El alcalde de Berrocal exige un compromiso «real y a largo plazo» para evitar la «desaparición» definitiva del pueblo
El alcalde de Berrocal, Ángel Luis Romero, ha calificado de «catastrófica» la situación en la que ha quedado el municipio tras el devastador incendio originado en Niebla, asegurando que la localidad está «muerta, exactamente igual que su tierra», tras revivir una tragedia similar a la que ya sufrieron hace 22 años con el incendio que se inició en Riotinto en 2004 y que recorrió unas 34.000 hectáreas.
Así lo ha manifestado en declaraciones a Europa Press desde Zalamea la Real, donde se encuentra con sus vecinos realojados en el Teatro Municipal Ruiz Tatay del municipio zalameño. «Salvo las casas, no tenemos absolutamente nada, nada más que un mar de carbón alrededor del pueblo», ha lamentado el regidor berrocaleño, quien ha incidido en que, aunque el impacto es «horrible», la tragedia podría haber sido peor si el fuego se hubiera adentrado en el casco urbano, por lo que ha agradecido que se haya salvado al pueblo.
Romero ha expresado el profundo dolor de una población que ronda apenas los 300 habitantes al contemplar el estado en el que ha quedado el término municipal. «Lo sabíamos perfectamente y, desafortunadamente, tenemos la experiencia de hace 22 años, lo que es todavía más frustrante. Volver a vivir esto 22 años después es una tragedia enorme», ha recalcado.
A falta de peritajes oficiales, el primer edil calcula que el fuego ha arrasado «entre el 90 y el 95 por ciento» de las 12.000 hectáreas del término municipal de Berrocal. «Salir a pasear ahora es salir entre carbones. Apenas quedan pequeñas cositas que dan esperanza, como un árbol que ha sobrevivido o la zona del cementerio, que afortunadamente no ha sufrido daños», ha explicado.
«O nos ayudan o entregamos las llaves del Ayuntamiento»
Visiblemente emocionado, el regidor ha descrito el estado del vecindario como «una olla exprés de impotencia, miedo, frustración y agotamiento» y ha subrayado que los vecinos están «rotos, reventados y muertos». En este sentido, se ha preguntado con amargura «de qué va a vivir» a partir de ahora un municipio eminentemente rural y forestal. «De dónde vamos a comer. Ahora mismo somos un pueblo muerto, un pueblo que no tiene futuro si esto se queda en medidas cortoplacistas de un año o dos», ha advertido.
Ante este escenario, Ángel Luis Romero ha hecho un llamamiento desesperado a la unidad de todas las administraciones -Gobierno central y Junta de Andalucía- y ha reclamado un compromiso «real y a largo plazo» para evitar la «desaparición» definitiva de la localidad.
«Nosotros los necesitamos ahora mismo para todo. O estamos todos a una para salvar esto, o habrá que poner una caja en el Ayuntamiento para que los vecinos entreguen sus llaves, sus escrituras y nos vayamos», ha sentenciado, al tiempo que ha recordado el irreparable valor patrimonial de la zona: «Cuánto vale un pueblo, cuánto vale su historia. En Berrocal tenemos el dolmen más antiguo de la provincia de Huelva, con 5.000 años de historia. Estamos hablando de eso», ha concluido.



















