Peligra la Semana Santa de Nerva por falta de costaleros

La Hermandad del Gran Poder hace un llamamiento a la participación de la población

Nerva puede quedarse este año sin Semana Santa por falta de costaleros. La única hermandad que procesiona en la localidad, la Hermandad de Nuestro Padre Jesús del Gran Poder y María Santísima del Mayor Dolor, no tiene ahora mismo garantizadas las cuadrillas necesarias para salir en procesión, por lo que, si el número de costaleros no se incrementa en los próximos días, la hermandad se quedará en casa, con lo que se perdería una tradición que dura ya 30 años, desde 1888.

Así lo ha asegurado la nueva hermana mayor de la cofradía, Rocío Domínguez Corrales, que tiene claro que «así no podemos seguir». Ya el año pasado la procesión del Gran Poder y de María Santísima del Dolor, que dura unas cinco horas, tuvo que reducirse a la mitad, recuerda la propia Domínguez, que hace por ello un llamamiento a los ciudadanos a que participen como costaleros, pues «tenemos que cubrir el vacío que nos queda», señala.

En declaraciones a Tinto Noticias -el periódico de la Cuenca Minera de Riotinto-, la hermana mayor explica que, ahora mismo, sólo hay una cuadrilla de 24 costaleros para dos pasos, el del Gran Poder, que procesiona el Jueves Santo, y el de la Vera Cruz, que lo hace el Viernes Santo, por lo que necesitan, como mínimo, otra cuadrilla de 24 costaleros más.

Domínguez Corrales indica además que estos 24 costaleros son muy veteranos y que algunos no van a los ensayos, por lo que a la falta de efectivos se une el riesgo de lesiones, una situación que se da desde hace varios años y a la que la nueva hermana mayor quiere hacer frente de inmediato. «Así no podemos seguir», insiste, tras lo que lamenta que «el tema de los costaleros ha estado muy abandonado».

El paso que tiene menos problemas es el de palio, pues la hermandad ha conseguido reunir ya a un total de 38 costaleros, 10 más que el año pasado, «pero si no sale un paso tampoco puede salir el otro», señala Domínguez Corrales, quien, no obstante, señala que lo ideal es que haya unos 50 costaleros para este paso de María Santísima del Mayor Dolor.

Por todo ello, la hermandad ha lanzado un aviso a la población. «En su intento de preservar y mantener una de las tradiciones más antiguas del pueblo de Nerva, pide humildemente la ayuda de todo aquel que quiera participar en nuestras procesiones, ya que en los últimos años los costaleros son los mismos y al final los años pesan. En las manos de todos los nervenses y por supuesto de los pueblos colindantes está que después de 31 años no perdamos la fe cofrade y el compañerismo de los costaleros», añaden.

«Esta nueva junta de gobierno no quiere ni debe engañar a nadie y por lo tanto presenta la realidad que vivimos», continúa el comunicado, tras lo que convoca a todo aquel que quiera participar a una reunión en la casa hermandad el próximo viernes 22 de febrero a las 20.30 horas. «Nuestra Semana Santa te necesita», concluye el llamamiento.

Los costaleros de Zalamea aprenden a prevenir lesiones

Costaleros y costaleras de Zalamea la Real han podido aprender fórmulas para prevenir las lesiones propias de la actividad de cargar pasos en Semana Santa. Ha sido gracias a un taller que se ha celebrado en el hall del Teatro Municipal Ruiz Tatay la localidad y que ha contado con la colaboración del Ayuntamiento a través de su Plan Local de Salud.

Gracias a este taller, los participantes han podido conocer el conjunto de medidas que deben tomar para evitar lesiones, para lo que es de «vital importancia» una preparación previa con la que conseguir una «adecuada condición física» y una «musculatura bien tonificada», según han informado desde el Consistorio, que ha entregado a los asistentes diplomas acreditativos del taller.

Las lesiones más habituales de los costaleros son, de menor a mayor gravedad, sobrecargas musculares, contracturas, lesiones articulares, inflamación en articulaciones, agravamiento o producción de lesiones discales (hernias) y atrapamiento de raíces nerviosas en el miembro superior.

Frente a ello, una de las conclusiones principales del taller, tal y como han informado desde el Ayuntamiento, es que los costaleros o costaleras deben empezar a prepararse, como mínimo, cuatro meses antes, para lo que «hay que llevar un programa específico de fortalecimiento muscular y cardiovascular con el fin de adquirir resistencia».

Entre las medidas a adoptar están un reconocimiento médico previo para descartar posibles patologías graves que puedan aflorar con un esfuerzo de esa magnitud, acudir al fisioterapeuta con regularidad para el tratamiento de patologías diagnósticas o prevención de las mismas, entrenamientos previos para una perfecta coordinación entre los costalero, estiramientos para evitar sobrecargas, proteger zonas sensibles con fajas protectoras para la zona lumbar, colocarse calzado adecuado y guantes para evitar quemaduras y una dieta rica en hidratos de carbono, entre otras.

Asimismo, durante las procesiones, se recomienda beber sorbos pequeños para evitar deshidrataciones y aprovechar las pausas para hacer estiramientos y revisar el costal, mientras que, después de la actividad, es importante aplicar frío en las articulaciones, baños parciales en agua fría que ayudan a relajar la musculatura y activar la circulación, la rehidratación  con bebidas isotónicas o una comida adecuada en pocas cantidades.

Foto: Ayuntamiento de Zalamea la Real