Los vecinos y vecinas del pueblo cordobés desbordan su caseta municipal para asistir a la misa
Los vecinos de Adamuz (Córdoba) se han volcado este domingo, una semana después del siniestro ferroviario que costó la vida a 45 personas y dejó más de un centenar de heridos en su pueblo, en el homenaje que ha supuesto la misa, presidida por el obispo de la Diócesis de Córdoba, Jesús Fernández, para honrar a las víctimas del accidente y arropar a sus familiares, y al hacerlo han desbordado la Caseta Municipal, donde se ha celebrado el oficio religioso.
Tanto es así que el aforo preparado con 400 sillas ha sido insuficiente y, además de colocarse más sillas, también han ocupado los adamuceños todos los huecos libres en el recinto, de pie, y aún fuera de la Caseta Municipal, pues, con el fin de que quienes no encontraban hueco dentro pudieran seguir la misa también, se han abierto los portones traseros de este espacio público, para que, desde el exterior del mismo, todos los allí congregados pudieran seguir el desarrollo de la misa.
Su alcalde, Rafael Moreno, quien, como muchos otros vecinos, estuvo al pie del cañón para auxiliar a las víctimas en el lugar del siniestro y luego también en esta misma Caseta Municipal, asistiendo igualmente a los familiares de las víctimas, conforme fueron llegando al pueblo, ha sido el encargado de lanzar un primer mensaje este domingo.
Lo ha hecho desde el púlpito, junto a la imagen de la Virgen del Sol, patrona de Adamuz, que ha presidido el oficio religioso al lado del altar y luciendo un crespón negro por las víctimas del siniestro. Ahí, Rafael Moreno ha dicho que los adamuceños «venimos con el corazón herido», pero «también nos acompaña en este día la patrona de nuestro pueblo, nuestra madre, la Virgen del Sol», señalando que a ella acudieron la noche del accidente, «buscando fuerza y serenidad para ayudar a los pasajeros de los trenes accidentados», y a ella le ha pedido este día su «intercesión», para que «Cristo nos conceda consuelo y esperanza».
Pero han sido integrantes de la Orquesta y Coro de la Catedral de Córdoba quienes han abierto la misa, y también quienes han acompañado y serenado a los asistentes a lo largo de todo el oficio, al que, junto a los vecinos, el obispo y también el obispo emérito de Córdoba, Demetrio Fernández, y buena parte de la curia diocesana, también han asistido numerosas autoridades civiles y militares.
Así, han acudido a arropar a los vecinos de Adamuz y a orar por las víctimas del accidente el presidente del Parlamento de Andalucía, Jesús Aguirre; los consejeros de Justicia, José Antonio Nieto, y de Universidad, José Carlos Gómez Villamandos; el presidente de la Diputación cordobesa, Salvador Fuentes; el alcalde de Córdoba, José María Bellido; la subdelegada del Gobierno central en la provincia, Ana López; el delegado del Gobierno andaluz en Córdoba, Adolfo Molina, y el secretario general del PP-A, Antonio Repullo.
También han acudido a manifestar su respaldo a las familias de las víctimas, a recordar a éstas últimas y a subrayar la labor de los vecinos de Adamuz, diversos alcaldes del entorno, como el del vecino municipio de Villafranca de Córdoba, Francisco Palomares, y la alcaldesa de Montoro, Lola Amo, que aportaron ayuda y efectivos al dispositivo de emergencia montado el mismo día del siniestro, asistiendo también este domingo a la misa el alcalde de Villanueva de Córdoba, Isaac Reyes, y la alcaldesa de Bujalance, Elena Alba, entre otros muchos representantes institucionales y políticos.
En el contexto de este acto religioso y de modo previo, el obispo, Jesús Fernández, ha dicho que es momento de «abrazar a las familias» y «mirar al cielo con la memoria de los fallecidos», asegurando que «necesitamos fe, comunión y fraternidad para continuar», aclarando también que «a la Iglesia le toca una tarea muy curiosa, porque los sanitarios se pueden hacer cargo de los heridos, y todos intentamos acompañar a los familiares, pero hay que alzar la mirada por los muertos», ha concluido.
Por su parte, el presidente del Parlamento andaluz, Jesús Aguirre, ha destacado la importancia de acompañar a las víctimas por un accidente que ha conllevado el «sufrimiento colectivo de todos los andaluces» por el accidente, deseando una pronta recuperación a los heridos que se encuentran ingresados aún en los hospitales, especialemente, en el Hospital Reina Sofía de Córdoba. También, Aguirre ha declarado que espera que se tomen medidas frente a estos sucesos «para que no vuelvan a pasar».
El consejero de Justicia, Administración Local y Función Pública, José Antonio Nieto, por su lado, ha afirmado que esta misa, organizada por la Diócesis de Córdoba, es «la primera oportunidad que tenemos ya de despedir a las personas que perdieron la vida en el accidente», añadiendo que «podemos despedirnos desde la empatía y desde las emociones y quienes sí somos cristianos, pues desde la oración, para trasladar a las familias que están desoladas y que han sufrido en estos días algo que ni siquiera se habían imaginado, toda nuestra solidaridad y todo nuestro compromiso».
Por su lado, el presidente de la Diputación de Córdoba, Salvador Fuentes, ha querido resaltar a «la gente tan grande que tenemos en el operativo de emergencia, desde los bomberos, la Guardia Civil, la UME, Protección Civil, el 061 y el 112, es decir, todo el dispositivo que se activó el mismo domingo» del accidente, lo cual «vivimos a pie de obra» y ahora «lo importante es estar con las familias» y «valorar el trabajo absolutamente impagable de los dispositivos de emergencia», sin olvidar que «este pueblo se volcó esa misma noche» y lo hizo «de forma absolutamente improvisada», pero prestando una ayuda imprescindible.
El alcalde de Córdoba, José María Bellido, por su parte, ha señalado que, tras la tragedia, «la vida sigue, tenemos que seguir adelante en las labores cotidianas, cogiendo aire», porque «era necesario simplemente distanciarse un poco de todo esto para coger impulso, para poder empezar» de nuevo y, por eso, el de este domingo es «un acto de cierre», el «venir aquí, participar en la misa y poder pedir por las víctimas es un acto que, ya a título personal, pues también implica un un cierre de toda esta semana», que, según ha recordado, ha sido muy dura para los familiares de los afectados.

















