Condenado a casi tres años por abusar sexualmente de un menor con parálisis cerebral

El penado ya tenía antecedentes por prostituir a una persona con discapacidad

El Tribunal Superior de Justicia de Andalucía (TSJA) ha ratificado la sentencia de dos años y nueve meses de pisión impuesta por la Audiencia provincial de Huelva a un hombre acusado de abuso sexual hacia un menor de edad –16 años en ese momento– con parálisis cerebral tras ganarse su confianza con la excusa de «facilitarle una ruedas en mejor estado para su silla».

Según la sentencia, a la que ha tenido acceso Europa Press, el penado ya contaba con varios antecedentes por agresión sexual y por prostitución de persona con discapacidad necesitada de especial protección, por los que también había sido condenado previamente.

La Audiencia Provincial considera probado que, al darse cuenta el condenado de que el menor padecía parálisis cerebral y que tenía problemas de movilidad tanto en los miembros superiores como en los inferiores, y al ver que las ruedas de sus sillas estaban desgastadas, entabló conversación con él y consiguió que se intercambiaran los números de teléfono para que el menor «accediera a ponerse en contacto con él con objeto de facilitarle unas ruedas en mejor estado para la silla».

Tras ello, unos días después el menor llamó por teléfono a este hombre, que «logró que acudiera a su domicilio» con la creencia de que iba a darle las ruedas comprometidas.

Una vez en su casa, el procesado comenzó a conversar con él, sentándose a su lado y, «con ánimo libidinoso» le realizó «tocamientos», mientras que el menor le pedía «que parara» y, al no hacerlo, le agarró un poco el brazo, le golpeó con la silla, empujo la puerta y salió fuera».

La sentencia prosigue señalando que el citado menor «tiene reconocido un grado de discapacidad del 79%», así como que «a consecuencia de estos hechos, sufrió en los días posteriores a los mismos una crisis de ansiedad y temor a encontrarse con el procesado».

Además de la pena de prisión, a este hombre se le impone la prohibición de aproximarse a menos de doscientos metros de la víctima y a comunicarse con ella durante cinco años, así como la medida de libertad vigilada durante cuatro años, que se ejecutará con posterioridad a la pena privativa de libertad. Asimismo, en concepto de responsabilidad civil, deberá indemnizar a la víctima en la suma de 5.000 euros por la intromisión en el derecho del menor a su indemnidad sexual.

El TSJA ha aceptado el relato de hechos probados de la sentencia recurrida, tanto por la defensa como por la acusación –que solicitaba el delito de agresión sexual con una pena de diez años de prisión, además de prohibición de aproximarse al perjudicado y de comunicar con él durante once años y nueve años de libertad vigilada–, y ha desestimado ambos recursos.

Huelva presenta el primer protocolo para prevenir abusos sexuales en los centros educativos

Da respuesta a las necesidades de los profesionales en cuanto al conocimiento sobre los abusos sexuales y los elementos de protección del alumnado

El Equipo Técnico para la Orientación Educativa y Profesional  ha presentado el primer protocolo de Abusos Sexuales para los centros educativos de la provincia que tiene como fin dar respuesta a las necesidades de los profesionales educativos, en cuanto al conocimiento específico sobre los abusos sexuales y los elementos de protección del alumnado en este tipo de maltrato.

La presentación del documento ha contado con la presencia de la delegada territorial de Educación y Deporte en Huelva, Estela Villalba, y del delegado territorial de Igualdad, Políticas Sociales y Conciliación Familiar, Manuel Antonio Conde, además de los jefes de servicio de Inspección y Ordenación educativa, representantes del servicio de prevención, la fiscalía de menores y  la asociación Adima (para la defensa de la Infancia y la prevención del maltrato infantil).

Hasta ahora no había una normativa específica, ya que actualmente la respuesta se canalizaba a través de los Protocolos de Acoso Escolar o del Protocolo de Maltrato Infantil, no incluyendo intervenciones ajustadas a estas situaciones.

El grupo de trabajo, que ha elaborado el plan está liderado por el Área de Compensación Educativa y se compone además del Área de Acción Tutorial y Convivencia, el Servicio de Inspección Educativa, el Servicio de Prevención de la Delegación Territorial e Igualdad, Políticas Sociales y Conciliación, la Fiscalía de Menores de Huelva y ADIMA, como entidad especializada en la atención e intervención con menores víctimas de abuso sexual.

Villalba ha declarado que “nuestros centros educativos deben ser espacios protectores para todos los/as niños/as y adolescentes, especialmente para aquellos que presenten algún tipo de vulneración de derechos o de su intimidad como puede ser el Abuso Sexual Infantil”.

“Con este protocolo tratamos de reflejar la información que se pueda necesitar ante el conocimiento en un centro educativo, de que un/a niño/a pueda ser víctima de una situación de abuso sexual, teniendo en cuenta las emociones y las sensaciones que produce este fenómeno en los maestros/as, orientadores/as y otros profesionales del contexto educativo, de esta forma pretendemos actuar lo más rápidamente posible” señaló Villalba

El abuso sexual es una modalidad de maltrato infantil, con características particulares que repercuten a nivel individual, familiar y social, por lo que se requiere establecer modelos de intervención específicos y adecuados a dicha problemática. El abuso sexual es un problema, que, con adecuadas intervenciones, puede prevenirse y/o disminuir sus repercusiones e impacto en los menores que los sufren.

Según Alejandro E. Herencia, coordinador de Área de Compensación Educativa, “prevenir el Abuso Sexual en los centros educativos supone reducir los factores de riesgo y aumentar los factores de protección. Para evitar situaciones de Abuso Sexual desde el contexto educativo, el objetivo debe estar centrado en el trabajo preventivo pisco-socio-educacional”. “Para esto los adultos pertenecientes a la comunidad escolar son piezas fundamentales para el trabajo de prevención, capacitación y conocimiento frente a una posible eventualidad de este tipo”.

Es importante destacar que uno de los tres factores protectores más exitosos para prevenir el abuso sexual es generar un clima escolar que permita que los estudiantes desarrollen la autoestima individual y grupal, se sientan queridos, respetados, valorados y seguros.

Evitar el abuso y detectarlo tempranamente, es fundamental, por ello en el protocolo se establecen tres posibles fuentes de detección: Revelación (testimonio directo del menor abusado), evidencias (cuestiones observables por cualquier miembro de la comunidad educativa, especialmente por el profesorado) e información (aportada igualmente por cualquier miembro de la comunidad educativa). Por lo tanto, cualquier miembro perteneciente al centro educativo o a su entorno más cercano puede convertirse en detector de esta situación.

Una vez conocida esta situación se establecen unas medidas de urgencia, dentro de las cuales se informa a la dirección del centro, al Servicio de Inspección Educativa y al Servicio de Prevención, que aportará un asesoramiento especializado acorde con la situación descrita. A partir de ahí, el protocolo establece medidas concretas ajustadas a cada supuesto, que deberán ser organizadas, desarrolladas y evaluadas por el equipo directivo, el profesional de la orientación y cuantos profesionales intervengan.

Un onubense denuncia abusos sexuales a su hermana de 9 años a través de Instagram

A través de su cuenta de Instagram ha hecha pública la supuesta situación porque está desesperado

Un vecino de Huelva que se hace llamar ‘Lil Maikel’ ha hecho público a través de Instagram una denuncia de abusos sexuales hacia su hermana de tan solo 9 años de edad. Lil pide a través de esta cuenta que «se haga justicia». Según relata Lil, su madre «ha ido a todos sitios, ha puesto una denuncia y no se le haya hecho caso y hayan archivado el caso».

Según relata el instagramer, a pesar de que la niña quiere hablar «no han querido cogerle el testimonio, aquí en Huelva no quieren hacer nada». Además pide difusión del caso para que se le haga caso y libren a su hermana «que está sufriendo, no están haciendo justicia ninguna» dice en su cuenta.

Desde Tinto Noticias nos hemos puesto en contacto con la Policía Nacional para intentar cerciorarnos de que ha habido denuncia al respecto sin que por el momento se hayan pronunciado en un sentido u otro.

Puede ver su relato completo en este enlace: https://www.instagram.com/tv/CUa5ybDKM2b/?utm_medium=copy_link

Dos años de cárcel por abusar de su hija de tres años en Huelva

Se le prohíbe acercarse a menos de 200 metros de su hija durante 7 años

Los juzgados de Huelva han condenado a un hombre por abusar sexuamente de su hija, que por aquel entonces tenía tres años, aprovechando un fin de semana en el acuerdo de separación que había alcanzado con su conyuge.

La sentencia ha sido dictada tras conformidad de las partes y se ha aceptado una rebaja de la posible condena por el atenuante de reparación de daño, ya que el acusado pagó 3.000 euros de indemnización antes de la sentencia por posibles daños morales causados a la menor. 

Según ha adelantado la agencia EFE también se le imponen tres años de libertad vigilada, seis años de inhabilitación especial para el ejercicio de los derechos de la patria potestad sobre la menor y cinco años de inhabilitación especial para el ejercicio de cualquier profesión u oficio que conlleve contacto regular y directo con menores de edad y además, se le condena a siete años de prohibición de acercamiento a menos de 200 metros y de comunicación con la niña.

Los hechos ocurrieron en 2017 y el condenado, según sentencio le bajó a la menor la ropa interior y le frotó los genitales con el dedo.