Gran Hotel Colón, el más lujoso de Europa en 1883

“El comedor destaca por su lujo y su grandeza, pues no tiene menos de cuarenta metros de longitud por doce de anchura y ocho de alto, con doscientas luces de gas, rico mueblaje de roble viejo, procedente de la casa Bembé de Maguncia, sillería de junco de Hamburgo y porcelana moderna de Sajonia”.

Rodrigo Amador de los Ríos (Huelva, 1891)

Habrá en estos momentos personas que al oír hablar de la inauguración del HOTEL COLON recordarán que Huelva es una población que no llega a 20.000 almas y que Moguer y Ayamonte eran más nombradas que ella. El HOTEL COLON se aparta de todo lo común de la mayoría de los hoteles: ni está situado en pleno centro, pues se halla casi fuera de la ciudad; ni es un gran edificio, sino varios, todos grandes y magníficos; ni hay estrechez, como se observa en los hoteles de más lujo, pues todo es amplio y grande en él.

Así comenzaba una crónica local en el diario de Huelva, La Provincia, se publicaba los días pares a 6 reales el periódico, unos días antes de la inauguración del HOTEL COLON en la capital onubense el 26 de junio de 1883.

Desde que la Rio Tinto Company Ltd se hiciera cargo de las minas de Riotinto en 1873 y, unos años antes, la compañía de Tharsis en 1853, la actividad económica y financiera de Huelva se disparó a unos niveles desconocidos hasta ese momento. Pero también se incrementó la cantidad de viajeros que se desplazaban hasta Huelva para hacer negocios, como accionistas, directores, facultativos, ingenieros de ferrocarriles, químicos, o con el simple hecho de contemplar un establecimiento grandioso como eran las minas de Riotinto o incluso visitar la playa de Punta Umbría, donde algunos extranjeros ya habían construido casas permanentes.

La falta de cómodos hospedajes en Huelva se dejó sentir y aprovechando la coyuntura de los grandes acontecimientos que se iban a celebrar en Huelva en 1892 para conmemorar el IV Centenario del Descubrimiento de América se gestó la idea de construir un hotel de lujo, un hotel que fuera una residencia agradable, fastuosa y excepcional, el GRAN HOTEL COLÓN.

Siga leyendo haciendo click en este enlace.

Por Juan Carlos Domínguez Vázquez

David Avery, escritor del libro ‘Nunca en el Cumpleaños de la Reina Victoria’

David Avery, archivero de la Rio Tinto Zinc Corporation – RTZ- (anterior Rio Tinto Company Limited – RTCL) recibió el encargo del Presidente de la compañía, Sir Val Duncan, de escribir la historia de las minas y en 1974 publicaría el célebre libro NUNCA EN EL CUMPLEAÑOS DE LA REINA VICTORIA. HISTORIA DE LAS MINAS DE RIO TINTO, una magnífica obra que recoge la historia de las minas desde 1556 hasta su traspaso a manos españolas en 1954.

David Avery, nacido en Londres en 1933 estudió en Oxford, prestó servicio en Egipto con la Royal Artillery y más tarde sirvió en el London Scottish Regiment de la Armada. Vivió en la ciudad de Westminster donde participó activamente en la política local y trabajos a la comunidad.

Pero Avery no fue el primer historiador al que le confiaran la tarea de escribir sobre la historia de las minas, anteriormente se lo habían propuesto a un escritor británico, y a mediados de los años sesenta Sir Val Duncan le dijo a Avery que “contara la historia entera, las verrugas también”; pero, como diría Avery, la historia narrada en ese libro “no es la historia oficial”, marcando una inclinación personal por lo político y lo social a favor de la compañía británica, a favor del paternalismo llevado desde el principio por Hugh Matheson.

David Avery recopilaría mucha información de los archivos que tenía la compañía en la sede de Londres y de los archivos que estaban en Riotinto, pero también se basaría en una gran cantidad de datos que le proporcionaría su amigo Leonard Unthank SALKIED y que se reunirían en varias ocasiones en Riotinto para contrastar información o confrontar opiniones.

Siga leyendo el artículo haciendo click en el siguiente enlace.

La Fundación para el Desarrollo de los Pueblos de Andalucía recuperará la memoria de la Columna Minera

Pretenden dar a conocer la implantación del sindicalismo ugetista en las minas de Huelva durante la década de 1930

La Fundación para el Desarrollo de los Pueblos de Andalucía (Fudepa) está desarrollando el proyecto ‘Objetivo Defender Sevilla. El Sindicato Minero de Huelva y la Columna Minera de Riotinto’, con el que pretende recuperar del olvido uno de los episodios más transcendentales de las horas que sucedieron al golpe de Estado en el suroeste peninsular. Una iniciativa que se pone en marcha gracias a la subvención concedida por el Ministerio de la Presidencia, Relaciones con las Cortes y Memoria Democrática en la convocatoria de 2021.

A este respecto, la gerente de Fudepa, Josefa Castillejo, ha manifestado en una nota de prensa que «este proyecto viene a poner de manifiesto el interés de la Fundación por promover el estudio de nuestro pasado con el objeto de fomentar la reflexión crítica sobre la actualidad». Se trata de «algo que venimos haciendo desde el nacimiento de nuestra entidad y que ha posibilitado la puesta en marcha de numerosas iniciativas», ha proseguido.

«En esta ocasión, –según ha continuado la representante de Fudepa–, lo que pretendemos es dar a conocer la implantación del sindicalismo ugetista en las minas de Huelva durante la década de 1930 y, sobre todo, cómo la afinidad de aquellos militantes para con las instituciones republicanas fue fundamental en la constitución de una columna de milicianos que pretendió plantar cara a Queipo de Llano en la mismísima Sevilla».

Asimismo, Castillejo ha señalado que «ara llevar a cabo esta iniciativa cuentan con la colaboración de Miguel Ángel Collado, doctor en Historia por la Universidad de Huelva y autor de numerosos trabajos sobre la Cuenca Minera de Riotinto durante la II República y el franquismo, por lo que «no nos cabe duda de que el resultado del proyecto que nos ocupa será mucho más que satisfactorio», ha señalado.

En este sentido, Collado se ha mostrado ilusionado con el proyecto, afirmando que, «pese a lo que pueda pensarse, queda mucho por investigar tanto en lo relativo al episodio en sí como en lo que tiene que ver con el socialismo en las minas durante los años 30, sobre todo si se tiene en cuenta que el fascismo destruyó toda la documentación que contenían las sedes de las organizaciones obreras y es necesario acudir a otro tipo de fuentes para reconstruir su Historia.»

Tanto la gerente de Fudepa como el historiador a cargo del proyecto finalizan diciendo que «no les gustaría dejar pasar la ocasión de solicitar la ayuda de toda aquella persona que, ya sea en forma de testimonio o aportando documentación, pueda contribuir a la labor que acabamos de emprender».

Para hacerlo, los interesados pueden contactar a través del correo electrónico : miguelangelcolladoaguilar@gmail.com o en el teléfono 957 28 36 26 ( en horario de 8 a 15 h)

‘Mitos y Leyendas de Huelva’, del campurriano Francisco José Martínez, rescata las historias singulares de la provincia

El exrector de la UHU destaca que la zona Riotinto «siempre ha sido y será tratada con importancia” en este programa radiofónico

´Mitos y Leyendas de Huelva` el programa de radio presentado por el campurriano Francisco José Martínez López vive su “mejor” momento. Se trata de un conjunto de programas radiofónicos con el fin de dar a conocer todos los mitos y leyendas que giran en torno a Huelva y donde la Cuenca Minera va a estar muy bien representada según anuncia.

Huelva es una de esas provincias andaluzas que esconden muchas tradiciones y leyendas. Es por ello que el programa trata de recopilar todas estas historias. Se emite todos los viernes a partir de las 12:30 horas de la mañana, con una duración estimada de diez a 15 minutos.

El programa ´Mitos y Leyendas de Huelva` se presenta en formato Podcast, y es posible escucharlo a través de la aplicación iVoox. El lugar de emisión es en Canal Sur Radio y llevan como un año y medio realizando programas de diferentes personajes y lugares de la provincia. Ofrecen una gran riqueza temática con la que algunos oyentes quedan “tan cautivados” que en ocasiones repiten la emisión. Al hilo de lo anterior, para la emisión de los programas están una persona por parte de Canal Sur Radio y Francisco José como presentador.

A nivel general, estos episodios cuentan una historia “magnífica” de la mano de Francisco José. El programa comenzó hace relativamente “poco”, pero eso no ha impedido que tenga una gran acogida por los onubenses u otros oyentes interesados.

Alrededor de 60 programas han sido realizados en total. Una combinación desde lo más antiguo a lo más reciente, lo que permite ubicar al oyente en un espacio temporal concreto. Desde temas como la llegada de los Tartessos a Huelva hasta acontecimientos históricos como el Descubrimiento de América se pueden escuchar en este programa.

Francisco José, natural de Campofrío y perteneciente a la Cuenca Minera, añade lo siguiente, “la parte de Riotinto siempre ha sido y será tratada con importancia”. Como episodios más recientes se encuentran ´Vuelo del Plus Ultra, mito y leyenda`, ´Las torres almenara de costa de Huelva` y ´La Parrala un mito como artista y como mujer`.

El que fuera rector de la Universidad de Huelva ofrece así un sinfín de episodios con un “claro objetivo”, hacer ver la grandeza y el patrimonio que esconde esta ciudad andaluza. “Huelva es la memoria de poetas, descubridores y artistas. Huelva fue, es y será historia”.

Se adjunta enlace a la página: https://www.ivoox.com/en/podcast-mitos-y-leyendas-de-huelva_sq_f11383339_1.html

Los nuevos petroglifos hallados en Zalamea darán paso a un estudio profundo sobre los grabados

Félix Lancha y Adriano Gómez presentan un avance basado en su hallazgo y posterior prospección arqueológica

La investigación de Félix Lancha y Adriano Gómez sobre los ‘Nuevos petroglifos en Zalamea la Real’, desgranada por los autores en el libro que lleva ese mismo título, no es más que un adelanto de un posterior estudio en profundidad sobre estos nuevos grabados rupestres hallados en el término municipal zalameño, tal y como explicaron los investigadores durante la presentación de la obra, cuya publicación fue adelantada por TINTO NOTICIAS a través de esta información.

De momento, tras hallar los petroglifos, Lancha y Gómez comunicaron el hallazgo a la Delegación del Gobierno de la Junta de Andalucía en Huelva, tras lo que llevaron a cabo una prospección arqueológica de la zona (identificación, localización y fotografías). El resultado, aún incompleto, es lo que se ha plasmado en este trabajo de investigación, con el que los autores han querido presentar un avance al posterior estudio de estos grabados, que debe ser completado con una excavación arqueológica y traslado o movimiento de rocas, lo que requiere autorización previa.

Durante el acto de presentación del libro, que tuvo lugar en el Teatro Ruiz Tatay de la localidad zalameña, los autores ofrecieron toda clase de información sobre este descubrimiento prehistórico de los grabados, que en principio datan cronológicamente, por paralelismo, a finales del IV Milenio antes de nuestra era (a.n.e.), al tiempo que los relacionan con el mundo megalítico, tan abundantemente presencial en la provincia de Huelva.

Además, explicaron que se propusieron identificar y dar a conocer gran cantidad de grabados esquemáticos aparecidos sobre rocas en diversas fincas del municipio: antropomorfos (figuras humanas muy esquematizadas), zoomorfos (representación de animales), geométricos, arboriformes, ídolos, armas, cazoletas, pilas rituales y pequeños menhires, entre un gran número de figuras de difícil interpretación.

Tal y como ya informó TINTO NOTICIAS, los petroglifos hallados están esparcidos por un área de 25 kilómetros cuadrados situados al oeste del término municipal zalameño, donde aparecen dispersos cientos de grabados rupestres que hasta ahora habían pasado desapercibidos. Desde el Ayuntamiento de Zalamea la Real valoraron que la publicación de Lancha y Gómez constituye «uno de los descubrimientos más importantes en décadas».

Nace ‘Diálogos en la calle Sanz’ para difundir la historia de la Cuenca Minera

El investigador campillero y colaborador de Tinto Noticias Juan Carlos Domínguez pone en marcha un blog sobre la historia de la comarca

Todas las personas interesadas en la historia de la provincia de Huelva y, más concretamente, de la Cuenca Minera de Riotinto, están de enhorabuena. Es gracias a una nueva iniciativa del investigador campillero Juan Carlos Domínguez, que recientemente ha puesto en marcha el blog ‘Diálogos en la calle Sanz, Historia de las Minas de Rio-Tinto y sus personajes’.

El contenido del blog también será difundido en TINTO NOTICIAS -El periódico de la Cuenca Minera de Riotinto-, del que Domínguez es colaborador, con lo que, además, este medio de comunicación refuerza su sección especial dedicada a la historia de la comarca, que existe desde la puesta en marcha de este periódico en enero de 2018.

El creador de este blog y gran aficionado a la historia de las minas de Riotinto y de la Cuenca Minera explica que ‘Diálogos en la calle Sanz es un conjunto de «historias narradas desde la calle Sanz, una de las calles más concurridas del antiguo pueblo de Riotinto, que empezaba en el bullicio de los mineros de la Plaza de la Constitución y terminaba en el precipicio de la corta Filón Sur».

«El nombre de esta calle se debe al director de las Reales Minas de Rio-Tinto Francisco Thomas Sanz, el sastre de Valencia, que estuvo de administrador de las minas durante la segunda mitad del siglo XVIII», explica Domínguez, que pretende con este blog «dar a conocer de una manera cercana e interesante la historia narrada en pequeños capítulos de temáticas variadas, como grandes obras de ingeniería británica, hechos y sucesos ocurridos, personajes de elevada transcendencia o sitios y lugares emblemáticos de la comarca minera de Rio Tinto».

El investigador campillero señala que «son historias descritas con anécdotas y curiosidades y complementadas con un importante archivo fotográfico comentado para un mejor entendimiento del lugar y del personaje que figura en el documento histórico». Además, las publicaciones están basadas en grandes obras escritas, como libros y otros documentos, e investigaciones realizadas por el propio autor «indagando en periódicos, estudios, informes, notas, cartas, expedientes, registros sonoros, internet, etc.».

Historias como ‘La obra de ingeniería del Puente Salomón’, ‘El incendio del Pozo Alicia y la lápida de John Gilbert’, ‘La locomotora 110’ o ‘Walter Browning’ son algunos de los artículos que han generado gran expectación entre sus lectores, que han intervenido con interesantes comentarios sobre estas publicaciones.

Todas las personas interesadas las publicaciones del blog pueden hacerlo a través de este enlace.

Cinco historiadoras se unen para abordar el pasado y el futuro de la Cuenca Minera

El Museo Vázquez Díaz de Nerva acogerá unas jornadas que tendrán como ponentes a María Antonia Peña, Consuelo Domínguez, Marta Fernández Peña, Nieves Verdugo y Patricia Chapela

El Museo Vázquez Díaz de Nerva acogerá el próximo miércoles 10 de noviembre las jornadas ‘Biografías históricas vinculadas a la Cuenca Minera: investigación y transferencia’, un encuentro de carácter científico organizado por el proyecto de investigación ‘De los archivos a la calle: rutas biográficas en la cuenca minera de Huelva (siglos XVIII-XX)‘ y dirigido por la profesora de Historia Contemporánea de la Universidad de Huelva (UHU) Marta Fernández Peña.

Financiada por la Cátedra de La Provincia de la Universidad de Huelva, la actividad ha despertado un enorme interés y contará con la participación de cinco expertas e investigadoras que analizarán cuestiones de diversa índole con las que invitan a los asistentes a reflexionar no solo sobre el pasado de la comarca, sino también sobre el presente y futuro de una zona cuya actividad minera ha marcado en gran parte la historia contemporánea onubense desde el punto de vista económico, político, social y cultural.

El programa de las jornadas se inicia a las 17.00 horas con la conferencia titulada ‘Hugh M. Matheson: su actividad empresarial y filantrópica en las Minas de Riotinto’, a cargo de la historiadora campillera Consuelo Domínguez Domínguez, profesora y autora del libro ‘Hugh M. Matheson, un victoriano en las minas de Río Tinto’, en el que describe la actividad del que fuera presidente de la compañía minera entre 1873 y 1898.

A continuación, a las 17.30 horas, intervendrá la rectora de la Onubense y catedrática de Historia Contemporánea, María Antonia Peña Guerrero, que disertará sobre ‘Guillermo Sundheim y la minería onubense en el siglo XIX’, una figura de vital importancia en la historia de Huelva al ser propietario de la Rio Tinto Company Limited y promotor del desarrollo económico y comercial de la provincia.

La programación continuará a las 18.00 horas con las palabras de la propia Marta Fernández Peña, que analizará la huelga de 1920 en la Cuenca Minera desde el punto de vista de los ‘Obreros, sindicalistas y directivos’, óptica desde la que abordará aquel episodio huelguístico en el que participaron cerca de 11.000 mineros y que continúa siendo bastante desconocido, y ello a pesar de que tuvo graves consecuencias, pues la difícil situación de los mineros se unió la crisis económica que sacudió a Europa tras la I Guerra Mundial.

‘Entre el retorno y el olvido: la emigración de mineros de Huelva a Estados Unidos durante la crisis de 1920’ será la siguiente ponencia, que será ofrecida las 19.00 horas por la historiadora y profesora onubense Nieves Verdugo Álvez, experta en este tema. Y es que, a causa de la huelga que se registró en Minas de Riotinto hacia 1920, muchos mineros de la zona se vieron obligados a repartir a sus hijos entre familias de acogida, de la provincia y de fuera de ella, para su subsistencia, al tiempo que otros muchos trabajadores tuvieron que emigrar a Estados Unidos, especialmente a Ohio.

La intervención dará paso a las 19.30 horas a la conferencia de la historiadora, guía de patrimonio minero e intérprete del paisaje Patricia Chapela. La titula ‘Los itinerarios culturales como generadores de Patrimonio: su labor pedagógica en los espacios mineros’, sin duda una oportunidad de conocer las múltiples posibilidades que en materia turística ofrece el rico patrimonio de la cuenca.

La intensa jornada finalizará con un debate sobre las diferentes cuestiones planteadas a lo largo de la tarde por estas cinco investigadoras, quienes abordarán temas de enorme relevancia para la Cuenca Minera y, por ende, para toda la provincia de Huelva.

El incendio del Pozo Alicia en 1913 y el extraño caso de la lápida hallada en Zalamea

El 1 de noviembre de 1913 se descubrió un intenso fuego en el séptimo piso del Pozo Alicia en las Minas de Riotinto. Como diría el famoso Director General de la Rio Tinto Company Limited Walter Browning “…la catástrofe más espantosa que jamás ocurriera en la historia de las minas”. En este siniestro perdieron la vida 7 personas. Una de ellas fue el inglés John Gilbert. Su lápida ha estado olvidada durante 100 años en el patio de una vivienda de Zalamea la Real.

El POZO ALICIA era el principal acceso a la Masa de San Dionisio, el filón de mayor laboreo en 1913. Se trabajaba en labores subterráneas de contramina de pilares y galerías, era el más oriental e importante del yacimiento minero de Rio Tinto ya que conectaba todas las labores del interior de dicha masa, tenía 35 pisos con una profundidad de 450 metros.

Los ingenieros ingleses que llegaron a las minas de Riotinto en 1873 homenajeaban a la reina Victoria I de Inglaterra (1837-1901) por su ejemplaridad y admiración, poniéndoles nombres de la familia real a las instalaciones mineras. El Pozo Victoria, fue llamado así por la reina Victoria y su primer descendiente la princesa Victoria. El título del célebre libro de David Avery “Nunca en el cumpleaños de la reina Victoria” hace referencia a que el día de su nacimiento, el 24 de mayo, los trenes de pasajeros de las RTCL dejaban de funcionar, como festejo por la celebración de su cumpleaños.

El famoso Pozo Alfredo se nombró así en honor al cuarto hijo de la reina, muerto en 1900 y el Pozo Guillermo lo recibe de Guillermo IV, tío paterno de la reina, del que heredó el título.

El POZO ALICIA toma su nombre de Alicia del Reino Unido, muerta en 1878, gran Duquesa de Hesse-Darmstadt. Se llamaba Alicia Matilde María, fue madre de la emperatriz rusa Alejandra Fiódorovna y bisabuela de Felipe de Edimburgo, Duque de Edimburgo, recientemente fallecido y esposo que fuera de la actual reina de Inglaterra Isabel II.

Antes de la llegada de los ingleses, los pozos mineros recibían nombres claramente españoles, como San Gabriel, San Carlos, Lepanto, Santa Ana, Ánimas, Brujaluna, Santa Bárbara etc.

La huelga

Retomando el asunto, el año de 1913 fue un año muy convulso en las Minas de Riotinto. Se sucedieron muchas huelgas, incluso huelgas generales, se creó el Sindicato Minero (1913-1917), visitaron las minas la Comisión del Instituto de Reformas Sociales para estudiar las condiciones de trabajo de los mineros y ocurrió el desastre del POZO ALICIA.

El primer conato de huelga se produce durante los primeros días del mes de abril de 1913. La compañía tenía más de 15.000 trabajadores, de los cuales 3.000 aproximadamente formaban parte del tejido ferroviario de Huelva. Fueron a la huelga 8 obreros del muelle de la compañía, denominados “toraleros”, que eran los encargados de descargar las planchas de cobre fundido de 140 kg. para su embarque.

Por solidaridad secundaron la huelga los obreros encargados de la descarga de minerales y de carbón y se presentaron a la recién creada Federación Nacional de Ferroviarios en la sección de Huelva, encabezada por Francisco Bascuñana.

En abril de 1913 aparece por la cuenca minera Eladio Fernández Egocheaga, como delegado del Comité Nacional de Ferroviarios Españoles. Con una brillante oratoria, en septiembre es nombrado delegado de las secciones del recién creado Sindicato Minero de Río Tinto, llegándose a afiliar en sus primeras semanas de constitución unos 14.000 obreros, incluso tenderos y comerciantes de Nerva y convirtiéndose Egocheaga en el líder de los obreros durante el periodo más intenso de las huelgas, sirviendo como inspiración de Concha Espina para su novela «El Metal de los Muertos», escrita en 1920.

Pero desde la dirección de la compañía, personalizado en el Director General Mr. Browning se oponían a las actuaciones sindicales, ejerciendo todas y cuantas maniobras estuviera en su manos para la erradicación de toda organización sindical, dirigiendo la persecución ideológica de los representantes de los obreros y sobre todo de Egocheaga, al cual le llamaba la chinche, por lo molesto que fue para los intereses de la empresa. Después aparecería un periódico satírico y burlesco, editado en Sevilla por el mismo Egocheaga, llamado precisamente “La Chinche” para atacar, con un tono humorístico y frases ingeniosas, al propio Browning.

El 15 de abril de 1913 se había producido una huelga parcial en el departamento de Filón Norte y esto arrastró a 3.000 obreros más. Tras diversas negociaciones cesa la huelga volviendo al trabajo el personal del puerto y talleres de Huelva y los de las minas, pero quedando despedidos los taraleros y otros 300 obreros más, los cuales recurrieron al Gobernador Civil de la provincia que les recomendó la espera de la Comisión del Instituto de Reformas Sociales. Esta Comisión llegó a Huelva el 14 de mayo de 1913 para estudiar las condiciones de trabajo de los mineros, comprobar el estado de las explotaciones, fábricas, hospital y casas de los obreros. Este estudio se publicó en un libro editado por la Imprenta Sucesora de M. Minuesa de los Ríos de Madrid.

Como consecuencia de esta primera movilización y de la visita de la Comisión se inició una ronda de propuestas y peticiones por parte de los trabajadores y dada la intransigencia de Browning en las negociaciones se empezaron a producir una serie de sabotajes contra las instalaciones mineras, incendios, levantamiento de las vías de ferrocarril etc. Todo esto desembocaría con la aprobación de una Huelga General en las Minas de Riotinto y sus dependencias de Huelva el 15 de octubre, autorizada por parte de 13.023 trabajadores a favor, frente a 17 en contra.

El incendio

La versión que nos llega sobre el suceso está basada en los hechos narrados por Robert Palmer, ingeniero jefe de las minas, publicados por David Avery y después por Pedro Real Valdés.

El INCENDIO DEL POZO ALICIA se descubrió en la madrugada del sábado 1 de noviembre de 1913, en el piso del séptimo nivel. Tres capataces británicos descendieron para investigar los daños, informando de la virulencia del fuego. Una vez en el exterior la jaula se desplomó rápidamente al fondo del pozo arrastrando las llamas consigo.

A la mañana siguiente, debido a un fallo en las bombas de desagüe subterráneas, había tal acumulación de agua en el pozo que se frustraron los intentos de enviar a más hombres para el rescate.

Al día siguiente, dos capataces británicos, John Gilbert y Edwin Wilson y dos españoles, Lucas Millán, bombeador y Luis Márquez, supervisor, intentaron bajar por el Pozo Victoria, que parecía estar sin humo. A este grupo se le unió Robert Sach, jefe de Corta y George H. Wilson, capataz jefe, que habían penetrado en la mina a través de unas galerías desde la Corta Atalaya.

A la luz de las antorchas, los 6 mineros se abrieron paso hacia abajo, piso a piso, hasta llegar al vigésimo nivel, donde descubrieron que el cable del timbre, utilizado para enviar señales a los encargados de la jaula en la superficie, estaba roto.

John Gilbert regresó con la jaula al exterior para informar al ingeniero jefe de las minas, Robert Palmer, sobre las investigaciones realizadas, volviendo a bajar con unos electricistas para reparar el cable. A la vuelta al pozo, sus compañeros habían decidido bajar hasta el piso vigésimo séptimo. Uno de los electricistas regresó a la superficie e informó a Palmer que los seis hombres se dirigían a un plano aún más abajo que era donde se concentraba al máximo el venenoso monóxido de carbono; George H. Wilson dudaba en bajar al nivel donde bramaba el fuego, pero Sach, que le parecía desvariaba un poco a causa del gas, insistía en ello. Se supone que tan pronto los perdió de vista, se metieron en una capa de monóxido de carbono cayendo al suelo. Los hombres debieron de morir sobre las 13:20 horas.

Robert Palmer, preocupado por la situación, intentó encontrar otro camino hacia abajo para localizar al primer grupo desaparecido a través del Pozo Guillermo que estaba libre de humos. Cuatro británicos, entre ellos el ingeniero Frederik Drewet, y un español se prestaron voluntarios para intentar de nuevo el rescate descendiendo al piso vigésimo sexto del Pozo Guillermo, pero se encontraron atrapados por los mortíferos gases que había acumulado. A las seis y media de la tarde regresaron todos a la superficie, pero uno de ellos, Frederik Drewet, fue izado sin vida.

Lawrence Hill, componente de un tercer grupo que descendió para su ayuda, dio con los cuerpos sin vida de Edwin Wilson, Robert Sach y George H. Wilson, pero al intentar regresar al pozo de nuevo Walter Browning se lo impidió.

A la mañana siguiente del día 4 de noviembre pudieron proseguir la búsqueda de los desaparecidos, debido a que el nivel de monóxido de carbono había descendido. Primero enviaron a pájaros enjaulados y luego, en la rampa entre los pisos vigésimo tercero y vigésimo sexto, vieron a la luz de las antorchas, los cadáveres de John Gilbert, Lucas Millán y Luis Márquez. Habían perdido la vida 7 personas, 5 ingleses y 2 españoles.

La investigación abierta después, demostró sorprendentemente que los ventiladores para llevar aire limpio a los mineros habían funcionado perfectamente durante los 4 días del suceso y con ello jugando un papel decisivo en la tragedia, ya que avivaba aún más el fuego y se llevaba el humo hacia los tajos de trabajo. Si se hubieran parado, el mismo pozo Alicia hubiera servido de chimenea para conducir al exterior el monóxido de carbono procedente del mineral ardiendo y de la madera de entibación humeante.

Nunca se demostró la autoría de los hechos. 5 años después del suceso, en 1918, Walter Browning envió una carta a su representante en Madrid, José Valero Hervás, para que intercediera ante Francisco Bascuñana, representante en Huelva de la Federación de Ferroviarios, en la que solicitaba información sobre un tal Antonio Mediavilla Peláez, incluso ofreciendo recompensa por las averiguaciones realizadas.

Aunque las investigaciones iniciadas por Browning no tuvieron resultados, sí hay un detalle que posteriormente con el tiempo escribe Felix Lunar en 1956 en su libro autobiográfico “A cielo Abierto”. Lo narra así:

«Una noche se me presentan dos compañeros en la oficina. José Carabante y Antonio Mediavilla. Venían a consultarme si sería conveniente quemar el pozo Alicia, que era la obra más importante de la mina /… / A la mañana siguiente el Pozo Alicia le tostaba las barbas a San Pedro”.

Continuando con los ingleses fallecidos, a los dos primeros Frederik Drewet y Edwin Wilson se autoriza para que se les dé sepultura en Huelva, en el cementerio inglés, alegando su confesión protestante. Browning ordenó que se trasladase a través de un tren especial hasta Huelva, transportando los ataúdes cubiertos con la bandera británica. Su paso por las calles de la capital onubense fue presenciado respetuosamente por numeroso público y en la calle Vázquez López le hicieron entrega de un ramo de flores. La misa la ofició el Capellán de la RTCL en Bella Vista, Reverendo John Jameson.

Los otros dos ingleses, Robert Sach y George H. Wilson, debido a su avanzado estado, se les enterraron en el cementerio inglés de Bellavista en Riotinto; mientras que a John Gilbert, Lucas Millán y Luis Márquez, de confesión católica, se le enterraron en el cementerio municipal de Riotinto, cercano al hospital de el Alto de la Mesa, conocido como “Cuarto de las Papas”, hoy desaparecido.

Condecoraciones

Durante los tres días que duraron las labores de salvamento habían intervenido 34 hombres (21 ingleses y 13 españoles, de los cuales 3 de ellos eran contratistas, entre los que se encontraba Sabás Domínguez). El 29 de enero de 1914 todos ellos recibieron una condecoración por su heroico valor en un solemne acto que tuvo lugar en el Club Inglés de Riotinto.

Según el diario “La Provincia” de Huelva, el reconocimiento consistía en la imposición de una medalla de oro regalada por el Consejo de Administración de la Compañía. En el anverso de la medalla llevaba grabado del sello y el nombre de THE RIO TINTO COMPANY LTD LONDON y en el reverso el nombre del interesado con la siguiente inscripción, en inglés:

La entrega de medallas se hizo por riguroso orden alfabético, sin distinguir ingleses de españoles, ingenieros de obreros, ni empleados de contratistas. El Director de las minas, Walter Browning, iba leyendo los nombres de cada uno de los condecorados y al subir al estrado el Presidente de la Compañía, Charles W. Fielding, hacía entrega de las medallas acompañada de un fuerte apretón de manos, como premio al valor y a la abnegación.

La lápida

Uno de los mineros fallecidos en el Pozo Alicia era Lucas Millán, que se encargaba de las tareas de bombear agua al exterior de la mina. Era natural de Zalamea la Real y bisabuelo de los zalameños Manuel y José Millán.

Otro de los fallecidos fue John Gilbert natural de la región minera de Redruth, Inglaterra, murió con 52 años.

Pertenecía a una de las familias inglesas más antiguas de Riotinto. Vivía en una de las casas de San Dionisio, muy cerca del Pozo Alicia; no tenía vivienda en Bellavista porque no era ingeniero, pero formaba parte del Staff de la compañía. Vivía junto a su esposa Ana Wert Librero, natural de Zalamea la Real. Tenían un hijo que se llamaba Juan Gilbert Wert el cual estaba casado, pero no se le conoce descendencia.

Cuando en 1913 John Gilbert muere, su viuda y su hijo no se quedan en la casa de la compañía, ya que la filosofía que tenían los ingleses era ofrecer una vivienda para sus obreros, de tal forma que si morían o dejaban de trabajar, su vivienda era ofrecida a otra familia; por tanto, su viuda y su hijo regresan a la que fuera la residencia de su familia, una vivienda en Zalamea la Real, tal como aparece inscrito en el padrón municipal de Zalamea de 1914.

Años más tarde, en 1923, fallece Ana Wert y sus restos se inhuman en el actual cementerio de Zalamea la Real, en un panteón familiar. Por decisión de la familia, los restos del que fuera su esposo y héroe del pozo Alicia, John Gilbert, junto a su hijo que había fallecido años antes, son trasladados desde el cementerio de Riotinto hasta al panteón de Zalamea para que descansen junto a su esposa y madre.

La lápida de la sepultura del inglés también es enviada desde el cementerio donde estaba enterrado en Riotinto hasta la vivienda de la residencia familiar de Zalamea, instalándose en el amplio patio, apoyada en la pared, en memoria de su persona. La lápida, realizada en granito blanco lleva grabado los datos del suceso; está enarbolada con una preciosa cruz celta con un labrado trenzado y sostenida toda ella por un macizo pedestal de tres niveles.

Su inscripción dice así:

En el año 1932 el prestigioso doctor de la Rio Tinto Company Limited, Enrique Villadeamigo, es trasladado de destino por la RTCL desde donde ejerce como médico en La Dehesa y Atalaya para practicar la profesión de la medicina en Zalamea la Real y Traslasierra, y adquiere la casa como vivienda en Zalamea a la saga familiar de Ana Wert.

Esta casa sería la residencia del médico por varias décadas más, encontrándose la lápida en el patio de la casa donde la dejó su familia años atrás, conservándola y manteniéndola en el mismo lugar donde quedó, apoyada en una antigua pared de piedra, que le da un aspecto más melancólico, si cabe.

En 1967 la vivienda es transferida de nuevo y el doctor Villadeamigo la vende a una familia de Zalamea la Real.

Desde ese momento y hasta la actualidad, después de casi 100 años, la lápida de John Gilbert ha permanecido en el mismo sitio, apoyada en el muro de viejas piedras con verdín del amplio patio de esta casa, en un excelente estado de conservación, en el mismo lugar que su familia y el resto de los propietarios del inmueble, después de cuatro generaciones, quisieron que permaneciera esa placa en honor por la heroica labor y por la que perdió su vida John Gilbert en las Minas de Rio Tinto, durante el Desastre del Pozo Alicia en la madrugada del lunes 3 de noviembre del año de 1913.

Bibliografía

  • https://dialogosenlacallesanz.blogspot.com/
  • Pedro Real Valdés – DESASTRE DEL POZO ALICIA, 80 AÑOS DESPUÉS – Diputación de Huelva 1995
  • José Manuel Gómez Fernández – EL POZO DE RIOTINTO – Editorial Onuba 2019
  • Juan Manuel Pérez López – SINDICALISMO MINERO – LA HUELGA DE 1913 EN RIO TINTO – ADR Cuenca Minera de Riotinto 2007
  • Archivo Histórico de Zalamea la Real
  • Félix Lunar – A CIELO ABIERTO – DE RÍO TINTO A NORTEAMÉRICA – Imprenta Manuel León Sánchez, México 1956
  • Juan Saldaña Manzanas – MEDICOS Y HOMBRES – DEPARTAMENTO MÉDICO DE LA RIO TINTO COMPANY 1873-1948 Colegio Oficial de Médicos de Huelva 2004
  • Wikipedia

León Brázquez abordará en Nerva la tragedia que cambió la España del siglo XX

El Círculo Mercantil acogerá una conferencia del periodista e investigador nervense sobre Annual 1921

El periodista, bibliófilo e investigador nervennse Juan Carlos León Brázquez impartirá este jueves en Nerva una conferencia sobre el desastre de Annual con motivo del primer centenario de aquella derrota militar española en la Guerra del Rif, que tuvo lugar entre el 22 de julio y el 9 de agosto de 1921 cerca de la localidad marroquí de Annual, situada entre Melilla y la bahía de Alhucemas.

La cita es a las 19.00 horas en el Círculo Mercantil de la localidad nervense, concretamente en su salón multifuncional, donde los asistentes podrán conocer algunas de las claves de lo que fue «una de las mayores tragedias militares que trajo las últimas dictaduras de la Monarquía, la II República y el golpe militar de 1936», tal y como ha declarado el propio León Brázquez en declaraciones a TINTO NOTICIAS -El periódico de la Cuenca Minera de Riotinto-.

El también colaborador de este periódico abordará los «antecedentes y errores de un desastre que costó la vida a más de 10.000 españoles», ha proseguido León Brázquez, cuya conferencia llevará por nombre ‘Annual 1921, la tragedia que cambió la España del siglo XX’, tal y como se expone en el cartel anunciador de esta actividad, que ha sido organizada de forma conjunta por la Sociedad Círculo Comercial y la Sección de Educación Permanente (Seper) Adela Frigolet de Nerva.

Cabe recordar que el primer legionario español que falleció en combate, precisamente en Marruecos y unos meses antes de aquel conflicto bélico, era de Minas de Riotinto, concretamente Baltasar Queija Vega, cuyo fallecimiento se produjo el 7 de enero de 1921 e inspiró al autor de la letra de ‘El novio de la muerte’, Fidel Prado, a la hora de escribir lo que pasó a convertirse en el Himno de la Legión.

Tal y como TINTO NOTICIAS informó recientemente a través de esta publicación, los hechos, que se abordan en el Libro de Oro del Tercio, tuvieron lugar en Marruecos, donde Queija se encontraba de servicio en el puesto atrincherado número 4 para proteger un yacimiento de agua situado entre el Campamento del Zoco de Arbaá y la Kábila de Beni Hassan (Tetuán).

En ese lugar, a media noche fue atacada su escuadra por un grupo de rebeldes que hirieron gravemente al legionario de Minas de Riotinto, tras lo que los rifeños se aproximaron a él para hacerse con el arma y, al ver que Queija no se dejaba arrebatar el fusil, le acuchillaron con las gumías, provocándole la muerte.

‘La ley del cobre’ llega a Nerva este jueves

El consagrado escritor nervense Julián Granado presentará la novela que recrea las luchas obreras de la Cuenca Minera

El consagrado escritor de Nerva Julián Granado presentará este próximo 26 de agosto su última novela, ‘La ley del cobre’ (Pábilo Editorial), en su localidad natal, donde los asistentes tendrán la oportunidad de conocer los detalles de esta obra que ya forma parte de la literatura al servicio de la historia de una época de importantísimos cambios sociales y económicos.

“Riotinto, Cuenca Minera onubense. El joven alférez Bleda busca sus orígenes en un contexto de dominio inglés, huelgas sindicales y conflictos bélicos. Durante este recorrido por la historia de Huelva desde inicios del siglo XX, el protagonista entabla relación con personajes y hechos reales que se combinan en esta novela de ficción histórica con una narración ágil. Odio, venganza, poder, amor, justicia y amistad en un relato marcado por La ley del cobre”.

Esa es la sinopsis de esta nueva novela de Julián Granado, dedicada a su terruño natal y su dramática historia de luchas obreras con que sería respondida la dominación inglesa a principios del siglo XX. Además, la obra se caracteriza por un dinamismo narrativo que engancha al lector desde su inicio y por un juego de personajes conductores de una trama llena de giros y valor histórico.

El libro está disponible en librerías de toda España, en la plataforma todostuslibros.com y en la tienda online de Pábilo Editorial. Además, también podrá adquirirse durante el acto de presentación del próximo 26 de agosto en Nerva, que tendrá lugar en la plaza de Los Hijos Ilustres del Museo Vázquez Díaz a las 20.00 horas.

Sobre el autor

A Julián Granado le apasiona bajar a las galerías del pasado para reinventarlo sin complejos historicistas. Por entre sus recreaciones deambulan los tipos controvertidos (ya sean Mendizábal el anticlerical, Queipo el psicópata, Ferrer Guardia el anarquista o Pardiñas el magnicida), a los que disecciona en novelas como ‘El caballero Neto’ (Almuzara), ‘De Humanidad y polilla’ (Anagrama), ‘El fajín del Virrey’ (Almuzara) o ‘El complot Canalejas’ (Premio Ciudad de Salamanca).

Ya ambientadas en épocas más recientes ha publicado ‘La infancia desdichada de Seoane’, ‘La inocencia del aceite’ (Premio Salvador García Aguilar de Novela Corta), ‘Ceguera nocturna’ (Premio Giralda de Sevilla) o ‘Un mundo aparte (Premio Encina de Plata)’.

Nacido en 1957 en la Cuenca Minera de Huelva, Julián Granado cultiva asimismo la narrativa breve, que le ha valido galardones como el Ciudad de Isla Cristina, el Alhóndiga, el Antonia Cerrato o el Villa de Navia.