La festividad está recuperando todo su esplendor en los últimos años
Moguer vive desde anoche la festividad de sus Cruces de Mayo, una tradición que está recuperando todo su esplendor en los últimos años gracias a la ilusión e implicación de los vecinos que se esfuerzan por mantener viva esta celebración tan fuertemente arraigada en la localidad del poeta.
Ayer jueves se vivió la primera jornada de esta fiesta popular en las sedes de las Cruces del Madero, calle Picos, calle Friseta y calle Olivos, que recibieron a partir de las 19,30 horas la visita de la Banda de Música Hermanos Niño que interpretó en un ambiente lleno de alegría y participación ciudadana, las 15 sevillanas que se cantaban tradicionalmente en esta jornada dedicada a exaltar la devoción hacia la cruz redentora de los cristianos, en una primavera en las que las flores se convierten en las grandes protagonistas de su exorno y preparación.

El alcalde Gustavo Cuéllar se sumó a la celebración y animó a los vecinos y vecinas a seguir trabajando por el esplendor de esta fiesta popular que se dilató hasta altas horas de la noche.
Hoy viernes la fiesta se desplaza a las sedes de las Cruces de las calles San Miguel, Galinda, Limones y Barriada Platero, donde la banda que dirige Juan Garrido Pinzón interpretará de nuevo esas 15 sevillanas recuperadas hace unos años del acervo popular, que son bailadas por cientos de devotos en un ambiente de estrecha convivencia y sana diversión.

La celebración de las Cruces de Mayo moguereñas tendrá su día grande mañana sábado con la multitudinaria procesión de las reliquias por el centro de la ciudad. Cada una de las Cruces, acompañada por los cánticos y el calor de sus vecinos, se desplazará hasta la iglesia parroquial de La Granada, desde donde partirá la procesión de las ocho cruces a las 21 h., en lo que será sin duda un momento especialmente emotivo para todas ellas.
Los bailes por sevillanas jalonarán el recorrido de la comitiva con momentos especialmente concurridos en las plazas del Cabildo y el Marqués, así como al regreso de cada una de las Cruces a sus capillas donde se seguirá viviendo esta fiesta cada año más brillante y participativa.
























