El municipio celebra un emotivo acto celebrado en el Teatro Atalaya y premia Runners Cuenca Minera, al recortador Adrián Pérez y a la Banda de Música local

El Campillo ha conmemorado el 95 aniversario de su constitución como municipio con una emotiva entrega de las Distinciones de la Villa, unos reconocimientos que este año han recaído en el club Runners Cuenca Minera, el recortador campillero Adrián Pérez Pérez y la Banda de Música de El Campillo.

El Teatro Atalaya acogió este sábado 22 de agosto el Pleno Institucional de Galardones de 2026, convertido en el acto central de una jornada especialmente significativa para la localidad. Representantes municipales, familiares de los homenajeados y numerosos vecinos participaron en una ceremonia concebida para reconocer a quienes, desde distintos ámbitos, contribuyen a proyectar el nombre de El Campillo y a fortalecer la vida cultural, social y deportiva del municipio.

La entrega de las distinciones estuvo marcada por la emoción y por el orgullo de una localidad que aprovechó la celebración para mirar a su pasado, pero también para poner en valor a las personas y colectivos que siguen construyendo su presente.

El Ayuntamiento de El Campillo ha definido el acto como un momento «enormemente emotivo» y ha felicitado a los tres galardonados, a los que considera merecedores de un reconocimiento muy especial por su trayectoria y por su vinculación con la localidad y con el conjunto de la Cuenca Minera.

Un club que ha unido a los corredores de la comarca

Una de las distinciones fue concedida a Runners Cuenca Minera, un proyecto deportivo de ámbito comarcal nacido en 2025 de la unión del Club Trail Running El Campillo y el Club Runners Nerva. La integración de ambas entidades permitió sumar esfuerzos, corredores y experiencias bajo una misma denominación, superando las fronteras municipales y reforzando la identidad compartida de la comarca.

La creación del nuevo club supuso un paso adelante para el atletismo y las carreras por montaña en la Cuenca Minera. La entidad no solo participa en pruebas deportivas, sino que también colabora en la organización de actividades que combinan deporte, convivencia, naturaleza y solidaridad.

Entre ellas destaca la Carrera por Montaña Snell El Campillo ‘Un reto compartido’, una cita consolidada en el calendario deportivo provincial. Su última edición contó con diferentes recorridos competitivos y de senderismo y tuvo carácter benéfico, con el objetivo de respaldar el trabajo de la Asociación de Familiares de Enfermos de Alzheimer y otras Demencias de El Campillo y de la Asociación contra el Cáncer de la Cuenca Minera.

El reconocimiento municipal pone en valor esa capacidad para unir a deportistas de distintas localidades alrededor de unos mismos colores y objetivos. Runners Cuenca Minera representa, además, valores como el esfuerzo, la superación personal, el compañerismo y el compromiso con el territorio.

Adrián Pérez, referente nacional de los recortadores

La segunda de las distinciones fue para Adrián Pérez Pérez, natural de El Campillo y convertido en uno de los grandes nombres del mundo de los recortadores.

El deportista campillero ha llevado el nombre de su localidad a numerosas plazas y competiciones nacionales gracias a una disciplina que exige preparación física, agilidad, técnica, serenidad y una enorme valentía. Su trayectoria ha estado jalonada por importantes éxitos, entre los que sobresale su victoria en el Concurso Nacional de Recortadores de Castellón celebrado en marzo de 2026.

Adrián Pérez se impuso entonces a algunos de los especialistas más destacados del panorama nacional y consiguió su tercer triunfo en esta prestigiosa cita. Tras su actuación, el Ayuntamiento ya destacó públicamente el talento del recortador y la manera en la que sus éxitos contribuían a situar a El Campillo en el mapa de esta modalidad.

Aquella victoria fue una nueva demostración de una carrera construida durante años a través del sacrificio, la constancia y el dominio de una actividad en la que el participante se enfrenta al toro sin espada ni muleta, empleando únicamente sus movimientos y su capacidad para medir las distancias.

La Distinción de la Villa supone ahora el reconocimiento de su propio pueblo a una trayectoria que ha convertido a Adrián Pérez en motivo de orgullo para sus vecinos.

Más de dos décadas poniendo música a El Campillo

La Banda de Música de El Campillo completó la relación de homenajeados. La agrupación es desde hace más de dos décadas una parte fundamental de la vida cultural y festiva de la localidad, a la que ha acompañado en celebraciones, procesiones, pasacalles y otros acontecimientos destacados.

Sus antecedentes se encuentran en la tradición musical impulsada por José Antonio Trabajo Cumplido, quien creó una escuela de aficionados con instrumentos de cuerda cuyos integrantes terminaron formando una rondalla. El siguiente paso llegó durante el curso 1994-1995 con la creación de la Escuela Municipal de Música, que comenzó su actividad con un profesor de viento madera y una veintena de alumnos.

El progresivo crecimiento de la escuela y el interés despertado entre los jóvenes hicieron necesaria la incorporación de nuevos profesores. Posteriormente nació la Asociación Cultural Amigos del Aula de Música, creada para respaldar la enseñanza musical, promover nuevas agrupaciones y fomentar la cultura en el municipio.

Todo aquel trabajo cristalizó en 2002 con la fundación de la Banda de Música de El Campillo. Desde entonces, la agrupación ha estado dirigida por María Lourdes Castilla González, también presidenta de la asociación y profesora del Aula Municipal de Música.

La banda cuenta con alrededor de 45 componentes y reúne instrumentos como clarinetes, flautas traveseras, saxofones, trompetas, trombones, tuba y distintos elementos de percusión. Más allá de sus actuaciones, la formación ha desarrollado una importante labor educativa e intergeneracional, acercando la música a numerosas generaciones de campilleros y garantizando la continuidad de una tradición estrechamente vinculada a la identidad local.

El reconocimiento concedido con motivo del aniversario destaca tanto la trayectoria de la formación como el esfuerzo realizado durante años por profesores, alumnos, músicos, familiares y personas vinculadas a la asociación.

Noventa y cinco años como municipio independiente

El Día de la Villa recuerda la emancipación de El Campillo de Zalamea la Real. El 22 de agosto de 1931, tras años de reivindicaciones, quedó reconocida la constitución del nuevo municipio, con Virgilio Pernil Macías como figura fundamental del proceso y primer alcalde de la localidad.

Hasta entonces, El Campillo había dependido administrativamente de Zalamea la Real. Su evolución estuvo profundamente marcada por la expansión minera iniciada durante el último tercio del siglo XIX, cuando la llegada de trabajadores atraídos por la actividad de la Rio Tinto Company Limited provocó un importante crecimiento demográfico y una transformación económica y urbana.

Esa evolución todavía puede apreciarse en la diferenciación entre El Campillo Viejo, de raíces agrícolas y calles más irregulares, y El Campillo Nuevo, surgido al calor de la minería y caracterizado por un trazado urbano más ordenado. La convivencia de esas dos realidades forma parte de la singular personalidad del municipio.

La conmemoración de este año ha servido para recordar «casi un siglo de historia, esfuerzo y orgullo campillero» y para rendir homenaje tanto a quienes continúan participando en la construcción cotidiana del municipio como a quienes forman parte de su memoria.

Desde el Ayuntamiento se ha trasladado un mensaje de felicitación a todos los campilleros y campilleras, «a los que están, a los que nos cuidan desde el recuerdo y a los que llevan el nombre de El Campillo con orgullo allá donde van».

Con la entrega de las distinciones a Runners Cuenca Minera, Adrián Pérez Pérez y la Banda de Música, El Campillo ha celebrado sus 95 años reconociendo tres formas distintas de engrandecer a un pueblo: unir a toda una comarca mediante el deporte, alcanzar la excelencia individual y mantener viva una tradición cultural compartida.