CSIF denuncia la «inseguridad» de la cárcel onubense y exige medidas urgentes

La sección sindical del Centro Penitenciario de Huelva de CSIF, sindicato más representativo en las Mesas de Negociación de Instituciones Penitenciarias (IIPP) y de Función Pública, ha denunciado la «inseguridad imperante» en el Centro Penitenciario de Huelva a raíz de un amotinamiento de decenas de presos y la agresión a los funcionarios que trataban de abortarlo.

Para el sindicato, los hechos evidencian la «gravedad» de una situación sobre la que alerta de forma reiterada CSIF IIPP Huelva: «la conflictividad en la prisión onubense pone en riesgo la integridad física de los trabajadores y de los propios internos», si bien en este caso «la pronta y profesional actuación en la resolución del motín por parte de los funcionarios ha evitado consecuencias mayores», añaden.

El suceso ha ocurrido en uno de los departamentos con más beligerancia del centro, durante el traslado de un interno conflictivo a uno de los módulos habilitados para este tipo de reclusos. Este preso ha agredido brutalmente a otro interno residente, necesitando asistencia sanitaria por heridas. El altercado ha motivado el aislamiento del recluso agresor y el alzamiento de varios reclusos del módulo contiguo afines al primero “con cierta influencia sobre ellos”, según fuentes a la que ha tenido acceso CSIF. Se trata del conocido en el argot carcelario como reclusos ‘kie’.

Según el CSIF, en el motín se han escuchado amenazas a los funcionarios del tipo de «estaréis orgullosos de lo que estáis haciendo», «cabrones os vais a enterar, no nos vamos a sentar a cenar, entrad si tenéis huevos”, “la vamos a liar gorda”, “a por ellos”…

Los reclusos rebeldes han incitado a otros a secundar sus acciones, se han negado a recoger la cena y se han parapetado al fondo del módulo tras una barricada de sillas y material de limpieza. En un primer momento, los trabajadores han tratado de reconducir la trifulca, sin éxito, apaciguando el conflicto y separando a los internos. Finalmente, han tenido que emplear la fuerza, ya que han sufrido agresiones y el lanzamiento de objetos como latas de bebida, por lo que ha sido necesario el desalojo de la dependencia para su posterior control.

Mejor clasificación y sanciones contundentes

CSIF IIPP Huelva demanda y exige urgentemente una clasificación interior de la población reclusa acorde a su comportamiento, el traslado y dispersión de los internos protagonistas del motín, un procedimiento sancionador actualizado y contundente con los incumplimientos normativos, medios coercitivos efectivos tales como las pistolas taser, la condición de agentes de la autoridad para los funcionarios y el debido amparo institucional para poder realizar su labor con las debidas garantías.

Este tipo de conflictos, denuncia CSIF, se produce porque Internos con una dilatada trayectoria delictiva, inadaptados al régimen en el que se encuentran clasificados y con una ingente cantidad de sanciones disciplinarias, permanecen en los módulos residenciales de régimen ordinario. “Condicionan la vida diaria del resto de la población reclusa y poniendo en riesgo la integridad física de los trabajadores, con el único fin de que las estadísticas den la razón a una política penitenciara buenista impuesta por la Secretaría General de Instituciones Penitenciarias y secundada fielmente por la Dirección del Centro Penitenciario de Huelva, que reiteradamente desoye las reivindicaciones realizadas por los representantes de los trabajadores”, ha explicado responsables de CSIF IIPP Huelva.

La central sindical también se queja de que la dirección establece como medida correctora ante el aumento de la conflictividad entre internos “infinidad de incompatibilidades entre ellos, lo cual, a su juicio, dificulta enormemente la labor diaria en el funcionamiento interno del centro y trae consecuencias como las vividas en las últimas horas”.

CSIF, por otra parte, destaca la profesionalidad de los funcionarios y pone sus servicios jurídicos y el gabinete de CSIF Ayuda a disposición de ellos.