‘El momento que queda’ llevará la Cuenca Minera al Festival Internacional de Cine ‘Nunes’

La película de los hermanos Lagares, rodada en Riotinto y Berrocal, es seleccionada para competir en la sección oficial del prestigioso certamen

La Cuenca Minera de Riotinto estará presente en el X Festival Internacional de Cine ‘Nunes’ de la mano de ‘El momento que queda’, una película de los Hermanos Lagares e Isabel V. Shelly que fue rodada en Minas de Riotinto, Berrocal y Rociana del Condado y que tiene como actriz principal a la gran dama del cine, el teatro y la televisión María José Alfonso.

El film competirá en la sección oficial del que es considerado como uno de los festivales de cine indie más relevantes del panorama español y que lleva el nombre de uno de los directores más reivindicativos y transgresores del cine español, el hispano-portugués José María Nunes, el “miembro proletario” de la denominada Escuela de Barcelona, el movimiento cinematográfico catalán que abanderó en los años sesenta el mismo espíritu de rebeldía que tuvieron el free cinema inglés o la Nouvelle Vague francesa.

La historia de la actriz María José Molero, interpretada por la musa de Summers, María José Alfonso, se podrá ver por tanto «en una atmósfera de puro cine independiente» gracias a su inclusión en el citado festival, que se celebrará del 15 al 19 de diciembre, tal y como han destacado los propios Hermanos Lagares, que ya presentaron la película en la pasada edición del Festival de Huelva de Cine Iberoamericano.

Los espectadores del festival ‘Nunes’ podrán adentrarse en la Cuenca Minera a través de las imágenes del Tinto que protagonizan esta historia de amor con la que, además, María José Alfonso regresa al río en el que, hace más de 50 años, rodó la inolvidable película de Summers ‘La niña del luto’, en la que la actriz formó pareja de reparto con Alfredo Landa. Además de por María José Alfonso, la película está interpretada por el poeta Juan Guzmán, que sin ninguna experiencia interpretativa fue escogido por los directores por su «espontaneidad y fuerza».

La película cuenta la historia de una actriz entrevistada en el ocaso de sus días y que cinco años después, enferma en un hospital, decide fugarse para ir al encuentro de su gran amor de adolescencia al que dejó para cumplir su sueño. Aquellos que la han visto se echan a llorar y la gran directora de producción Esther García, de ‘El deseo’, ha dicho de ‘El momento que queda’ que está llena de ternura. Sus directores la definen como «una historia que te enseña a amar la vida y que tenemos una tierra maravillosa con espacios naturales de belleza inusitada para hacer cine».

«Nuestra primera cámara fue más barata que pasarla por la aduana»

Los Hermanos Lagares, que crearon la primera Escuela de Animación en Plastilina de España y fueron los primeros en estar preseleccionados a los Oscar en tres apartados distintos, repasan su trayectoria en una entrevista concedida a Tinto Noticias durante su estancia en el II Festival de Cortos SCC Express de Nerva 

Más de 90 jóvenes de todo el territorio nacional se reunían este fin de semana en Nerva para vivir un fin de semana de cine gracias al II Festival Nacional de Cortos SCC Express, promovido y organizado por la Sociedad Centro Cultural de la localidad nervense, donde los cineastas participantes tuvieron menos de 48 horas para idear, editar y entregar su cortometraje. Un proyecto que contó con un jurado de excepción, formado por los hermanos Lagares, los palmerinos que se hicieron con el Goya por su cortometraje ‘Los girasoles’ y que fueron preseleccionados a dos categorías de los Óscars; Marisa Pérez, actriz sevillana con una amplia trayectoria en el mundo del teatro, del cine y de la televisión, y que ha formado parte del Liceo de Moguer durante varios años (actuando en el Tetaro Lope de Vega de Sevilla, o el Teatro de la Luz Philips de Madrid); el fotógrafo y profesor de cilos formativos Francisco Vázquez; y el nervense Rafael Prado, pianista, compositor y Doctor en Comunicación Audiovisual, que vuelve a participar como miembro del jurado por segundo año consecutivo.

Una actividad que ha aprovechado TINTO NOTICIAS -El Periódico de la Cuenca Minera de Riotinto- para conocer mejor a los Hermanos Lagares a través de esta entrevista, en la que pudimos comprobar cómo son miembros de la Academia de las Artes y Ciencias Cinematográficas de España y del Gremio de Directores de Cine de la Academia y cuentan con el Goya al Mejor cortometraje de animación por ‘Los girasoles’, dos nominaciones a los Premios Goya, tres preselecciones a los Premios Goya (Animación, Ficción y Documental), dos preselecciones al Oscar de Hollywood (en Largometraje y Cortometraje de Animación) y más de 300 premios nacionales e internacionales en sus más de 50 producciones. Trayectoria por la que han recibido, además, la Medalla al Arte, Cultura y Educación de La Palma del Condado.

Corría el año 2000 cuando dos cineastas onubenses, hasta ese momento desconocidos para el gran público, copaban todos los informativos nacionales al alzarse con el Goya al Mejor Cortometraje de Animación por ‘Los Girasoles’, un trabajo con el que los hermanos José Lagares y Manuel Lagares, naturales de La Palma del Condado, ponían de manifiesto su valía en materia cinematográfica. No en vano, estos onubenses se convertían así en los primeros andaluces en lograr un Goya en Cortometraje, reconocimiento que, además, recibían de manos del dibujante y humorista Forges en la gala de la 14 edición de los Premios Goya.

‘Los Girasoles’ narra la historia de Ka y Sun, una pareja que se declara su amor e intenta dar el gran salto en busca de su libertad. Un bonito trabajo de estos onubenses, al que le han seguido numerosas historias pensadas para la gran pantalla. Porque los Hermanos Lagares son incansables, unos auténticos enamorados del séptimo arte desde niños. Su interés por el cine, de hecho, comenzó desde muy pronto. Hay que recordar que José nació en 1960 en La Palma del Condado, mientras que Manuel, aunque se siente plenamente onubense, nació dos años después, en 1962, en Barcelona, debido a que sus padres emigraron a Cataluña a principios de los sesenta por motivos laborales.
Este hecho ha motivado que la mayor parte de sus vidas la hayan pasado en tierras catalanas, pero, tal y como nos confiesa Manuel Lagares, “nos consideramos totalmente de Huelva, porque la mitad del año estábamos en La Palma. Yo nací en Barcelona, pero fue por algo totalmente circunstancial, porque mis padres emigraron, pero yo me considero de La Palma del Condado, choquero. Y toda mi familia es de aquí, en Huelva y La Palma. Es cierto que tengo una parte de catalán, pero mi corazón y mi mente son choqueras. De hecho, siempre estábamos deseando que llegaran las vacaciones para venirnos a Huelva”.

Fue en la ciudad condal donde comenzaron a ver cine, mucho cine. Según recuerda Manuel, “nos encantaba ver todo tipo de películas, de diferentes géneros, en el cine de nuestro barrio, Trinidad, y en nuestra propia casa. Y fue así cómo surgió nuestra afición a este mundo. Tuvimos claro desde el principio que nos queríamos dedicar a esto. Así que, muy pronto, comenzamos a querer hacer nuestras propias películas. Recuerdo que empezamos con una Super 8, una cámara que nos regaló mi padre, después de comprarla en Ceuta. Y fue muy gracioso, porque tuvo que pasar la aduana, para lo cual tuvo que pagar 5.000 pesetas, de las de entonces, con lo que costó más la aduana que la propia cámara”.

Para sus primeros trabajos audiovisuales contaron con compañeros y amigos, pero, “como muchos eran muy informales, pensamos que lo mejor era decantarnos por la animación”, nos cuenta Manuel, que asegura que “como entonces no había ninguna formación al respecto, tuvimos que aprender nosotros mismos de forma totalmente autodidacta. Así que empezamos a trabajar con plastilina a modo de prueba. Fue increíble, aunque nos suponía mucho esfuerzo, puesto que para hacer un segundo teníamos que trabajar durante dos o tres horas. Y es que no teníamos ningún tipo de estructura, sino que comenzamos metiendo las figuras de plastilina en palillos de diente. Pero, cuando vimos la plastilina en movimiento, nos pareció magia. Luego, para ‘Los Girasoles’, utilizamos pequeños alambres”.

Un trabajo minucioso que supuso que para la realización del cortometraje premiado con el Premio Goya tuvieran que emplear dos años, en los que dedicaban doce horas diarias a prepararlo. Además, su presupuesto fue de 25 millones de pesetas, convirtiéndose entonces en el corto más caro de la historia del cine español. Pero, aseguran, aunque no tenían pensado ganar nada, el resultado mereció la pena, más aún cuando se alzaron con el Goya. Aquel Goya, de hecho, supuso un antes y un después en su carrera profesional. Según afirman, “el ganar el Goya fue increíble, porque, a partir de ese momento, los profesionales del cine te respetan y te escuchan más. Puedes tener un diálogo, al menos, con los productores. Otra cuestión diferente es que te financien, claro”. Además, al año siguiente, en 2001, ‘Los Girasoles’ fue preseleccionado al Oscar.

Pero no fue el único logro de estos cineastas onubenses, porque, además, en 2003, volvieron a ser pioneros después de que su título ‘La Jugada’, protagonizado por Paxi Disqué y Paco del Río, fuera preseleccionado de nuevo para el Oscar, esta vez en la categoría de Cortometrajes de Ficción, con lo que se convertían en los únicos que han estado en la antesala del famoso premio de la meca de Hollywood en tres apartados distintos, puesto que luego también se ha añadido el de Largometraje. De este modo, demostraron que no son sólo directores de cine de animación, sino también de cualquier género de ficción.

Desde entonces hasta ahora, los Hermanos Lagares no han parado de trabajar, llevando sus producciones a diferentes festivales, en los que han conseguido unos 300 premios, incluyendo, entre otros, el Festival de Cannes. Además, entre otras iniciativas, crearon la primera Escuela de Animación en Plastilina de España en Barcelona, un centro de estudios que estuvo en funcionamiento entre 2000 y 2014, obteniendo fama mundial por la utilización de la técnica del stopmotion.

Ahora, los Hermanos Manuel y José Lagares están viviendo en La Palma del Condado, donde se han afincado desde hace cinco años, por lo que han regresado a su localidad natal. Y, desde aquí, desde Huelva, no paran, como hemos podido comprobar en este Festival de Cortos de la Cuenca Minera.

«Juego de Tronos debió rodarse en el Tinto»

Los hermanos Lagares, ganadores de un Goya por ‘Los Girasoles’, destacan la «espectacularidad» del paraje que rodea al río como plató natural de cine

Los hermanos Manuel y Pepe Lagares, ganadores de un Goya junto a Isabel V. Shelly en el año 2000 por el corto de animación ‘Los Girasoles’, han destacado las grandes oportunidades que ofrece la provincia de Huelva como plató natural de cine, fundamentalmente por la «espectacularidad» del paraje que rodea al río Tinto, hasta el punto de que consideran que «la única pega» de la famosa serie ‘Juego de Tronos’ es que no utilizara este paraje ni lo aprovechara para que «los dragones sobrevolaran» las aguas rojizas del río que recorre toda la Cuenca Minera y el Condado.

Así lo ha destacado Pepe Lagares, que este fin de semana participa, junto a su hermano Manuel, en el jurado del II Festival Nacional de Cortometrajes SCC Express de Nerva, un evento promovido y organizado por la Sociedad Centro Cultural de la localidad en el que los participantes tienen menos de 48 horas para idear, rodar, editar y entregar un corto, lo que convierte a este certamen en un acontecimiento «original» marcado por el «entusiasmo» y el «esfuerzo» que le ponen esta entidad y el joven nervense José Vázquez, ha subrayado Lagares, que quiere que ello se extienda por toda la provincia de Huelva.

Al hilo de su participación como jurado de este festival, los hermanos Lagares han defendido la necesidad de aprovechar los recursos que ofrece la provincia para llevar a cabo distintas actividades en torno al cine, como la puesta en marcha de un festival en la localidad natal de ambos cineastas, La Palma del Condado.

Los hermanos Lagares acaban de rodar una película, precisamente, en la Cuenca Minera de Riotinto, concretamente ‘El momento que queda’, que tiene como actriz principal a la gran dama del cine, el teatro y la televisión María José Alfonso y que se presentará en la próxima edición del Festival de Cine Iberoamericano de Huelva.

Los hermanos Lagares formarán parte del jurado del II Festival de Cortos de Nerva

La actriz sevillana Marisa Pérez, el fotógrafo Francisco Vázquez y el compositor Rafael Prado completan el equipo que decidirá los ganadores de esta segunda edición del certamen promovido por la Sociedad Centro Cultural de la localidad

La segunda edición del Festival Nacional de Cortometrajes SCC Express de Nerva, que se celebra del 28 al 30 de junio, contará con un jurado de lujo del que formarán parte los hermanos Lagares, palmerinos que se hicieron con el Goya por su corto ‘Los girasoles’ y que fueron preseleccionados a dos categorías de los Óscars.

A ellos se unen, además, la actriz sevillana Marisa Pérez, que cuenta con una amplia trayectoria en el mundo del teatro, el cine y la televisión, el fotógrafo y profesor Francisco Vázquez y el pianista y compositor nervense Rafael Prado, doctor en comunicación audiovisual que participa en el jurado por segundo año consecutivo y tiene una estrecha vinculación con el sector.

Marisa Pérez

La composición del jurado es un ejemplo más del éxito de este certamen que puso en marcha el año pasado la Sociedad Centro Cultural de Nerva y que, para esta segunda edición, agotó todas las plazas de inscripción en menos de un mes, la mitad del plazo estipulado.

Francisco Vázquez

Más de 90 jóvenes de todo el territorio nacional se reunirán en Nerva para vivir un fin de semana de cine. Allí tendrán menos de de 48 horas para idear, editar y entregar su cortometraje. Y por si fuera pcoo, hasta el viernes desconocerán la temática del cortometraje y los lugares en los que rodar.

Rafael Prado

La gala tendrá lugar en el Teatro Victoria de Nerva el domingo 30 de junio a las 18.00 horas. Allí se visionarán por primera vez los trabajos, el jurado deliberará y se procederá a la entrega de premios. Los participantes y los asistentes a la gala podrán fotografiarse con los hermanos Lagares y su tan ansiada estatuilla.

La Cuenca Minera llegará al Festival de Cine de Huelva con ‘El momento que queda’

El film de los hermanos Lagares e Isabel V. Shelly está protagonizado por la reconocida actriz María José Alfonso, que ya rodó en el río Tinto, hace 54 años, ‘La niña de luto’, de Summers

La Cuenca Minera de Riotinto estará presente en la próxima edición del Festival de Cine Iberoamericano de Huelva a través de ‘El momento que queda’, la película de los hermanos Lagares e Isabel V. Shelly que fue rodada en esta comarca y en Rociana del Condado y que tiene como actriz principal a la gran dama del cine, el teatro y la televisión María José Alfonso.

El film será presentado en el certamen cinematográfico onubense, por lo que los espectadores del festival podrán adentrarse en la Cuenca Minera a través de las imágenes del Tinto que protagonizan esta historia de amor con la que María José Alfonso regresa al río en el que, hace 54 años, rodó la inolvidable película de Summers ‘La niña del luto’, en la que la actriz formó pareja de reparto con Alfredo Landa.

Sinopsis

‘El momento que queda’ cuenta la historia de amor entre la veterana actriz María José Molero y Juan, a quien su amada abandonó de joven para ser actriz en Madrid. Muchos años después, hospitalizada y con una enfermedad terminal, una noche se levanta, coge sus pertenencias y se dirige a la estación de Atocha para sacar un billete y volver a Rociana, su pueblo natal, donde intenta recuperar el tiempo perdido y reencontrarse con Juan, que vive solo en una residencia de ancianos y es parapléjico.

Con la ayuda de Macías, un viejo taxista del pueblo, se escapan juntos para revivir la misma huida que protagonizaron cuando eran unos jóvenes enamorados: siguen el cauce del Río Tinto hasta llegar a Cerro Salomón, un lugar paradisíaco donde se prometieron amor eterno.

Reparto

Además de la citada María José Alfonso, el reparto del film está también formado por Israel Frías, de ‘Entre Olivos’, ‘Amar en tiempos revueltos’ o ‘La que se avecina’, el poeta Juan Antonio Guzmán, Lucía Calzada, Cinta Sayago, Giani Gabriel Barbú, Fátima Barrera, Celia Álvarez, Auxi Marciano y Dolores Domínguez, entre otros.

Los hermanos Lagares e Isabel V. Shelly rodaron esta película en Rociana y Riotinto tras el interés mostrado por el presidente de la Sociedad Cultural Casino de Rociana, José Antonio Cabrera, por lo que desempolvaron un guion que habían escrito hacía cuatro años, para lo que contaron con la ayuda del escritor y periodista rocianero Carlos López.

Los hermanos Manuel y Pepe Lagares e Isabel V. Shelly homenajean con esta película a María José Alfonso y al genial director Manolo Summers y su familia en el 25º aniversario del adiós del reconocido director de cine andaluz, una familia a la que les une lazos de amistad desde que rodaron el documental ‘La Niña ya no está de luto’ en 2014 en conmemoración del 50 aniversario del estreno de la película de Summers.

Cuatro, tres y dos años tenían Pepe, Isabel y Manuel cuando el mejor director de la historia del cine andaluz se fijó en la localidad palmerina para rodar su ‘Niña de Luto’, feroz y valiente crítica contra la hipocresía de unas costumbres que te condenaban a la muerte en vida y que se llevó el premio de la Crítica en el Festival de Cannes.

Como en el mejor de los cuentos, la vida de estos tres cineastas se unieron en un cruce de destinos mientras los hermanos Lagares llegaron a convertirse en los ‘Reyes del super 8’, los directores que más premios han ganado en este formato en España. Además, en el año 2000, los hermanos Lagares recogían en el auditorio de Barcelona, de manos del gran Forges, el primer Goya de cortometrajes para el cine Andaluz y el primero y de momento único para el cine onubense.

Isabel, barcelonesa de ascendencia irlandesa, con sangre azul, familia del último Rey de Cork, que combatió a los vikingos, fue una de las primeras modelos de arte de Barcelona y musa de Bigas Luna. Los Lagares e Isabel se conocieron porque les hizo una entrevista para la revista ‘Cabeza Rota’ en la que de lo nerviosa que se puso se olvidó de poner la grabadora en marcha y cuando se dio cuenta se partió una uña al intentar pulsar la tecla REC, un comienzo digno de las mejores comedias de Billy Wilder tras el que Pepe e Isabel acabarían como pareja.

Tras la muerte de su madre, Isabel, entró en una fuerte depresión y Pepe le propuso volver a Puente Gadea, donde habían estado de jóvenes declarándose su amor a orillas del Tinto y le propuso hacer un guion a modo de catarsis emocional para ayudarle a salir del pozo en el que se encontraba. Una vez terminado, contaron con la ayuda del escritor y periodista Carlos López, para terminar de perfilarlo y reforzar la historia, así como con la aportación de un texto de la escritora Aurora Losa sobre el alma de las piedras de su libro titulado “Lo que las piedras callan”.

‘El momento que queda’ parte de la gran pregunta que todos tememos que nos hagan: ¿Es más poderoso el amor que la fama?, ¿Cómo responderíamos si tuviéramos que elegir una cosa u otra? María José Molero, una célebre actriz que está postrada en la cama de un hospital, se escapa para buscar a Juan, su amor de adolescencia, al que dejó para cumplir su sueño. Con ese arranque comienza la película de los Lagares y Shelly, un viaje en busca de el tiempo perdido, llena de saltos en el tiempo que intentan reconstruir la radiografía de una decisión.

La belleza de nuestro río Tinto se muestra como testigo de la pureza del amor de unos niños cuya única meta es amarse por encima de todo, a lo que hay que sumar un final sorpresa al mejor estilo Lagares-Shelly que no dejará a nadie indiferente.

La gran anécdota de ‘El momento que queda’ es que se concibió como un cortometraje, pero después de las tres proyecciones que se hicieron para realizar un test de opinión, todos los que la vieron fueron unánimes: esta película tiene que ser un largo.

Los hermanos Lagares perdieron el pasado mes de febrero a su madre durante el rodaje de la película y le dedican todo el esfuerzo. Antes de despedirse, supervisó en muchas ocasiones el montaje y para ella era una película de amor bellísima que llegará a mucha gente, pero «una mamá que va a decir de sus hijos», señalaba.