El farmacéutico da nombre a una plaza de la localidad sevillana

La localidad sevillana de Camas ha rendido un emotivo homenaje al zalameño Eugenio Lancha Barrera con la inauguración de la Plaza Farmacéutico D. Eugenio Lancha Barrera, un espacio situado en la barriada de La Pañoleta,junto al CEIP Virgen del Rocío y la calle Tomares, muy cerca de la farmacia donde desarrolló durante décadas una ejemplar labor profesional y humana, tal y como informan desde Camas Digital,.

Natural de Zalamea la Real y perteneciente a una conocida familia de la localidad, Eugenio Lancha creció rodeado de los valores del trabajo, el esfuerzo y la cercanía. Durante sus años de estudiante de Farmacia colaboró en el negocio familiar de distribuciónde butano, antes de iniciar una brillante trayectoria profesional que lo llevaría a establecerse definitivamente en Camas.

Sus comienzos fueron modestos, en un pequeño local de la calle Las Erillas. Con dedicación y constancia hizo crecer su farmacia hasta convertirla en un referente para los vecinos de La Pañoleta. Sin embargo, quienes lo conocieron destacan que su mayor legadofue su calidad humana. Siempre dispuesto a escuchar, ayudar y atender con cercanía, convirtió su farmacia en un lugar de confianza para varias generaciones de familias.

Su prematuro fallecimiento dejó una profunda huella en la localidad sevillana. Hoy, ese cariño queda reflejado para siempre en una plaza que llevará su nombre, un reconocimiento al farmacéutico que cuidó de la salud de sus vecinos y a la persona que supo ganarseel afecto de todo un barrio.

Su legado continúa además a través de su hija, Belén Lancha, quien ha asumido la dirección de la farmacia familiar, manteniendo vivo el espíritu de servicio y compromiso que siempre caracterizó a su padre.

Este homenaje supone también un motivo de orgullo para Zalamea la Real, que ve cómo uno de sus vecinos recibe el reconocimiento de la comunidad en la que desarrolló su vida profesional. La dedicación de esta plaza simboliza el agradecimiento de un pueblo haciaquien dejó una huella imborrable por su vocación de servicio, su humildad y su cercanía.