Nadie recurre la sentencia contra Bernardo Montoya por el asesinato de Laura Luelmo y ya es firme

Fue condenado a una pena de Prisión Permanente Revisable

La Audiencia Provincial de Huelva ha ratificado la firmeza de la sentencia dictada por la misma en diciembre de 2021 en la que se condenaba a Bernardo Montoya a la pena de prisión permanente revisable tras el veredicto emitido por un jurado popular, que lo consideraba culpable de agredir sexualmente y asesinar en El Campillo en diciembre de 2018 a la profesora zamorana de 26 años Laura Luelmo.

Así lo han indicado desde la Fiscalía de Huelva, que ha precisado que la confirmación de la sentencia se da después de que la misma no haya sido recurrida por ninguna de las partes.

Además de la prisión permanente revisable, la sentencia le imponía 17 años y medio de cárcel por un delito de detención ilegal en concurso ideal con el delito de agresión sexual con la agravante de género, así como en concepto de responsabilidad civil, el acusado tendrá que indemnizar con un total de 400.000 euros a los padres y hermanos de la víctima.

Tras conocerse la sentencia en diciembre de 2021, la Audiencia recordó que, en su veredicto, el jurado declaró probado que los hechos se produjeron sobre las 17,30 horas del día 12 de diciembre de 2018, cuando la joven regresaba de hacer la compra en un supermercado y fue abordada por el condenado, que vivía frente a ella en una vivienda de la localidad de El Campillo.

En la sentencia notificada el 10 de diciembre a las partes personadas en la causa, la Audiencia condenaba al acusado a la pena de prisión permanente revisable por un delito de asesinato con la agravante de reincidencia (puesto que fue condenado por sentencia firme de 31 de diciembre de 1997 de la Audiencia de Huelva por delitos de allanamiento de morada, obstrucción a la justicia y asesinato) y le impuso además 17 años y medio de cárcel.

Sobre esto último, la Audiencia consideró que era «claro que la detención ilegal de la víctima constituyó un medio para la posterior agresión sexual», de modo que «nos encontramos ante un concurso medial o instrumental, en el que el encierro» de la víctima en la casa del encausado «fue el medio utilizado para poder realizar seguidamente la agresión, y no tiene sentido ni finalidad sin ella».

Asimismo, y en concepto de responsabilidad civil, el acusado tendrá que indemnizar con un total de 400.000 euros a los padres y hermanos de la víctima. En este punto, el magistrado-presidente del juicio con jurado concluía que no procedía indemnizar al novio de la fallecida, ya que «no consta que la parte que lo solicita, acusación particular, ostente formalmente su representación procesal» y, además, «no consta que existiera una relación estable, con convivencia análoga a la del matrimonio».

Según la sentencia, el acusado la introdujo «a la fuerza» en su domicilio «con intención de agredirla sexualmente», de modo que, una vez dentro de la casa, el condenado cerró la puerta, «impidiendo» que la víctima saliera de la vivienda y que se le prestase auxilio.

El acusado, una vez en el vehículo, realizó un recorrido por los términos municipales de Minas de Riotinto, Nerva y El Campillo, dirigiéndose finalmente a un concreto paraje donde, entre las 19,44 y las 20,42 horas, donde dejó el cuerpo de la fallecida así como el resto de los objetos, con la excepción del teléfono móvil, en una zona escarpada y de difícil acceso, todo ello «con intención de que su cuerpo no fuera hallado y sin comunicar el paradero del mismo hasta su detención».

La joven falleció aproximadamente a las 20,15 horas del día 13 de diciembre de 2018, siendo hallado su cuerpo el día 17 de diciembre de ese año en el mismo lugar donde fue dejado por el acusado. La sentencia consideraba que, al causar a la joven las heridas que provocaron finalmente su muerte, el condenado «se valió de su superior fuerza física y de una extrema violencia».

El relato exculpatorio es carente de verosimiltud

De otro lado, la sentencia recordaba que Bernardo Montoya dijo que trasladó el cadáver de la joven con una tercera persona. No obstante, la sentencia dejaba claro que esta versión «carece de toda verosimilitud», incidiendo en la «falta de realidad de estas circunstancias» que narró el acusado y que «no asume el jurado».

Por tanto, la falta de colaboración del reo para aportar elementos de juicio que pudieran contrapesar el examen y la interpretación lógica, conforme a la razón y al sentido común, «aún situándose en el ejercicio del derecho a no declarar», puede ser «valorada en su contra, como enseña la jurisprudencia tanto europea como nacional».

Además, en todos estos desplazamientos que hizo Montoya el teléfono de Luelmo verifica que fue en su coche por lo que supone «un reporte fidedigno» tanto en lo geográfico como en lo cronológico. Igualmente, se desmontaba la teoría de la defensa respecto a la capacidad sexual de Bernardo y destacaba en la sentencia que «existe también constancia médica de que éste no sufría en diciembre de 2018 ninguna patología que le impidiera mantener relaciones sexuales», toda vez que indicaba que eso tampoco era impedimento alguno para que se produjera agresión sexual.

Igualmente, recogía que «existe prueba directa y bastante» de que Bernardo, en vez de revelar a las autoridades o de cualquier otra forma el paradero de la joven tras haberla abandonado en Las Mimbreras, «se mantuvo en una actitud meramente pasiva, no llevando a cabo ningún acto que permitiese determinar su paradero», es más «incluso negó haber visto a Luelmo con anterioridad a su desaparición», como declararon en el juicio agentes de la Guardia Civil.

Por su parte, la familia de la profesora siempre ha pedido el mayor de los respetos e intimidad para afrontar este trágico acontecimiento y de hecho el juicio fue a puerta cerrada, como solicitó su abogado. La acusación particular, así como Fiscalía y acusación popular, –que ejerce la Junta de Andalucía–, coincidían en pedir la prisión permanente revisable para Montoya.

Un astronauta virtual para fotografiarse en El Campillo

A través de una App en el Edificio Multifuncional Laura Luelmo

Los campilleros y campilleras pueden desde este martes fotografiarse junto al astronauta virtual que protagoniza la iniciativa de ‘La Ruta Natural del Río Tinto’ gracias a la aplicación que se ha instalado en el Edificio Multifuncional ‘Laura Luelmo’ de la localidad.

Para poder interactuar, deberán descargarse la siguiente aplicación: https://play.google.com/store/apps/details…El astronauta le aparecerá en la pantalla del teléfono móvil cuando enfoque la figura de la nave espacial desde la App.

Además de poder vivir una experiencia virtual en realidad aumentada, este soporte también le ofrece información añadida sobre ‘La Ruta Natural del Río Tinto’.

Este espacio ha sido instalado por la Diputación Provincial de Huelva.

El Campillo celebra que se haga «justicia» en el caso de Laura Luelmo

El alcalde del municipio, en nombre del pueblo, aplaude la sentencia que pone a Bernardo Montoya «el castigo más duro al que se podía enfrentar»

El Campillo ha celebrado la sentencia judicial que condena al asesino de Laura Luelmo, Bernardo Montoya, a la máxima pena que contempla el Código Penal español, la prisión permanente revisable, con lo que «se ha hecho justicia» en este caso que conmocionó a todo el municipio desde el 14 de diciembre de 2018, cuando se tuvo noticia de la desaparición de la joven profesora zamorana que desde hacía unos días residía en la localidad.

Casi tres años después de aquella desaparición, que fue adelantada por TINTO NOTICIAS a través de esta publicación, «hoy puedo decir que, por fin, se ha hecho justicia», ha declarado el alcalde de El Campillo, Juan Carlos Jiménez, nada más conocer la sentencia de la Audiencia Provincial de Huelva, recogida a través de esta información.

La sentencia pone a Montoya «el castigo más duro al que se podía enfrentar, el castigo que merece», ha proseguido el regidor campillero, por lo que «mi persona, en representación del pueblo de El Campillo, al igual que Susana Rivas Pineda como anterior alcaldesa, celebra el hecho de que se haya hecho justicia de esta manera», ha remarcado.

«Tras tres años de consternación, dolor, lucha e incertidumbres, sabemos que la persona que atentó contra la vida de nuestra joven profesora, porque así la sentimos, se va a pasar la vida entre rejas», ha continuado Jiménez, convencido además de que, «aunque ya no puedan volver a ver a su hija, su amiga, su compañera, los seres queridos de Laura pueden respirar algo más tranquilos».

«Ojalá esta lacra que afecta a nuestra sociedad acabe algún día», ha exclamado el alcalde, tras lo que ha finalizado su valoración con un mensaje dirigido a la profesora zamorana: «tu memoria y tu sonrisa nos acompañará siempre, Laura».

Decretan prisión permanente revisable para Bernardo Montoya por el asesinato de Laura Luelmo

Le imponen una indemnización de 400.000 euros a los padres y hermanos de la víctima

La Audiencia Provincial de Huelva ha condenado a la pena de prisión permanente revisable al hombre acusado de agredir sexualmente y asesinar a la profesora zamorana de 25 años Laura Luelmo en la localidad onubense de El Campillo en diciembre de 2018, todo ello tras el veredicto de culpabilidad emitido por un jurado popular durante el juicio por el asesinato de la joven, cuya desaparición fue adelantada por TINTO NOTICIAS a través de esta publicación.

En la sentencia notificada hoy a las partes personadas en la causa, la Audiencia condena al acusado, Bernardo Montoya, a la pena de prisión permanente revisable por un delito de asesinato con la agravante de reincidencia (fue condenado por sentencia firme de 31 de diciembre de 1997 de la Audiencia de Huelva por delitos de allanamiento de morada, obstrucción a la justicia y asesinato) y le impone además 17 años y medio de cárcel por un delito de detención ilegal en concurso ideal con un delito de agresión sexual con la agravante de género.

Sobre esto último, la Audiencia considera que “es claro que la detención ilegal de la víctima constituyó un medio para la posterior agresión sexual”, de modo que “nos encontramos ante un concurso medial o instrumental, en el que el encierro” de la víctima en la casa del encausado “fue el medio utilizado para poder realizar seguidamente la agresión, y no tiene sentido ni finalidad sin ella”.

Asimismo, y en concepto de responsabilidad civil, el acusado tendrá que indemnizar con un total de 400.000 euros a los padres y hermanos de la víctima. En este punto, el magistrado-presidente del juicio con jurado concluye que no procede indemnizar al novio de la fallecida, ya que “no consta que la parte que lo solicita, acusación particular, ostente formalmente su representación procesal” y, además, “no consta que existiera una relación estable, con convivencia análoga a la del matrimonio”.

La Audiencia recuerda que, en su veredicto, el jurado declaró probado que los hechos se produjeron sobre las 17,30 horas del día 12 de diciembre de 2018, cuando la joven regresaba de hacer la compra en un supermercado y fue abordada por el condenado, que vivía frente a ella en una vivienda de la localidad de El Campillo.

Su intención era que el cuerpo no fuera localizado

Así, el acusado la introdujo “a la fuerza” en su domicilio “con intención de agredirla sexualmente”, de modo que, una vez dentro de la casa, el condenado cerró la puerta, “impidiendo” que la víctima saliera de la vivienda y que se le prestase auxilio, comenzando en ese momento a propinarle “fuertes” golpes.

Estos golpes se produjeron mediante puñetazos y utilizando para ello además un objeto contundente, de tipo romo, según prosigue la sentencia, que añade que, “aprovechando el aturdimiento e indefensión” de la joven, el acusado “le ató las manos a la espalda y le tapó la boca con cinta adhesiva”, trasladándola a uno de los dormitorios del inmueble, donde la agredió sexualmente.

Seguidamente, “con ánimo de acabar con la vida” de la víctima y “para evitar que se conociera la comisión de los hechos”, el acusado le asestó un fuerte golpe con un objeto contundente, tras lo que, sobre las 18,42 horas, y “encontrándose aún con vida”, el condenado la envolvió en una manta y la introdujo en el maletero de su coche, donde también introdujo un bolso con el teléfono móvil y otros objetos personales de la mujer.

El acusado, una vez en el vehículo, realizó un recorrido por los términos municipales de Minas de Riotinto, Nerva y El Campillo, dirigiéndose finalmente a un concreto paraje donde, entre las 19,44 y las 20,42 horas, dejó el cuerpo de la fallecida con las manos atadas a la espalda, así como el resto de los objetos con la excepción del teléfono móvil, en una zona escarpada y de difícil acceso, todo ello “con intención de que su cuerpo no fuera hallado y sin comunicar el paradero del mismo hasta su detención”.

Agravante de género

La joven falleció aproximadamente a las 20,15 horas del día 13 de diciembre de 2018, siendo hallado su cuerpo el día 17 de diciembre de ese año en el mismo lugar donde fue dejado por el acusado.

La sentencia considera que, al causar a la joven las heridas que provocaron finalmente su muerte, el condenado “se valió de su superior fuerza física y de una extrema violencia”, ya que la “encerró y amordazó” para que “no pudiera pedir auxilio” y le amarró las manos a la espalda, “consiguiendo con todo ello cometer estos actos de manera que impedía efectivamente cualquier reacción defensiva” de la fallecida.

Asimismo, la sentencia también recoge que el acusado sometió a la joven a “padecimiento innecesarios y un sufrimiento más intenso que el que se requería para causarle la muerte”, mientras que, al agredirla sexualmente, “utilizó la violencia para conseguir su sumisión total a la satisfacción del deseo sexual, incurriendo en una conducta particularmente degradante para la mujer, de cosificación y dominación, que se corresponde con su propio concepto de los roles de género”.

Bernardo Montoya ingresa en la prisión de Morón donde cumplirá condena por el asesinato de Laura Luelmo

El reo está a la espera de conocer la sentencia y podría enfrentarse a Prisión Permanente Revisable

Bernardo Montoya, considerado por el jurado popular culpable de la detención ilegal, agresión sexual y asesinato de la joven zamorana Laura Luelmo en El Campillo en diciembre de 2018, ha ingresado esta tarde en la cárcel de Sevilla II, en Morón (Sevilla), donde cumplirá su condena.

A la espera de conocer la sentencia que tendrá que cumplir, Montoya ha sido trasladado a la cárcel sevillana en un transporte especial no previsto, en el que solo viajaba él junto a agentes de la Guardia Civil, han informado fuentes penitenciarias.

Aunque inicialmente se había previsto que permaneciese en la cárcel de Huelva hasta que se conociese la sentencia que debe emitir el magistrado-presidente del juicio, Florentino G. Ruiz Yamuza, al final ha sido enviado al penal en el que ha estado en prisión preventiva desde que se produjeron los hechos.

En esa prisión, Montoya se ha negado a hacer cursos sobre violencia y agresores sexuales porque, como ha venido manteniendo en el juicio, no asume ni el delito de agresión sexual, ni el de asesinato, achacándole este último a una expareja suya.

La sentencia, que debe conocerse en los próximos días, debe de ser de acuerdo con lo manifestado por las partes y en el sentido en que se ha pronunciado el jurado.

Tanto la Fiscalía como las acusaciones que ejercen la familia y la Junta de Andalucía solicitan las mismas penas, 20 años de cárcel por un delito de detención ilegal, 12 por el de agresión sexual y prisión permanente revisable por el de asesinato.

El concurso literario ‘Laura Luelmo’ contra la Violencia de Género se expande a toda la provincia

El IES Vázquez Díaz ofrece una modalidad local y otra para el resto de los institutos

El Departamento de Lengua Castellana, Literatura y Lenguas Clásicas del IES Vázquez Díaz de Nerva, con la colaboración del Plan de Igualdad y el Proyecto de Bibliotecas Escolares, así como la Delegación de Educación de Huelva ha convocado por segundo año el concurso literario ‘Laura Luelmo’ contra la Violencia de Género que tendrá dos modalidades diferentes, una para los propios alumnos del IES Vázquez Díaz y otro para alumnos del resto de institutos de la provincia, modalidad que se estrena este año.

La modalidad provincial tendrá la misma distribución, pero sus participantes no competirán con el alumnado del IES Vázquez Díaz, sino entre sí. Las y los ganadores provinciales acudirán a la entrega de premios acompañados por un profesor de su centro.


El alumnado podrá presentar desde relatos hasta poesías, pasando por diálogos teatrales, género epistolar
(cartas), artículos de opinión, reflexiones o testimonios personales, mensajes de Twitter creativos, etc.

Los textos, originales e inéditos, se extenderán como máximo a dos folios por delante, o un folio por
ambas caras. La letra deberá ser Times New Roman o Calibri, no mayor de 12 en tamaño.
Habrá cuatro premios por modalidad (local y provincial) distribuidos así:
a) Primer y segundo premio desde 1º ESO hasta 3º ESO
b) Primer y segundo premios en 4º ESO, BPO y Ciclos.


Se valorará la creatividad de los textos, las emociones que despierta, los contenidos desplegados, una correcta expresión y ortografía, y que los textos consigan transmitir su intención al leerlos.

Los premios no consistirán en dinero metálico, sino en material literario relacionado con el asunto motor.
Se entregarán diplomas a las y los ganadores, y se difundirán sus trabajos por todos los mecanismos
posibles al alcance del Centro.

La Familia de Laura Luelmo muestra su agradecimiento a los profesionales del caso

Califican de «impecable» el trabajo de la Fiscalía

Francisco Luelmo, tío de Laura Luelmo y abogado de la acusación particular, ha leído un comunicado en nombre de la familia Luelmo Hernández este viernes tras conocerse que el jurado popular ha declarado por unanimidad culpable de todos los cargos de los que se le acusaba, –asesinato, agresión sexual y detención ilegal–, a Bernardo Montoya, el hombre acusado de agredir sexualmente y asesinar en el mes de diciembre de 2018 a la profesora zamorana de 26 años en la localidad de El Campillo.

Ante la puerta de la Audiencia Provincial, el abogado, emocionado y en ocasiones con la voz quebrada, ha leído un comunicado de la familia Luelmo-Hernández en el que muestra su agradecimiento a todos los profesionales implicados en el caso y a los vecinos de El Campillo que les ayudaron en tan complicado trance.

Así, han manifestado de manera pública su agradecimiento «a todos y cada uno de los miembros de la Guardia Civil que de manera abnegada han dedicado sus conocimientos y esfuerzos durante la desaparición de Laura, a la investigación y esclarecimiento de los hechos».

Además, «a los profesionales de los distintos Institutos de Medicina Legal y en concreto a los de Huelva por el impresionante trabajo realizado», toda vez que han resaltado también la labor de las funcionarias del Juzgado de Instrucción número 1 de Valverde del Camino que lograron hacer frente con profesionalidad al ingente trabajo que supuso la instrucción del caso y en especial a Loli».

Tras remarcar el trabajo de las dos profesionales del derecho que han permitido articular la acusación (Coronada Mantero y Rosa Borrero), han calificado de «impecable» el trabajo de la Fiscalía.

Posteriormente, han mostrado su agradecimiento al Ayuntamiento de El Campillo que «dio todo su apoyo a la familia», al tiempo que han querido agradecer «de todo corazón» a las personas que, incluso abandonando sus quehaceres, participaron en la búsqueda de Laura, y «en especial al ciudadano que localizó su cuerpo». «Para él nuestro agradecimiento eterno», han manifestado.

«Nuestro inmenso agradecimiento a quien de forma altruista nos dio refugio durante el mes de diciembre y enero, tan terribles para nosotros, porque sin su protección no hubiéramos podido soportar el sufrimiento», ha expresado la familia.

Finalmente, han agradecido su comprensión a los medios de comunicación que «han entendido que, para la familia Luelmo Hernández su intimidad y la de Laura (aunque ya no esté), es trascendental».

El jurado popular declara culpable a Bernardo Montoya de todos los cargos

La fiscalía sigue solicitando al juez que le imponga la pena de Prisión Permanente Revisable

El jurado popular ha declarado este viernes por unanimidad culpable de todos los cargos que se le imputaban, –asesinato, agresión sexual y detención ilegal–, a Bernardo Montoya, el hombre acusado de agredir sexualmente y asesinar en el mes de diciembre de 2018 a Laura Luelmo, la profesora zamorana de 26 años, en la localidad de El Campillo (Huelva).

Tras ello, tanto la Fiscalía como las acusaciones que ejercen la familia y la Junta de Andalucía han mantenido las peticiones de pena realizadas este jueves, toda vez que la acusación particular elevó las penas que solicitaba inicialmente, según ha informado el Tribunal Superior de Justicia de Andalucía (TSJA).

De este modo, la Fiscalía había solicitado prisión permanente revisable por el delito de asesinato, 20 años por el delito de detención ilegal y doce por agresión sexual, toda vez que la acusación popular y la particular también solicitaban la prisión permanente revisable.

En el juicio, celebrado a puerta cerrada, Montoya no reconoció los hechos, aunque pidió perdón a la familia de Laura Luelmo tras reconocer que había trasladado el cuerpo de la joven. Esto es lo único que el acusado ha admitido en sus declaraciones tanto en el primer día de juicio como en la última sesión, según informó durante la semana su letrado, Miguel Rivera, ya que se ratificó en su última versión que inculpa a su expareja como la presunta autora del crimen.

De este modo, en declaraciones a los medios a la salida de la cuarta y última sesión, Rivera explicó que había realizado su alegato final siendo «muy parco en palabras» y señaló que todo lo visto a lo largo del juicio había sido «muy inconsistente», así como anunció a los periodistas que recurrirá la sentencia al Tribunal de Justicia de Andalucía (TSJA), ya que entendía que sería desfavorable a su cliente.

Rivera no ha querido hacer declaraciones este viernes a la salida de la Audiencia Provincial de Huelva tras la lectura del veredicto. Sin embargo, Francisco Luelmo, tío de Laura Luelmo y abogado de la familia, ha leído un comunicado en el que ha mostrado el agradecimiento de la familia Luelmo-Hernández a todos los profesionales implicados en el caso y a los vecinos de El Campillo que les ayudaron en tan complicado trance. Estas han sido las únicas declaraciones realizadas por la acusación particular a lo largo del juicio.

Ahora, el magistrado-presidente del juicio tendrá que dictar sentencia contra Bernardo Montoya, una vez tomada la decisión del jurado popular, formado por cinco hombres y cuatro mujeres.

El juicio con jurado popular contra Bernardo Montoya arrancó el pasado lunes, 15 de noviembre, en la Audiencia Provincial de Huelva con sesiones de mañana y tarde a excepción del martes, que solo fue de mañana, y finalizó el jueves después de que todas las partes presentaran sus informes finales y de que el acusado hiciera uso de su derecho constitucional a la última palabra, momento en el que, según su letrado, pidió perdón a la familia de la víctima.

Así, a lo largo de cuatro días han declarado tanto el acusado, –en la primera sesión–, como diversos testigos durante las sesiones de lunes y martes, mientras que el miércoles y el jueves se realizaron las pruebas periciales con la comparecencia de diez médicos forenses, –seis el miércoles y cuatro el jueves–, y de agentes de distintos grupos de la Guardia Civil, entre ellos del Departamento de Escena del Crimen, del Servicio de Criminalística y de la Policía Judicial, así como un psicólogo.

LOS HECHOS Y LA DETENCIÓN

Montoya fue detenido el 18 de diciembre de 2018, apenas un día después del hallazgo del cuerpo de la profesora en la zona conocida como Las Mimbreras a las afueras de El Campillo, localidad donde residía en la misma calle que su presunto asesino. La joven estaba recién llegada a la localidad para impartir clases en el instituto del vecino municipio de Nerva.

La denuncia fue interpuesta por la familia y se activó el correspondiente dispositivo de búsqueda para dar con su paradero, siendo encontrada el día 17 de diciembre de ese año. Un voluntario que participaba en las labores halló prendas de mujer en la zona de Las Mimbreras y la Guardia Civil encontró el cuerpo a unos 200 metros del lugar del hallazgo de las prendas, semioculto en una zona de terraplén y matorrales.

Bernardo Montoya, con graves antecedentes penales como el asesinato de una anciana, confesó el crimen en el interrogatorio policial en un primer momento, pero posteriormente cambió su declaración y desde el 4 de abril de 2019 ha mantenido la versión de que fue su exnovia la presunta responsable de la muerte de la chica. No obstante, hay que recordar que Montoya ha sido el único acusado en esta causa.

El asesinato de esta profesora conmocionó al país ya que fueron masivas las concentraciones de repulsa y las carreras que se convocaron en recuerdo de la joven, que iba con ropa deportiva en el momento de su desaparición el 12 de diciembre de 2018.

El jurado que enjuicia el crimen de Laura Luelmo se retira a deliberar

Está compuesto por nueve miembros, cinco hombres y cuatro mujeres

El jurado popular del juicio que se celebra en la Audiencia Provincial de Huelva contra Bernardo Montoya, el único acusado de agredir sexualmente y asesinar en el mes de diciembre de 2018 a Laura Luelmo, la profesora zamorana de 26 años, en la localidad de El Campillo, se ha retirado a deliberar pasadas las 12,30 horas después de que el magistrado-presidente del juicio entregara el objeto del veredicto a los miembros del mismo.

En concreto, este jurado popular está compuesto nueve miembros, cinco hombres y cuatro mujeres, así como hay otras dos personas –un hombre y una mujer– que también han sido citados como suplentes. Ahora, tendrán que responder a las 19 preguntas de las que está compuesto el objeto del veredicto, según ha informado el Tribunal Superior de Justicia de Andalucía (TSJA).

Aunque estaba previsto que el objeto del veredicto fuera entregado a las 10,00 horas, se ha producido un retraso al tener que cambiar «ciertos puntos» con los que había «divergencias», según ha informado el abogado de Montoya, Miguel Rivera, en declaraciones a los periodistas a su salida de la Audiencia.

Así, ha explicado que los cambios son «irrelevantes» y que se han realizado «simplemente para hacerlo más accesible al jurado», pero que en «lo sustancial» ha habido «prácticamente unanimidad».

Con respecto a las palabras de su defendido, quien a la entrada de los juzgados dijo sentir «odio» tras ser cuestionado sobre si se sentía nervioso frente a esta jornada, Rivera ha matizado que «habrá querido decir que siente impotencia» ante «lo que él considera una situación distinta a lo que debería ser», por lo que cree que «ha dicho odio como podía haber dicho que se siente indignado».

Una vez entregado el objeto del veredicto habrá que esperar a la decisión que tomen los miembros del jurado con respecto a si consideran o no culpable a Montoya de los cargos que se le imputan. Una decisión que podrá dilatarse si lo consideran necesario.

Cabe recordar que este jueves la Fiscalía, las acusaciones que ejercen la familia y la Junta, y la defensa del investigado presentaron sus informes finales y tanto el Ministerio Público como la acusación popular que ejerce la Junta de Andalucía han mantenido las peticiones de pena incluidas en sus respectivos escritos de conclusiones provisionales, mientras que la acusación particular elevó las penas que solicitaba inicialmente.

Prisión Permanente Revisable

El Ministerio Público ha solicitado prisión permanente revisable por el delito de asesinato para Bernardo Montoya, el cual fue detenido el 18 de diciembre de 2018, apenas un día después del hallazgo del cuerpo de la profesora en la zona conocida como Las Mimbreras a las afueras de El Campillo, localidad donde residía en la misma calle que su presunto asesino. La joven estaba recién llegada a la localidad para impartir clases en el instituto del vecino municipio de Nerva.

Además, la Fiscalía considera que los hechos acontecidos son constitutivos de un delito de detención ilegal, un delito de agresión sexual y otro de asesinato, toda vez que argumenta que se dan las agravantes de género en el caso del delito de agresión sexual y la de reincidencia, en el de asesinato.

Por tanto, en su escrito señaló que procede imponer a Montoya la pena de 20 años por el delito de detención ilegal, doce por agresión sexual y la pena de prisión permanente revisable por el delito de asesinato. Hay que recordar que la acusación popular que ejerce la Consejería de Igualdad, Políticas Sociales y Conciliación en el caso se ha adhirió a la petición de la Fiscalía.

El asesinato de esta profesora conmocionó al país ya que fueron masivas las concentraciones de repulsa y las carreras que se convocaron en recuerdo de la joven, que iba con ropa deportiva en el momento de su desaparición el 12 de diciembre de 2018.

La denuncia fue interpuesta por la familia y se activó el correspondiente dispositivo de búsqueda para dar con su paradero, siendo encontrada el día 17 de diciembre de ese año. Un voluntario que participaba en las labores halló prendas de mujer en la zona de Las Mimbreras y la Guardia Civil encontró el cuerpo a unos 200 metros del lugar del hallazgo de las prendas, semioculto en una zona de terraplén y matorrales.

Bernardo Montoya, con graves antecedentes penales como el asesinato de una anciana, se encuentra desde su detención en prisión provisional como presunto responsable. Éste confesó el crimen en el interrogatorio policial en un primer momento, pero posteriormente cambió su declaración y desde el 4 de abril de 2019 mantiene la versión de que fue su exnovia la presunta responsable de la muerte de la chica.

Por su parte, en todo este tiempo la familia de la profesora ha pedido el mayor de los respetos e intimidad para afrontar este trágico acontecimiento y de hecho el juicio ha sido a puerta cerrada, como solicitó su abogado. La acusación particular anunció en su momento que solicitaba la prisión permanente revisable para Montoya.

Montoya dice sentir «odio» antes de escuchar su veredicto

Su abogado cree que la sentencia será excesiva y ya piensa en la apelación

Bernardo Montoya, el único acusado de agredir sexualmente y asesinar en el mes de diciembre de 2018 a Laura Luelmo, la profesora zamorana de 26 años, en la localidad de El Campillo, ha afirmado este viernes a la entrada a la Audiencia de Provincial de Huelva que siente «odio».

Así se ha expresado ante los medios de comunicación cuestionado por si se mostraba nervioso en la jornada en la que se entrega el objeto del veredicto al jurado popular para que se retire a deliberar sobre su relación en cuanto a los delitos que se le imputan.

De otro lado, su abogado, Miguel Rivera, ha señalado que su cliente afronta el día «con bastante entereza y confiado en el sistema de recursos» ya que, como indicó este jueves, da por hecho que tendrá que recurrir al Tribunal Superior de Justicia de Andalucía (TSJA) al entender que la sentencia será desfavorable y, además, cree que será «excesiva» en primera instancia porque ve «atenuantes».

De este modo, Rivera se ha mostrado contrario a la aplicación de la prisión permanente revisable. Asimismo, ha recordado que su cliente se ratificó este jueves en su última versión, que inculpa a su expareja como la presunta autora del crimen.

Además, el letrado ha reiterado que Montoya pidió perdón a la familia de Laura Luelmo durante el uso de su derecho constitucional a la última palabra durante la cuarta y última sesión del juicio. En este sentido, Rivera explicó que «lamenta todo lo ocurrido» pero «sin perjuicio de dar su versión», algo que considera que es «perfectamente conciliable» al estar «involucrado» ya que «reconoce haber trasladado el cuerpo», por lo que «motivos para pedir perdón tiene», enfatizó.

Este jueves la Fiscalía, las acusaciones que ejercen la familia y la Junta, y la defensa del investigado presentaron sus informes finales y tanto el Ministerio Público como la acusación popular que ejerce la Junta de Andalucía han mantenido las peticiones de pena incluidas en sus respectivos escritos de conclusiones provisionales, mientras que la acusación particular elevó las penas que solicitaba inicialmente, según ha informado el Tribunal Superior de Justicia de Andalucía (TSJA).

El magistrado-presidente del juicio entregará este viernes a las 10,00 horas el objeto del veredicto a los miembros del jurado, que se retirarán entonces a deliberar.

PRISIÓN PERMANENTE REVISABLE

El Ministerio Público ha solicitado prisión permanente revisable por el delito de asesinato para Bernardo Montoya, el cual fue detenido el 18 de diciembre de 2018, apenas un día después del hallazgo del cuerpo de la profesora en la zona conocida como Las Mimbreras a las afueras de El Campillo, localidad donde residía en la misma calle que su presunto asesino. La joven estaba recién llegada a la localidad para impartir clases en el instituto del vecino municipio de Nerva.

Además, la Fiscalía considera que los hechos acontecidos son constitutivos de un delito de detención ilegal, un delito de agresión sexual y otro de asesinato, toda vez que argumenta que se dan las agravantes de género en el caso del delito de agresión sexual y la de reincidencia, en el de asesinato.

Por tanto, en su escrito señaló que procede imponer a Montoya la pena de 20 años por el delito de detención ilegal, doce por agresión sexual y la pena de prisión permanente revisable por el delito de asesinato. Hay que recordar que la acusación popular que ejerce la Consejería de Igualdad, Políticas Sociales y Conciliación en el caso se ha adhirió a la petición de la Fiscalía.

El asesinato de esta profesora conmocionó al país ya que fueron masivas las concentraciones de repulsa y las carreras que se convocaron en recuerdo de la joven, que iba con ropa deportiva en el momento de su desaparición el 12 de diciembre de 2018.

La denuncia fue interpuesta por la familia y se activó el correspondiente dispositivo de búsqueda para dar con su paradero, siendo encontrada el día 17 de diciembre de ese año. Un voluntario que participaba en las labores halló prendas de mujer en la zona de Las Mimbreras y la Guardia Civil encontró el cuerpo a unos 200 metros del lugar del hallazgo de las prendas, semioculto en una zona de terraplén y matorrales.

Bernardo Montoya, con graves antecedentes penales como el asesinato de una anciana, se encuentra desde su detención en prisión provisional como presunto responsable. Éste confesó el crimen en el interrogatorio policial en un primer momento, pero posteriormente cambió su declaración y desde el 4 de abril de 2019 mantiene la versión de que fue su exnovia la presunta responsable de la muerte de la chica.

Por su parte, en todo este tiempo la familia de la profesora ha pedido el mayor de los respetos e intimidad para afrontar este trágico acontecimiento y de hecho el juicio ha sido a puerta cerrada, como solicitó su abogado. La acusación particular anunció en su momento que solicitaba la prisión permanente revisable para Montoya.