La asociación niega las acusaciones de los sindicatos UGT y CCOO sobre el conflicto laboral en sus instalaciones de El Campillo
La Asociación Protectora de Personas con Discapacidad Intelectual de la Cuenca Minera de Riotinto (Aspromin) ha respondido a las manifestaciones realizadas en los últimos días por los sindicatos UGT y CCOO sobre el conflicto laboral existente en las instalaciones de la entidad en El Campillo, donde la asociación atiende a un centenar de usuarios y usuarias con una plantilla formada unos 130 trabajadores y trabajadoras.
Tras los tres despidos producidos la semana pasada, desde la Junta Directiva de Aspromin se han puesto en contacto con TINTO NOTICIAS -El periódico de la Cuenca Minera de Riotinto- para manifestar su desacuerdo con todas las acusaciones vertidas por los sindicatos y aclarar las causas de los despidos, que solo obedecen a motivos estrictamente económicos, aseguran, tras lo que concretan que el aumento de las asignaciones de la Administración pública para cubrir las plazas concertadas es inferior a la subida del coste de la vida.
En primer lugar, respecto a la falta de información a los representantes de los trabajadores y trabajadoras, desde la Junta Directiva indican que la primera noticia publicada en prensa sobre este asunto se produce solo dos días después de que el comité de empresa le pidiera explicaciones sobre los despidos, para lo que le daba un plazo de 15 días, por lo que «no habíamos tenido tiempo de responder», ya que hasta el viernes pasado no pudo celebrarse reunión de la Junta Directiva y del Consejo de Dirección, explican.
En declaraciones a TINTO NOTICIAS, la Junta Directiva de esta asociación sin ánimo de lucro también niega que la elección de las personas despedidas se deba a motivos personales o a represalias por haber pedido la mejora de su contrato. Si se ha despedido a esas tres personas es porque tenían contrato a tiempo parcial, con lo que la dirección de Aspromin ha pretendido hacer «el menor daño posible», destacan.
Por último, desde la Junta Directiva explican que sí es cierto que la asociación sigue haciendo contrataciones, pero no para sustituir a las personas despedidas, ya que las personas que se están contratando «no forman parte de la estructura organizativa fija», aclaran. «Lo que se hacen son contratos eventuales para cumplir con las ratios ante el alto grado de absentismo laboral existente, que solo el año pasado supuso un coste de 96.000 eros», concluyen.




















