajo para ajustarlas a las nuevas funciones. Por todo ello
reclamamos que se reinicie la negociación de la Ley de Función Pública Penitenciaria para afrontar los
nuevos retos a los que se enfrenta la institución».

Sindicatos rechazan la visita del secretario de Instituciones Penitenciarias a la cárcel de Huelva

Con motivo del 25 aniversario de este centro

Los miembros de las secciones sindicales onubenses de ACAIP-UGT y CSIF rechazan la visita del Secretario General de Instituciones Penitenciarias Ángel Ortiz en el Centro Penitenciario de Huelva, hoy  día 28 de Octubre con motivo  del 25º aniversario de la puesta en marcha de este centro. «No tenemos nada que celebrar con quién ignora y menosprecia nuestra labor diaria» han indicado.

Los trabajadores penitenciarios estamos hastiados de las inconsistentes y degradantes directrices marcadas desde Madrid, que ponen en cuestión tanto nuestro trabajo y que ponen en riesgo nuestra seguridad jurídica y física.

Además iniciado el conflicto laboral en 2017, que fructificó en masivas Huelgas Generales en los meses de octubre y diciembre de 2018, ya en 2019 comenzaron «unas largas negociaciones infructuosas con una administración penitenciaria anquilosada y obstruccionista que ha ido incumpliendo sistemáticamente los compromisos asumidos frente a los representantes sindicales de modernización de la Institución y, en consecuencia, múltiples mejoras reivindicadas por los trabajadores que debería ser recogida en una Ley de Función Pública Penitenciaria, que a día de hoy está durmiendo el sueño de los justos en el Congreso y que la administración ha dejado de negociar con las organizaciones sindicales».

Por este motivo los representantes de prisiones de ACAIP UGT Y CSIF se han concentrado en las puertas del centro penitenciario para protestar por la visita del Secretario General de Instituciones Penitenciarias.

Ante la falta de negociación ACAIP-UGT y CSIF han declarado ante el Ministro del Interior el conflicto laboral el pasado 23 de septiembre.

Los trabajadores de los dos centros penitenciarios onubenses «no son ajenos a los principales problemas del resto de centros dependientes de la Secretaría General», con un déficit de personal del 5 %, de forma alarmante en el área sanitaria, con 5 plazas vacantes de facultativos viéndose mermada la atención sanitaria a la población reclusa. Junto con la persecución que sufren los funcionarios en las actividades de su día a día, la desprotección legal contra las agresiones, la realización de obras que no han tenido en cuenta la seguridad de la prisión onubense, y así como un retroceso en los medidas de conciliación laboral y familiar con la anuencia de la Subdelegada del Gobierno.

Los trabajadores penitenciarios «han demostrado durante los momentos más duros de la pandemia su compromiso y su profesionalidad como servicios esenciales para la comunidad. Y hemos de señalar la gran labor llevada a cabo por los trabajadores que han formado parte de la plantilla, durante este período y que han convertido al CP Huelva en un referente nacional. Sin embargo, la administración penitenciaria sigue menospreciando a un colectivo imprescindible en la ejecución de las sentencias. Y es de justicia que se reconozca las reivindicaciones históricas del colectivo, como la condición de agentes de la autoridad, la formación universal, la cobertura de todas las plazas vacantes y la adecuación retributiva a las funciones que se realizan con la adscripción al grupo B del TREBP y la reclasificación de los centros penitenciarios, que suponga el fin de las diferencias salariales de los trabajadores en función del centro donde se preste servicio».

Alerta en la prisión de Huelva tras detectarse un brote entre los presos de al menos 15 positivos

Podrían producirse más ya que la ausencia de test ha hecho que se hayan interrumpido las pruebas

Fuentes del sindicato ACAIP han informado de un brote en la prisión provincial de Huelva con el que se han detectado 15 positivos en internos en un mismo módulo residencial del centro penitenciario.

Según han señalado fuentes de ACAIP la cifra de contagiados en el interior del establecimiento sigue creciendo. A la espera de más positivos que puedan darse en las últimas horas, ya que no se han podido realizar más test por faltas de pruebas test.

La tasa de contagiados en Huelva provincia es superior a los 600 por 100 mil habitantes y «todos debemos saber que las Prisiones son termómetros de lo que sucede fuera del recinto penitenciario, sobre todo en materia de salud, por lo que el pasado tres de agosto la dirección del centro suspendió las comunicaciones vis a vis así como proponiendo la suspensión de los permisos de salida». Según el sindicato, esta medida adoptada por el director del centro, se antoja «tardía y escasa a la vista de los resultados que se están produciendo en estas últimas horas».

Desde ACAIP Huelva, se han registrado múltiples escritos a la Dirección de la prisión y Junta de Andalucía para que se realicen un rastreo de los funcionarios de prisiones que han podido estar contacto con dichos reclusos que han dado positivo, se aumente los  medios personales y materiales para prevención y en la  detección de casos dentro del centro penitenciario . Y  en otro sentido, también  las suspensión de las obras que se están realizando en el centro penitenciario como suspensión de la entrada de todo el personal externo del centro penitenciario que no intervenga en la actividad esencial diariamente dentro del centro penitenciario.

ACAIP ha querido recordar «la carencia de facultativos que hay en el centro penitenciario de Huelva actualmente únicamente dos en activo en la actualidad. Carencia que se hace más palpable en este tipo de situaciones y que contrasta con el dispendio que hace instituciones penitenciarias en unas obras faraónicas de muy poca utilidad para el día a día en el trabajo de los funcionarios de prisiones».

 

Funcionarios de la prisión de Huelva salvan la vida de un interno

Acaip destaca su rápida actuación para sacarlo de una celda incendiada, donde pusieron «en riesgo su propia integridad física»

Funcionarios de la prisión de Huelva han salvado la vida de un interno durante una actuación que tuvo lugar en la noche de este pasado domingo, cuando se originó un grave incendio intencionado en el módulo de Aislamiento que fue provocado por un interno utilizando el colchón de su celda y la ropa que tenía a su disposición.

Así lo han comunicado desde el sindicato Acaip Huelva, que ha destacado que la rápida y profesional actuación de los funcionarios del área de vigilancia, poniendo en riesgo su propia integridad física, consiguió sacar al interno de la celda incendiada, pero en tal estado de salud crítico por la inhalación de humo y las quemaduras sufridas que fue necesaria su atención por los servicios sanitarios del centro penitenciario para salvar su vida. Una vez estabilizado por la atención del 061, fue trasladado en estado muy grave al Hospital Infanta Elena, donde todavía sigue ingresado.

El incendio provocado generó tal cantidad de humo que fue necesario desalojar a toda prisa a los internos que se encontraban en la misma ala para evitar la intoxicación por la inhalación de humo, provocando también graves daños materiales no sólo en la celda inutilizada sino también en las zonas comunes del módulo residencial.

Desde el sindicato apuntan también que en el módulo de aislamiento se encuentran los internos más peligrosos del centro penitenciario, que son incapaces de vivir en régimen ordinario en los módulos comunes, y han de vivir con las máximas medidas de seguridad de todo el centro.

Para Acaip Huelva, estos incendios intencionados en celdas de gran virulencia hacen patente la necesidad de que los funcionarios de prisiones tengan una formación contra incendios continuada y anual para toda la plantilla del centro penitenciario, pero «desafortunadamente la formación es cicatera y no se oferta anualmente ni a más de un número muy reducido de profesionales», lamentan.

Por último, Desde Acaip Huelva han ensalzado la «encomiable» labor que realizan los funcionarios y funcionarias de prisiones y, en particular, en el centro onubense, para salvaguardar la vida de los internos y las internas que están bajo su tutela, «aunque la Secretaría General de Instituciones Penitenciarias está dilatando indefinidamente unas negociaciones para establecer a sus trabajadores un incremento salarial digno (al igual que Policía Nacional y Guardia Civil), el aumento de plantillas para paliar el elevado déficit de funcionarios de prisiones en toda España (en vigilancia y en otras áreas como la sanitaria donde hay una sangrante falta de médicos para completar las relaciones de puestos de trabajo), el reconocimiento legal de la condición de agente de la autoridad o una formación adecuada, etc», concluyen.

Funcionarios denuncian una escalada de violencia en la cárcel de Huelva

Acaip denuncia la falta de personal médico por lo que el riesgo es «extremo»

El sindicato de funcionarios de prisiones ACAIP ha denunciado que en el Centro Penitenciario de Huelva se está incrementando «de una manera alarmante» el número de incidentes protagonizados por internos de módulos especiales, aquellos  incapaces de vivir en celdas ordinarias, y que por su «peligrosidad extrema han protagonizado atentados contra la vida de otros internos o de funcionarios, intentos de fuga o altercados muy graves en salidas al hospital».

Ante esta violencia «inusitada y desmedida de dichos internos, han de ser recluidos en departamentos especiales para minimizar los incidentes regimentales muy graves que puedan protagonizar» por lo que cualquier salida a un juzgado o un hospital de estos internos conlleva la movilización de un gran número de efectivos de las Fuerzas y Cuerpos de Seguridad del Estado, que «se retraen de las labores policiales comunes, y que, en consecuencia, supone una merma de la seguridad ciudadana».

Pero este incremento de incidentes «muy graves protagonizados por internos clasificados en 91.3 se conjuga con la falta de médicos que desde este sindicato recientemente hemos denunciado públicamente y que la Administración es incapaz de resolver en un momento tan delicado como el que estamos viviendo con la pandemia del Covid-19».

«Desamparados a nuestra suerte por la Administración Penitenciaria, esta conjunción de carencia de médicos y aumento de conflictividad» de estos internos extremadamente peligrosos en primer grado tiene como «víctimas directas» tanto el resto de personal sanitario como el persona del área de vigilancia al no contar con las atribuciones médicas cubiertas para dictaminar las medidas sanitarias oportunas así como la vigilancia y cuidados médicos que legalmente se establece. Así, a la inseguridad médica, se le une la inseguridad jurídica.

Por otro lado, la falta de médicos en el Centro Penitenciario de Huelva es un grave problema que deja sin cobertura sanitaria permanente de urgencia a la población reclusa, pero también a los propios trabajadores de Instituciones Penitenciarias, Guardia Civil, trabajadores ajenos que desarrollan trabajos de mantenimiento y reformas, o de los familiares visitantes.

Los detenidos en la ‘Operación Soterrado’ colapsan la cárcel de Huelva

El sindicato Acaip denuncia la incidencia que ha tenido está acción policial en la que 30 personas han ingresado en prisión

El sindicato de funcionarios de prisiones Acaip ha denunciado el colapso sufrido en la prisión provincial de Huelva tras una operación policial en la que hubo 60 detenidos de los que 30 ingresaron en prisión. En la mañana del miércoles se dio a conocer en los medios de comunicación que gracias a la labor policial, donde participaron aproximadamente 350 guardias civiles de diversas provincias, se posibilitó la detención de 60 personas, de las cuales 30 de ellas fueron ingresadas en el centro penitenciario de Huelva.

Desde Acaip Huelva han felicitado a las fuerzas y cuerpos de seguridad del Estado en esta operación contra el narcotráfico y «como no podía ser de otra manera, también a los funcionarios de la prisión de Huelva por la labor realizada  estos días,  de una manera admirable, para que las 30 personas detenidas estuvieran custodiadas y en perfectas condiciones para comparecer ante las autoridades judiciales que se ocupan de la instrucción del caso».

No obstante desde Acaip indican que esto ha sido posible pese a que la prisión de Huelva «no tiene ni los medios ni personal suficiente para absorber en tan poco tiempo y con ninguna previsión y ninguna coordinación con Guardia Civil en el ingreso, en muchos casos temporal,  de este número personas, en contraposición con el despliegue de medios que hemos citado para esta operación policial de los fuerzas y cuerpos de seguridad. Ni tampoco la unidad de ingresos reúne las condiciones arquitectónicas para acoger semejante número de detenidos a la vez».

De un tiempo a esta parte y de una forma «frecuente, se dan este tipo de situaciones que colapsan el centro penitenciario, no sólo por el déficit histórico de personal en todas las áreas, denunciado por este sindicato y negado por instituciones penitenciarias», y  también «no tiene en cuenta que la provincia de Huelva se está convirtiendo, en uno de los puntos neurálgicos  del narcotráfico en España». Todo ello «sin contar que el ingreso de un número tan elevado de personas dificulta las medidas especiales de prevención que se están realizando por los trabajadores penitenciarios en relación al COVID en la prisión de Huelva».

En tales circunstancias. desde Acaip aseguran que el ministro del interior, Fernando Grande Marlaska «obvia que los funcionarios de prisiones son una parte imprescindible del ministerio para garantizar que los detenidos acudan a los juzgados en condiciones de seguridad».