La médica zalameña María José Marín convierte al covid en obra de arte

Una médica onubense, María José Marín, ha creado ‘Desde mi casa…, desde tu casa’, un cuadro que lleva al arte al COVID-19, que ha creado, precisamente, aprovechando las más de tres semanas que ha estado en su casa sin trabajar precisamente por haber enfermado de coronavirus.

Se trata de una obra que ha firmado con el nombre de ‘Telita’, con el que ha realizado varias exposiciones en los últimos años, aunque en esta ocasión, precisamente por ser una de los miles de sanitarios enfermos de coronavirus, ha querido aprovechar su experiencia en el arte para plasmar su propia visión “del bicho”.

Natural de Zalamea la Real, y médica de familia desde hace varios años, Marín ha dicho que realizar esta obra “es una necesidad de plasmar con otras de mis grandes pasiones, la pintura, lo que he vivido y vivo en estos momentos de coronavirus, como ejercer la medicina, enfermar, sentir miedo dentro de mi casa al sentirme invadida por ese bicho y al final recuperarme y volver a ver la luz y de nuevo salir a seguir luchando para echar de nuestras vidas el bicho”.

Esta médica de 49 años ha formado parte “del muro de contención que ha evitado y evita que los pacientes terminen saturando los hospitales», con lo que recuerda que “he estado fuera de casa luchando, me he enfermado y desde dentro y mirando por mi ventana he sentido miedo, pero ahora estoy de nuevo recuperada con ganas de volver a salir y decir a todos que desde ahí, desde casa, y en la calle con prudencia y distancia, venceremos”.

“La pintura, junto con la medicina, es otra de mis grandes pasiones y donde me evado y suelto todo mi interior. Es algo que practico desde la infancia por hacerlo heredado de mi vía paterna. Mi abuelo, mi tío y mi padre pintan, con lo cual yo no sé cuándo aprendí a usar un pincel, creo que venía en mí. He ido buscándome en la pintura y sy totalmente autodidact ya que en mis lienzos y colores no quiero técnicas ni reglas, es mi libertad absoluta donde me permito expresarme sin ningún dogma establecido”, explica la artista, añade que combina óleo, acrílico y materiales de todo tipo, “y en la textura y el color he encontrado mi yo mas primario y auténtico. Firmo como ‘Telita’, que es un nombre familiar y he tenido la suerte de ver mis cuadros dos veces expuestos en Madrid, que tampoco es algo que me apasione, porque forman parte de mi mundo más interior”.

‘Desde mi casa…, desde tu casa’ ha salido adelante con una técnica mixta de óleo y acrílico sobre lienzo, y lo ha definido como “un cuadro necesario para hablar y plasmar desde mi otro lenguaje lo que he vivido y vivo aquí, como el miedo, la fuerza y al final la luz y las ganas insaciables de vencer esta situación”.

María José Marín ha realizado varias exposiciones, siempre bajo el pseudónimo de ‘Telita’, con un estilo autodidacta y “con mi libertad absoluta, donde me permito expresarme sin ningún dogma establecido”.

La zalameña María José Marín, en primera línea de batalla contra el coronavirus en Madrid

“Mi único objetivo es no moverme de al lado de todo el que me necesite”. La frase es de María José Marín Rabadán, una médica de familia nacida en Zalamea la Real (Huelva) hace 49 años a quien la vida llevó hace varios años a trabajar en un centro de salud en Madrid, desde donde acudirá si es necesario o cuando sea requerida para ser parte del dispositivo médico que atiende las 5.500 camas instaladas en el palacio de congresos IFEMA.

Cansada, pero feliz de estar ayudando a los demás, tiene fuerzas para “dar las gracias a todos los que me apoyan”, cumpliendo unas jornadas de trabajo maratonianas, que la llevan, como a sus compañeros, a los pocos centros de salud que han dejado abiertos para atender a la población que lo necesite.

El palacio de congresos IFEMA ahora es un gran hospital

El hospital de IFEMA depende de primaria y unos médicos irán para allá “y otros nos quedaremos en los centros de salud, cubriendo a los miles de pacientes confinados en domicilio y los enfermos de muchas otras patologías. Su misión es estar prevenida para cuando se la necesite.

Vocación

María José nació el 21 de agosto de 1970 en el ya desaparecido hospital maternal de Minas de Riotinto. Vivió toda su vida infantil y adolescente en la barriada de San Vicente de Zalamea la Real. Sus primeras rotaciones como estudiante fueron en el hospital de Minas de Riotinto, al que asegura que siempre lleva con ella. La pintura es otra de sus grandes pasiones.

Estudió en el Virgen Macarena en Sevilla e hizo allí el MIR en medicina de familia y comunitaria y el doctorado en pediatría. Ejerce en Madrid en atención  primaria desde 1999 y es profesora asociada de la Universidad Complutense. Ha participado en libros relacionados con el estudio de la depresión y la geriatría y en múltiples estudios de investigación, como el ‘Focus’ del doctor Valentín Fuster, del hospital monte Sinaí. En su centro de salud se forman estudiantes de enfermería y residentes de medicina.

Su vocación es curar, pero también se muestra agradecida por gestos como el de un grupo de informáticos que les han llevado caretas transparentes para protegerse todo lo posible.

Agradece el apoyo «de mi familia y amigos, sobre todo a mis padres, que a diario me escriben y llaman para darme fuerza y ánimos y por supuesto a todos los pacientes que en 24 años de ejercicio profesional he conocido y me han enseñado mucho más que el mejor de los libros».

La médica onubense agredece todas las muestras de homenaje que a diario llegan a su sector

“A los sanitarios no nos hacen la prueba hasta que tengamos síntomas”, lamenta. Su día a día la lleva a intentar curar y todo lo compatibiliza con sacar adelante, en una familia monoparental, a su hija de 4 años. Es infantería de primera línea contra el coronavirus.

El hospital de IFEMA

El impresionante hospital de IFEMA está inspirado en las ‘Arcas de Noé’ de la ciudad china de Wuhan, epicentro de la pandemia mundial. Allí estuvieron abiertas durante algo más de un mes para atender los casos leves para intentar contener la expansión del coronavirus. Acogió a un gran número de enfermos con síntomas leves para evitar de esta forma que la enfermedad siguiera propagándose.

Wuhan llegó a albergar 16 hospitales temporales que se instalaron en el Centro de Convenciones y Exposiciones o en recintos deportivos.