Más de un centenar de personas participa en una exitosa y emotiva actividad orgainizada por la Asociación Cistus Jara en los Dólmenes de El Pozuelo
Los Dolmenes de El Pozuelo han sido escenarip de una interesante actividad organizada por la Asociación Cistus Jara de Zalamea la Real: una recreación histórica que simuló un enterramiento de la Edad del Cobre en uno de estos antiguos monumentos megalíticos.
Bajo el nombre de ‘Atardecer en los Dólmenes, 5000 años mirando al cielo’, más de 110 personas se dieron cita en este bello paraje del término zalameño para vivir un evento que, en palabras de los organizadores, “no sólo trasladó a los asistentes al pasado más remoto de la población, sino que también despertó un profundo respeto y emoción entre el público presente».
De hecho, «la acogida fue espectacular, reflejando el interés creciente por conocer y valorar el rico patrimonio histórico de Zalamea», prosiguen desde esta asociación que se dedica a la difusión y protección del patrimonio local.
La puesta en escena fue llevada a cabo por la Asociación Portus Maris, que mostró a los presentes algunas de las costumbres propias de la época recreada y realizó un ritual de enterramiento de forma didáctica para entender el proceso y la espiritualidad de estos primeros pobladores en nuestro término.
«Hace 5000 años, alguien, por este mismo camino, hizo su último viaje hasta el interior del dolmen. Hoy, gracias a la arqueología, podemos aproximarnos bastante hasta sus últimos momentos, compartir su despedida y conectarnos a la esencia misma del territorio y la comunidad que le acompañaron», han destacado desde la Asociación Portus Maris tras el desarrollo de la actividad, al tiempo que han mostrado su agradecimiento a Cistus Jara «por contar con nosotros para algo tan sensible como es tratar el patrimonio de toda una comunidad».
«Para nosotros, ha sido un proyecto que, desde marzo, nos ha tenido estudiando, comparando, analizando y cuestionando todo lo que creíamos saber; para eso está la historia, para que revisemos y así aprendamos; y en base a eso, sabiendo dónde acaba la evidencia y empieza la interpretación, podemos acercarnos bastante a lo que pudo haber sido el rito funerario de estas sociedades», han proseguido.


















