Este proyecto onubense comprende alimentos, vestido, educación, salud y asistencia psicológica

En marzo del año 2006 se fundó el Hogar Ana Almendro Rodríguez para acoger a menores víctimas de abandono, malos tratos y/o abusos en la ciudad de Puerto Maldonado (Departamento Madre de Dios) en Perú, un proyecto con impronta solidaria onubense a cargo de la Asociación Santa Marta de ayuda a la infancia.

En el centro se acoge de forma gratuita y en régimen de internado a los menores y se les brinda la ayuda integral necesaria para su desarrollo. Para ello, colaboran con el Juzgado de Puerto Maldonado y el Ministerio de la Mujer y Poblaciones vulnerables, ante la carencia de instituciones que puedan hacerse cargo de ellos. Actualmente atiende a 22 niños y niñas y adolescentes con edades comprendidas entre los 2 meses y los 22 años.

El proyecto actual en el que trabaja la asociación onubense Santa Marta de ayuda a la infancia de Perú, cuyos responsables son África Navarro y Rafael Santana, consiste en proveer de atención integral a todos los menores, adolescentes y jóvenes acogidos en la casa-hogar Señor de los Milagros víctimas de maltrato, abandono y/o abuso sexual mientras se sustancia la investigación tutelar de la que son objeto por parte de las autoridades peruanas judiciales o administrativas.

La atención de los menores acogidos comprende alimentos, vestido, educación, salud y asistencia psicológica. El proyecto apoya a las jóvenes del centro que, habiendo cumplido la mayoría de edad, continúan sus estudios en la Universidad o en los Institutos profesionales y también proporciona becas de estudio a menores en situación de pobreza extrema.

A través de este proyecto está previsto sustituir el tejado de las instalaciones deportivas y de esparcimiento del centro, que amenaza ruina. Para ello se comprarán los materiales adecuados y se contratará la mano de obra encargada de su realización.

El proyecto contempla el pago de los salarios del personal local que atiende el centro, una psicóloga, una cocinera y una tutora para los menores, así como los gastos inherentes al funcionamiento del centro.

Ante la realidad de la expansión por la selva amazónica de la pandemia del coronavirus y los escasos medios con los que cuenta el estado para ayudar a los damnificados, el proyecto también tiene como objetivo ayudar con alimentos y material sanitario a la población que lo requiera, básicamente a las comunidades indígenas extendidas por todo el departamento de Madre de Dios gravemente afectadas por la pandemia.

Para la realización de este objetivo la asociación trabajará en coordinación con las autoridades peruanas: Ministerio de Salud, DEMUNA (organismo de acción social de carácter municipal) y el Ministerio de la Mujer y Poblaciones Vulnerables, y también con Cáritas Madre de Dios.

El proyecto se caracteriza por la participación de numerosos voluntarios desde su inicio,  que aportan su granito de arena a los largo del año, entendiendo, que esta situación se ha visto afectada por la crisis sanitaria mundial del COVID 19. Por esta razón el número de voluntarios que han participado el pasado año se ha reducido y han recibido la ayuda de dos voluntarios onubenses, María Ángeles y Cinta, que vivieron dos meses en Puerto Maldonado en diciembre de 2021 y enero de 2022.

Uno de los pilares fundamentales del proyecto es Pilar Navarro que trabaja en Perú dedicando sus esfuerzos al servicio de los más vulnerables.

CONVENIOS DE COLABORACIÓN

Actualmente la asociación cuenta con un convenio de colaboración tripartito en el que participan la Diputación de Huelva, la Mancomunidad del Condado y la Asociación Santa Marta. Dicho convenio les permite mantener y adecuar las instalaciones en Perú, cubrir las necesidades alimentarias de los niños, material escolar o gastos médicos, entre otros. El montante económico del convenio asciende a 7.000 euros por parte de la Mancomunidad del Condado y la Diputación de Huelva aporta 25.000 euros.