La Iglesia de La Granada acoge un canto lleno de sentimientos de hermandad
La iglesia parroquial de La Granada acogió ayer el pregón a la Romería del Rocío de la Hdad. Filial de Moguer, un canto lleno de valores rocieros y sentimientos de hermandad que pronunció Ana Rodríguez, una moguereña que ha vivido intensamente la devoción rociera de mano de sus padres, a los que tuvo muy presentes durante toda su intervención.
“Mi herencia rociera” fue el título del pregón con el que Ana consiguió emocionar a la gran familia de rocieros moguereños, que se sintieron plenamente identificados con las vivencias que trasmitió desde el atril esta mujer que fue impulsora en su día del grupo joven de la hermandad y que forma parte actualmente de su junta de gobierno.
La pregonera dio un extraordinario testimonio de fe cantando con palabras que salían del corazón tanto sus primeros caminos de niña junto a sus padres, a los que recordó con añoranza, como la manera en la que el sentimiento rociero se ha mantenido y crecido con los años en su interior, hasta convertirse en un elemento indispensable de su vida, una “herencia rociera” que ella intenta trasmitir también a sus hijos.
El pregón de Ana Rodríguez llegó al corazón de los rocieros por sus palabras llenas de verdad y la profunda emoción de unos sentimientos que la oradora trasmitió con esa cercanía y esa humildad que adornan el carácter de esta moguereña que vive y siente el Rocío como pocas personas.
La intervención de la pregonera, que recibió la calurosa felicitación de todos los asistentes, contó con el complemento de las voces de Cecilia y Rocío González integrantes del dúo Palodulce, así como por Carlos Barragán y Aroa Rodríguez, a los que acompañaron Juan Luis Hernádez a la guitarra, Julia Elena Núñez al chelo, Cristina Aragón al violín y el tamboril de Juan A. Moreno.


















