La Cooperativa Andaluza de Electricidad echa a andar para propiciar una transición energética justa

Candela firma un acuerdo con SOM por el que se convierte en comercializadora de energía

Andalucía cuenta desde ahora con una Cooperativa Andaluza de Electricidad operativa, Candela, una entidad sin ánimo de lucro que se constituyó en septiembre de 2020 con el objetivo de contribuir a la transición hacia un modelo energético justo y democrático en Andalucía desde la economía social.

Una vez finalizado el proceso de constitución y registro de la sociedad, Candela ha alcanzado un acuerdo con otra cooperativa del mismo ámbito, SOM Energía, por el que la andaluza se convierte en comercializadora de energía a través de esta entidad hermana.

El acuerdo también implica la intercooperación entre ambas cooperativas hermanas, que comparten su voluntad de cooperación entre todas las entidades de este tipo con el objetivo de favorecer la ampliación y extensión del mundo cooperativo de este ámbito por todo el territorio nacional. De este modo, SOM Energía ofrecerá ayuda económica y formativa a Candela para que esta se desarrolle en Andalucía con mayores garantías de éxito.

El acuerdo con SOM Energía se ha dado a conocer durante la primera Asamblea Ordinaria de Candela, donde se ha aprobado la renovación del Consejo Rector de la organización y el informe de gestión anual, al tiempo que se ha iniciado el camino hacia la constitución de su primer Consejo Social y se ha dado cuenta del Plan de Trabajo para 2022, una agenda de actuaciones a desarrollar entre las que destacan la producción propia de energía, el fomento de la compra colectiva de placas fotovoltaicas para abaratar los costes de consumo o la creación de comunidades energéticas.

Durante la presentación del informe de gestión, la presidenta de Candela, Pepa Beiras, ha destacado la importancia de esta cooperativa para tejer “una red social de empoderamiento energético”, para lo que ha abogado por incorporar como socias a todas aquellas personas que estén “movidas por la necesidad de progresar en el camino del cambio social y la autonomía energética”, todo ello para “ser capaces de abordar cooperativamente proyectos de generación”.

“Deberemos tender a ser una cooperativa de prosumidoras que además sea capaz de impulsar proyectos de producción en el marco de comunidades energéticas o en asociación con cooperativas agropecuarias, cooperativas de trabajo, entidades locales u otras entidades sociales”, ha proseguido Beiras, convencida de que “poco podremos cambiar la realidad si la producción de la que dependemos sigue en manos del oligopolio”.

Objetivos

La Cooperativa Andaluza de Electricidad defiende la necesidad de transitar hacia un modelo energético socialmente justo “que garantice el acceso universal a la energía, el control democrático del sector eléctrico y la erradicación de la pobreza energética”.

Para ello, Candela apuesta por consagrar la energía como derecho humano y desmercantilizar su producción, promover la generación distribuida de energía renovable, fomentar el autoconsumo individual y colectivo y el ahorro y eficiencia energética, establecer mecanismos de regulación de los precios, impulsar las iniciativas que surjan desde la economía social y solidaria, asegurar el acceso de toda la ciudadanía a un mínimo vital de energía o incorporar a las mujeres como protagonistas de la transición energética justa, entre otras.

Y todo ello para acabar con el modelo actual basado en aspectos como el oligopolio que “dirige y controla el sector para maximizar sus suculentos beneficios”, la falta de democracia y de un “mínimo” control popular, el “grave problema” del cambio climático, el “despilfarro” energético, la economía “especulativa” o la “absoluta dependencia energética que padecemos como país”.

Candela recibe el respaldo social e institucional para transitar hacia un modelo energético justo

La nueva cooperativa andaluza de electricidad, con la que podrán comercializar todas las familias que quieran acceder a una energía limpia, celebra el I Foro de Iniciativas de Transición Energética desde la Economía Social

La recién constituida Cooperativa Andaluza de Electricidad (Candela) ha sentado bases sólidas para contribuir a una transición energética justa y democrática y lo ha hecho con la organización del I Foro de Iniciativas de Transición Energética desde la Economía Social, que se ha celebrado este fin de semana con notable éxito de participación en Monachil (Granada) y donde entidades, colectivos y las instituciones públicas han dado su apoyo al proyecto de Candela, a la que ya se pueden sumar todas las familias y empresas andaluzas y con la que podrán comercializar para acceder a una energía limpia.

Organizado por Candela, el Ayuntamiento del municipio y la Comunidad Energética del Río Monachil, que es la primera que se constituyó en Andalucía, el foro también sirvió para que las representantes de la cooperativa explicaran a las numerosas personas que se dieron cita en el Auditorio Jorge García Tudela de la localidad granadina, donde se ha celebrado el evento, cómo, de una forma sencilla, todas las familias y empresas andaluzas pueden contribuir al cambio de modelo energético a la vez que ahorrar en su factura de la luz.

El foro reunió a todo tipo de entidades, colectivos y expertos de todo el país y a las administraciones públicas implicadas en la materia (local, provincial, autonómica y estatal), que han coincidido en la necesidad de transitar hacia un modelo energético socialmente justo “que garantice el acceso universal a la energía, el control democrático del sector eléctrico y la erradicación de la pobreza energética”, tal y como se recoge en el manifiesto final firmado por todas las partes.

Para ello, los firmantes reclaman medidas como consagrar la energía como derecho humano y desmercantilizar su producción, promover la generación distribuida de energía renovable, fomentar el autoconsumo individual y colectivo y el ahorro y eficiencia energética, establecer mecanismos de regulación de los precios, impulsar las iniciativas que surjan desde la economía social y solidaria, asegurar el acceso de toda la ciudadanía a un mínimo vital de energía o incorporar a las mujeres como protagonistas de la transición energética justa, entre otras.

Y todo ello para acabar con el modelo actual basado en aspectos como el oligopolio que “dirige y controla el sector para maximizar sus suculentos beneficios”, la falta de democracia y de un “mínimo” control popular, el “grave problema” del cambio climático, el “despilfarro” energético, la economía “especulativa” o la “absoluta dependencia energética que padecemos como país”, tal y como se indica en el mismo manifiesto.

El I Foro de Iniciativas de Transición Energética desde la Economía Social fue inaugurado por la presidenta de Candela, Pepa Beiras, el alcalde de Monachil, José Morales, y el concejal de Medio Ambiente, Blas Gómez, quienes dieron paso a la intervención del secretario de Estado para la Agenda 2030, Enrique Santiago, quien defendió el papel de las cooperativas para la implantación de un modelo energético “sostenible y asequible” que sitúe a la ciudadanía “en el centro de la transición energética”, subrayó.

La Junta de Andalucía estuvo representada en el foro por Ángel Sáez, de la Agencia Andaluza de la Energía, quien también defendió el protagonismo de la ciudadanía en el sistema energético, objetivo para el que “ponemos muchos recursos”, indicó, mientras que la Diputación de Granada, representada por Felicidad Iriarte, del Área de Bienestar Social, y por Gonzalo Esteban, de la Oficina Provincial de la Energía, remarcó que está apoyando a 25 municipios a “crear esa primera semilla de las comunidades energéticas”.

Sobre Candela

Candela es una sociedad cooperativa sin ánimo de lucro de consumo y producción de energía limpia, segura y renovable que pretende ser “un espacio de confluencia social de base en la lucha por un nuevo modelo energético en Andalucía”, para lo que “aspiramos a acelerar la necesaria transición energética” y a “crear un modelo que sea económica y políticamente más democrático, socialmente más justo y ecológicamente sostenible”, explicó una de las representantes de su Consejo Rector, Irma Blanco, durante la presentación de las experiencias de hasta 11 entidades energéticas de todo el país: Candela, Alumbra, Gares Bide, Torreblanca Ilumina, Comunidad Energética La Isla Bonita, Goiener, Viure de L’aire, Som Energía, Comptem, Cominidad Energética Los Pedroches y Comunidad Energética del Río Monachil.

Las promotoras de Candela vieron necesario la creación de una cooperativa energética andaluza para propiciar un espacio de acción local que garantice los derechos básicos en el territorio y contribuya a fortalecer la economía local; facilitar a cualquier persona, empresa, institución o familia andaluza contratar su suministro eléctrico a través de Candela y participar en la gestión de la energía que consume; impulsar las comunidades energéticas en el territorio con mayor potencialidad de producción solar de toda Europa; y que los beneficios o excedentes que se obtengan se reinviertan en la cooperativa o en la comunidad.

El modelo energético de Candela es un modelo justo, democrático y sostenible que cuide la vida del planeta, que entienda la energía como un derecho humano fundamental, que desmercantilice su producción y distribución, que tenga un control y gestión público y ciudadano y que provenga de fuentes limpias, sostenibles y seguras.

Candela es también un espacio de articulación social que entiende que construir este nuevo modelo no es una tarea fácil ni exenta de conflicto, por lo que aboga por tejer redes sólidas entre los colectivos y organizaciones, un espacio construido y defendido por todas, un lugar de trabajo común, de base, colectivo y participativo, una forma de impulsar la economía social como pilar básico del desarrollo de Andalucía y un movimiento socioeconómico de transformación y generación de soberanía popular.

Los órganos sociales de Candela, basados en la participación y democracia, son la Asamblea, el Consejo Rector y el Consejo Social, con lo que, a través de este último, garantiza la participación de los colectivos sociales, al estar formado por representantes de las comunidades energéticas, entidades, organizaciones y colectivos que quieran formar parte del mismo.

Candela

Dicen, es un decir, que los nombres nos constituyen. Sabemos que el lenguaje es performativo, y que las palabras indican y conforman la realidad. Nos definen y prescriben el ser y sentir, la forma en fin de producción de la subjetividad. Sabemos, por otra parte, que, en el acto de nombrar, poseemos, y marcamos una distancia que puede ser política del encuentro. No hay cooperación posible sin ello. Ni futuro sin alumbrar ni abrirse paso con el logos. Eso nos legó la modernidad, el siglo de las luces y las sombras de la cueva de Platón, que de todo hay en el proceso de representación.

Hoy que se delibera tan intensamente sobre la ley trans nunca como de un tiempo a esta parte somos conscientes de la centralidad de las políticas del lenguaje y el lenguaje de la política, de la importancia que tienen las formas y el fondo del arte de lo posible que, en el tema que nos trae hoy a colación esta columna de Notas Rojas, pasa por arrimar la candela, por alumbrar la vida.

Hablamos de un proyecto incipiente de cooperativa para una energía libre de oligopolios y sostenible que evoca la flor del castaño, la sabiduría de las encinas, el claro iluminador del fiel de la balanza de la justicia que ha de inclinarse para NOSOTROS, la lumbre e intensidad luminosa que nos envuelve con la cálida luz de la morada que es hogar y, en suma, es básicamente vida. Conozco personalmente a algunas de las mujeres que lideran el Consejo Rector de esta iniciativa y puedo garantizar que la cosa está que echa chispas. Se ha prendido el movimiento, la onda lumínica que nos despeja el camino, porque, entre otras cosas, como dirían en Cuba, pese a estar la cosa complicada con el oligopolio de las eléctricas, quienes encabezan esta iniciativa se distinguen, entre otros méritos, por ser ingeniosas y fuertes, críticas y mordaces, astutas como la razón y la historia, poderosas partisanas de un proyecto que auguro será legendario. Y es que cuando la patria nos abandona, emerge la matria, se imponen nuevas matrices productivas, modelos sostenibles para las ecologías de vida que piensan y hacen desde lo concreto, que nos emplazan a cooperar y construir en común, a vivir ligados, como el buen vino, siempre vinculados, siempre en común.

Por ello este proyecto tiene nombre propio de mujer y ha sido liderado por mujeres fuertes, decididas, comprometidas con el proyecto colectivo de un universo candelario: un mundo donde quepan muchos mundos posibles, inclusivo, jovial, ecológicamente sostenible, basado en la religancia, en el clinamen, en la insobornable voluntad de cambiar nuestra realidad inhabitable que requiere de un accionar y organización distinta del oikos. Y por eso hace unos días nos interpelaron. Desde el 2 de febrero, día de la Candelaria, han lanzado su campaña y un llamamiento para sumar socios dispuestos a cambiar nuestra Andalucía, que se hace a golpe de BOJA en el gobierno o construyendo alternativas de futuro. Pueden imaginar que este proyecto nace desde el sur y desde abajo, porque solo así habrá energía para todos y de todos. En fin, valga estas líneas para llamar la atención. Algo se mueve en Al-Ándalus y no conviene dejar pasar la ocasión. Es tiempo de avivar las candelas. Por eso lean e infórmense. Es el primer paso.

Yo ya lo hice. ¿ Y tú ?

Por Francisco Sierra Caballero (www.franciscosierracaballero.net). Colección ‘Notas rojas’

El covid puede con la tradición de Las Candelas de Zalamea

Este año no se podrá disfrutar de la quema de Jachas por las calles del pueblo

El Ayuntamiento de Zalamea la Real ha decidido suspender de forma oficial la celebración del día de Las Candelas para salvaguardar la salud pública.

La junta de gobierno del ayuntamiento zalameño ve incompatible la celebración de esta tradición popular con la recomendación de las autoridades sanitarias que aconsejan evitar concentraciones masivas de personas.

Según han aclarado desde el consistorio, «a la vista de la evolución de la pandemia y con la finalidad de evitar los posibles riesgos que pudieran generarse con esta tradición de carácter festivo, es necesaria la adopción de este tipo de medidas por el bien de todos».

La ‘Noche de las Candelas en Zalamea la Real se celebra de forma tradicional en la víspera de la festividad de la Inmaculada Concepción. Se prenden las fogatas para conmemorar esta celebración que se remonta a 1768, el fuego se convierte en el protagonista de la fiesta como símbolo de la purificación de las almas y de la quema de los malos augurios. Es tradición la quema de Jachas, leña realizada con plantas de gamonitas que los vecinos preparan para acercarlos durante la noche al fuego y prenderlos.