Se trataba de un serval, una especie protegida que puede alcanzar un metro de altura

En la mañana de este sábado se ha recibido una llamada telefónica en la que alertaba de que un “gato grande” había entrado en un establecimiento.

Tras el aviso se quiere el servicio municipal de recogida de animales Atisha que junto con una dotación de Seguridad Ciudadana se trasladan al lugar.

La sorpresa que se encuentran los agentes es que se trataba de un Serval, en protección menor desde 1996, y cuya altura puede llegar al metro.

Que es retirado por los servicios municipal para hacer gestiones y buscarle un hogar adecuado a su especie.