‘Huelva te mira’ denuncia que la Junta tapará el puerto tartésico hallado en el solar de Hacienda

El colectivo exige una cripta arqueológica para la integración del yacimiento, para lo que ha puesto en marcha una campaña a través de Chang.org

El colectivo ‘Huelva te mira’ ha denunciado que la Junta de Andalucía pretende tapar el puerto tartésico hallado en el solar del Edificio de Hacienda durante las obras de rehabilitación que se llevan a cabo en el inmueble, por lo que la Administración autonómica tendría descartado, según esta plataforma, la integración y puesta en valor de los restos arqueológicas.

Desde ‘Huelva te mira’ se basan en las declaraciones realizadas de Teresa Herrera Vidarte, por la delegada territorial de Turismo, Cultura y Deporte de la Junta de Andalucía en Huelva el pasado viernes tras la reunión de la Comisión de Patrimonio que debía resolver sobre este puerto tartésico, transcritas por el propio colectivo en los siguientes términos.

«En la reunión que hemos mantenido hoy la Comisión de Patrimonio de esta Delegación de Turismo, Cultura y Deporte pues hemos recibido, hemos valorado, hemos hecho una escucha activa de las cuestiones que nos han planteado desde la promotora [recordamos que es la propia Junta de Andalucía] y a la misma vez pues vamos a emitir informe de todas las premisas que desde esta Comisión consideramos deben ser tenidas en cuenta y acatadas en cuanto a normativa según nos estipula la propia Ley de Patrimonio, y las exigencias que desde esta misma Comisión establece para la continuidad de la ejecución de las obras en el edificio de Hacienda.

Una vez tengamos, hayamos recibido de vuelta ese informe con todas esas cuestiones que estamos planteando, convocaremos de nuevo la Comisión de Patrimonio y procederemos a emitir la oportuna resolución. Nada más que decir, que vamos seguir tal y como nos marca la normativa preservando todos los vestigios que se vayan localizando en el edificio, que es lo más que puede hacer esta Comisión de Patrimonio…»

Sin embargo, «según otras fuentes, se habría comentado que integrar los restos es muy costoso», añaden desde ‘Huelva te mira’, que lamenta que «para la Junta de Andalucía Huelva no merece el esfuerzo económico que sí destina al patrimonio de Sevilla, Córdoba, Málaga, Jaén o Almería».

«¿Cuántos agravios comparativos más va a soportar la sociedad onubense? ¿Acaso esta provincia sacrificada con los vertederos tóxicos que no quiere nadie no merece una compensación mediante la valorización de su patrimonio natural y cultural?», se preguntan desde el colectivo, que pide a la ciudadanía onubense que reaccione y tome nota de lo que califica como un «nuevo desprecio de los gobiernos autonómico y local hacia el patrimonio onubense».

Desde ‘Huelva te mira’ señalan que . Para ‘Huelva te mira’, con ello «se confirman nuestras sospechas tras la abstención del PP en el Pleno del pasado miércoles en la moción de Mesa de la Ría que pedía la integración del yacimiento». Además, «el Gobierno municipal ni siquiera ha adoptado iniciativas propias para visitar, conocer y defender la puesta en valor de este importante hallazgo arqueológico», prosiguen desde el colectivo, al que tampoco le «sorprenden las palabras del concejal de Urbanismo sobre dejar hablar a los profesionales ¿A qué profesionales se refiere? ¿A los de la promotora, que parece no va a mover un dedo por investigar e integrar el puerto? Porque el profesional equipo de arqueología de la UHU que lo ha descubierto ya ha ratificado su importancia y su excepcional valor para merecer ser integrado», añaden.

Por todo ello, desde ‘Huelva te mira’ piden a la ciudadanía que actúe y firme la petición realizada a través de chang.org, lo que puede hacerse a través de este enlace. En concreto, a través de esta campaña, toda vez que la Comisión de Patrimonio todavía no ha emitido su resolución, se exige a la Junta de Andalucía, promotora de la obra, una cripta arqueológica «para que en Huelva se apliquen los mismos criterios y similar financiación que en el patrimonio que en otras ciudades andaluzas».

Opinión: El yacimiento de Saltés

Por Juan Flores García

Si el yacimiento de Saltés estuviera ubicado en la ínsula sevillana de la Cartuja en vez de la marisma huelvana, sería, sin ninguna duda, uno de los enclaves arqueológicos más importantes, reconocidos y visitados de Andalucía.

Lo sería, en primer lugar, porque por su relevancia estaría excavado en su totalidad después de transcurrido casi medio siglo desde su descubrimiento, y en segundo lugar porque estaría puesto en valor, histórico y turístico, para disfrute de todos los estudiosos y de todos los visitantes interesados.

No tengo nada contra Sevilla, una ciudad preciosa, pero sí contra el incesante abuso de poder de la centralizadora administración andaluza, y sobre todo contra la desidia de la municipalidad onubense, una dejadez enfermiza, penosa, incurable e histórica que nada tiene que ver con el color del partido que haya gobernado y gestionado durante esas cinco décadas nuestras instituciones.

Ejemplo mayúsculo de esta incuria, es que Huelva es la única provincia andaluza que no tiene un conjunto arqueológico o monumental declarado. Sí, mucha antigüedad, mucha riqueza de restos desde la Antigüedad, mucha historia, mucha ciudad más antigua de Europa, mucho Tartessos, pero nada de nada de un buen museo, de centros de interpretación cultural, y de lugares clasificados y fomentados que produzcan riqueza patrimonial y económica para nuestra capital y provincia. Para aquel que todavía no se haya enterado, Saltés, además de una conocida librería de nuestra capital, es el nombre de una isla donde se encuentra uno de los espacios arqueológicos más valiosos de nuestro país.

Y no exagero, pues nos encontramos ante la antigua Shaltish, una ciudad califal de 25 hectáreas que llegó a estar poblada por 10.000 almas, intacta desde el siglo XIII,  con una impresionante alcazaba, pero toda bajo tierra, sin sacar a la luz. Una ciudad medieval sellada en el tiempo, pues desde que se abandonó en esa época no se volvió a habitar. Un caso único en España, y casi en el mundo mediterráneo, una «Pompeya islámica», por la que podríamos conocer cómo era la vida de nuestros antepasados hace mil años. Además de esto, Saltes conserva importantes restos de época romana, y podría dar enormes sorpresas en lo referente al mundo tartésico, es también espacio de memoria histórica, lugar de ataques vikingos, de batallas navales medievales y está situada en el Paraje Natural de Marisma del Odiel, Reserva de la Biosfera.

Pero toda esta extensa «titulación» no vale absolutamente para nada. Se vocifera mucho de cara a la galería, se piden actuaciones definitivas, pero pasan los años, pasan las décadas y no se hace nada. Yo, que pronto cumpliré los sesenta, en mi época de juventud y de Universidad coincidí con el descubrimiento del yacimiento a principios de los años ochenta por el recordado Klaus Clauss, pero seguramente me moriré y no habré visto casi nada de lo que este extraordinario enclave esconde. Toda una vida esperando, me parece lamentable. Sí, es verdad que se han hecho algunas excavaciones, y seguramente los arqueólogos han hecho un buen trabajo y le han dado al yacimiento el enorme valor que por sí tiene y que merece, pero el lugar sigue escondido, sigue tapado, ridículamente exhibido, y desconocido para la gran mayoría de los onubenses.

Hace unas semanas estuvimos un grupo de visitantes en uno de los eventos que con muy buen criterio organiza la empresa Platalea, magníficamente llevado por la arqueóloga Jessica O´Kelly. Las treinta o cuarenta personas que allí estuvimos nos quedamos estupefactos al contemplar el lamentable e irrisorio estado del lugar, me hubiera gustado que hubiesen podido ver la cara de asombro y de rabia de todos los asistentes. Y estas personas no eran especialistas ni entendidos en la materia, eran gentes normales, simples ciudadanos, amantes de su provincia y de lo que tienen, interesados en conocer y en aprender, pero que se sentían abatidos y defraudados por lo que estaban observando.

El enclave se reduce a cuatro espacios exiguos de habitación, con una restauración ya deteriorada, cubierto de pasto, sucio, con una alambrada de protección penosa y además fuimos testigos de que algunos de los restos habían sido recientemente destrozados. Como se dice ahora, lamentable no, lo siguiente… Es absurdo que continúe argumentando, no voy a conseguir nada con este escrito, es uno más de tantos, por lo que no me extiendo más, pero al menos dejo constancia para que sirva como testimonio y pataleo del sentir de todos los que allí estuvimos aquel día, y para que las Instituciones se den cuenta que los ciudadanos de a pié sienten lo suyo y se enorgullecen de su pasado, y están ansiosos por conocer su historia y por poner en valor su patrimonio, porque la cultura enriquece los territorios, une y dignifica a las personas y las hace mejores y más felices, …a ver si se enteran ya de una vez.

El expolio arqueológico del Seminario se salda con una multa de 95.000 euros

Se estima que se han perdido piezas de miles de años de antigüedad

El Ministerio Fiscal, las defensas y la acusación particular han llegado a un acuerdo de conformidad por el caso del expolio ocurrido en enero de 2016 tras unos movimientos de tierras en el yacimiento arqueológico de La Orden-El Seminario, –registrado en el Catálogo General del Patrimonio Histórico Andaluz y declarado Bien de Interés Cultural (BIC) en 2007–. Así, las dos empresas implicadas deberán indemnizar de manera conjunta y subsidiariamente a la Junta con 95.890 euros.

De este modo, según recoge el acuerdo, la Fiscalía interesa el dictado de una sentencia de conformidad tras el acuerdo con las defensas y la acusación particular, de manera que la sentencia recogerá los términos, pena e indemnizaciones establecidas en el mismo. Por su parte, los cuatro acusados han reconocidos los hechos, evitando así la celebración de un juicio previsto para tres días.

Así, se remarca que los hechos son constitutivos de un delito de daños-expolio contra el patrimonio histórico cometido por imprudencia grave del artículo 324 del Código Penal.

De este modo, para cada uno de los cuatro acusados establecen que procede imponer la pena de multa de 12 meses con ocho euros de cuota, así como en concepto de responsabilidad civil las dos empresas implicadas deben indemnizar conjunta y solidariamente a la Consejería de Cultura de la Junta de Andalucía en 95.893 euros.

Dicha actuación en la zona fue realizada por una empresa a su vez contratada por la UTE que acometía las obras de la nueva estación ferroviaria y que por ello necesitaba aporte de tierras-áridos. Así, los movimientos se realizaron sin la licencia previa y preceptiva de la Delegación Territorial de la Consejería de Cultura en Huelva.

Así las cosas, se recoge que el expolio del yacimiento afectó a cuatro parcelas de 11.489 metros cuadrados. No obstante, destaca la parcela 8.1, donde se ubicaban al menos 285 estructuras arqueológicas de las denominadas huellas de cultivo, con una cronología entre la transición de los siglos IX-VIII a.C. y el siglo III a.C. El 85 por ciento de estas estructuras, al menos (243), fueron destruidas durante el expolio antes descrito. Esta parcela tiene una superficie total de 1.574,58 m2, de los que sólo quedaron sin afectar unos 250 m2 y el rebaje medio de la cota de la parcela alcanzó los 4 metros.

Por su parte, la valoración del daño del patrimonio arqueológico se realiza en relación a la funcionalidad del yacimiento como «contenedor de información histórica única e irreemplazable, de especial utilidad para la reconstrucción científica de los procesos históricos ocurridos durante el pasado más o menos remoto». Y se refiere a una superficie afectada de la parcela 8.1 en la que se ha producido «la pérdida de información arqueológica como consecuencia de la manipulación indiscriminada del registro arqueológico con medios mecánicos con la finalidad de extraer la tierra existente, que se ha llevado, a la vez, la totalidad de materiales y estructuras que se encontraban en ella».

La valoración se ha llevado a cabo por extrapolación de los resultados arqueológicos obtenidos en los terrenos colindantes, parcelas y viales próximos a la parcela 8.1. En todo caso el movimiento de tierras con maquinaria ha supuesto «la pérdida de información histórica en la parcela 8.1 que nunca había sido objeto de intervención arqueológica y que por su mayor cota podría corresponder con zonas de ocupación intensa que aportarían por ello datos de valor».

Los daños causados al patrimonio histórico onubense según último informe pericial aportado por la Junta de Andalucía en diciembre 2020 ascienden a un total de 95.893,50 euros, cifra que dista mucho de la petición que hizo en su momento la Fiscalía de 867.000 euros, en base a la pericial que ha llevado a cabo un arqueólogo de la Universidad de Huelva (UHU).

Cabe recordar que este expolio fue denunciado por el arqueólogo Diego González y, según un informe realizado por la Junta de Andalucía, en parte de este yacimiento se llevaron a cabo importantes movimientos de tierras –con rebaja del terreno de hasta cinco metros– en las cuatro parcelas, en las que se apreciaron estructuras arqueológicas cortadas y restos materiales arqueológicos sobre todo en una de éstas, que no había sido objeto de intervención arqueológica previa a diferencia de las otras.