Rafael Prado traslada a la consejera de Sostenibilidad y Medio Ambiente las preocupaciones de los vecinos y vecinas del municipio

El portavoz del Grupo Municipal del Partido Popular en el Ayuntamiento de Nerva, Rafael Prado, ha mantenido un encuentro con la consejera de Sostenibilidad y Medio antenido de la Junta de Andalucía, Adolfina Martínez, para trasladarle «una preocupación que hoy comparten muchos nervenses: Nerva necesita respuestas», como ha comunicado el propio Prado tras la reunión, en la que también participaron la viceconsejera María López; la delegada territorial Patricia Millán y la delegada del Gobierno andaluz en la provincia y secretaria general del Partido Popular de Huelva, Berta Centeno.

«No se habló solo del vertedero. Se trasladó que la situación de esta instalación no puede analizarse como un asunto aislado ni como una decisión ajena a Nerva. Forma parte de una historia de decisiones de enorme trascendencia para nuestro pueblo. Y hay una responsabilidad política que el PSOE debe asumir: durante sus años de gobierno en Nerva, el Ayuntamiento no contó con los controles, los medios técnicos, la transparencia y las garantías jurídicas necesarias para defender con firmeza el interés general», prosigue el edil del PP.

El también exalcalde de Nerva tiene claro que «cuando un Ayuntamiento no puede controlar, fiscalizar, informar, exigir y defender los intereses de sus vecinos, quienes quedan desprotegidos son los ciudadanos. Esa falta de garantías -añade- ayuda a entender la situación actual de Nerva, también en relación con el vertedero».

Según Prado, «durante años han existido recursos y compensaciones vinculados a esta actividad, y los vecinos tienen derecho a saber cómo se han gestionado y por qué, pese a ello, Nerva no cuenta hoy con mayor seguridad, estabilidad y capacidad para decidir su futuro».

Por ello, el portavoz del PP pidió a la consejera que visite Nerva acompañada de técnicos especializados para explicar directamente a los vecinos, de forma clara, comprensible y rigurosa, la situación de la instalación, sus autorizaciones, los controles existentes y las garantías ambientales y de seguridad. «Nerva necesita conocer qué ocurre, qué puede ocurrir y qué debe hacer cada administración, dentro de sus competencias, para defender los intereses del pueblo», sostiene.

Rafael Prado también le trasladó que «la respuesta debe avanzar en dos planos inseparables: actuar con rigor sobre el vertedero, con información, transparencia y todas las garantías; y recuperar al mismo tiempo un Ayuntamiento plenamente regularizado, profesional y transparente, capaz de fiscalizar, informar, exigir el cumplimiento de las obligaciones y defender a Nerva en cualquier decisión futura, incluido lo que afecte al vertedero».

«Se trata de asegurar que, desde ahora, cualquier actuación se haga con legalidad, responsabilidad, información y control; con un Ayuntamiento que vuelva a estar del lado de sus vecinos y unas instituciones que recuperen su confianza. Nerva no necesita actos de fe ni más promesas. Necesita información, legalidad, control, transparencia y administraciones locales y supramunicipales, capaces de demostrar con hechos que defienden los intereses de sus vecinos», ha proseguido.

En ese contexto, desde el PP de Nerva «reiteramos una posición clara: Nerva no puede resignarse a que su futuro continúe ligado a un vertedero de residuos peligrosos. Si cierra hoy, mejor que mañana, pero cualquier decisión encaminada a una solución definitiva debe ser de manera ordenada, responsable y contar con todas las garantías ambientales, legales, económicas y de seguridad: sellado y restauración de la instalación, vigilancia posterior y recursos suficientes para que Nerva no vuelva a pagar las consecuencias».

Y «esa respuesta debe incluir desde ahora un plan real de transición laboral, estabilidad y alternativas para los trabajadores y sus familias, mediante nuevas actividades económicas distintas del sector de los residuos», continía el portavoz del PP.

Al margen de la reunión mantenida, el Partido Popular de Nerva señala que «no puede hablar de compensaciones económicas cuando lo que defiende es que Nerva no tenga vertedero: ninguna cifra puede comprar la resignación de un pueblo ni convertirse en el precio de su silencio».

«Nerva necesita verdad, explicaciones, transparencia, reparación y futuro; e instituciones locales, regionales y nacionales que con su modelo de gestión vuelvan a merecer la confianza de sus vecinos», concluye Prado.