Músicos veteranos y una nutrida cantera infantil de Zalamea la Real se preparan para un desfile histórico en el complejo internacional
La Banda de Música Don Justo Ruiz de Zalamea la Real llevará a Disneyland Paris los sones de su municipio natal, con la interpretación del pasodoble y el fandango de Zalamea. Así lo ha explicado a Tinto Noticias la vocal de la Asociación Banda Don Justo Ruiz y coordinadora de la logística del viaje, María Teresa Romero García.
Estos días se encuentran ultimando los preparativos para su inminente expedición a tierras francesas, donde participará en el programa internacional Disney Performing Arts, viajando entre el 29 de julio y el 2 de agosto, alcanzando su punto álgido el viernes 31 de julio con un desfile por el emblemático recinto de Disneyland París. Esta segunda entrega sobre el hito histórico profundiza en la vertiente más humana y organizativa de un proyecto en el que un municipio de menos de 3.000 habitantes proyectará las señas de identidad cultural de la Cuenca Minera ante miles de espectadores internacionales.
La gran cita artística destacará por un firme compromiso con el patrimonio musical autóctono en el escenario europeo. Para el recorrido oficial por la arteria principal del parque parisino, la dirección y los miembros de la agrupación han seleccionado un repertorio con una profunda carga identitaria para la comarca. “Interpretaremos el pasodoble de Zalamea en la calle principal de Disney. Este pasodoble lleva incorporado una parte del fandango de Zalamea, joya musical de nuestro pueblo”, explica María Teresa Romero sobre el tributo cultural que sonará durante el pasacalles.

El origen de este desplazamiento internacional se remonta a 2023, momento en que la junta directiva comenzó a evaluar la viabilidad de extender la proyección de la agrupación fuera de España e impulsar la motivación de la cantera local. “Sobre el año 2023, hablando con componentes de otras bandas y compañeros de profesión, nos explicaron que habían tocado en Disneyland París, nos pareció una idea fascinante para proyectar a la banda fuera de nuestras fronteras y motivar a los componentes más jóvenes de nuestra banda”, señala María Teresa Romero García.
Para lograr la confirmación oficial, la banda de Zalamea la Real tuvo que someterse a un riguroso proceso de selección técnica por parte de los evaluadores artísticos de Disney, quienes exigieron acreditar la disciplina de marcha y el nivel de ejecución instrumental mediante una prueba audiovisual realizada en el propio municipio. “Una vez nos aceptan la solicitud, nos indican que hay que grabar un vídeo con dos piezas musicales desfilando. Este se realiza en junio de 2025 en el campo de fútbol de Zalamea, ya que era el lugar que se prestaba a este desfile”. La tan esperada respuesta llega tan solo unos meses más tarde y es “en octubre de ese mismo año” cuando reciben la respuesta de que “hemos sido aceptados en el proyecto y con ello la gran satisfacción y responsabilidad de llevarlo a cabo”, recuerda la vocal del colectivo.
La notificación del dictamen favorable provocó un profundo impacto emocional en el seno de la asociación, donde conviven músicos veteranos junto a una numerosa plantilla de niños y jóvenes. La noticia fue comunicada a los integrantes compartiendo directamente la resolución remitida por la organización del parque. “La mejor manera de mostrarle a los componentes la resolución fue mandar el escrito que nos envió el parque. Todo fue alegría y entusiasmo. Nos parecía algo insólito que una banda de un pueblo de menos de 3.000 habitantes fuera a Disneyland París. Para no creérselo”, afirma María Teresa Romero García sobre el entusiasmo generado en el grupo.

La viabilidad económica de la expedición ha requerido una notable planificación presupuestaria, respaldada de forma prioritaria por las familias de los músicos y complementada con iniciativas populares e institucionales. “Tanto familiares como integrantes han estado en todo momento apoyando el proyecto, el 90 % del mismo es financiado por músicos y familiares. El resto lo aporta el Ayuntamiento de Zalamea, que siempre nos ha apoyado en la iniciativa. El pueblo de Zalamea ha colaborado en la elaboración y venta de dulces durante el mercado navideño realizado en la plaza del pueblo”, expone Romero García respecto a la aportación ciudadana.
Esta estrecha colaboración refleja el arraigo sociocultural que la banda de música mantiene con Zalamea la Real, donde cuenta con el respaldo continuado de los vecinos en sus intervenciones públicas e iniciativas comunitarias. “La Banda Don Justo Ruiz siempre se ha sentido muy querida por sus vecinos, nos apoyan en cada concierto y proyecto que realizamos. De hecho muchos nos van a acompañar en el proyecto. La banda es muy querida en la localidad y estamos encantados y agradecidos con su apoyo”.

En el aspecto metodológico, la preparación técnica del repertorio se ha desarrollado de manera escalonada a lo largo del último año académico, compaginando el calendario habitual de conciertos con el perfeccionamiento de la marcha y la cohesión de la plantilla. “La banda tiene a lo largo del año muchas actuaciones, las cuales han ido integrando piezas del desfile para que estuvieran asimiladas antes de ponernos a desfilar. En este último mes, nos hemos centrado en pulir el desfile. La banda cuenta con un número elevado de niños y niñas, alma de nuestra agrupación, que están muy ilusionados con el proyecto”, puntualiza.
A las puertas de iniciar el desplazamiento hacia la capital francesa, la vocal de la asociación ha trasladado una felicitación colectiva a toda la comarca de la Cuenca Minera, destacando el valor de la constancia y del esfuerzo compartido en el ámbito de la música asociativa. “Primeramente nos gustaría agradecerles a todos nuestros vecinos, tanto de Zalamea como la Cuenca Minera, el apoyo que nos han mostrado durante todo el proyecto. Y animar a todas las agrupaciones musicales a hacerlo. Es una experiencia maravillosa que llevamos viviendo y disfrutando meses, pero lo que vamos a vivir allí se nos quedará siempre grabado para el recuerdo. Un pedacito de ellos vuela con nosotros”, concluye María Teresa Romero García.



















