La Junta obligará a tratar los lodos de depuradora para su aprovechamiento como suelos y abonos

La administración autonómica modifica la Orden de 6 de agosto de 2018 para otorgar un año más de plazo para los procesos de adecuación a la norma

La gestión y tratamiento de los lodos generados en Andalucía tienen cada día un futuro más claro. La Junta de Andalucía va a exigir en el plazo de un año su tratamiento y puesta en valor para que sean utilizados como suelos y abonos.

Con esta nueva regulación, la administración adecua la normativa al entorno jurídico de la Unión Europea (UE) y establece exhaustivos controles para su uso. Además, la actuación entronca también con las políticas dirigidas a la valoración de residuos frente al almacenamiento en vertedero.

La Administración autonómica entiende que este planteamiento conlleva importantes beneficios desde el punto de vista de la salud de las personas, al contemplar que el tratamiento de estos lodos se realice en plantas especializadas que garanticen las condiciones de salubridad necesarias previas a su aplicación.

Del mismo modo, este nuevo modelo es concebido como una oportunidad de gran interés para la provincia de Huelva, pues los suelos fabricados a partir de estos lodos podrán ser empleados en la restauración ambiental de los terrenos mineros o para recuperar espacios arrasados por los incendios forestales.

La Orden de 6 de agosto de 2018, conjunta de la Consejería de Agricultura, Pesca y Desarrollo Rural y de la Consejería de Medio Ambiente y Ordenación del Territorio, ha sido recientemente modificada para otorgar un año más de plazo para los procesos de adecuación a la norma.

Es por ello que el Plan Integral de Residuos de Andalucía tiene como unos de sus objetivos principales impulsar la construcción de cuantas instalaciones de valorización sean necesarias, de forma que Andalucía sea autosuficiente en lo que a la gestión de todos sus residuos se refiere.

Teniendo en cuenta todo ello, Andalucía ha iniciado la cuenta atrás para poner en marcha un nuevo modelo al que le vaticina no solo un beneficio ambiental, sino también beneficios económicos y sociales para las comarcas donde es implanten las plantas de tratamiento, con lo que considera que cumple los objetivos de desarrollo sostenible y la Economía Circular.

Foto: Netjet

Ecologistas pide la ejecución «inmediata» de las sentencias contra la mina de Riotinto

Un informe realizado a petición de la organización conservacionista advierte de que el diseño de las presas de lodos es «defectuoso»

Ecologistas en Acción exigirá la ejecución forzosa de las sentencias judiciales que anularon la autorización ambiental y minera del proyecto Riotinto, lo que podría acarrear la paralización de la actividad minera.

Así lo ha anunciado la organización conservacionista tras conocer un informe del científico experto en balsas mineras Steven H. Emerman, un informe realizado a petición de la propia Ecologistas en Acción y cuyas conclusiones preliminares, según esta organización, son «demoledoras».

«No habrá seguridad jurídica mientras no haya seguridad ambiental completa», señalan desde Ecologistas en Acción, que defiende por ello que la Junta de Andalucía proceda a la inmediata ejecución de la sentencia del TSJA, ratificada por el Tribunal Supremo, que anula la Autorización Ambiental Unificada (AAU), y de la sentencia del TSJA que anula la autorización de funcionamiento del Proyecto Riotinto.

En concreto, el informe alerta, según la organización conservacionista, del diseño «defectuoso» del sistema de presas de lodos de Riotinto, al tiempo que advierte de la alta probabilidad de inundación y licuefacción estática y del inicio de procesos de erosión interna en las presas, por lo que el profesor Emerman recomienda que, para evitar un desastre futuro, se paralice el vertido de lodos y se inicie de inmediato el drenaje para disminuir el nivel de agua en el interior de los lodos.

Las mismas fuentes señalan que la cantidad de agua acumulada en el interior de los lodos es demasiado alta y que el actual sistema de vertido de lodos, ‘thin layer’ (capas finas) provoca una mezcla de arenas y limos que implica una alta probabilidad de inundación y licuefacción estática futura, tras lo que indican que se han detectado las etapas iniciales de erosión interna en las presas, lo que a su juicio provoca un riesgo importante de rotura en las presas que pudiera implicar pérdida de vidas.

A petición de Ecologistas en Acción, el informe ha sido realizado para la London Mining Network, una de las principales ONG, con sede en Londres, dedicada a denunciar y prevenir abusos y desastres de la minería en el mundo y que ha encargado este informe a Steven H. Emerman, de la Universidad de Utah (USA), especializado en modelización hidrológica e interpretación geofísica y de imágenes por satélite de presas de lodos mineros.

«Las mejores técnicas a nivel mundial»

Este informe contrasta con la versión realizada recientemente por Atalaya Mining, la compañía que explota la mina de Riotinto, que el pasado mes de marzo informó de que ha invertido en el último año un total de siete millones de euros en la mejora de la seguridad del depósito de estériles de la mina de Riotinto, para lo que llevó a cabo un refuerzo de los muros y e implantó un nuevo sistema de funcionamiento a través de «las mejores técnicas a nivel mundial».

Así lo han comunicado desde la propia compañía, que calificó esta mejora como un «vuelco» en el proceso que separa el metal de la roca y una «revolución del paradigma» del almacenamiento de estériles en Riotinto.

La empresa destacó que «el principal hito» ha sido la construcción de un refuerzo en el perímetro del muro que cierra el depósito, para lo que se han colocado 6,5 millones de toneladas de roca compactada que aportan una «extraordinaria» seguridad a esta estructura construida en los años 60, señala.

La otra clave, añadió, es la adopción del sistema de deposición THIN LAYER, con el que, según la compañía, se consigue «un sistema 100 por 100 seguro». Se trata de un modelo por el que se depositan las arenas sobrantes de la planta de proceso en forma de abanico, en finas capas, de modo que las partículas más gruesas quedan cerca de los muros y las más finas y el agua se desplazan hacia el fondo.