La Guardia Civil mantiene las labores de rastreo e investigación mientras se pide la colaboración ciudadana para que no se olvide el caso
Ha transcurrido ya un mes entero desde que se perdió la pista de Astrid, la mujer de 84 años y origen suizo residente en la aldea de El Pozuelo, en Zalamea la Real. Cuatro semanas de absoluta incertidumbre en las que el dispositivo desplegado continúa movilizado con un único propósito: mantener viva la búsqueda y no permitir que Astrid caiga en el olvido.
La voluntaria María Teresa Romero resume la situación con amargura al señalar que “seguimos igual”, al tiempo que solicita con vehemencia “que no se olvide la búsqueda de Astrid”. Romero hace un llamamiento directo a la colaboración ciudadana para “que se comunique a la Guardia Civil cualquier pista, si alguien la vio...”, recordando además el duro momento por el que atraviesan los allegados de la anciana, pues “la familia de Astrid lo está pasando mal por la desaparición y por estar en la distancia, son muchas cosas”.
Además, ha aprovechado la conversación con este medio para solicitar a los ayuntamientos de las localidades cercanas, así como a los vecinos, “que coloquen carteles en sus balcones, lazos, que recuerden a Astrid y que su búsqueda sigue viva en los corazones de muchas personas”.
Según ha informado formalmente la Guardia Civil a Tinto Noticias, como fuente oficial del operativo, la búsqueda sobre el terreno tuvo un importante despliegue entre los días 20 y 23 de julio con la incorporación de perros del Servicio Cinológico. En concreto, intervinieron tres canes especialistas en la localización de cadáveres en grandes superficies. Las labores se focalizaron de manera exhaustiva en el entorno de la vivienda de la desaparecida, así como en los caminos y terrenos rurales adyacentes que dan acceso tanto al inmueble como a la propia población de El Pozuelo.
Los efectivos peinaron minuciosamente incluso los márgenes de la carretera N-435 en ambos sentidos, hacia Valverde del Camino y Zalamea la Real, además del trazado de la Vía Verde que discurre entre ambas localidades. A pesar del intenso rastreo llevado a cabo por las unidades caninas y los equipos de emergencias, los resultados de este operativo específico concluyeron con resultado negativo.
No obstante, el instituto armado confirma que las actuaciones no se han detenido. Las patrullas en servicio pertenecientes al Núcleo Operativo de la Cuenca Minera mantienen, de forma constante dentro de sus cometidos diarios por servicio, labores activas de búsqueda de la anciana. De forma paralela, los agentes de la Policía Judicial continúan desarrollando las correspondientes investigaciones e indagaciones para esclarecer las circunstancias de la desaparición y hallar cualquier indicio que conduzca a su paradero.
Astrid, una persona vulnerable de edad avanzada que vivía sola en El Pozuelo, fue vista por última vez a principios de julio, activándose la voz de alarma cuando sus vecinos percibieron su prolongada ausencia. Transcurrido un mes, el objetivo prioritario sigue siendo sumar esfuerzos y mantener la atención pública y policial para que cualquier dato, por insignificante que parezca, pueda ayudar a dar con ella.




















