Los Cabezos Coloraos de El Campillo, un yacimiento arqueológico almohade de excepción

Normalmente, cuando hablamos de yacimientos arqueológicos en la provincia de Huelva, solemos pensar en lugares como la capital onubense, conocida por la riqueza de su subsuelo. Sin embargo, en la Cuenca Minera también podemos encontrar muchos espacios de interés. Hoy visitamos uno de estos rincones, a veces, desconocido u olvidado: el Cerro de Cabezos Coloraos, un yacimiento almohade de la Edad Media, que se encuentra situado en el término municipal de El Campillo y que, debido a su importancia histórica, fue inscrito como Bien de Interés Cultural (BIC) en 1985, en la categoría de Monumento.

Cerro Colorao de El Campillo

Pero no debe resultarnos extraño, puesto que en El Campillo encontramos importantes yacimientos arqueológicos que acreditan la presencia humana en la zona desde hace más de 5.000 años. Y, en concreto, los vestigios hallados en los Cabezos Coloraos demuestran la presencia de un asentamiento humano estable en la zona. De hecho, están considerados los restos musulmanes más importantes hallados, destacando la presencia de una fortaleza amurallada, que tomó el mismo nombre que su ubicación, de los Cerros Coloraos.

Un recinto fortificado con forma ovalada, que cuenta con una muralla que se adapta a la estructura del terreno en el que se ubica, una curva de 470 metros. Está construida en mampostería de roca del mineral de la época, con una anchura media de 1,20 metros. Su estado de conservación es irregular, puesto que, en algunos casos, casi se ha perdido y, en otros tramos, llega al 1,50 m. de altura.

El Campillo

Situado en parte de la Sierra de Monago y el Barranco de la Mimbrera, se trata de “un recinto fortificado almohade relacionado con la explotación minera-metalúrgica de sulfatos de hierro, caparrosa y acijes para la producción de tintes y colorantes”, tal y como recoge el Instituto Andaluz de Patrimonio Histórico (IAPH). Y es que, en la cima del cerro, hay dos pozos mineros, en los laterales noroeste y sureste, con escombreras derivadas de la actividad minera, además de dos estructuras rectangulares de los siglos XIX-XX.

El IAPH añade que “el espacio interior del recinto se encuentra ocupado por diferentes estructuras, de habitación y áreas de actividad, con distintas áreas con acumulaciones de material de construcción (mampuestos, ladrillos y tejas) y productos cerámicos de cronología almohade”.

Por último, esta fortaleza almohade presenta dos niveles diferenciados, uno superior, donde se concentran las estructuras, y otro conformado por una plataforma delimitada en todo su perímetro por la muralla externa.

En definitiva, estos restos arqueológicos declarados BIC ponen de manifiesto la antigüedad no sólo de El Campillo, sino también de la actividad minera en la zona, que atrajo hasta la comarca a culturas de diferentes épocas.

Investigan un expolio arqueológico en la Corta Lago de Riotinto

La Delegación Territorial de Cultura, Turismo y Deporte ha abierto un expediente informativo para investigar un posible expolio en el yacimiento arqueológico de Corta Lago en Minas de Riotinto. La empresa Atalaya Mining, propietaria de la zona declarada BIC, ya ha denunciado los hechos ante la Guardia Civil, que en estos momentos está intentando identificar a los posibles autores.

En el informe preliminar realizado por el arqueólogo de la empresa que dirige los trabajos, Luis Iglesias, ratificado por los arqueólogos de la delegación territorial, se describe cómo en la mañana del pasado 8 de enero, al subir a trabajar al yacimiento, pudieron observar que había remociones de tierra que no habían sido realizadas por el equipo. Ante esta situación, procedieron a inspeccionar el yacimiento contabilizando hasta 54 afecciones realizadas mediante el empleo de un detector de metales.

Según reza en este informe, los movimientos de tierra en el terreno afectan a toda la superficie del yacimiento, tanto en la zona occidental como en la oriental, aunque con mayor incidencia en la parte oeste. Además de haberse removido ligeramente la estratigrafía de la zona occidental, en la misma aparecen varios agujeros. Aunque no puede determinarse si han conseguido llevarse algún hallazgo, por la naturaleza del yacimiento todo apunta a que es muy probable que hayan encontrado monedas u otros objetos metálicos de valor, aún no hallados en los trabajos que se están realizando.

Desde la Delegación Territorial de Cultura, Turismo y Deporte de la Junta de Andalucía han condenado este «acto vandálico que constituye un delito contra el patrimonio», al tiempo que han mostrado su confianza en el trabajo de la Guardia Civil. Tanto el Seprona como la empresa ya han mostrado su compromiso para reforzar la seguridad en la zona de la excavación. Para ello, la Guardia Civil aumentará su presencia en el yacimiento y la empresa colocará una cámara de seguridad permanente en el mismo.