Los poetas Alfonso Pedro y Manuel Mayorga llevan su mensaje de paz a Portugal

Los poetas participantes, en Vila Real de Santo Antonio

Dos poetas de la Cuenca Minera de Riotinto, Alfonso Pedro, de Minas de Riotinto, y Manuel Mayorga, de Nerva, han participado este fin de semana en un encuentro de poetas españoles y portugueses celebrado en el sur de Portugal, donde los escritores ‘mineros’ han trasladado un mensaje de paz a través de sus poemas.

El encuentro, celebrado este sábado 20 de enero en el Centro Cultural Aleixo de Vila Real de Santo Antonio, ha sido organizado por la plataforma Poetas de Huelva por la Paz, de la que forman parte estos dos autores, quienes han participado en el evento junto a otros 24 poetas.

Manuel Mayorga, durante su recital

Coordinado por Ramón Llanes y Antonio Cabrita, la actividad se ha enmarcado en el ciclo de encuentros que la citada plataforma está celebrando por numerosos rincones de la geografía andaluza y portuguesa con el objetivo de extender su mensaje de paz a través de la palabra.

El propio Alfonso Pedro ha mostrado su satisfacción por la celebración de este encuentro en Vila Real de Santo Antonio, donde «una vez más» se ha puesto de manifiesto «que la poesía no conoce fronteras, esas cicatrices en la tierra a menudo causadas por las guerras, y que las personas, si así lo queremos, difuminamos los mapas y somos ciudadanos del mundo, en este caso, al menos, de este gran país que es Iberia», ha resaltado.

Alfonso Pedro, durante su recital

«Hermanos poetas, paisanos de la otra orilla, ¡qué hermoso es estar junto a vosotros!», ha continuado el escritor riotinteño, que deleitó a los asistentes con la lectura de este poema, denominado ‘Quiero imaginar la paz’:

Quiero imaginar la paz,
dibujar en el aire la sonrisa del niño
al que la guerra robó su niñez;
borrar el dolor del hombre
al que la bomba eliminó su paternidad;
describir ese mar de las orillas de Dionisio
libre de cadáveres y de olas de llanto.
Quiero soñar un brindis entre antiguos adversarios
convertidos en eslabones de la amistad.
Quiero suponer al pobre, al rechazado,
al perseguido, al marginado,
al indigente, al desahuciado;
quiero suponerlos a todos sentados junto a mí,
compartiendo la mesa, el vino, el verso, la paz.
Alza tu copa, Sancho, y brinda conmigo.
Alza tu copa, Alonso Quijano, y déjame soñar.
Mas luego despiértame,
prepárate para el camino y sígueme
pluma en astillero, el verso como adarga
y, en cualquier lugar, en todos los lugares,
recordando sus nombres,
repartiendo la paz.