La entidad reconoce su labor en la casa-museo

Durante la solemne sesión conmemorativa del 70 aniversario de la concesión del premio Nobel de Literatura a Juan Ramón Jiménez, celebrada en la noche de este miércoles en Moguer, la Fundación Zenobia-JRJ reconoció la entrega de tantos años a la causa juanramoniana de Antonio Ramírez Almanza con la imposición del Perejil de Plata.

La monumental iglesia de Santa Clara acogió la entrega de la máxima distinción que otorga la Fundación del Nobel a quienes se han destacado por su “trabajo gustoso” en favor de la poesía en general, y de la obra de Juan Ramón en particular, un acto presidido por el alcalde moguereño y actual presidente de la Fundación, Gustavo Cuéllar, el presidente de la Diputación Provincial, David Toscano, y la Delegada de Cultura de la Junta, Pastora Giménez, quienes, en representación de las tres administraciones que integran el organismo, ensalzaron los sobrados méritos que concurrían en el galardonado de este año.

Según recoge el acta de concesión del Perejil de Plata 2026 a la que dio lectura la responsable de la Cátedra JRJ de la UHU, Rosa García, éste homenaje viene a premiar la extraordinaria trayectoria de Antonio Ramírez al frente de la casa museo Zenobia-JRJ desde que asumiese la dirección del organismo en 1999. Durante estas casi 3 décadas el nuevo Perejil de Plata ha impulsado, coordinado y apoyado decenas de proyectos, investigaciones y actividades que han resultado decisivas, no sólo para mantener viva la memoria del Nobel, acercando su obra a las nuevas generaciones y proyectando su inmenso valor literario más allá de nuestras fronteras, sino también para que la propia casa-museo se haya convertido en un espacio cultural más atractivo y mejor dotado.

La rehabilitación del inmueble, la actualización de sus contenidos museográficos, la conservación y ampliación de los fondos de la casa, o la creación del Centro de Estudios Juanramonianos, han sido logros conseguidos gracias a la labor y el compromiso permanente de Antonio con la Obra en Marcha de Juan Ramón, de ahí que se trate sin duda de uno de los “perejiles” más merecidos de cuantos ha concedido la Fundación a lo largo de su historia.

Esa dilatada trayectoria de Antonio Ramírez tanto en su ámbito de gestor juanramoniano como en su faceta personal de creador poético fue ensalzada posteriormente por el poeta e historiador Diego Ropero, mientras que la propia sobrina-nieta del Nobel, Carmen Hernández-Pinzón, mostraba también su profundo agradecimiento al homenajeado por su inquebrantable compromiso de tantos años con la figura del Nobel.

Tras la imposición del Perejil de Plata por parte de Gustavo Cuéllar, Antonio Ramírez agradeció visiblemente emocionado el prestigioso galardón que premia, tanto su labor al frente de la casa-museo, como su destacada actividad personal de investigación y divulgación de la obra de Juan Ramón.

Buena prueba de esa ingente tarea al frente de la casa son los balances institucionales del organismo acumulados hasta 2026 que reflejan 152 publicaciones, 118 congresos, simposios y jornadas, 262 exposiciones, 256 presentaciones literarias y 184 encuentros culturales. Y si hablamos de su contribución personal a los estudios juanramonianos, centenares de investigaciones y publicaciones realizadas en universidades, fundaciones literarias y organismos culturales tanto españoles como extranjeros, y una continuada actividad periodística con infinidad de artículos sobre las figuras y trayectorias de Zenobia y Juan Ramón, completan un extraordinario currículo que acredita sobradamente los méritos juanramonianos de Antonio Ramírez Almanza.

El acto de entrega estuvo amenizado por la actuación del Liceo de la Música de Moguer con el programa “La palabra hecha música” a cargo de la soprano Isabel M. Alarcón y el pianista Pablo Martínez, junto a los emotivos recitados a cargo del rapsoda Juan José Oña, tanto de textos del propio Antonio Ramírez como de Juan Ramón.