Remodelación del colegio 0 € – Campo de césped artificial 320.000 €
Por primera vez, coincido con el nuevo equipo de gobierno y los distintos sectores del PSOE en su afirmación: «Se empieza a retomar la normalidad en el Ayuntamiento de Nerva». Sin embargo, esa supuesta normalidad no es otra cosa que la vuelta a más de 30 años de irregularidades, falta de transparencia y decisiones políticas que no priorizan el bienestar de nuestros vecinos.
Es lamentable constatar que, en lugar de avanzar, volvemos al sinsentido habitual. Un Ayuntamiento con recursos extremadamente limitados como consecuencia directa de la nefasta gestión de los distintos gobiernos socialistas y de una oposición complaciente que nunca asumió su papel con la responsabilidad necesaria.
La situación actual es ilustrativa: Nerva contará con un campo de césped artificial mientras nuestros niños no pueden asistir a clase en un edificio escolar remodelado, seguro y que cumpla con la normativa vigente. Esta es la triste paradoja de nuestro municipio.
No se debe olvidar que Nerva, por albergar un vertedero de residuos tóxicos y peligrosos, debería disponer de las mejores instalaciones de la provincia. No obstante, la realidad es otra: infraestructuras en estado ruinoso y una gestión orientada más a favorecer a familiares y allegados que al interés general.
En relación con este asunto de poder reparar el colegio, muchas figuras políticas, educativas y asociativas han quedado en evidencia. Por dignidad, muchas de ellas deberían dar un paso al lado y ceder su lugar a personas realmente comprometidas con el futuro de Nerva.
Nos enfrentamos a un escenario preocupante, donde lo que ocurre en Nerva parece ser un reflejo de lo que sucede a nivel nacional, o viceversa. En cualquier caso, afecta directamente a todos los ciudadanos.
Los próximos dos años se presentan intensos en lo judicial. Si no se produce el necesario intercambio de responsabilidades, los concejales que no pertenecemos a los distintos «PSOEs» volveremos a acudir a la justicia. El alcalde tendrá que pasar de defensor a acusador, en un juego político en el que el pueblo es, una vez más, la ficha sacrificada.
El supuesto «gran maestro ajedrecista» que engañó al pueblo en el pasado ha vuelto a mover las piezas, buscando imponer a su nuevo «rey» mientras las fichas sumisas se matan entre ellas. Una vez más, será Nerva quien pague las consecuencias de este juego de poder.
Porque Nerva merece algo mejor, que no os engañen más.
Por Francisco José Vázquez Domínguez, concejal no adscrito del Ayuntamiento de Nerva

















