La junta directiva se siente “desbordada y agotada” y ve peligrar la velada si no hay relevo o más implicación vecinal

Un grito de auxilio y una llamada de atención a la conciencia colectiva del barrio. La Asociación de Vecinos Santa Ana de Nerva atraviesa un momento delicado que pone en jaque la continuidad de uno de los eventos festivos más entrañables de la localidad. A través de un sincero comunicado dirigido a sus asociados y allegados, la entidad ha expuesto abiertamente la frágil situación organizativa en la que se encuentra.

La directiva ha comenzado su mensaje con total transparencia: “Desde la Junta Directiva de la Asociación de Vecinos Santa Ana queremos dirigirnos a todos vosotros con total sinceridad. Actualmente somos solo cuatro personas las que llevamos adelante la asociación y organizamos las fiestas de la Velada de Santa Ana”. Un reducido equipo que sostiene a pulmón la actividad del colectivo, asegurando que “dedicamos muchas horas, esfuerzo e ilusión para que todo salga adelante, pero la realidad es que nos sentimos desbordados, agotados y sobrepasados, no llegamos a todo”.

En su balance, los responsables de la asociación han querido dejar claro el profundo agradecimiento que sienten hacia quienes han apoyado puntualmente la festividad a lo largo de los años. “Hasta ahora hemos podido sacar las fiestas adelante gracias a la ayuda de colaboradores y personas que, de manera desinteresada, han echado una mano cuando ha hecho falta, a todos ellos les estaremos siempre profundamente agradecidos”, han destacado.

Sin embargo, desde el colectivo subrayan que este modelo provisional ha tocado techo: “También debemos reconocer que esta situación es insostenible y no podemos seguir dependiendo siempre del esfuerzo de los mismos”.

Por todo ello, la directiva ha hecho un llamamiento directo al vecindario para sumar nuevas fuerzas que alivien la sobrecarga de trabajo y aporten aire fresco al colectivo. “Por eso hacemos un llamamiento a todos los socios y vecinos que quieran implicarse. Necesitamos personas con ganas de colaborar, de aportar ideas y, sobre todo, de trabajar en equipo para que nuestra asociación siga viva y nuestras fiestas continúen siendo un motivo de encuentro y orgullo para el barrio”, han manifestado.

La junta ha insistido en que no buscan que nadie asuma una carga excesiva, sino repartir las tareas de manera equitativa: “No pedimos que nadie cargue con todo el trabajo, sino que entre todos compartamos la responsabilidad. Cuando hay más manos, el esfuerzo se reparte y todo resulta mucho más fácil”.

La advertencia más seria radica en las consecuencias que afrontará el barrio si este llamamiento no encuentra respuesta en la comunidad. “Si esta situación no cambia, nos veremos obligados a tomar decisiones difíciles, y, aunque nos duela profundamente, no podemos garantizar que en el futuro podamos seguir organizando las Fiestas de Santa Ana”, advierten con preocupación.

La Junta Directiva ha concluido su comunicado apelando al sentimiento de pertenencia y a la identidad colectiva de Nerva: “Esperamos de corazón que este mensaje sirva para reflexionar y que entre todos encontremos la forma de asegurar el futuro de nuestra asociación y de una tradición que forma parte de la historia de nuestro barrio. La Asociación la hacemos entre todos, ahora más que nunca, os necesitamos”.