José Antonio Portero muestra las bellezas de la Cuenca Minera a través de un dron

El onubense José Antonio Portero continúa difundiendo el patrimonio de la provincia de Huelva a través de imágenes tomadas con un dron, en esta ocasión en el el río Tinto a su paso por el término municipal de El Campillo, que es abordado en el siguiente artículo que acompaña al vídeo:

«El enigmático río Tinto, con sus característicos tonos rojizos en sus aguas, proporciona en su recorrido preciosas escenas como las que vamos a observar a su paso por el término municipal de El Campillo, en la comarca de la Cuenca Minera, provincia de Huelva.

Iniciamos las imágenes con un plano cenital donde ya apreciamos esta autopista de color rojo intenso, con su serpenteo, contrastando con los tonos verdes que proporciona la vegetación que puebla las laderas de las suaves montañas que escoltan el fluir de este fascinante río. Esta zona de la provincia de Huelva se caracteriza por ser de media montaña y mucha vegetación, tanto arbórea como arbustiva, proporcionando un paisaje bellísimo, como bien podemos apreciar en las imágenes.

Remontamos el río Tinto aguas arriba para disfrutar en su recorrido de la fantástica paleta de colores que nos ofrece, tanto sus aguas como sus orillas. Diminutas rocas y cantos rodados abundan en muchos puntos del cauce del río, proporcionando la creación de pequeñas cascadas y nacáreas espumas.

Vemos ese color rojo del río y nos preguntamos por qué este río tiene ese color tan peculiar.

Durante muchos años se pensó que las características del río se debían a la contaminación de la explotación minera. Las investigaciones más recientes dicen que, aunque la mina tuvo una actividad impactante, la composición del río Tinto es fundamentalmente natural: ¡el río llora sangre desde su nacimiento! Brota desde el interior de la fosa de pirita más grande de Europa y una de las mayores del mundo, y más concretamente bajo un cerro llamado Salomón, en una cueva abierta (Peña del Hierro) en las entrañas de la Sierra de Padre Caro, a tres kilómetros de Nerva (Huelva).

Piritas y calcopiritas, sulfuros de metales pesados como hierro, cobre…Como cabe de esperar en un ambiente de pH muy ácido, las condiciones no son las mejores para que la vida se desarrolle, al menos la vida entendida como seres superiores. No hay en sus aguas ni peces ni ningún otro vertebrado, pero sí una gran diversidad de microorganismos adaptados a hábitats extremos, son acidófilos y se alimentan solo de minerales. Estos microorganismos son capaces de sobrevivir oxidando los sulfuros metálicos como la pirita. La oxidación de la pirita genera una solución ácida con alta concentración de hierro oxidado. En la superficie y con abundante oxígeno, la solución ión férrico aflora en el caudal del río, dándole esa coloración rojiza profunda, como el vino tinto, de ahí su nombre.

Escoltando el río por la margen derecha (izquierda en las imágenes), como eternos compañeros de viaje, se encuentra la plataforma que ocupó el antiguo ferrocarril minero, de vía estrecha, construido por la Riotinto Company Limited entre 1873 y 1875 para el transporte del mineral extraído de los yacimientos de Riotinto hasta el puerto de Huelva.

Hoy día lo que encontramos en esta plataforma son los raíles del tren turístico creado por la Fundación Riotinto para enseñar al turismo el patrimonio minero. Esta línea de ferrocarril turístico tiene un recorrido de 12 kilómetros, teniendo como punto de llegada la estación de Los Frailes, precisamente en el término de El Campillo.

Finalizamos las imágenes con este dúo inseparable, haciendo hincapié en el ferrocarril turístico».

El vídeo puede verse haciendo clinck en el siguiente enlace: El Campillo (Escenas del río Tinto).