El evento ve «muy necesario» seguir educando en valores para luchar contra la «deshumanización» en el mundo

Berrocal ya cuenta los días para la próxima edición de su famosa Convivencia Rural, la número 13, que tendrá lugar el próximo 4 de abril, tal y como han anunciado desde la organización de este evento concebido desde 2012 como un espacio de libertad, solidaridad, amor, cultura y respeto a la naturaleza y a las personas.

Desde la Convivencia Rural de Berrocal ven «muy necesario seguir educando en valores a nuestros niños y niñas y adultos y adultas» para luchar contra la «deshumanización» que a su juicio se produce en estos momentos en el mundo a causa de la actuación de las grandes potencias.

«Están actuando de forma imperialista, totalitaria y neofascista, pisoteando y destrozando los recursos del planeta», lo que «nos muestra que para ellas los derechos humanos son solo para algunos privilegiados elegidos», lamentan desde la organización de este evento que cada año concita el interés de centenares de personas de diversos puntos de la provincia de Huelva.

Frente a ello, «seguiremos fortaleciendo la tela de araña o conexiones comunitarias que vamos consiguiendo cada año desde este sentimiento humano que nos une», aseguran desde la Convivencia Rural, al ser esta, añaden, un espacio de libertad, solidaridad, amor, cultura y respeto a la naturaleza y a las personas.

Desde la Convivencia Rural de Berrocal también se han mostrado orgullosos de «que lo contribuido dé sus frutos cada año», como se pone de manifiesto con el reconocimiento que el año pasado le brindaron desde el conocido chiringuito El Mosquito de Punta Umbría por la promoción de la cultura, lo que a su juicio «es mérito de todas aquellas personas que, desde 2012, han ido colaborando en las actividades que hemos organizado en nuestro pueblo».

Con el dinero conseguido en 2025, la Convivencia Rural de Berrocal donó 1.000 euros para la mejora de infraestructuras esenciales a la Asociación Matilde de Riotinto, por su ayuda al desarrollo de la comarca y de las personas más vulnerables, y otros 1.000 euros a la Asociación La Carpa para ayudar a las personas sin hogar en Sevilla y a las personas migrantes que trabajan de temporeros y son obligadas a vivir en chabolas.

Además, «pudimos hacer una donación de 600 euros para ayudar con el alquiler, en el proceso de integración, a nuestra querida familia de Palestina que vive desde el pasado año en Berrocal», añaden, tras lo que indican que pudieron finalmente destinar 100 y 150 euros a dos familias con necesidades.

«El dinero nunca fue el objetivo de la Convivencia Rural; todo lo que se genera se dona cada año. Esto es consecuencia de crear estos espacios donde las personas se abrazan, ríen y comparten sus artes y saberes, conformando un ejemplo de comunidad», concluyen.