La Diputación destaca la alta participación de esta edición con 642 cuentos, un 73 por ciento más que en la anterior

El presidente de la Diputación de Huelva, David Toscano, ha hecho entrega hoy del XXXI Premio Internacional de Relatos Cortos José Nogales al escritor Gonzalo González Ugidos, que se ha alzado con el galardón, entre los 642 cuentos que han concurrido al certamen en esta edición, con la obra ‘Perorata de un vampiro’, presentado bajo el lema Conde Orlok.

Con una dotación de 6.000 euros y la publicación del relato ganador, el certamen José Nogales se ha consolidado a lo largo de más de tres décadas como uno de los premios literarios más prestigiosos de la provincia y un referente iberoamericano del relato breve.

En esta edición se han presentado un total de 642 cuentos procedentes de España, Perú, EE.UU., México, Argentina, Chile, Canadá, Bosnia Herzegovina, Brasil, Colombia, Alemania, Polonia, Costa Rica y Francia, entre otros. Los relatos presentados a esta edición han aumentado un 73% en relación con la última convocatoria.

En el marco de la Feria del Libro y acompañado por la diputada de Cultura, Gracia Baquero, el presidente de la Diputación ha felicitado a González Ugidos por hacerse con un premio – promovido por el organismo provincial- y en el que en esta edición se ha logrado una participación récord que confirma la proyección internacional del premio. Toscano ha agradecido la confianza a “quienes eligen esta convocatoria para dar a conocer su trabajo. Gracias a esa participación y al cuidado con el que se organiza cada edición, el José Nogales ha ido consolidando su lugar en la narrativa breve en lengua castellana”, ha señalado.

El relato corto, ha añadido el presidente de la Diputación, “tiene la capacidad de contarnos mucho en pocas páginas. A veces basta una escena o un personaje para que una historia siga acompañándonos después de terminar su lectura. Desde la Diputación queremos contribuir a que esas historias encuentren su oportunidad y lleguen a los lectores. Apoyar la creación literaria también significa facilitar el encuentro entre quien escribe y quien lee, y defender el lugar de la cultura como espacio de conocimiento y de libertad”.

Ese, ha insistido Toscano, “es el sentido de mantener y cuidar este premio. Y nos satisface hacerlo con el nombre de José Nogales, un escritor onubense cuya memoria sigue presente en una convocatoria que lleva el nombre de Huelva más allá de nuestras fronteras”.

Por su parte, Gonzalo González Ugidos ha agradecido a la Diputación la concesión de este premio y, en referencia a su obra ganadora, ha asegurado que “en mi relato, los rayos que le caen al protagonista no son lo peor. Lo peor es la indiferencia de los demás. El rayo es verdad que hiere el cuerpo del protagonista, pero es la falta de piedad de sus semejantes es lo que termina por convertirlo en un hombre abyecto”.

La obra ganadora

El relato ganador recurre a una anécdota insólita para hablar de asuntos serios: la soledad, la necesidad de reconocimiento y la pérdida de empatía. La perorata del cándido narrador convertido, metafóricamente, en “vampiro” cuenta dos historias. La primera es anecdótica, hiperbólica y algo surreal: la de un hombre con el que se ensañan los rayos, hasta tal punto de que le han alcanzado tres veces, lo cual lo convierte en raro, en una singularidad de la estadística. La segunda es una crítica irónica de un mundo antipático (incluso hipócrita) que es capaz de abrazar las grandes causas y predicar el amor a la humanidad mientras ha perdido la compasión y la empatía por los seres humanos de uno en uno. En ese mundo, las buenas personas corren el riesgo de desencantarse y volverse resentidas por contagio.

El punto de partida del relato es un hecho extraordinario (al protagonista le caen tres rayos) tratado con absoluta naturalidad y desarrollado mediante una lógica cotidiana. Ese contraste entre lo insólito y lo ordinario tiene su referencia en Julio Cortázar. Desde el punto de vista temático suscita la pavorosa indiferencia de los demás, aunque el tono es mucho más humorístico que existencialista. El protagonista vive una experiencia extraordinaria, pero nadie reacciona como sería de esperar; al contrario, todos trivializan su sufrimiento. Esa incomunicación genera una angustia kafkiana.

Narrado en primera persona, el relato recurre al humor negro para reforzar la crítica social. La aparente ingenuidad o inocencia del narrador-protagonista busca que el lector simpatice con él y comparta su desencanto.

El autor

Leonés criado en Bilbao y residente en Madrid, Gonzalo González Ugidos ha vivido también en Ginebra y en París, asegurando que su sentido de pertenencia es débil y confuso. Estudió Derecho y Periodismo y, firmando como Gonzalo Ugidos, colaboró en Informaciones, Ilustración de Madrid, Joyce, Villa de Madrid, El Español, El Mundo, El País, La Aventura de la Historia, la Cadena SER y Radio Nacional de España. En esta emisora pública escribió y presentó durante trece años el espacio de semblanzas históricas Vidas contadas.

Ha publicado cuatro libros: Cartas que cambiaron el mundo (JdeJ Editores), Chiripas de la Historia (La Esfera de los Libros), Grandes venganzas de la Historia (La Esfera de los Libros) y Enigmas de la Historia de España (La Esfera de los Libros).

Ha sido director de Comunicación de la Universidad Complutense de Madrid y profesor de Redacción Periodística en las Universidades Francisco de Vitoria y Camilo José Cela. Ha dado clases de Historia de la Literatura Universal en la Universidad de Mayores de la UCM.