El dispositivo establecerá durante la noche una línea de defensa mediante maquinaria pesada, cortafuegos y fuego técnico
La Unidad Militar de Emergencias (UME) y el resto de los efectivos desplegados contra el incendio forestal de Niebla concentran sus esfuerzos en Berrocal y Marigenta para tratar de impedir que las llamas alcancen estos núcleos urbanos. El dispositivo afronta una noche decisiva después de una jornada muy complicada, durante la cual el fuego ha seguido ganando posiciones y acercándose peligrosamente a las poblaciones desalojadas.
La prioridad pasa ahora por establecer una amplia línea de defensa que frene el avance del incendio hacia el norte. Para ello se utilizarán maquinaria pesada, cortafuegos químicos y fuego técnico, una actuación controlada con la que se pretende eliminar combustible vegetal antes de la llegada de las llamas.
El consejero Antonio Sanz ha explicado que las condiciones nocturnas ofrecen una nueva oportunidad para contener el incendio, después de que durante la tarde las elevadas temperaturas, el viento y los fenómenos convectivos dificultaran enormemente las labores de extinción.
“Una vez que la noche avanza en mejores condiciones, hemos vuelto a recuperar la estrategia de establecer una línea de defensa en torno a las poblaciones que ayer se desalojaron”, ha señalado Sanz. El objetivo es proteger especialmente Berrocal y el entorno de El Pozuelo, Marigenta y los demás núcleos amenazados por el avance de las llamas.
El dispositivo ya ha comenzado a emplear fuego técnico o contrafuego, una maniobra que el consejero ha definido como una estrategia “quirúrgica”, ya que debe ejecutarse de una manera muy medida y bajo condiciones concretas. “Hoy existe una gran oportunidad para desarrollarla y esperemos que tenga buen resultado”, ha indicado.
Los trabajos se prolongarán durante toda la noche y la mañana del lunes. La intención es consolidar una barrera capaz de “taponar” el avance del incendio hacia el norte, evitando tanto que las llamas lleguen a las poblaciones como que puedan continuar propagándose más allá de ellas.
“Entre el fuego técnico, la maquinaria, los bulldozers y la tarea en tierra que hacen los operativos, vamos a marcarnos como gran objetivo de la noche y de la mañana tener esa línea de defensa que pudiera consolidar toda la zona norte del incendio”, ha detallado Sanz.
Una tarde marcada por los focos secundarios
El incendio volvió a mostrar durante la jornada un comportamiento extremadamente peligroso. Los cambios de viento y las altas temperaturas provocaron fenómenos convectivos y numerosos focos secundarios, algunos originados a kilómetros del frente principal por las pavesas.
Esta situación obligó en determinados momentos a retirar a parte de los efectivos de primera línea ante el riesgo de que pudieran quedar atrapados por los rápidos saltos del fuego. Según Antonio Sanz, la seguridad del personal que participa en la extinción continúa siendo una prioridad absoluta.
En las labores han intervenido durante el día 26 medios aéreos y hasta 12 bulldozers, tres de ellos pertenecientes a la UME. A ellos se suma maquinaria de la Agencia de Emergencias de Andalucía y una unidad aportada por Extremadura. En total, el dispositivo alcanza ya los 605 efectivos de las diferentes administraciones.
Pese a la difícil evolución del incendio, no se han producido nuevos desalojos y tampoco se han registrado consecuencias personales graves. Un total de 474 personas permanecen evacuadas de los núcleos amenazados, aunque la mayoría se ha trasladado a segundas residencias o viviendas de familiares. Otras 27 están alojadas en el Teatro Municipal Ruiz Tatay de Zalamea la Real, donde reciben atención de Cruz Roja, Protección Civil y el Grupo de Emergencias de Andalucía.
Antonio Sanz ha expresado su confianza en que el trabajo nocturno permita ofrecer mejores noticias durante la mañana, aunque ha advertido de que el incendio sigue teniendo un comportamiento “difícil, complejo, duro y peligroso”.
“Ojalá la noche funcione y tengamos resultados que podamos trasladar mañana por la mañana”, ha concluido el consejero, quien ha agradecido el trabajo del Infoca, la UME, los bomberos del Consorcio Provincial, la Guardia Civil, Protección Civil y el resto de los equipos desplegados.




















