Muere atropellado un cachorro de lince en la A-483 en Almonte

Se trata de uno de los ejemplares nacidos en este 2021

Un cachorro de lince ibérico, especie declarada en peligro de extinción, ha muerto atropellado este martes en la carretera A-483 a la altura del Acebuche, en el término municipal de Almonte, según han confirmado a Europa Press desde la Consejería de Ganadería, Pesca y Desarrollo Sostenible.

Así, desde la Consejería han detallado que se trata de un cachorro de los nacidos este año 2021 y que el atropello se produjo sobre las 7,00 horas de la mañana a la salida de Matalascañas y en dirección al Rocío.

Tras el suceso, trabajadores del Centro de Análisis y Diagnóstico de la Fauna Silvestre de Andalucía (CAD) procedieron al levantamiento del cadáver del animal y trasladaron sus restos al centro para realizar la identificación del mismo.

El último atropello registrado en Andalucía de un lince se produjo el pasado mes de abril, cuando un macho adulto resultó mortalmente atropellado en la carretera que conecta los municipios de Aznalcázar y Benacazón, en la provincia de Sevilla.

Nacen cuatro nuevos cachorros de lince en El Acebuche

En total son ya diez los cachorros alojados en las instalaciones de este centro

El Programa de Cría en Cautividad del Lince Ibérico Lynx ex situ ha registrado en el centro El Acebuche, ubicado en Almonte, en el Espacio Natural de Doñana, el nacimiento de cuatro nuevos cachorros.

Según ha informado en su página de Facebook, el programa de cría en cautividad de la especie indica que este lunes por la tarde tuvo lugar el nacimiento de cuatro nuevos cachorros en el parto de la hembra ‘Nota’.

En total son ya diez los cachorros alojados en las instalaciones de este centro. La temporada de cría en el Programa de Conservación Ex-situ continúa y se esperan nuevos nacimientos en los próximos días.

Para la actual temporada de cría de 2021 se han establecido 28 parejas reproductoras en el programa de conservación ex situ del lince ibérico. Según los parámetros reproductivos, se estima obtener alrededor de 40 cachorros al finalizar la campaña.

 

El lince errante de Rociana cumple la cuarentena en perfecto estado

Tras pasar por el Centro de Recuperación de Especies Amenazadas de Marismas del Odiel, será liberado para mejorar la diversidad genética de la especie

Corrió aún más rápido por las redes sociales que por las adoquinadas calles de Rociana del Condado. Su aventura por el pueblo onubense fue noticia de telediario en todo el mundo. Ocurría el pasado 25 de septiembre. No era para menos. Un lince errante deambulando de aquí para allá mientras esquivaba a guardias civiles en su frenética huida, resulta verdaderamente insólito. Al final, fue atrapado en el zaguán de una casa.

El lince errante de Rociana del Condado acaba de pasar la cuarentena en el Centro de Recuperación de Especies Amenazadas (CREA) que tiene la Junta de Andalucía en el paraje natural Marismas del Odiel, en Huelva. En todo este tiempo se le han practicado varias pruebas y chequeos para conocer su estado de salud. Los resultados señalan que está en perfecto estado. Ninguna lesión. Ningún agente infeccioso. Está sano.

Ahora es el momento de decidir cuál será su futuro más inmediato. Teresa del Rey Wamba es veterinaria del Plan de Recuperación del Lince Ibérico en Andalucía y del CREA Marismas del Odiel: «Hay dos opciones, una es liberarlo en el área de Doñana donde fue capturado o bien, soltarlo en Andalucía u otra zona lincera de la Península Ibérica para mejorar la diversidad genética de esta especie».

Por el momento, el lince errante de Rociana permanece siempre vigilante en su instalación del CREA. De vecino, pared con pared, un buitre leonado joven que en uno de sus primeros vuelos largos acabó agotado y ahora necesita alimentarse bien durante un tiempo para recuperar fuerzas, antes de continuar su lucha diaria por la supervivencia.

Un lince sin nombre

Al lince errante de Rociana todavía no le han puesto nombre. Es uno de esos ejemplares que han logrado escapar de los fototrampeos y que, por lo tanto, aún no han podido identificar. El patrón de sus manchas, igual que la huella dactilar que nos hace únicos a los humanos, no está en el ‘sistema’. Este lince no está fichado. Hasta ahora sólo hay conjeturas más o menos certeras: se trata de un macho nacido, casi seguro, en la zona del Espacio Natural de Doñana y que, por el desarrollo de su cuerpo y de sus dientes, podría tener entre dos y tres años.

El nombre con el que se bautiza a los linces empieza cada año por una letra del abecedario. En 2020, por ejemplo, toca la letra ‘r’. Así, entre los cachorros andaluces de esta temporada encontramos a Rima, Remesal o Ratosilla. En cambio, aquellos ejemplares cuyo año de nacimiento se desconoce, como es el caso, se les guarda la letra ‘i’. La ‘i’ de indeterminados.

Este es el tercer lince que acaba en el CREA de Huelva este año. El primero llegó al centro tras ser atropellado. Hoy forma parte del programa de cría en cautividad por su valía genética. El segundo fue un cachorro encontrado en la Sierra Norte de Sevilla totalmente desnutrido. El tercero aún permanece en las instalaciones rugiendo su próxima libertad. Y a la espera de un nombre.

Nuevo Life

Andalucía es referente indiscutible en la cría en cautividad y reintroducción del lince en el medio natural. En septiembre echó a andar un nuevo proyecto Life, denominado Lynxconnect, con el reto de crear una población consolidada y viable de esta especie emblemática de la Península Ibérica.

La consejera de Agricultura, Ganadería, Pesca y Desarrollo Sostenible, Carmen Crespo, ha subrayado que este proyecto se basa en la colaboración y unidad de los 21 socios que forman parte del Lynxconnect. «Tenemos por delante un objetivo común y un trabajo colectivo que permitirá un futuro cada vez más halagüeño para el lince ibérico», ha señalado la consejera, quien además ha agradecido el esfuerzo de quienes «cuidan y sanan a los linces que llegan heridos o desorientados a los centros de recuperación de especies amenazadas».