Casi toda la población participa en una celebración multitudinaria con olores, sonidos y sabores llenos de encanto
Como costaleros de sus imágenes titulares, en los talleres de bordado, en las agrupaciones musicales de la ciudad o, simplemente, asistiendo con respeto y admiración a los solemnes desfiles procesionales, prácticamente todo Moguer participa de una u otra manera en la Semana Santa, una celebración multitudinaria que en la ciudad del poeta tiene olores, sonidos y sabores llenos de encanto.
Las cofradías de la localidad ultiman ya los preparativos para poder sacar a la calle a los quince pasos que procesionan en la Semana Santa moguereña, los primeros de ellos los de la Hermandad de la Borriquita, que volverá a convocarnos en la mañana del Domingo de Ramos a la tradicional Bendición de Palmas y al esperado Pregón de la Levantá que pronuncia este año José Carlos Callejo, actos que anticipan la estación de penitencia que el Cristo del Amor y la Virgen de la Esperanza realizarán por la tarde desde el convento de San Francisco.
La Semana Grande de Moguer continuará el Lunes Santo con la salida en procesión de la Hermandad de los Remedios que saca a la calle los pasos del Cautivo y la Virgen del Rosario, y continuará el Martes Santo con el sobrecogedor silencio que envuelve al Cristo de la Sangre, un crucificado de devociones centenarias que estará escoltado por un multitudinario cortejo de penitentes con antifaces caídos y cíngulos de esparto, seguidos por otros muchos que desfilarán descalzos, con cadenas o portando cruces.
El Miércoles Santo el Cristo de la Victoria y el palio de María Santísima de la Paz y San Juan Evangelista recibirán el cariño de su pueblo en una procesión que parte de la parroquia y discurre por algunas de las calles más recónditas del casco histórico, ofreciendo imágenes llenas de encanto.
El Jueves Santo se inicia en Moguer con la procesión por la mañana del Cristo del Amor en la Oración del Huerto, con la que la Hermandad de Padre Jesús inicia la cuenta atrás para la esperada Madrugada, en la que multitud de devotos acompañarán a las veneradas imágenes de Nuestro Padres Jesús Nazareno y a la Virgen de los Dolores. En esta procesión destaca especialmente la escenificación del Sermón del Paso, una antiquísima tradición que conserva la hermandad moguereña y que tiene reminiscencias de los primitivos cantos gregorianos.
La sobrecogedora imagen del Cristo de la Vera+Cruz transido de dolor sobre el madero, recorrerá el Viernes Santo las calles de su Moguer acompañado por la Virgen de la Soledad. Especialmente vistosas son la salida y la entrada de la hermandad en su templo, así como el paso por la estrecha calle Santa María.
Una de las singularidades de la Semana Santa de Moguer es su procesión del Santo Entierro que recorre la ciudad en la tarde-noche del sábado, siendo una de las pocas localidades que cuenta con desfiles ese día. Los tres pasos de esta cofradía, el Cristo de la Paz Eterna, el Cristo de la Misericordia y la Virgen de la Encarnación, pondrán colofón a una Semana de Pasión en la que Moguer se convierte en un escenario privilegiado para rememorar la pasión, muerte y resurrección de Cristo.
Este año como novedad, la carrera oficial se ha trasladado desde la plaza de las Monjas a las plazas del Cabildo y de la Iglesia, de manera que todas las cofradías que surcarán sus calles se detendrán a su paso en la iglesia parroquial de La Granada.
Con esta interesante propuesta cofrade en una ciudad que cuenta además con un excepcional casco histórico lleno de encanto, una extraordinaria riqueza monumental, y una oferta cultural y gastronómica llena de atractivos, Moguer se convierte un año más en un auténtico museo cofrade para el disfrute de todos los sentidos, y en destino ineludible para quienes desean vivir toda la emoción y la belleza de una de las Semanas Santas más solemnes de Andalucía.




















