Una enorme cubierta en Atalaya mejorará la calidad de aire

Se trata de evitar el polvo en suspensión especialmente en la zona de La Dehesa 

 
La cubierta en la cinta C-11 va forjándose como una realidad. Se trata de una estructura de 100 metros de diámetro y 40 metros de altura que tiene como objetivo seguir optimizando la calidad del aire en el entorno de Minas de Riotinto y especialmente en La Dehesa. Esta fórmula se suma al supresor de partículas que se instaló el pasado año 2020.
 
Con esta iniciativa, en la que han trabajado conjuntamente tanto este Ayuntamiento de Minas de Riotinto como la empresa Atalaya Mining, lo que se pretende es evitar, a toda costa, es el polvo en suspensión en el municipio con el que muchos habitantes tienen que convivir en la actualidad.
 
Según han señalado desde el Ayuntamiento de Minas de Riotinto en sus redes sociales, «de esta manera, esperamos que todos los vecinos y vecinas de Minas de Riotinto puedan vivir con la tranquilidad de respirar un aire más puro».

La mina de Riotinto reduce la dispersión de polvo con un nuevo sistema

La instalación aporta agua pulverizada a la descarga de mineral para evitar emisiones a la atmósfera

El equipo de Mantenimiento de la mina de Riotinto ha culminado recientemente la instalación de un nuevo sistema de supresión de polvo en la descarga de la cinta conocida como C-11, que corresponde a la descarga de mineral en el stock de gruesos tras su paso por la trituración primara.

Hasta la introducción de este sistema, la instalación contaba con un riego que realizaba ese trabajo de control, con vistas a evitar la dispersión de polvo proveniente de esa cinta, si bien «este sistema no estaba dando los resultados óptimos esperados, por lo que se decidió invertir en nuevo sistema que consiste en aportar agua pulverizada a la descarga, atrapando así el polvo y haciéndolo caer», han explicado desde Atalaya Riotinto Minera.

La compañía informa en su último Boletín Informativo que este nuevo sistema está conectado al Sistema de Control Distribuido (DCS) que opera en el resto de las instalaciones de proceso, de manera que está informáticamente controlado en tiempo real y en remoto, dando aviso de cualquier incidencia de manera inmediata. «Entre otras mejoras, el sistema cuenta con un mecanismo más eficiente de arranque y parada en automático, según lleve o no carga la cinta, con vistas a ahorrar agua y energía», han agregado.

Desde la empresa destacan que «se trata pues de un nuevo sistema que viene a mejorar las operaciones desde el punto de vista ambiental en un aspecto tan importante en la mina como es el control de emisiones atmosféricas, como parte del compromiso de Atalaya con el medio ambiente y el desarrollo responsable de sus operaciones mineras».