Accidente en Zalamea al atropellar un vehículo a un ciervo

El siniestro se ha producido a las 7.15 horas en el kilómetro 13 de la A-478

Un ciervo que se cruzo en la carretera en la A-478 en la mañana de este miércoles ha provocado un accidente en el kilómetro 13 de esta carretera que une los municipios de Zalamea y Calañas

Según han indicado fuentes del 112 a emergencias sanitarias el siniestro no ha producido daños personales, aunque sí en el vehículo razón por la que se tuvo que movilizar a la Guardia Civil y los Bomberos que ayudaron en la retirada del cuerpo del animal.

En la tarde de ayer en la N-435 también se produjo un accidente en el municipio de Zalamea por salida de vía de una furgoneta blanca. Tampoco se produjeron heridos en este siniestro acaecido a las 16.15 horas

El alcalde de La Granada avisa de que el traslado de los ciervos tiene un «alto coste»

El alcalde de La Granada de Riotinto, José Justo Martín, se ha pronunciado sobre la polémica batida masiva de ciervos y muflones que se llevó a cabo el pasado 30 de diciembre en la finca de El Jarrama para propiciar la regeneración ambiental de este monte público afectado por el incendio del pasado mes de septiembre. El regidor de este municipio de la Cuenca Minera de Riotinto ha defendido tanto la postura de la Junta de Andalucía, al considerar que la batida se llevó a cabo por «criterios técnicos», como la de quienes se han opuesto a la medida, al asegurar que entiende que organizaciones como Pacma inicien medidas legales contra esta actuación, si bien ha advertido de que las posibles alternativas a las batidas de gestión, como puede ser el traslado de los animales, suponen «un alto coste» y tienen una «gran complejidad», ya que requieren mucha documentación e incluso medidas preventivas para evitar contagios, tal y como ha declarado a Europa Press.

Desde la Junta de Andalucía, tal y como se hizo eco Tinto Noticias, defendieron que la batida de gestión forma parte del Plan Integrado de Caza elaborado por la Dirección General del Medio Natural con el objetivo de propiciar la regeneración ambiental del espacio incendiado, pues, de lo contrario, los ciervos y muflones acabarían con la vegetación que comienza a florecer, lo que a su vez no sólo impediría la regeneración ambiental de la zona, sino también la supervivencia de los animales, al quedarse sin sustento, según indicaron a este periódico desde la Delegación Territorial de Medio Ambiente.

Las mismas fuentes señalaron que, según el criterio científico de los técnicos que han elaborado el plan, es necesario reducir a unos 40 el número de ciervos y muflones existentes en la zona, donde había unos 300 y, tras la batida realizada, se ha reducido aproximadamente a la mitad, por lo que la Dirección General del Medio Natural evalúa el resultado de la misma para decidir si se encarga una nueva.

Reacciones

La medida fue criticada por varias organizaciones sociales y políticas de la provincia, como Asnuci, Asisti Cuenca Minera, Ecologistas en Acción o Izquierda Unida, que se opusieron a esta actuación. Por un lado, desde Asnuci (Asociación de Nuevos Ciudadanos por la Interculturalidad) se pusieron en contacto con tintonoticias.com para denunciar lo que calificaron como una “carnicería y salvajada”, pues entienden que tal medida puede provocar la lectura “muy peligrosa” de que, “tras un incendio, puede disfrutarse la oportunidad de una gran cacería”.

En la misma línea se manifestó Asisti (Asociación por la Solidaridad, Igualdad, Sostenibilidad y Trabajo Integral) de la Cuenca Minera, que, en declaraciones a este periódico, defendió “soluciones más respetuosas con la vida animal”.

Por su parte, desde Ecologistas en Acción calificaron la actuación como “exterminio” y consideraron que “no es la respuesta que necesitan nuestros montes públicos”. Frente a ello, la organización ecologista propuso otras medidas como, por un lado, la retirada de la malla cinegética para posibilitar la dispersión de los ciervos y muflones, evitar la “masacre” y conservar la regeneración, o por otro, “la captura selectiva, respetando siempre las crías y las madres”.

También Izquierda Unida se opuso a la medida, al tiempo que exigió a la Delegación Provincial de Medio Ambiente de la Junta de Andalucía que dé “explicaciones detalladas” de lo que calificaron como una “matanza masiva de muflones, ciervos y hasta jabalíes”. El coordinador provincial de IU en Huelva, Rafael Sánchez Rufo, indicó que, al tratarse de una zona recientemente afectada por un grave incendio que devastó unas 4.000 hectáreas de terreno forestal, la Junta de Andalucía “debe actuar con mucha más sensiblidad de la que ha demostrado y, si no se han adoptado otras medidas alternativas, como puede ser el traslado de los ejemplares a otras ubicaciones donde puedan seguir viviendo, explicar justificadamente por qué no lo han hecho”.

La medida sí cuenta con el apoyo firme del colectivo de cazadores de Andalucía. La Federación Andaluza de Caza (FAC) arremetió duramente contra Ecologistas en Acción, organización a la que le que acusan de “poner en peligro la regeneración del espacio” al pedir que no se realicen más batidas. A juicio de los cazadores, éstas son necesarias por “criterios técnicos”, pues “las 1.239 hectáreas quemadas de la ‘Dehesa Jarrama’ no tienen capacidad para soportar una superpoblación de ungulados de unos 418 ciervos, cuya alimentación provocaría que los recursos vegetales de este monte público no se regeneraran”, añaden desde la FAC.

Recogen firmas para evitar nuevas batidas de ciervos en La Granada

Continúan sucediéndose reacciones a la batida de gestión llevada a cabo en La Granada de Riotinto para reducir la población de ciervos y muflones en el monte público del Jarrama, afectado por el incendio del pasado verano. Desde Barcelona, una ciudadana, Lidia Canadell, ha iniciado una campaña de recogida de firmas a través de la plataforma Change.org para evitar nuevas batidas en la zona, una petición que a primeras horas de este jueves 18 de enero lleva casi 4.000 firmas y está dirigida a la presidenta de la Junta de Andalucía, Susana Díaz.

Por otra parte, desde el Pacma han anunciado el inicio de acciones legales contra la Junta de Andalucía y el Gobierno central por lo que califican como una «masacre». En concreto, aseguran que presentarán una denuncia ante la Junta de Andalucía por la posible vulneración de la normativa vigente en la autorización de estas monterías, así como que denunciarán a España ante la Comisión Europea por lo que consideran una «nefasta gestión de los montes públicos y zonas protegidas europeas».

Desde la Junta de Andalucía, tal y como se hizo eco Tinto Noticias, defendieron que la batida de gestión forma parte del Plan Integrado de Caza elaborado por la Dirección General del Medio Natural con el objetivo de propiciar la regeneración ambiental del espacio incendiado, pues, de lo contrario, los ciervos y muflones acabarían con la vegetación que comienza a florecer, lo que a su vez no sólo impediría la regeneración ambiental de la zona, sino también la supervivencia de los animales, al quedarse sin sustento, según indicaron a este periódico desde la Delegación Territorial de Medio Ambiente.

Las mismas fuentes señalaron que, según el criterio científico de los técnicos que han elaborado el plan, es necesario reducir a unos 40 el número de ciervos y muflones existentes en la zona, donde había unos 300 y, tras la batida realizada, se ha reducido aproximadamente a la mitad, por lo que la Dirección General del Medio Natural evalúa el resultado de la misma para decidir si se encarga una nueva.

Reacciones

La medida fue criticada por varias organizaciones sociales y políticas de la provincia, como Asnuci, Asisti Cuenca Minera, Ecologistas en Acción o Izquierda Unida, que se opusieron a esta actuación. Por un lado, desde Asnuci (Asociación de Nuevos Ciudadanos por la Interculturalidad) se pusieron en contacto con tintonoticias.com para denunciar lo que calificaron como una “carnicería y salvajada”, pues entienden que tal medida puede provocar la lectura “muy peligrosa” de que, “tras un incendio, puede disfrutarse la oportunidad de una gran cacería”.

En la misma línea se manifestó Asisti (Asociación por la Solidaridad, Igualdad, Sostenibilidad y Trabajo Integral) de la Cuenca Minera, que, en declaraciones a este periódico, defendió “soluciones más respetuosas con la vida animal”.

Por su parte, desde Ecologistas en Acción calificaron la actuación como “exterminio” y consideraron que “no es la respuesta que necesitan nuestros montes públicos”. Frente a ello, la organización ecologista propuso otras medidas como, por un lado, la retirada de la malla cinegética para posibilitar la dispersión de los ciervos y muflones, evitar la “masacre” y conservar la regeneración, o por otro, “la captura selectiva, respetando siempre las crías y las madres”.

También Izquierda Unida se opuso a la medida, al tiempo que exigió a la Delegación Provincial de Medio Ambiente de la Junta de Andalucía que dé “explicaciones detalladas” de lo que calificaron como una “matanza masiva de muflones, ciervos y hasta jabalíes”. El coordinador provincial de IU en Huelva, Rafael Sánchez Rufo, indicó que, al tratarse de una zona recientemente afectada por un grave incendio que devastó unas 4.000 hectáreas de terreno forestal, la Junta de Andalucía “debe actuar con mucha más sensiblidad de la que ha demostrado y, si no se han adoptado otras medidas alternativas, como puede ser el traslado de los ejemplares a otras ubicaciones donde puedan seguir viviendo, explicar justificadamente por qué no lo han hecho”.

La medida sí cuenta con el apoyo firme del colectivo de cazadores de Andalucía. La Federación Andaluza de Caza (FAC) arremetió duramente contra Ecologistas en Acción, organización a la que le que acusan de «poner en peligro la regeneración del espacio» al pedir que no se realicen más batidas. A juicio de los cazadores, éstas son necesarias por «criterios técnicos», pues “las 1.239 hectáreas quemadas de la ‘Dehesa Jarrama’ no tienen capacidad para soportar una superpoblación de ungulados de unos 418 ciervos, cuya alimentación provocaría que los recursos vegetales de este monte público no se regeneraran”, añaden desde la FAC.

 

 

Polémica por una batida de ciervos en la zona incendiada de La Granada

Una batida de gestión para la reducción controlada de la población de ciervos y muflones que aún permanece en el monte público del Jarrama de La Granada de Riotinto, afectado por el incendio registrado el pasado verano en este municipio de la Cuenca Minera, ha provocado una fuerte polémica, pues la medida no ha gustado a varias organizaciones sociales y formaciones políticas.

La actuación ha sido encargada por la Consejería de Medio Ambiente y Ordenación del Territorio y forma parte del Plan Integrado de Caza elaborado por la Dirección General del Medio Natural con el objetivo de propiciar la regeneración ambiental de este espacio, según han informado a tintonoticias.com desde la Delegación Territorial de la citada Consejería en Huelva.

En concreto, la Junta argumenta que esa medida, que ha sido ejecutada por la sociedad local de cazadores, es necesaria para evitar que los ciervos y muflones acaben con la vegetación que comienza a florecer, lo que a su vez no sólo impediría la regeneración ambiental de la zona, sino también la supervivencia de los animales, al quedarse sin sustento.

Las mismas fuentes han indicado a este periódico que, según el criterio científico de los técnicos que han elaborado el plan, es necesario reducir a unos 40 el número de ciervos y muflones existentes en la zona, donde había unos 300 y, tras esta batida, se ha reducido aproximadamente a la mitad, por lo que la Dirección General del Medio Natural evalúa el resultado de esta batida para decidir si se encarga una segunda.

Reacciones

La medida ha sido criticada por varias organizaciones sociales y políticas de la provincia, como Asnuci, Asisti Cuenca Minera, Ecologistas en Acción o Izquierda Unida, que se han opuesto a esta actuación.

Por un lado, desde Asnuci (Asociación de Nuevos Ciudadanos por la Interculturalidad) se han puesto en contacto con tintonoticias.com para denunciar lo que califica como una «carnicería y salvajada». A su juicio, esta medida puede provocar una «lectura muy peligrosa», pues puede darse a entender, según argumentan, que «tras un incendio puede disfrutarse la oportunidad de una gran cacería».

Por su parte, desde Asisti (Asociación por la Solidaridad, Igualdad, Sostenibilidad y Trabajo Integral) de la Cuenca Minera han manifestado igualmente su oposición a la medida. En declaraciones a este periódico, su presidente, Antonio Abad Díaz Ortega, ha defendido «soluciones más respetuosas con la vida animal».

También Ecologistas en Acción ha criticado la actuación. A través de una nota de prensa remitida a este periódico, la ONG informa de que ha remitido a la Consejería de Medio Ambiente y Ordenación del Territorio una solicitud de apertura de expediente administrativo sobre las autorizaciones y permisos, así como los criterios de gestión del medio natural que han dado lugar a la ejecución de una cantidad de ciervos y muflones que Ecologistas en Acción cifra en 175.

Las mismas fuentes denuncian que, a través de esta actuación, los cazadores acorralaron a ciervos y muflones que no tenían vías de escape debido a la malla cinegética de dos metros de altura con la que la finca está completamente alambrada, una situación que, a su juicio, «haría a muchos de los ejemplares morir de pánico y estrés embistiendo contra la malla, si bien aún no se cuenta con el número de animales muertos así», añaden.

Ecologistas en Acción califica la medida como «exterminio» y considera que «no es la respuesta que necesitan nuestros montes públicos». Frente a ello, la organización ecologista propone la retirada de la malla cinegética para posibilitar la dispersión de los ciervos y muflones, evitar la «masacre» y conservar la regeneración. Otra alternativa «apropiada», añade, habría sido «la captura selectiva, respetando siempre las crías y las madres».

Por último, Ecologistas en Acción ha anunciado que, en caso de que se lleven a cabo nuevas batidas, emprenderá acciones judiciales y estudiará «movilizaciones pacíficas» en contra de estos criterios de gestión.

También Izquierda Unida se ha opuesto a la medida. A través de una nota de prensa remitida a este periódico, exige a la Delegación Provincial de Medio Ambiente de la Junta de Andalucía que dé «explicaciones detalladas» por lo que califica como una «matanza masiva de muflones, ciervos y hasta jabalíes».

El coordinador provincial de IU en Huelva, Rafael Sánchez Rufo, reclama al delegado provincial de Medio Ambiente, José Antonio Cortés Rico, que «se apresure a dar explicaciones e informe sobre los criterios técnicos que han servido, según la propia Delegación de Medio Ambiente, para justificar esta matanza masiva de animales».

Sánchez Rufo añade que, al tratarse de una zona recientemente afectada por un grave incendio que devastó unas 4.000 hectáreas de terreno forestal, la Junta de Andalucía «debe actuar con mucha más sensiblidad de la que ha demostrado y, si no se han adoptado otras medidas alternativas, como puede ser el traslado de los ejemplares a otras ubicaciones donde puedan seguir viviendo, explicar justificadamente por qué no lo han hecho».