Julio vuelve a traer la muerte por covid mientras las hospitalizaciones se disparan

La tasa de contagio entre los mayores de 60 años supera ya el riesgo extremo

El mes de julio vuelve a traer los fallecidos por covid después de tres semanas sin lamentar muertes por esta causa. Y es que una persona más se ha dejado la vida según los datos hechos públicos este martes por la Consejería de Salud de la Junta de Andalucía. Se convierte en la víctima mortal 515 desde el inicio de la pandemia. No es el único mal dato de un crecimiento que algunos comienzan a vislumbrar como la séptima ola en España. En los últimos cuatro días el número de hospitalizados ha pasado de 50 a 70 y es prácticamente el doble de los que había el martes pasado (38). Afortunadamente solo uno se mantiene en la Unidad de Cuidados Intensivos (UCI).

El aumento de los contagios conlleva también el incremento de la tasa en la población de riesgo. Y es que entre los mayores de 60 esta tasa ya se situa en los 533 casos por 100.000 habitantes en 14 días superando por primera vez desde hace varias semanas el ‘riesgo extremo’ situado por la administración en la cifra de 500. La tasa ha subido 132 puntos en apenas una semana.

Los nuevos contagios controlados por Salud desde el viernes son 351, una cifra inferior a los 438 de hace cuatro días, pero superior a los 305 del martes de la pasada semana.

Bomberos actúan en el incendio de un poblado chabolista en Lucena

El fuego solo habría afectado a una infravivienda

Efectivos del Consorcio Provincial de Bomberos de Huelva han actuado esta tarde en el incendio acaecido en un poblado chabolista situado en la carretera de Santa Catalina en la localidad de Lucena del Puerto. El incendio se habría detectado en torno a las 17.15 y según han asegurado desde Emergencias 112 solo habría afectado a una única infravivienda por lo que habría sido sofocado con rapidez aunque los bomberos permanecieron para tareas de refresco.

Los bomberos del Consorcio Provincial Bomberos Huelva del parque de San Juan del Puerto se desplazaron al lugar con dos vehículos de intervención.

Villarrasa consigue un nuevo plan urbanístico con un incremento poblacional del 22%

El Plan Urbanístico llevaba 13 años sin tramitarse

 

La Comisión Territorial de Ordenación del Territorio y Urbanismo (Ctotu) de la Junta ha aprobado el Plan General de Ordenación Urbanística (PGOU) del municipio onubense de Villarrasa (Huelva), el cual llevaba 13 años de tramitación y prevé el crecimiento poblacional del 22%

El Plan General, después de una larga y ardua tramitación que empezó en 2007 y que ha supuesto cinco aprobaciones provisionales, cuenta con el visto bueno de las administraciones sectoriales, entre ella la ambiental, y ha sido aprobado por unanimidad de todos los miembros de la Ctotu, según ha informado la Junta en una nota de prensa.

De este modo, una vez que el Ayuntamiento realice una serie de correcciones de escasa entidad, se procederá a su registro, publicación y entrada en vigor.

El PGOU de Villarrasa ordena todo el término municipal de Villarrasa y sustituye a una Adaptación Parcial a PGOU de las normas subsidiarias del año 1993. El Plan está adaptado al Plan de Ordenación del Territorio de Andalucía (POTA), su crecimiento poblacional es del 22,45 por ciento, cuando el citado Plan para municipios de éste tipo prevé un incremento máximo del 50 por ciento, y su crecimiento superficial es del 24,95 por ciento, cuando el crecimiento máximo es del 40 por ciento.

Entre los objetivos del Plan destaca que propone un modelo territorial «coherente con las distintas afecciones territoriales, en materia ambiental, patrimonial, hidráulica, etc. para su uso y su disfrute acorde con los valores por los cuales se protegen».

Además, plantea el crecimiento del núcleo principal de Villarrasa, proponiendo en los vacíos urbanos y en los bordes de la ciudad consolidada una serie de actuaciones en diversas áreas y sectores, tanto para paliar la carencia de viviendas de uso residencial, entre las que se encuentran las viviendas protegidas y los usos industriales y terciarios a nivel local.

Además, se ordenan los actuales bordes de la ciudad y en especial en su contacto con la línea del ferrocarril Huelva-Sevilla, que discurre en las inmediaciones del núcleo urbano.

Como consecuencia de lo anterior el núcleo urbano, de 51,45 hectáreas actuales se incrementa, en 5,4 hectáreas correspondiendo a las áreas y sectores en suelo urbano no consolidado donde se prevé la construcción en ocho años de 205 viviendas en Áreas y Sectores del Suelo Urbano No Consolidado para resolver la carencia de viviendas protegidas en el municipio. De ellas, 80 viviendas serán de protección pública.

Y, en el suelo urbanizable, prevé otras 201 viviendas de las que 75 serán de protección pública, cumpliendo los estándares marcados por la LOUA en el que se indica que el 30 por ciento de la edificabilidad residencial será con destino a viviendas protegidas. Con lo cual, en el horizonte del Plan se prevé la construcción de 155 viviendas protegidas.

Asimismo, el PGOU corrige las carencias de dotaciones a escala municipal y, sobre todo, el déficit de espacios libres. En el Plan vigente la ratio de espacio libre es de 7,31 m2s/habitantes, con el nuevo Plan se incrementa a 10,32 m2s/habitantes, computando sólo los espacios libres de los suelos urbanos y urbanizables. Este ratio sube hasta los 30,42 m2s/habitantes si se incluyen los espacios lúdicos previstos en los suelos no urbanizables.

Asimismo, se aprovecha la oportunidad de la localización del municipio próximo a la autovía A-49, clasificando suelo para actividades de logística y distribución debido a las sinergias que provoca ese corredor de alta velocidad que atraviesa el municipio. El sector denominado SUI-1 tiene una superficie de 60,18 hectáreas y se ordenará mediante un Plan Parcial.

Otro de los problemas que resuelve el plan es la creación de nuevos suelos para usos agropecuarios, alejados de la trama urbana con una superficie de dos hectáreas y clasificada como suelo urbanizable, mientras que establece las zonas de protección en torno al río Tinto para salvaguardar su singularidad ambiental y paisajística, estableciéndose las distintas condiciones de uso que permitan un equilibrio entre actividades lúdicas y económicas.

El PGOU pone en valor la singularidad paisajística del Tinto y los molinos harineros como hitos arquitectónicos a lo largo del cauce y articula la demanda externa de actividades turísticas y deportivas.

IMPULSO A LOS PGOU

Desde diciembre de 2018 (principio de la legislatura) a octubre de 2020 se han incrementado los municipios de cuentan con PGOU, habiéndose disminuido los que tenían vigente las antiguas normas subsidiarias, delimitaciones de suelo urbano o no contaban con planeamiento general. Así se han pasado de 239 PGOU en 2018 a los 252 PGOU actuales, incluyendo el de Villarrasa.

En 2019 fueron seis los municipios a los que se les ha aprobado definitivamente su PGOU: Taberno (Almería), Villamartín (Cádiz), Frailes (Jaén), Ardales, Jimena de Líbar y Macharaviaya (Málaga.). En 2020 se han aprobado hasta la fecha otros tres PGOU más: Benitagla (Almería), Archidona (Málaga) y ahora Villarrasa (Huelva).

La complejidad de la normativa, de la tramitación urbanística y sectorial, se ha identificado como la principal causa del retraso de la tramitación de los PGOU. Y esta complejidad ha ido en aumento, de tal forma que mientras que en 2010 entre la aprobación inicial y la definitiva pasaban una media de cuatro años, en 2015 pasó a 6,5 años, y con el anterior gobierno andaluz socialista era más de 11 años.

De hecho, si se cuenta desde la aprobación del avance el tiempo total de tramitación supera ampliamente los 12-13 años (como ha sido el caso del PGOU de Villarrasa), «lo que no es admisible», según ha afirmado la consejera de Fomento, Infraestructura y Ordenación del Territorio, Marifrán Carazo.

La consejera ha explicado que el nuevo anteproyecto de la Ley de Impulso para la Sostenibilidad del Territorio de Andalucía (Lista), que se está tramitando, tiene entre sus objetivos la simplificación de la tramitación de los distintos instrumentos de ordenación urbanística que den respuesta, en tiempo razonable, a las distintas iniciativas e inversiones que puedan plantearse en los municipios andaluces.

Campofrío incrementa su población casi un 3%

La mayor bajada porcentual del número de habitantes se produce en Berrocal, seguido, por este orden, de Nerva, Riotinto, El Campillo y Zalamea, mientras que La Granada aumenta su padrón en una persona

La última revisión del padrón publicada por el Instituto Nacional de Estadística (INE), con fecha de 1 de enero de 2018, deja otros titulares sobre la evolución de la población en la Cuenca Minera de Riotinto, al margen del dato global de que la comarca ha perdido otros 174 habitantes en un año, al pasar de los 15.725 que tenía a principios de 2017 a los 15.551 con los que inició el año que acaba de finalizar, lo que supone un descenso del 1,11 por ciento, tal y como informó Tinto Noticias a través de esta publicación.

Pese a la bajada general de la población en el conjunto de la comarca, hay dos municipios de la Cuenca Minera que han visto incrementado el número de habitantes durante ese periodo, principalmente Campofrío, que inició el año pasado con 702 habitantes, 19 más que el año anterior, lo que supone un incremento del 2,78 por ciento. Además, La Granada de Riotinto empezó el año con 235 habitantes, uno más que el año anterior, con lo que el incremento es del 0,42 por ciento.

Estos datos contrastan con los registrados en los otros cinco municipios de la comarca, que han sufrido un descenso de la población. La mayor bajada porcentual se ha producido en Berrocal, con un descenso del 3,33 por ciento, al pasar de 330 habitantes a 319. Le siguen, por este orden, Nerva, con una bajada del 2,12 por ciento (de 5.418 a 5.303); Minas de Riotinto, del 1,47 por ciento (de 3.924 a 3.866); El Campillo, del 0,34 por ciento (de 2.043 a 2.036); y Zalamea la Real, del 0,1 por ciento (de 3.093 a 3.090).

Este descenso de la población confirma la tendencia bajista registrada durante los últimos años en esta comarca onubense, que desde 2001 ha perdido un total de 2.868 habitantes, esto es, un 15,57 por ciento. Además, la bajada experimentada en esos 12 meses es similar a la que registró en el año anterior, cuando la Cuenca Minera de Riotinto perdió 203 habitantes, lo que supuso un descenso del 1,2 por ciento, una bajada porcentual ligeramente superior a la registrada en el último año.

Asimismo, el descenso de la población en esta comarca contrasta con el incremento que se produce en el conjunto de la provincia, que inició el año pasado con 519.932 vecinos empadronados, lo que supone un ascenso de 1.002 habitantes respecto a los 518.930 con los que inició 2017.

La Cuenca Minera pierde otros 174 habitantes en el último año

La última revisión del padrón revela un descenso de población en la comarca del 1,11 por ciento, ligeramente inferior al que se produjo en el año anterior, que fue del 1,2 por ciento 

La Cuenca Minera de Riotinto ha perdido otros 174 habitantes en un año, al pasar de los 15.725 que tenía a principios de 2017 a los 15.551 con los que inició el año que acaba de finalizar, lo que supone un descenso del 1,11 por ciento.

Así se recoge en la última revisión del padrón municipal facilitada por el Instituto Nacional de Estadística (INE), con fecha de 1 de enero de 2018, que confirma la tendencia bajista registrada durante los últimos años en esta comarca onubense, que desde 2001 ha perdido un total de 2.868 habitantes, esto es, un 15,57 por ciento.

La bajada experimentada en los últimos 12 meses es similar a la que registró en el año anterior, cuando la Cuenca Minera de Riotinto perdió 203 habitantes, lo que supuso un descenso del 1,2 por ciento, una bajada porcentual ligeramente superior a la registrada en el último año.

Asimismo, el descenso de la población en esta comarca contrasta con el incremento que se produce en el conjunto de la provincia, que inició el año pasado con 519.932 vecinos empadronados, lo que supone un ascenso de 1.002 habitantes respecto a los 518.930 con los que inició 2017.

Por municipios, Nerva sigue encabezando el ranking de población en la comarca, con 5.303 habitantes (115 menos que en enero de 2017), seguido por Minas de Riotinto, con 3.866 (58 menos); Zalamea la Real, con 3.090 (tres menos); El Campillo, con 2.036 (siete menos); Campofrío, con 702 (19 más); Berrocal, con 319 (11 menos); y La Granada de Riotinto, con 235 (uno más).

 

La FEMP considera que tres pueblos de la Cuenca Minera están en «peligro de extinción»

¿Puede haber algún municipio de la Cuenca Minera de Riotinto que esté en peligro de extinción? Si se tiene en cuenta el significado coloquial del término, podría parecer exagerado, pero un organismo oficial como la Federación Española de Municipios y Provincias (FEMP) sí lo considera así.

Un informe reciente de la citada organización, al que ha tenido acceso Tinto Noticias -el periódico digital de la Cuenca Minera de Riotinto- sostiene que están «en riesgo de extinción» todos los municipios de menos de 1.000 habitantes, una realidad que se da en tres localidades de esta comarca onubense: Campofrío, Berrocal y La Granada de Riotinto, si bien tales poblaciones nunca han superado, al menos en la historia reciente, la barrera de los mil habitantes.

Además, tal circunstancia, la de estar por debajo de esa cifra de población, se produce en un tercio de los 79 municipios de la provincia de Huelva, aunque, al contrario que en el conjunto de la geografía onubense, la Cuenca Minera de Riotinto, tal y como informó este periódico en su primer día de existencia, el 8 de enero de este año, ha perdido población en los últimos 16 años, concretamente, un total de 2.694 habitantes, lo que supone un descenso del 14,6 por ciento, al pasar de los 18.419 que tenía en 2001 a los 15.725 con los que cerró 2017.

En el caso de los tres municipios mineros incluidos en esa lista negra de la FEMP, se da la circunstancia, eso sí, de que uno de ellos, La Granada de Riotinto, ha incrementado su población durante el último año en nada más y nada menos que un 22,5 por ciento, al pasar de los 191 habitantes que tenía en 2016 a los 234 con los que cerró 2017. Además, respecto a 2001, este municipio ha visto aumentar su población en 16 habitantes, un 6,8 por ciento.

No obstante, esta circunstancia no se ha producido en ninguno de los otros seis municipios de la comarca, tampoco por tanto en Campofrío y Berrocal, las otras dos localidades de la Cuenca que se sitúan por debajo de los mil habitantes. Además, Campofrío ha sido el municipio de esta comarca que más habitantes ha perdido en el último año. En concreto, ha visto reducir su población, durante este periodo, en un 3,5 por ciento, al pasar de 708 a 683 habitantes. Respecto a 2001, el descenso experimentado por esta localidad es del 17,9 por ciento, pues en el primer año del presente siglo contaba con 832 vecinos y vecinas, 149 más que en la actualidad.

Por su parte, Berrocal cuenta actualmente con 330 habitantes, sólo uno menos que a final de 2016 y 64 menos que en 2001, cuando tenía 394. En porcentaje, el descenso de habitantes ha sido del 0,3 por ciento en los últimos 12 meses y del 16,2 en los últimos 16 años

En el citado informe, el presidente de la Comisión de Despoblación de la FEMP, Juan Antonio Sánchez Quero, reclama «la aplicación de urgentes políticas de Estado» ante el «severo retroceso» demográfico que se está produciendo y la amenaza que a su juicio supone para las áreas rurales, algo que califica como «un problema sociopolítico de primer orden» para España.

Sánchez Quero subraya que la crisis demográfica está azotando con especial crudeza a los pequeños y medianos municipios, lo que hace que cada vez más localidades se encuentren «tras la línea roja del peligro de extinción», por lo que considera «imprescindible la adopción inmediata de medidas concretas para sostener e incrementar la población de los pequeños y medianos municipios, no solo por una cuestión de interés social, sino también económica».

En concreto, apela a la coordinación de un plan nacional contra la despoblación entre Estado, Comunidades Autónomas y FEMP que se elabore y desarrolle con la voz protagonista de las diputaciones y de los ayuntamientos, «que conocen de primera mano la crisis demográfica y son, en su día a día, la punta de lanza en la lucha contra la despoblación rural», añade.

La Cuenca pierde un 15% de su población en los últimos 16 años

La Cuenca Minera de Riotinto ha perdido más de 2.600 habitantes en los últimos 16 años, concretamente, un total de 2.694, lo que supone un descenso del 14,6 por ciento, al pasar de los 18.419 habitantes que tenía en 2001 a los 15.725 con los que ha cerrado 2017.

Así se recoge en los últimos datos del padrón que ofrece el Instituto Nacional de Estadística (INE), que atestiguan que esta comarca onubense ha perdido otros 203 habitantes en el último año, esto es, un 1,2 por ciento de su población, pues ha pasado de los 15.928 de 2016 a los 15.725 que tiene ahora.

El descenso de la población experimentado en la Cuenca Minera en los primeros años del siglo XXI contrasta con el incremento de habitantes que en este mismo periodo se ha registrado en la provincia, donde la población ha subido durante este tiempo en 57.200 habitantes, al pasar de los 461.730 que tenía en 2001 a los 518.930 con los que cuenta en la actualidad, lo que supone una subida del 11 por ciento.

Sin embargo, en el último año, el despoblamiento también ha llegado al conjunto de la geografía provincial onubense, donde ahora viven 666 habitantes menos que en 2016, por lo que la provincia de Huelva ha perdido un 0,1 por ciento de su población en los últimos 12 meses, un porcentaje que, en cualquier caso, es inferior al 1,2 por ciento de descenso que se ha registrado en la Cuenca Minera en el último año.

Por municipios, llama la atención el dato que se produce en La Granada de Riotinto, la única localidad de la comarca que ha incrementado su población en el presente milenio y que, sólo en el último año, lo ha hecho en nada más y nada menos que un 22,5 por ciento, pues ha pasado de los 191 habitantes que tenía en 2016 a los 234 con los que ha cerrado 2017, de modo que ha ganado un total de 43 vecinos y vecinas en los últimos 12 meses. Respecto a 2001, este municipio ha incrementado su población en 16 habitantes, un 6,8 por ciento.

Por el contrario, el resto de municipios de la comarca ha visto reducir su población tanto respecto a 2016 como frente a 2001. El que más porcentaje de habitantes ha perdido en los últimos 16 años ha sido Minas de Riotinto, que cuenta ahora con casi mil vecinos y vecinas menos que a principios de siglo y se ha quedado sin un 18,6 por ciento de la población que tenía entonces. En concreto, ha pasado de los 4.825 habitantes de 2001 a los 3.924 con los que cuenta ahora, por lo que ha perdido un total de 901 residentes. Respecto al año 2016, el descenso experimentado por este municipio se ha situado en 50 habitantes, un 1,2 por ciento.

En el último año, el municipio de la Cuenca Minera que más habitantes ha perdido ha sido Campofrío, que ha visto reducir su población un 3,5 por ciento en estos doce meses, cuando ha pasado de 708 a 683 habitantes. Respecto a 2001, el descenso experimentado por esta localidad es del 17,9 por ciento, pues en el primer año del presente siglo contaba con 832 vecinos y vecinas, 149 más que en la actualidad.

Por su parte, Nerva ha cerrado 2017 con un total de 5.418 habitantes, 46 menos que en 2016 y 873 menos que en 2001, por lo que ha perdido un 0,1 por ciento de su población en el último año y un 13,8 por ciento desde principios del nuevo siglo.

Mientras tanto, Zalamea la Real ha perdido más habitantes en los últimos 12 meses y menos en los últimos 16 años. Actualmente cuenta con 3.093 personas empadronadas, lo que supone un descenso del 2,6 por ciento respecto a 2016, cuando tenía 3.178, y del 12,7 por ciento frente a 2001, cuando contaba con 3.547 habitantes.

Al mismo tiempo, El Campillo ha visto reducir su población un 1,3 por ciento en los últimos 12 meses y un 14,9 por ciento en los últimos 16 años. La localidad campillera ha cerrado 2017 con un total de 2.043 personas empadronadas, 29 menos que en 2016, cuando tenía 2.072, y 359 menos que en 2001, cuando contaba con 2.402.

Por último, Berrocal cuenta en la actualidad con 330 habitantes, sólo uno menos que en 2016 y 64 menos que en 2001, cuando tenía 394. En porcentaje, el descenso de habitantes ha sido del 0,3 por ciento en los últimos 12 meses y del 16,2 en los últimos 16 años