La localidad celebra el Día de la Poesía destacando el vínculo entre Juan Ramón Jiménez y Francisco Garfias

La casa natal del autor de Platero ha sido escenario de un acto conmemorativo del Día Internacional de la Poesía con el que Moguer ha puesto en valor la relación entre sus dos grandes poetas, el premio Nobel Juan Ramón Jiménez y el premio Nacional Francisco Garfias.

Pocas localidades pueden presumir de un legado poético tan destacado como el que atesora la ciudad del Tinto por ello, en este 21M, se ha recordado con admiración y agradecimiento a estos excepcionales autores que, no sólo nacieron en Moguer, sino que tuvieron a su pueblo como fuente constante de inspiración para su obra, hasta convertirlo en uno de los espacios literarios más importantes del universo hispanohablante.

El alumnado del instituto Francisco Garfias se ha desplazado a la casa en la vio la luz el Andaluz Universal para asistir a una conferencia sobre la estrecha relación familiar y poética que unió a estos dos grandes creadores, sin lugar a dudas, las personalidades culturales más destacadas a nivel literario que la provincia de Huelva ha dado al mundo, una charla que pronunció el albacea del legado Garfias, Paco López.

Para el entrañable Curro Garfias, descubrir en la adolescencia la poesía de Juan Ramón supuso según sus propias palabras “un auténtico relámpago de luz y emoción que me estremeció”, lo que le llevó a plantearse desde ese mismo momento llegar a ser, algún día, un gran poeta como él.

A partir de entonces el joven ve crecer su afición por las letras y su admiración por el autor de Platero del que acabaría convirtiéndose en su primer editor, biógrafo e investigador, poniendo en valor su figura y su obra con sus más de 30 libros y centenares de conferencias y artículos publicados sobre su paisano el Nobel, una labor que inició además en unos años en los que Juan Ramón todavía era mirado con cierta reticencia por el régimen franquista,

Ambos poetas provenían de familias vinateras moguereñas, ambos se sintieron cautivados por la pintura en sus años jóvenes, y ambos viajaron primero a Sevilla y luego a Madrid para ampliar sus horizontes culturales.

El amor por la naturaleza y el paisaje moguereño, que los dos autores aprendieron a valorar en sus estancias en casas de campo separadas apenas por dos kilómetros y que tan presente estuvo en sus obras poéticas, fue otro nexo entre estos dos excepcionales creadores; pero quizás lo que más les unió es que ambos fueron capaces de abordar con su poesía los temas esenciales del pensamiento del hombre como el amor, la muerte o la presencia de Dios.

Durante el acto también se pusieron en valor las figuras de otros poetas moguereños como el dramaturgo Felipe Godínez, el poeta de la copla Xandro Valerio, o los más recientes, Diego Ropero, Antonio Orihuela, Esther Gómez, Pilar Vázquez, Rafael Redondo o Antonio Rodríguez, por citar sólo a algunos, que siguen hoy la estela de los dos grandes maestros.

Porque Moguer es poesía viva que se renueva además cada año con infinidad de actividades literarias y encuentros de poetas que reivindican el poder de la palabra como un instrumento para construir una sociedad más libre, justa y solidaria.

Como colofón a la actividad, el alumnado del instituto rindió homenaje a Juan Ramón y a Garfias leyendo varios de sus poemas, sumándose así a la celebración de un Día de la Poesía que Moguer vive cada año con especial intensidad.