Bernardo Montoya ingresa en una zona de aislamiento de la prisión de Huelva

La jueza le atribuye de momento los presuntos delitos de asesinato, detención ilegal y agresión sexual

El asesino confeso de Laura Luelmo, Bernardo Montoya, ingresó en la prisión de Huelva pasadas las tres de la madrugada de este sábado tras comparecer durante varias horas en el Juzgado de Primera Instancia e Instrucción número 1 de Valverde del Camino, que decretó el ingreso en prisión provisional, comunicada y sin fianza para el detenido por el crimen cometido en El Campillo. 

Así lo han comunicado desde el Tribunal Superior de Justicia de Andalucía (TSJA), que ha informado además que, de momento, la jueza le atribuye los presuntos delitos de asesinato, detención ilegal y agresión sexual.

Durante la comparecencia de medidas cautelares, el ministerio fiscal y la acusación particular solicitaron la prisión para el detenido, mientras que la defensa se opuso a esta medida, que fue considerada necesaria por la jueza por cuatro motivos: la gravedad del delito, la posibilidad de eliminación de pruebas, el riesgo de fuga y el riesgo de que cometa otros hechos delictivos de la misma gravedad que los ahora causados.

Una vez decretado el ingreso en prisión, Bernardo Montoya Navarro fue ubicado en una zona de aislamiento o acceso restringido del módulo de enfermería de la prisión provincial de Huelva, en régimen especial y acompañado sólo de un interno de apoyo.

Antes, la titular del juzgado levantó el secreto de sumario que había decretado el pasado día 17 de diciembre, al considerar que ya habían sido practicadas todas aquellas diligencias que se habían ido suscitando tras el hallazgo del cuerpo sin vida de la profesora zamorana y tras haber sido detenida una persona sobre la que, indicó, “existen contundentes indicios de criminalidad en relación a la perpetración de los hechos”.

Así, indicó que “la inminente declaración judicial del detenido por los hechos -que comenzó pasadas las 19.50 horas de este viernes-, junto a que se han practicado aquellas diligencias cuya práctica se quería preservar a fin de no perjudicar la investigación, conducen a acodar el cese del secreto de las actuaciones al haber desaparecido el fin que lo motivó”, concluye.

El detenido por la muerte de Laura Luelmo, Bernardo Montoya, inició su comparecencia ante el juzgado que instruye el caso pasadas las 19.50 horas de este viernes, cuando el autor confeso del crimen cometido en El Campillo fue increpado por numerosos vecinos.

La comparecencia se inició por tanto casi 11 horas después de que Montoya saliese de la Comandancia de la Guardia Civil de Huelva, tras lo que, según explicaron desde la Benemérita, permaneció en las dependencias del cuartel de Valverde del Camino, donde ya estaba a disposición judicial pero a la espera de comparecer ante la magistrada del juzgado, Elvira Mora.

Antes, por la mañana, llegaba a la sede judicial andevaleña la abogada de la acusación particular, Patricia Catalina, quien anunciaba, tal y como ya informó Tinto Noticias -el periódico de la Cuenca Minera de Riotinto-, que solicitará la prisión permanente revisable para el asesino confeso de la joven zamorana de 26 años.

No obstante, hasta que no se levante el secreto del sumario, decretado, en un auto del pasado 17 de diciembre, por la magistrada que instruye el caso, no podrá presentarse la acusación formal. “En cuanto levante el secreto de sumario podremos estudiarlo con la Fiscalía y presentar nuestra acusación formal”, indicó la abogada.

Bernardo Montoya, que había llegado recientemente al municipio campillero tras cumplir condena por asesinato, fue detenido este pasado martes en Cortegana después de que efectivos de la Unidad Central Operativa (UCO) inspeccionaran su vivienda de la calle Córdoba de El Campillo, situada en frente de la casa donde residía Laura, que había llegado al municipio sólo unos días antes de su desaparición tras incorporarse, el pasado 4 de diciembre, como profesora del Instituto de Enseñanza Secundaria (IES) Vázquez Díaz de Nerva.

Un día después de su detención, este mismo miércoles, Montoya confesó este que es el autor del crimen de la joven, a quien, según su declaración, intentó violar, golpeó y dejó malherida en el campo el mismo día de su desaparición, esto es, dos o tres días antes de la fecha en que la autopsia fija la muerte de la joven, que desapareció el miércoles 12 de diciembre en El Campillo y fue hallada muerta este lunes con signos de violencia y semidesnuda a unos cuatro kilómetros de la localidad, en la margen izquierda de la carretera nacional 435.

No obstante, la autopsia realizada al cuerpo de Laura no sólo reveló que la joven zamorana de 26 años falleció por un golpe en la frente entre dos y tres días después de su desaparición, tal y como ya informó Tinto Noticias, sino también que sufrió una agresión sexual, tal y como confirmaron fuentes de la investigación.