Los niños y niñas se convierten un año más en destacados proyagonistas de la celebración

La festividad del Corpus Christi volvió a convertirse en una masiva manifestación de la religiosidad popular de Moguer, que cada año se vuelca más con esta celebración que conmemora la institución del sacramento de la eucaristía.

La iglesia parroquial de La Granada acogió a las 19 horas la misa del Corpus presidida por el párroco moguereño José Antonio Omist y concelebrada por el vicario J. Domingo Ramírez en un templo abarrotado de fieles, que acompañaron después la solemne procesión del Altísimo por un Moguer vestido de fiesta grande.

La Custodia con el Santísimo Sacramento procesionó bajo su precioso templete dorado, montado sobre el paso que cargaba un grupo de esforzados costaleros que sostuvo el peso de la Sagrada Forma durante las más de 3 horas que duró su triunfal recorrido por el centro histórico de la ciudad.

Como cada año fueron destacados protagonistas de la celebración los niños y niñas que han realizado este año su primera comunión, que abrieron ilusionados un espectacular cortejo formado por representaciones del Consejo Parroquial y de todas las hermandades de Penitencia y Gloria de la ciudad, distintos grupos cristianos y de adoración nocturna de la parroquia, y una amplia representación de la corporación local presidida por su alcalde Gustavo Cuéllar.

A los sones de la Banda Sinfónica del Liceo de Moguer, el paso con la Custodia recorrió la docena de altares al Santísimo montados en distintos puntos del recorrido por vecinos y hermandades, además del monumento instalado por el Ayuntamiento en los soportales del edificio municipal, unos altares levantados y adornados con gran devoción y esmero que contribuyeron al mayor esplendor de una de las celebraciones más arraigadas en el acervo cultural y devocional de la ciudad del Tinto.

Corpus en Mazagón

En Mazagón la celebración del Corpus tuvo su epicentro en el parque público, donde a las 11 horas el párroco Paco Pérez oficio la misa conmemorativa de esta gran festividad católica bajo la sombra de los pinos.

Con presencia de numerosos fieles y de los niños y niñas que recibieron hace apenas unos días su primera comunión, y tras la misa, la Sagrada Custodia procesionó bajo palio y visitó los altares montados este año por vecinos, asociaciones religiosas locales y el propio Ayuntamiento de Moguer.